Organización Mundial de la Salud ve “poca evidencia” de intoxicación humana por los disruptores endocrinos en productos químicos

Aunque admite que los humanos están experimentando la mayor incidencia de enfermedad y que miles de productos químicos son utilizados en la producción de alimentos, la Organización Mundial de la Salud dice que hay muy poca evidencia de que la salud humana se ha visto negativamente afectada por la abundancia de productos químicos en alimentos y otros productos.

POR LUIS MIRANDA | THE REAL AGENDA | FEBRERO 25, 2013

Hay dos hechos que son indiscutibles en lo que respecta a la salud humana. En primer lugar, a pesar de los grandes avances en la ciencia y la tecnología, los humanos son seres más enfermos hoy en día, tanto mental como físicamente si se compara con hace medio siglo. Peor aún, la incidencia de enfermedades anteriormente desconocidas o inexistentes ha crecido de manera exponencial debido a razones “inexplicables”.

En segundo lugar, aquellos con la responsabilidad ​​de velar por la seguridad de los procesos de producción y los productos que son producidos en masa para el consumo humano, han fallado al no apuntar los peligros y los efectos secundarios de miles de sustancias químicas utilizadas en la fabricación de productos industriales.

La razón del fracaso para proteger adecuadamente la salud humana y el medio ambiente de los productos químicos tóxicos es variable, y tiene que ser investigado caso por caso, pero en general ocurrió ya sea por falta de conocimiento o porque quienes debían cuidar de nuestra seguridad alimenticia pasaron por alto evidencia clara de que ciertos productos químicos representaban una amenaza directa para la humanidad y el medio ambiente. Tres ejemplos de ello: el DDT, el flúor en el agua, el mercurio en las vacunas, pesticidas y herbicidas.

En 2013, 41 años después de su creación, la Organización Mundial de la Salud decidió finalmente publicar un documento en el que expresa su preocupación por los efectos adversos que los productos químicos tóxicos pueden tener en los seres humanos, específicamente en el sistema endocrino. El documento de la OMS titulado Evaluación Mundial del Estado-de-la-Ciencia de los Disruptores Endocrinos, explica lo que  millones de personas en todo el mundo, y miles de profesionales de la salud han advertido desde hace muchos años: sustancias químicas en los alimentos que comemos, el agua que bebemos y otros productos utilizados en los procesos industriales perjudican gravemente la salud humana y contaminan el medio ambiente.

Lamentablemente, el informe comienza por restar importancia al papel de los productos químicos industriales en la aparición exponencial de enfermedades en humanos. La OMS menciona como conclusión final del estudio que “si bien es evidente que ciertos productos químicos ambientales pueden interferir con los procesos normales hormonales, hay pocas pruebas de que la salud humana se ha visto negativamente afectada por la exposición a esas sustancias químicas.

Como muchas otras organizaciones mundiales que no rinden cuentas a nadie, por mucho tiempo la OMS se negó a estudiar la evidencia recopilada de manera independiente que mostró el estado preocupante de la intoxicación de los seres humanos y el medio ambiente debido a la producción y consumo de productos supuestamente alimenticios. Aún peor, la OMS siempre negó que esos ingredientes químicos fueran responsables de enfermedades anteriormente desconocidas.

Tomó 16 años para que la OMS aceptara y pusiera en práctica el asesoramiento prestado por varios grupos de salud sobre el grave problema en la manufactura de los alimentos, así como la manera en que productos químicos tóxicos son utilizados en la producción de los alimentos que son ingeridos por billones de personas en todo el mundo.

En 1997, el Foro Intergubernamental sobre Seguridad Química y los Líderes Amientales que estudian los disruptores endocrinos (CDE), el Programa Internacional sobre Seguridad Química (IPCS), un programa conjunto de la OMS, el PNUMA y la Organización Internacional del Trabajo, iniciaron la preparación del informe publicado en 2013.

Junto con su conclusión general de que el panel de científicos no encontró suficientes pruebas de que los químicos tóxicos son responsables por la ola de enfermedades en humanos y animales –a pesar de toda la evidencia que existe– el informe de la OMS destaca un poco más de una docena de señales de que los seres humanos, los animales y el medio ambiente en su conjunto pueden estar experimentando las consecuencias de una intoxicación sistemática.

Después de explicar que la vida en la Tierra depende de su capacidad de reproducirse y desarrollarse normalmente, el informe de la OMS explica que: hay una alta incidencia y una tendencia creciente de  trastornos relacionados del sistema endocrino de los seres humanos, que hay observaciones relacionadas con los efectos en el sistema endocrino en las poblaciones de fauna silvestre, y que hay pruebas suficientes de que los productos químicos a los que todo el mundo está expuesto tienen la capacidad de afectar el sistema endocrino de formas que se han comprobado en estudios de laboratorio. Sorprendentemente, la OMS admite que hay más pruebas que sugieren que los productos químicos tóxicos causan trastornos endocrinos en los animales que en los seres humanos.

endocrineFigura 2. Visión general del sistema endocrino. Obtenido del informe de la OMS “El Estado de la Ciencia de los Disruptores Endocrinos”. 2013.

El informe encontró que enfermedades y trastornos endocrinos van en aumento, especialmente en los hombres jóvenes. Se relata que en algunos países, hasta el 40% de los hombres jóvenes muestran baja calidad del semen, lo que se traduce en la imposibilidad de tener hijos. Además de la infertilidad, el informe llama la atención sobre la incidencia de malformaciones genitales, resultados adversos en los embarazos, trastornos neuroconductuales asociados con trastorno de tiroides, un incremento inexplicable en los cánceres relacionados con el sistema endocrino, que incluyen mama, endometrio, ovario, próstata, testículos y tiroides, desarrollo prematuro de los senos en las niñas y la prevalencia de la obesidad y la diabetes tipo 2, que aumentó exponencialmente en todo el mundo durante los últimos 40 años.

El informe de la Organización Mundial de la Salud destaca unos 800 productos químicos que se han confirmado o que son sospechosos de interferir con los receptores de hormonas, la síntesis hormonal o la conversión, y que sólo una pequeña cantidad de estos químicos han sido adecuadamente estudiada para determinar sus efectos negativos sobre los organismos. Es decir, los guardianes de la salud –tanto a nivel nacional como internacional– tradicionalmente fallaron en su tarea de investigar y determinar la existencia de amenazas potenciