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Gobiernos Restringen Exenciones contra Vacunas

“Contra el cuerpo de un hombre sano, el Parlamento no tiene ningún derecho de acción; ni con el pretexto de la salud pública.” – Profesor FW Newman de Oxford.

“La vacunación es una ilusión, su ejecución un crimen penal!” – Profesor Alfred Russel Wallace en “El Siglo Maravilloso”

POR LUIS MIRANDA | THE REAL AGENDA | OCTUBRE 9, 2012

A pesar de que la premisa que sostiene la vacunación es simple pseudociencia y no tiene nada que ver con el método científico, los gobiernos de todo el mundo continúan insistiendo en que la gente literalmente sean obligados a utilizar estos cócteles tóxicos producidos por las grandes casas farmacéuticas. Los Estados Unidos siempre es el más claro ejemplo de cómo incluso cuando no hay una ley que obligue a las personas a usar vacunas — incluso si hubiera una, sería inconstitucional — los ‘oficiales’ del gobierno hacen todo lo posible para manipular a la gente contra su voluntad.

A través de los años, las personas que se han educado lo suficiente como para saber que las vacunas son peligrosas para la salud humana evitaron tomar vacunas mediante el uso exenciones religiosas y de otros tipos. Pero últimamente, los Estados han recurrido a todo tipo de trucos legales, o mejor dicho, ilegales, para obligar a los niños y a los adultos a tomar las vacunas.

Con los años, el número de personas — muchos de los cuales son doctores — que se ha educado y ha escrito acerca de las amenazas planteadas por las vacunas aumentó, por lo que los principales medios de comunicación y las “autoridades” de salud han encontrado nuevas formas de asustar a la gente y construir testaferros para dañar la reputación de aquellos que pretenden avisar al público sobre los peligros y el aumento escandaloso en el uso de vacunas.

Mientras que los que tratan de prevenir las enfermedades causadas por las vacunas son atacados en masa, este documento muestra cómo la National Vaccine Injury Compensation Program ha pagado a los niños y sus familias por daños causados o agravados por vacunas. Según el libro oficial que contabiliza el número de pacientes víctimas de efectos secundários causados por vacunas, al menos 2.100 familias e individuos han sido indemnizados.

Por desgracia para el establecimiento farmacéutico y sus cómplices profesionales de la salud, el creciente número de personas educadas incluye muchos médicos que se han quitado el velo de la cara. El testimonio de estos de médicos honestos es más valioso que nunca con estados como California obligando a los niños a tomar las vacunas con el fin de tener acceso a la escuela.

Junto con Washington y Vermont, California comenzó una campaña para hacer que sea casi imposible de rechazar las vacunas, mediante la limitación de servicios a los niños y adultos que están en contra de las vacunas. El estado de Nueva Jersey está estudiando maneras para exigir más a los padres a vacunar a sus hijos con el fin de estar en la escuela y otros programas comunitarios.

Aunque, en teoría, cada estado de EE.UU. tiene la prerrogativa de establecer su propia política de vacunación, la verdad es que el gobierno federal logró imponer sus propias reglas a los estados para que los burócratas den luz verde a las iniciativas que buscan hacer la opción de exclusión mucho más difícil para utilizar. Tenga en cuenta una vez más que en Estados Unidos no existe una ley estatal o federal que requiere que cualquier persona tome una vacuna. De hecho, los padres o tutores son los únicos decisores a la hora de medicar a sus hijos.

Con más padres que deciden educar a sus hijos en el hogar, el gobierno ha tenido mas problemas al intentar obligar a los padres a vacunar a sus hijos, así que los “funcionarios y la prensa corporativa también han tratado de denunciar educación en el hogar como una forma arcaica, loca para criar a un niño.

Hoy en día, antes de llegar a los 10 años de edad, los niños deben haber sido vacunados contra la difteria, el tétanos y la tos ferina, la hepatitis B, la bacteria Haemophilus influenzae, el sarampión, las paperas y la rubéola, la polio y la varicela. En total, un niño puede recibir más de 30 vacunas antes de que llegue a los 11 años de edad.

Los principales medios de comunicación por lo general representan la existencia de excepciones como un gran favor, pero se olvidan de señalar que es un asunto propio de un individuo el decidir qué hacer con su cuerpo. Ni el gobierno ni las autoridades escolares tienen autoridad alguna para obligar a nadie a inyectar productos químicos tóxicos en un niño o en sí mismo. La excusa habitual es que alguien que no ha sido vacunado pone en peligro la salud de los demás, aunque este argumento no tiene ningún sentido lógico. La idea de que una o más personas no vacunadas ponen peligro la salud del resto se origina en el pensamiento colectivista que argumenta a favor de las masas diciendo que son más importantes que el propio individuo.

Hasta el momento, el éxito de las campañas de vacunación se basan en la ignorancia de los padres que tienen miedo de no tener una escuela donde dejar a sus hijos todas las mañanas. Estos padres no entienden que al dejar a sus hijos a merced del Estado, están efectivamente renunciando a sus derechos como padres. Es por eso que estados como California han tratado de crear leyes que inhabilitan a los padres como los tutores responsables de sus propios hijos, haciendo “responsables” a los jóvenes a la hora de tomar decisiones que van desde dar su consentimiento para la aceptación de las vacunas a utilizar métodos anticonceptivos.

Los políticos y los medios de comunicación buscan engañar a las personas justificando la necesidad de vacunaciones en el potencial de propagación de enfermedades si las personas no se vacunan, aunque la realidad demuestra todo lo contrario. Las vacunas no han impedido nunca la propagación masiva de ninguna enfermedad, pero si han ayudado a propagar muchas de ellas. Detrás de la política gubernamental de vacunación están las poderosas compañías farmacéuticas que llenan sus cuentas bancarias con dinero cada año mediante la venta de productos farmacéuticos a los gobiernos, diciendo que la idea de que alguien no se vacune puede ayudar a propagar la enfermedad a un punto donde la infección puede propagarse sin control.

Recientemente, un hombre de California llamado Kevin Barret, publicó este comentario en un artículo de una supuesta revista científica que intendó en su artículo adoctrinar a los lectores sobre las bondades de las vacunas:

“El Departamento de Salud de California utilizó la coerción extrema para convencernos de vacunar a nuestro hijo de tres semanas de edad, contra la hepatitis B (enfermedad de transmisión sexual – no es un gran riesgo para los bebés). Inmediatamente después de la vacuna, mi niño entró en coma emocional – trauma extremo obvio – que duró unos tres días. Fue diagnosticado más tarde con autismo. El sufrimiento que hemos experimentado debido a nuestra mala decisión es indescriptible. Después de estudiar el tema — yo soy un Ph.D. con tres Masters, así que sé cómo hacer investigación — creo que necesitamos una revolución en este país por muchas razones, una de ellas es evitar que la industria médica nos infecte con inyecciones llenas de formaldehído , mercurio y otras toxinas extremas. Mi amigo el fallecido Lynn Margulis, el gran biólogo del siglo, dijo en mi programa de radio que, por regla general, nadie nunca debe inyectarse nada, nunca – sin duda no las cosas en las vacunas! La barrera cutánea está ahí por una razón. “

Como sucede a menudo, Barret fue atacado rápidamente por personas que se limitan a regurgitar puntos de discusión alimentados por los medios de comunicación, pero que no citaron  un solo enlace a un documento o estudio independiente llevado a cabo que demuestre que las vacunas tienen la capacidad de tratar o curar enfermedades. Yo mismo no he encontrado uno en 9 años de investigación.

Sin embargo, los grupos que promueven la vacunación como la solución a la enfermedad de todos y cada uno, ni siquiera ocultan el fraude detrás del alarmismo de sus campañas que tratan de asustar a la gente para que se inyecten. La mayoría de los médicos que a sabiendas o no promueven las vacunas como la mejor manera de tratar o curar enfermedades creen que la gente finalmente sucumbirá a la vacunación, dado el factor de miedo detrás de los brotes. Esa es la opinión de Paul Offit, jefe de la división de enfermedades infecciosas del Hospital de Niños de Filadelfia, quien dice que “la gente estará más obligada por el miedo que por la razón.”

Yo diría que su raciocinio es bastante bueno, excepto que el miedo viene de los peligros que suponen las vacunas. La gente seguirá buscando segundas y terceras opiniones con respecto a los peligros de las vacunas y hoy más que nunca, los adultos y los padres son más propensos a evitar inyectar a sus hijos con las toxinas contenidas en las vacunas. El mes pasado, Healthcare Finance News informó sobre cómo las ventas de vacunas disminuyeron por primera vez en décadas. “Hubo una caída de 30 por ciento en el mercado de las vacunas de la gripe en 2011”, que se atribuye a una temporada de gripe leve. Este hecho no disminuye los ingresos de las compañías farmacéuticas ya que los gobiernos compran cantidades gigantescas de vacunas para almacenar en el caso de lo que las autoridades llaman “brotes peligrosos”.

La verdadera razón detrás de todo esto es la realización a la que llegan millones de personas que el alarmismo que vino de los gobiernos y los conglomerados farmacéuticos en 2009 fue solo un intento de hacer dinero rápido a través de la venta de vacunas cuya eficacia y seguridad han sido siempre cuestionables.

Como explicó el doctor James Garth Wilkinson en 1876, “la vacunación obligatoria es un ejemplo de la ley, que ocasiona enfermedad y posiblemente la muerte en el cuerpo humano y que propaga y disemina la infección letal en los animales y la humanidad. Este es sin duda un ejemplo de una ley que no se basa en la sabiduría o la cordura y es una amenaza para la salud y la seguridad de la humanidad y del Estado. Este acto sorprendente es la locura homicida de toda una profesión. Esto es un asesinato sangriento“.

Si hace ya casi 40 años que se saben las consecuencias negativas de las vacunas, ¿Porqué hay médicos, políticos y burócratas que obligan al ciudadano a inyectar estos químicos en su cuerpo?

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Anticuerpos Inducidos por Vacunas No son Necesarios para Combatir Enfermedades

POR LUIS MIRANDA | THE REAL AGENDA | 7 ABRIL 2012

Históricamente, el establecimiento médico-farmacéutico ha empujado vacunas como la solución milagrosa para cada problema de salud que los seres humanos enfrentan. Las casas farmacéuticas de  llegaron a la conclusión de que las vacunas eran necesarias porque el cuerpo necesita desarrollar los anticuerpos necesarios para combatir enfermedades y las vacunas son la mejor herramienta para garantizar que el sistema inmunológico humano tenga la capacidad de producir estos anticuerpos. Sin embargo, las vacunas son ineficaces, cócteles tóxicos de metales pesados y virus vivos que no sólo no previenen las enfermedades, sino que más bien las causan.

Innumerables estudios — por favor, hagan su propia investigación — han demostrado la relación entre los ingredientes de las vacunas, como el mercurio, escualeno, adyuvantes y condiciones médicas tales como el autismo, el cáncer, las condiciones del sistema nervioso, daño cerebral, y así sucesivamente. Profesionales médicos como Russell Blaylock y Andrew Wakefield han hablado interminablemente acerca de los peligros que suponen las vacunas — como son producidas y administradas — para la salud humana. Pero a pesar de los numerosos estudios y las advertencias de los profesionales de la medicina, las autoridades sanitarias y las compañías farmacéuticas siempre han trabajado al unísono para imponer normas — no leyes — que todos deben ser vacunados por su propio bien.

Aunque la mayoría de las políticas oficiales del gobierno indican que las vacunas están debidamente probadas y monitoreados continuamente por los efectos secundarios y reacciones, la mayoría de las vacunas se prueban y supervisan apenas por los productores de esas vacunas, que envían sus resultados a las autoridades “vigilantes”. Dichas autoridades dan a los fabricantes el visto bueno para producir las vacunas en masa, las cuales más tarde recomiendan y añaden a la lista que cada vez un número mayor de personas se inyectan, especialmente niños, que deben ser inyectados desde el nacimiento.

Sólo que ahora hay un problema, un problema nuevo, para el cartel médico-farmacéutico: El cuerpo humano no necesita anticuerpos inducidos por las vacunas para combatir enfermedades, virus, bacterias u otros agentes patógenos. Nuestro sistema inmune en realidad tiene la capacidad de producir anticuerpos naturales que a su vez funcionan como defensas contra las enfermedades. El sistema inmunológico humano está compuesto por elementos originales y otros que son fabricados por el cuerpo  — creados después que una persona nace y crece — que trabajan juntos para mantener el cuerpo a salvo de enfermedades sin la necesidad de productos artificiales, creados en laboratorios. Esto puede venir como una sorpresa para muchos, pero no es algo nuevo para otras personas que con libertad e independencia se educan acerca de cómo prevenir y curar enfermedades.

La pseudociencia que sostiene las políticas de vacunación establece que cuando una persona se inyecta con una vacuna, el sistema inmunológico responde a los ingredientes de la vacuna como si se tratara de un ataque real de un virus o cualquier otro patógeno. El cuerpo responde a este supuesto ataque mediante la creación de anticuerpos para tratarlo. En el futuro, si el virus o el organismo ataca a la persona una vez más, el sistema inmunológico sabe cómo reaccionar y defenderse del ataque. Esto se explica como si el sistema inmunológico “aprende” cómo actuar en caso de una infección. El problema es que el supuesto “aprender” cómo luchar contra la enfermedad es algo que el cuerpo ya sabe cómo hacerlo, es una habilidad natural, como lo es su capacidad para producir anticuerpos. La reacción inducida de la vacuna está realmente alterando la respuesta natural del sistema inmune humano lo que a su vez lo perjudica, pues a lo largo del tiempo, el cuerpo no podrá responder a otros viruses u organismos que pueden causar enfermedades que no sean esos inyectados a través de una vacuna. Este es el caso de la gripe estacional.

El virus de la gripe es un organismo que siempre cambia; que nunca es el mismo. Cuando la gente se inyecta con la vacuna contra la gripe estacional, que contiene la cepa del año pasado, la nueva cepa no tiene ningún problema de penetrar en un sistema inmunológico degradado que no sólo es indefenso frente a ella, sino también incapaz de lidiar con la nueva versión del virus por sí mismo.

Aquí es donde el estudio publicado en la revista Immunity viene muy bien. El estudio muestra que los anticuerpos inducidos por las vacunas no son capaces de luchar contra la enfermedad por sí mismos, una característica que sólo está presente en forma natural en los anticuerpos generados por nuestro sistema inmunológico. Este es el hecho que absolutamente echa por tierra el mito de que las vacunas son necesarias para mantenerse libre de virus o bacterias que pueden causar enfermedades. Como en muchos otros casos, la supuesta teoría científica es sólo eso, teoría. Tal como se menciona en el estudio, las vacunas no ayudan a prevenir o combatir las infecciones. “Nuestros resultados contradicen la visión actual que los anticuerpos creados en respuesta a las vacunas son absolutamente necesarios para sobrevivir a infecciones con virus como el VSV (virus de la estomatitis vesicular), y establecer una función inesperada para las células B como custodios de los macrófagos en la inmunidad antiviral,” dice el Dr. H. von Andrian Uldrich de la Universidad de Harvard Medical School.

El Dr. von Andrian añadió que “será importante diseccionar el papel de los anticuerpos y los interferones en la inmunidad contra los virus similares que atacan el sistema nervioso, como la rabia, el virus del Nilo Occidental y Encefalitis.”

Así que si las vacunas no funcionan como las grandes casas farmacéuticas anuncian, y además son perjudiciales para el sistema inmunológico natural, ¿por qué las agencias gubernamentales siempre  recomiendan que todos las utilicen? De acuerdo con el neurocirujano Russell Blaylock, las vacunas inhiben el sistema inmunológico de producir citoquinas de tipo Th2, además de suprimir la inmunidad celular. El resultado es un debilitamiento del sistema inmune que resulta en un cuerpo más débil que serán más vulnerables a enfermarse, pero que también tardan más en recuperarse. Lo que los resultados de este estudio representan es el último clavo en el ataúd de la pseudociencia de las vacuna. Las vacunas han pasado de ser el mejor invento desde la aparición de la rueda, a convertirse en un mal peligroso, pero necesario, a un método ineficaz para combatir enfermedades.

“Por increíble que parezca, nunca se han realizado estudios controlados que comparen una población de pacientes vacunados versus otro grupo de pacientes no vacunados,” dice el Dr. Phillip Incao. La crítica del Dr. Incao está respaldada por muchos profesionales médicos independientes, como el médico Harold Buttram. “Nunca ha habido ningún estudio de esta naturaleza, y al parecer nunca ni siquiera han sido intentados,” dice el Dr. Buttram.

Además de la información anterior, es importante decir que los actuales sistemas obligatorios de vacunación — no existe una ley que obliga legalmente a nadie para tomar una vacuna — en casi todos los países violan el Código de Nuremberg, el conjunto de reglas que todos los profesional de la medicina deben seguir, pero que implementan unos pocos cuando se trata de la utilización de vacunas. Según el Sistema de Información de Efectos Adversos causados por Vacunas (VAERS), hubo al menos 2.142  muertes confirmadas y 3.177 personas con discapacidades permanentes entre 1991 y 2001. Vea Vigilancia Después de la Inmunización. Pero en realidad, las estadísticas completas muestran que las consecuencias son mucho peores. Las muertes ascienden a entre 21.420 – 142.800 muertes, si se tiene en cuenta que sólo el 1,5 a 10% de los eventos adversos son reportados.

De acuerdo con el Instituto Mundial de la Vacuna, las vacunas son responsables de causar enfermedades como el SIDA, Cáncer, Diabetes, pérdidad de audición y visión, hepatitis B, MMR, paperas, polio, rubéola y el autismo, sin que nadie nunca haya demostrado que una sola vacuna curó o ayudó a tratar ninguna enfermedad.

Si tienes curiosidad por saber cuáles son algunos de los ingredientes utilizados en la producción de vacunas — muchos de los cuales se acumulan en tu cuerpo — por favor, se valiente y mira la lista proporcionada por la CDC.

Las vacunas nunca ayudaron a disminuir la incidencia de ninguna enfermedad, y mucho menos a curar a nadie.

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Establecimiento Médico Australiano Ofrece Dinero a Pobres a cambio de que se Vacunen

Traducción Luis Miranda
NaturalNews.com
28 de noviembre 2011

Australia tiene un porcentaje muy elevado de niños vacunados a la edad de cinco años. Sólo el 11% no están vacunados a los cinco años de edad. El gobierno australiano ha creado incentivos económicos para obligar a los padres a vacunar a sus hijos. Sin embargo, el gobierno australiano no está contento con lo que ha hecho.

La Mafia Médica de Australia

En Australia, los padres reciben 726 dólares por niño en el Beneficio Tributario Familiar (FTB) al final del año. Para recibir los beneficios ahora, los padres tendrán que presentar pruebas de que sus hijos fueron vacunados. Así que si un padre se niega a dar su consentimiento a que su hijo se vacune, el crédito dado a la familia sería cortado en 2.178 dólares.

Mientras tanto, las familias que no vacunan a sus hijos se les prohíbe recibir beneficios de cuidado infantil y mejores precios en tratamientos y medicinas. El programa de beneficios ofrece asistencia a las familias de menores ingresos. Los descuentos están disponibles para cualquier nivel de ingresos familiares para pagar la mitad de los gastos médicos anuales de los niños hasta un máximo de $ 7500.

Este sistema sustituye antiguo soborno de $ 129 para cumplir el calendario completo de vacunación en niños con edades de entre dos y cinco años. Los sobornos y las dos restricciones a los beneficios parecen haber funcionado con la mayoría de los padres. Sin embargo, el gobierno no está satisfecho con este alto porcentaje.

Este último mandato de chantaje financiero viene, al mismo tiempo que el calendario de vacunación infantil se ha hecho más severo. La vacuna triple vírica (sarampión, paperas, rubéola), tres en una sola dosis será cuatro en uno con una vacuna contra la varicela añadida. La misma será administrada a los 18 meses en lugar de la lista anterior de MMR a los cuatro años de edad.

Así que el 89% de los niños australianos han recibido todas las vacunas requeridas a los cinco años de edad, y una encuesta hecha por el Australia Herald Sun muestra que un 60% está a favor de sancionar a los padres que no vacunan a sus hijos. Está Australia marcando el ritmo de un mundo de “zombies vacunados”?

La ficción de protección

Convencer a los ciudadanos interesados que las enfermedades son tratadas o curadas con sólo vacunar al 90% de una población determinada, es una idea ampliamente divulgada por los defensores de las vacunas. Sirve para aislar a quienes no quieren ser vacunados para que se sientan culpables por negarse. Y es falso al menos en tres puntos.

El primer punto es que han habido varios casos, a nivel internacional, de sarampión y brotes de parotiditis en las escuelas u otros grupos cuyos miembros fueron vacunados en un 90%. He aquí un ejemplo.

El segundo punto es el siguiente: si las vacunas realmente funcionaran, ¿de qué hay qué preocuparse? Parecería que un niño vacunado debe permanecer incólume entre los niños con alguna enfermedad para la que él o ella ha sido vacunado. Pero, en realidad, lo contrario es a menudo el caso.

Un niño vacunado con virus vivos atenuados puede arrojar muchos de esos virus durante 20 días después de ser vacunado. Ese niño se convierte en un ente contagioso involuntario! En 1976, Jonas Salk creador de la vacuna original contra la poliomielitis con las cepas de virus muertos, declaró que una vacuna de virus vivo de polio oral había sido la fuente de la mayor presencia de la poliomielitis desde 1961.

En tercer lugar, en 1976 el presidente de EE.UU. Gerald Ford lanzó públicamente un programa de vacunación contra la gripe porcina y supuestamente se vacunó en público. Ese año, un susto por la epidemia de gripe porcina se basó principalmente en un soldado que había caído muerto durante una marcha forzada mientras estaba supuestamente imunizado contra la gripe.

Varios miles de estadounidenses siguieron el consejo de la FDA y la CDC y se vacunaron para “detener la gripe porcina.” Pero hubieron tantas reacciones adversas, incluyendo el síndrome de Guillain-Barré, que el programa de vacunación tuvo que ser detenido, dejando a la mayoría de los estadounidenses sin vacunas.

Sin embargo, la gripe porcina no se extendió a los millones de personas no vacunadas después de que el programa de vacunación fue detenido en 1976.

Fuentes de este artículo son:

Experimentos Médicos de E.E.U.U. en Guatemala son solo una Muestra

Los experimentos médicos con enfermedades venéreas fueron sólo un crimen en una larga historia de colusión médica y el gobierno para utilizar a los seres humanos como conejillos de indias.

Ha sido ampliamente revelado que Estados Unidos llevó a cabo experimentos médicos con prisioneros y pacientes mentales en Guatemala en la década de 1940. Estos se llevaron a cabo por un médico del gobierno, que trabaja en un hospital psiquiátrico, y permitieron la infección deliberada de guatemaltecos con sífilis (y otras enfermedades) sin su conocimiento con el fin de determinar la eficacia de la penicilina. Los experimentos fueron patrocinadas en parte por el Instituto Nacional de Salud de EE.UU. (NIH), y han sido ampliamente difundidos por la cadena ABC News, el Washington Post y muchos otros medios de comunicación (que de repente han tomado un interés en un tema).

La indignación en contra de este experimento de ciencia médica inhumana se refleja en los titulares noticiosos de medios tradicionales en todo el mundo, y el gobierno guatemalteco ya caracteriza a este triste capítulo en la historia de EE.UU. como un “crimen contra la humanidad.”

Pero lo que está a punto de leer aquí es aún peor.

Los experimentos médicos de EE.UU. a los ciudadanos guatemaltecos, apenas arañan la superficie de los experimentos criminales que el gobierno de EE.UU. y la industria médica han llevado a cabo en víctimas inocentes en el último siglo.

Los EE.UU. pretende estar sorprendidos

El descubrimiento de este experimento médico generó una serie de respuestas oficiales de EE.UU. que sólo se pueden llamar “teatro político” teniendo en cuenta cómo acontecieron. La secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton dijo: “A pesar de que estos hechos ocurrieron hace más de 64 años, estamos indignados de que esta actividad pueda haber ocurrido con el pretexto de ayudar a la salud pública … Lamentamos profundamente que haya sucedido, y le pedimos disculpas a todas las personas que se vieron afectadas por esas prácticas odiosas. ”

El portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, dijo que el descubrimiento es “reprensible”, y el presidente Obama incluso levantó el teléfono para llamar al presidente de Guatemala, Álvaro Colom y ofrecer una disculpa verbal.

¿Sabes lo que todas estas acciones tienen en común? Un mensaje implícito de que este experimento de la década de 1940 era de alguna manera un error aberrante que nunca sucede en los Estados Unidos. Ellos quieren que usted crea este es sólo un investigador solitario que cometió un crimen atroz en nombre de la medicina. Pero la realidad es que las grandes farmacéuticas y el gobierno de EE.UU. utilizan a personas inocentes en experimentos médicos todos los días. Este no era un caso raro. Fue un reflejo de la forma en que el gobierno de EE.UU. siempre ha conspirado con la industria médica para probar las drogas en víctimas inocentes y descubrir lo que sucede.

El gobierno de los EE.UU. y las grandes empresas farmacéuticas siguen cometiendo crímenes contra la humanidad. Este patrón se extiende hasta la actualidad, por supuesto. Recuerda los veteranos la Guerra del Golfo que fueron diagnosticados con el Síndrome de la Guerra del Golfo poco después de regresar de servir en Irak? La opinión generalizada es que este síndrome es el efecto secundario de las vacunas experimentales y las drogas impuestas a estos soldados por el gobierno de los EE.UU.. En la línea de tiempo de los experimentos médicos que se muestra a continuación, se dará cuenta de un patrón preocupante de la explotación que los gobiernos y sus alas militares siguen en sus experimentos.

Más recientemente, la vacuna del año pasado contra la gripe H1N1 es esencialmente un gran experimento médico que involucra a cientos de millones de personas en todo el mundo. La vacuna fue aprobada aunque nunca había sido probada científicamente.  Sin embargo, fue promovida de manera agresiva por las autoridades gubernamentales con la esperanza de que la gente la tomara para poder descubrir lo que sucedería. (Es muy parecido a Nancy Pelosi, tratando de pasar el proyecto de reforma de salud para que todos podamos saber lo que está en este …)

La cronología de los experimentos médicos sobre las víctimas inocentes

Lo que es realmente interesante de esta historia es cómo el descubrimiento de este experimento médico de 1940 salió a la luz. Fue “descubierto” por Susan M. Reverby, profesora en el Wellesley College en Massachusetts, quien dijo: “Casi me caí de la silla cuando empecé a leer esto … ¿Te imaginas? Yo no lo podía creer. “(http://www.washingtonpost.com/wp-dy …)

Hemos estado publicando la verdad sobre los experimentos médicos en seres humanos inocentes por años. Si Susan Reverby supiera acerca de cómo la industria médica realmente funciona, no se habría sorprendido en absoluto. La historia de los experimentos médicos realizados en el nombre de la industria farmacéutica siempre ha usado a presos, negros, mujeres y otros grupos explotados como ratas de laboratorio humanos (véase más abajo el enlace de la línea de tiempo para leer por sí mismo).

Al descubrir este experimento médico, Susan Reverby estaba tan indignada que salió publicar sus sus hallazgos. ABC News publicó la historia y luego se extendió como pólvora a través de los medios de comunicación. Eso es lo curioso de esto: Los medios de comunicación tan raramente publican la verdad sobre la historia de la medicina que cuando aparece algo verdadero, es “sorprendente”.

Pero descubrir personas víctimas de abuso médico a través del gobierno es  rutina. Los abusos de la vida humana cometidos por la industria farmacéutica van más allá de 1500 guatemaltecos y, de hecho se extiende a decenas de millones de estadounidenses que están siendo tratados como conejillos de Indias todos los días.

Psiquiatría – La Industria de la Muerte

Si realmente quieres estar asustados por la verdadera historia, documentada de cómo las personas han sido torturadas, maltratadas, inyectadas, mutiladas y como sus vidas fueron destruidas por la industria médica, echa un vistazo Museo Psiquiatría en la Industria de la Muerte creado por el CCHR.

Vea el vídeo aquí: http://www.cchr.org/museum.html # / …

Usted puede caminar a través de este mismo museo. Es en Los Ángeles, y es una de las cosas más inquietantes que veremos en la historia de la medicina. Los experimentos de enfermedades de transmisión sexual en Guatemala, por cierto, se llevaron a cabo en un hospital psiquiátrico. (No es de extrañar.) Caminé a través de este museo y prácticamente me encontré en lágrimas antes de que terminara. Lo que los psiquiatras y los médicos hacen a otros seres humanos en nombre de la “medicina” le impactará hasta la médula.

La industria de la psiquiatría ha hecho cosas indecibles a mujeres, niños, presos, ancianos, afroamericanos y las minorías raciales – todo en nombre de la “ciencia” y “medicina”. De hecho, estos experimentos continúan hasta este día en la forma de drogar a niños que son diagnosticados con enfermedades ficticias, como “ADHD” o Transtorno de Deficit de Atención.

Nadie ha documentado la historia real de abuso criminal de la medicina en los seres humanos, como la CCDH – Comisión Ciudadana de Derechos Humanos. Echa un vistazo a sus impresionantes sobre temas tales como la comercialización de la Locura (http://www.cchr.org/videos/marketin …) y hacer millones de estas prácticas (http://www.cchr.org/videos/ la toma de una …).

Aquí, usted comenzará a arañar la superficie de la verdadera historia de abuso criminal de la industria farmacéutica – a menudo en connivencia con el gobierno. Normalmente, estas historias son todas escondidas y nunca oímos hablar de ellas. Después de todo, para descubrir que el gobierno de los EE.UU. conspiró con la industria farmacéutica para infectar a los guatemaltecos con una enfermedad de transmisión sexual no refleja con exactitud el tipo de imagen que Obama desea que la gente crea sobre los Estados Unidos.

Experimentos médicos en seres humanos en una línea del tiempo

A continuación, he reproducido una cronología de los experimentos médicos con humanos. Esto es sólo una lista parcial, por cierto: hay más experimentos que se llevaron a cabo en secreto y nunca fueron documentados.

Como podrá ver aquí, el experimento de los guatemaltecos apenas comienza a pintar el cuadro completo de cuántos seres humanos han sido asesinados, envenenados, mutilados o tuvieron sus vidas destruidas por criminales en experimentos médicos realizados en el nombre de “medicina y la ciencia. ”

Muchos de estos experimentos incluyen la participación de organizaciones cuyos nombres usted reconocería inmediatamente: Merck, el Instituto Rockefeller para la Investigación Médica, el Instituto Sloan-Kettering, los Institutos Nacionales de Salud, Hospital General de Massachusetts y muchos más. Esto es como un Quién es Quién de la industria farmacéutica, y quienes estuvieron involucrados en el uso de seres humanos como conejillos de indias para llevar a cabo experimentos médicos.

Y como se verá más adelante, la experiencia de Guatemala no es ni siquiera el más grotesco o perturbador.

Nota: A continuación se muestra una lista parcial de los experimentos médicos con humanos que hemos documentado aquí. Vea la lista completa aquí: http://www.naturalnews.com/022383_r …

(1845 – 1849)

J. Marion Sims, más tarde aclamado como el “padre de la ginecología,” lleva a cabo experimentos médicos en mujeres africanas esclavizadas sin anestesia. Estas mujeres suelen morir de la infección poco después de la cirugía. Basado en su creencia de que el movimiento de los huesos del cráneo de los recién nacidos durante el parto prolongado causa trismo, el usó una lezna de zapatero, un instrumento puntiagudo para hacer agujeros en el cuero, para hacer agujeros en el del cráneo de los bebés nacidos de madres esclavizados (Brinker).

(1895)

Nueva York.  El pediatra Henry Heiman infecta a un niño de 4 años de edad, a quien llama “un idiota con epilepsia crónica” con gonorrea, como parte de un experimento médico (“Experimentación Humana: Antes y Después de la era Nazi“).

(1896)

El Dr. Arthur Wentworth usa 29 niños en el Children’s Hospital de Boston como conejillos de Indias humanos al realizar punción lumbar en ellos, sólo para probar si el procedimiento es perjudicial (Sharav).

(1906)

El profesor de Harvard y Dr. Richard Strong infecta presos en las Filipinas con el cólera para estudiar la enfermedad, 13 de ellos mueren. Se compensa a los sobrevivientes con cigarrillos. Durante los Juicios de Nuremberg, médicos nazis citaron este estudio para justificar sus propios experimentos médicos (Greger, Sharav).

(1911)

Dr. Hideyo Noguchi, del Instituto Rockefeller para la Investigación Médica publica datos sobre la inyección de sífilis en la piel de 146 pacientes niños del hospital, en un intento por desarrollar una prueba cutánea para detectar la sífilis. Más tarde, en 1913, varios de los padres de estos niños demandaron al Dr. Noguchi por supuestamente infectar a sus hijos con sífilis (“Reseñas y Notas: Historia de la Medicina: Sometido a la ciencia: la experimentación humana en América antes de la Segunda Guerra Mundial“).

(1913)

Médicos experimentadores “prueban” a 15 niños en el hogar infantil San Vicente de la Casa de Filadelfia con la tuberculina, lo que resulta en ceguera permanente en algunos de los niños. Aunque la Cámara de Representantes de Pennsylvania registra el incidente, los investigadores no son castigados por los experimentos (“Experimentación Humana: Antes y Después de la era Nazi“).

(1915)

El Dr. Joseph Goldberger, en virtud de una orden de la Oficina de Salud Pública de los EE.UU. produce pelagra, una enfermedad debilitante que afecta al sistema nervioso central, y la usa en 12 reclusos en Mississippi para tratar de encontrar una cura para la enfermedad. Un sujeto de prueba más adelante dice que había sido como pasar por “mil infiernos.” En 1935, después de que millones mueren a causa de la enfermedad, el director de la oficina finalmente admite que los funcionarios sabían que era causada por una deficiencia de niacina, pero no hizo nada al respecto porque en su mayoría los afectados eran pobres afro-americanos. Durante los Juicios de Nuremberg, médicos nazis utilizaron este estudio para tratar de justificar sus experimentos médicos con prisioneros de los campos de concentración (Greger;. Cockburn y St. Clair, eds).

(1932)

(1932-1972) El Servicio de Salud Pública en Tuskegee, Alabama diagnosticó a 400 negros pobres con la sífilis, pero nunca les dice que es esta enfermedad, ni los trata, sino que los investigadores utilizan a los hombres como conejillos de indias humanos para seguir los síntomas y la progresión de la enfermedad. Todos ellos finalmente mueren a causa de la sífilis y nunca se les dice a sus familias que podrían haber sido tratados (Goliszek de la Universidad de Virginia Sistema de Salud Biblioteca de Ciencias de la Salud).

(1939)

Para probar su teoría sobre las raíces de la tartamudez, el destacado patólogo Dr. Wendell Johnson realiza su famoso “Experimento monstruo” en 22 niños del Hogar de Huerfanos de Iowa, en Davenport. El Dr. Johnson y sus estudiantes graduados ponen a los niños bajo presión psicológica intensa, haciendo que cambien de habla normal a la tartamudez. En ese momento, algunos de los estudiantes según los informes advierten al doctor Johnson que “a raíz de la Segunda Guerra Mundial, observadores pueden hacer comparaciones con los experimentos nazis con seres humanos, lo que podría destruir su carrera” (Alianza para la Protección e Investigación en Seres Humanos).

(1941)

El Dr. William C. Negro infecta a un bebé de 12 meses de edad con herpes, como parte de un experimento médico. En ese momento, el editor de la revista Journal of Experimental Medicine, Francis Peyton Rous, lo llama “un abuso de poder, una violación de los derechos de un individuo, y no excusable, porque la enfermedad que siguió tuvo implicaciones para la ciencia” (Sharav) .

Un artículo en una edición de 1941 de Archives of Pediatrics describe los estudios médicos de la enfermedad grave de las encías Angina de Vincent en el que los médicos transmiten la enfermedad de los niños enfermos a los niños sanos con hisopos orales (Goliszek).

Los investigadores dan a 800 mujeres embarazadas en situación de pobreza en la Universidad de Vanderbilt a clínicas prenatales “cócteles”, incluyendo el hierro radiactivo con el fin de determinar las necesidades de hierro de las mujeres embarazadas (Pacchioli).

(1942)

El Servicio de Guerra Química comienza el uso de gas mostaza y en experimentos sobre 4.000 miembros del ejército de EE.UU.. Algunos sujetos no se dan cuenta y se ofrecen como voluntarios para experimentos de exposición a sustancias químicas. Uno de los voluntarios, Nathan Schnurman, en 1944 piensa que sólo es voluntario para poner a prueba la nueva ropa de verano de la Marina de EE.UU. “(Goliszek).

El presidente de Merck Pharmaceuticals, George Merck es nombrado director del Servicio de Investigación de Guerra (ERT), un organismo orientado a velar por el establecimiento de un programa de armas biológicas (Goliszek).

(1944 – 1946) Un capitán en el cuerpo médico envía un memorando al Coronel de Stanford Warren, jefe de médicos del Proyecto Manhattan, expresando su preocupación sobre el efecto en el sistema nervioso del componente floruro de la bomba atómica y pide que se hagan investigaciones con animales para determinar el alcance de estos efectos: “La evidencia clínica sugiere que el hexafluoruro de uranio puede tener un marcado efecto en el sistema nervioso central … Lo más probable es que el F [/ code] componente en lugar de la T [código 1 =” uranio “language =” para “] es el factor causal … Puesto que el trabajo con estos compuestos es esencial, será necesario saber de antemano cuáles son los efectos mentales que pueden producirse después de la exposición. “Al año siguiente, el Proyecto Manhattan comenzaría los estudios en humanos, basado en los efectos del fluoruro (Griffiths y Bryson).

El equipo de médicos del Proyecto Manhattan, dirigido por el ahora infame de la Universidad de Rochester radiólogo coronel Warren Safford, inyecta plutonio en los pacientes en el hospital de la Universidad, Strong Memorial (Burton).

(1945)

Continuando con el Proyecto Manhattan, los investigadores inyectan plutonio en tres pacientes en la Universidad de Billings de Chicago Hospital (Sharav).

El Departamento de Estado de E.E.U.U, la inteligencia del Ejército y la CIA comienzan la Operación Paperclip, que ofrece inmunidad a científicos nazis e identidades secretas a cambio de trabajo en proyectos gubernamentales secretos en la aerodinámica y la medicina de guerra química en los Estados Unidos (“Proyecto Paperclip“).

(1945 – 1955) En Newburgh, Nueva York, los investigadores vinculados al Proyecto Manhattan inician el estudio estadounidense más extenso jamás realizado sobre los efectos de la fluoración del agua potable pública (Griffiths y Bryson).

(1946)

Continuando con el estudio de Newburg de 1945, el Proyecto Manhattan comisiona a la Universidad de Rochester para estudiar los efectos del fluoruro sobre los animales y los seres humanos en un proyecto con nombre en código “Programa F” Con la ayuda del del Departamento de Salud del estado de Nueva York, los investigadores del Programa F recogen y analiza muestras de sangre y tejido de los residentes de Newburg. Los estudios son patrocinados por la Comisión de Energía Atómica y llevados a cabo en la Universidad de Rochester y el Hospital del Centro Médico Memorial (Griffiths y Bryson).

(1946 – 1947) Universidad de Rochester investigadores inyectan cuatro machos y dos sujetos de sexo femenino con el uranio 234 y uranio-235 en dosis que oscilan entre 6,4 a 70,7 microgramos por cada kilogramo de peso corporal para estudiar la cantidad de uranio que podría tolerar antes de que sus riñones se dañen (Goliszek).

Seis empleados de sexo masculino de un laboratorio de Chicago reciben agua contaminada con plutonio-239 para beber, para que los investigadores pueden aprender como el plutonio se absorbe en el tracto digestivo (Goliszek).

Los investigadores comienzan con pacientes en hospitales de veteranos de guerra a quienes usan como sujetos de prueba para experimentos médicos con humanos, hábilmente redactado como “investigaciones” u “observaciones” en los informes de estudios médicos para evitar connotaciones negativas y mala publicidad (Sharav).

El público estadounidense finalmente se entera de los experimentos de guerra biológica que se realizan en Fort Detrick en un informe publicado por el Departamento de Guerra (Goliszek).

(1947)

Coronel EE Kirkpatrick de los EE.UU. emite un documento secreto (707.075), de fecha 8 de enero. En este, escribe que “algunas sustancias radioactivas están siendo preparadas para administración intravenosa a seres humanos como parte del experimento” (Goliszek).

Un documento secreto del AEC del 17 de abril dice: “Se desea que ningún documento se publicará que se refiere a los experimentos con seres humanos que podría tener una reacción adversa en la opinión pública o dar lugar a demandas legales,” revelando que el gobierno de EE.UU. estaba al tanto de los riesgos a la salud de sus pruebas nucleares en el personal militar encargado de las pruebas o civiles cercanos (Goliszek).

La CIA empieza a estudiar el potencial del LSD como un arma utilizando sujetos en pruebas militares y civiles para los experimentos sin su consentimiento. Finalmente, estos estudios con LSD se convertirían en el programa MKULTRA en 1953 (Sharav).

(1947 – 1953) La Marina de EE.UU. comienza el proyecto Chatter para identificar y poner a prueba el llamado “suero de la verdad”, como los utilizados por la Unión Soviética para interrogar a los espías. Mescalina y la escopolamina, que deprimen el sistema nervioso central, son algunos de los muchos fármacos probados en seres humanos (Goliszek).

(1948)

Basándose en los estudios realizados en secreto en Newburgh, NY a partir de 1945, los investigadores del proyecto F publican un informe en la edición de agosto de 1948 de la Revista de la Asociación Dental Americana, detallando los peligros del fluoruro en la salud. La Comisión de Energía Atómica (CEA) de forma rápida censura el informe por asuntos de “seguridad nacional” (Griffiths y Bryson).

(1950)

(1950 – 1953) El Ejército de los EE.UU. lanza nubes químicas sobre más de seis ciudades estadounidenses y canadienses. Los residentes en Winnipeg, Canadá, donde se había lanzado cadmio altamente tóxico, posteriormente reporta una alta tasa de enfermedades respiratorias (Cockburn y St. Clair, eds.).

Con el fin de determinar la susceptibilidad de una ciudad estadounidense a un ataque biológico, la Marina de los EE.UU. lanza una nube de bacterias Bacillus globigii de los buques en la costa de San Francisco. De acuerdo a los dispositivos de vigilancia situados por toda la ciudad para probar la extensión de la infección, los ocho mil residentes de San Francisco inhalan cinco mil o más partículas de bacterias, muchos se enferman con síntomas parecidos a la neumonía (Goliszek).

El Dr. José Carreras de la Universidad de Pennsylvania infecta a 200 mujeres presas con hepatitis viral para estudiar la enfermedad (Sharav).

Los médicos del Hospital de la Ciudad de Cleveland estudian el flujo sanguíneo cerebral mediante la inyección en sujetos de prueba con la anestesia espinal, la inserción de agujas en las venas yugulares y la arteria braquial, causa la pérdida masiva de sangre, parálisis y desmayos. Con frecuencia realizan este experimento. (Goliszek).

Dr. D. Ewen Cameron, después de la infamia MKULTRA debido a sus experimentos en 1957 a 1964, publica un artículo en el British Journal de Medicina Física, en el que describe los experimentos que obligan a los pacientes con esquizofrenia en Brandon Manitoba Mental Hospital Mental a nadar desnudos bajo lámparas de entre 15 y 200 vatios por hasta ocho horas por día. Sus otros experimentos incluyen la colocación de los enfermos mentales en una caja eléctrica que se calienta en exceso y su temperatura corporal interna sube a 103 grados Fahrenheit, y la inducción de coma al dar a los pacientes inyecciones de insulina (Goliszek).

(1951)

El Ejército de los EE.UU. en secreto contamina los suministros del Centro Naval de Norfolk en Virginia y el aeropuerto de Washington, DC con una cepa de bacterias elegidas porque se pensaba que los afro-americanos eran más susceptibles que los caucásicos. El experimento causa la intoxicación alimentaria, problemas respiratorios y la intoxicación de la sangre (Cockburn y St. Clair, eds.).

(1951 – 1956) Bajo contrato con la Escuela de la Fuerza Aérea de Aviación y Medicina (SAM), la Universidad de Texas MD y el Anderson Cancer Center de Houston comienzan a estudiar los efectos de la radiación en los pacientes con cáncer – muchos de ellos miembros de grupos minoritarios o indigentes, de acuerdo a las fuentes – con el fin de determinar la capacidad de la radiación para tratar el cáncer y los posibles efectos de la radiación a largo plazo de los pilotos que vuelan aviones de propulsión nuclear. El estudio tiene una duración hasta 1956, involucrando a 263 pacientes con cáncer. A partir de 1953, los sujetos están obligados a firmar un documento de aceptación, pero todavía no cumple con las directrices de consentimiento informado establecido. Los estudios de TBI se continuaron en cuatro instituciones diferentes – la Universidad de Baylor College of Medicine, el Memorial Sloan-Kettering Institute for Cancer Research, el Hospital Naval de Bethesda de los EE.UU. y la Universidad de Cincinnati College of Medicine – hasta 1971 (EE.UU. Departamento de Energía , Goliszek).

Si esta lista le parece corta, recuerde que puede ver la lista completa en este link.  Cabe destacar que la mayoría de estos experimentos se realizaron en los Estados Unidos solamente, pero experimentos del mismo tipo se han realizado en decenas de países alrededor del mundo, y se continúan realizando hoy.  Muchos de estos experimentos cuentan con el consentimiento de los gobiernos locales.  Cuando escuche que el gobierno de Estados Unidos, a través de sus Fuerzas Navales o Militares, prestan ayuda humanitaria o de salud, sabrá de que tipo de ayuda se está hablando.  Si esta información le es útil, pasela a la mayor cantidad de  personas posible, especialmente si su país ha sido o es sujeto de “ayuda humanitaria”  o “asistencia médica” por parte de Estados Unidos.

Fundación Rockefeller Financia Alimentos Transgénicos Esterilizantes

Por Luis R. Miranda
The Real Agenda
Septiembre 1, 2010

Al parecer no hay límite a las ambiciones de la Fundación Rockefeller para introducir compuestos anti-fertilidad en cualquier servicio de salud existente, tales como vacunas, o -como parece ser el caso ahora – en productos de consumo diario.

El informe anual de 1985 de la Fundación Rockefeller ha destacado su constante dedicación a la búsqueda de un buen uso de la sustancia anti-fertilidad “gosipol”, o C30H30O8 – como dice la descripción.

De hecho, el gosipol, es un polifenol tóxico derivados de la planta de algodón, fue identificado desde el principio en la investigación por la Fundación como un esterilizante efectivo. La pregunta era cómo implementar o integrar la sustancia tóxica en los cultivos.

“Otro de los intereses a largo plazo de la Fundación ha sido el uso de gosipol, un compuesto que ha demostrado tener un efecto anti-fertilidad en los hombres. A finales de 1985, la Fundación hizo donaciones por un total de aproximadamente $ 1,6 millones en un esfuerzo para apoyar y estimular investigaciones científicas sobre la seguridad y eficacia de gosipol. ”

En el informe anual de 1986 de la Fundación Rockefeller, la organización admite financiamiento de la investigación sobre el uso de compuestos en la reducción de la fertilidad y su uso en los alimentos para el “uso generalizado“:

“Los estudios sobre anticonceptivos para hombres se centran en gosipol, una sustancia natural extraída de la planta de algodón, e identificada por investigadores chinos por tener un efecto contrario a la fertilidad en los hombres. Antes que su uso generalizado pueda ser recomendado, se requiere más investigación para ver si bajando la dosis se pueden eliminar efectos secundarios no deseados, sin reducir su eficacia como método anticonceptivo. La Fundación apoya investigaciones sobre la seguridad de gosipol, reversibilidad y eficacia en siete diferentes subvenciones de 1986 “.

Parece que los científicos financiados han encontrado una manera de “reducir la dosis” de gosipol, evitando la toxicidad de la sustancia, a fin de contener e incluso eliminar estos “indeseables efectos secundarios”, que incluyen: niveles bajos de potasio en sangre, fatiga, debilidad muscular e incluso parálisis. Si estos efectos pueden ser eliminados sin que la reducción de los efectos contrarios a la fertilidad desaparezcan, la Fundación imaginó, sería un muy eficaz y casi indetectable esterilizante.

Aunque abiertamente, la investigación y el desarrollo de gosipol como un compuesto anti-fertilidad fue abandonado a finales de 1990, la semilla de algodón que contiene la sustancia fue seleccionada especialmente para su distribución masiva a principios de la década actual. Alrededor de 2006 los medios de comunicación dieron una campaña, diciendo que la semilla de algodón podría ayudar a acabar con el hambre y la pobreza.

En 2006, NatureNews informó que la interferencia de ARN (RNAi o) era el camino a seguir. Por un lado sería “cortar el contenido de gosipol en semillas de algodón en un 98%, dejando a las defensas químicas del resto de la planta intacta.” Además, el artículo citó a la Dra. Deborah P. Delmer, directora asociada de la Fundación Rockefeller sobre la seguridad de los alimentos, quien se apresuró a enterrar cualquier preocupación:

“Deborah Delmer, directora asociado de la Fundación Rockefeller en Nueva York y experta en seguridad de los alimentos agrícolas, señala que una ventaja de utilizar la tecnología de RNAi es que se apaga un proceso de genes en lugar de iniciar una función novedosa. Así que en lugar de introducir una nueva proteína extraña, sólo se cierra un proceso “, dice Delmer. “En ese sentido, creo que las preocupaciones de seguridad deben ser mucho menos que otras tecnologías de modificación genética.”
Un artículo de 2006, de la revista National Geographic, titulado: Semilla de Algodón Libre de Toxinas Podría Alimentar a Millones, cita al director del Laboratorio de Cultivos de Transformación (Texas A & M Universtity), Keerti Singh Rathore, diciendo:

“Una semilla de algodón sin gosipol contribuiría significativamente a la nutrición y la salud, especialmente en los países en desarrollo, y a ayudar a satisfacer las necesidades del aumento de 50 por ciento pronosticado en la población mundial en los próximos 50 años”. “El estudio de Rathore, asegura el artículo,” representa el primer caso, en le cual gosipol se redujo a través de ingeniería genética que se enfoca en los genes que hacen que la toxina “.

Traigo en recuerdo la declaración formulada por la Fundación Rockefeller en su informe anual de1986, que dice:

“Antes de que el uso generalizado pueda ser recomendado, se requiere más investigación para ver si bajando la dosis se pueden eliminar efectos secundarios no deseados, sin reducir su eficacia como método anticonceptivo.”

En el informe de 1997 de la Fundación, Rathore es mencionado (página 68). Una beca postdoctoral fue concedida a un tal E. Chandrakanth “para estudios avanzados de biología molecular de plantas bajo la dirección de Keerti S. Rathore, en el Laboratorio de Cultivo y Transformación, de Texas A & M University, College Station, Texas.”

Comprometedoras conexiones, sin duda, para alguien que decía tener objetividad académica en cuanto a gosipol y sus efectos esterilizantes. Rathore explicó el funcionamiento de ARNi en una edición de 2006 de las Actas de la Academia Nacional de Ciencias.

“Toxicidad por gosipol de semilla de algodón es un problema de largo alcance”, dijo Rathore, “y la gente ha tratado de arreglarlo, pero no han podido a través del fitomejoramiento tradicional. Mi área de investigación plantas transgénicas, así que pensé sobre el uso de algunos métodos moleculares para abordar este problema “.

Rathore también menciona la fuente de financiamiento principal que desea ayudar en su trabajo sin decir el nombre:

“Estamos tratando de encontrar algunos socios y probablemente las fundaciones de caridad para que nos ayuden en términos de hacer todo tipo de pruebas que se requieren antes de que una planta sea genéticamente aprobada para alimentación humana o animal. Estamos en las etapas más tempranas y se tienen un montón de ideas en mente, pero tenemos que implementarlas. Espero que podamos encontrar algún tipo de asociación que nos permita utilizarlas “.

También expresó que la adaptación final de la semilla de algodón y su uso generalizado era un proyecto a largo plazo:

“(…) Ahora mismo hay muchos obstáculos cuando se trata de una planta modificada genéticamente. Pero creo que en los próximos 15 o 20 años -hoy en día- muchos de estos reglamentos que se tienen que satisfacer serán eliminados o reducidos sustancialmente. “

La Fundación, como se desprende de las declaraciones de Deborah Delmer, está más que interesada. Peor aún, a través del uso de gosipol en los alimentos, el cumplimiento de su objetivo de esterilización de las poblaciones se hace visible.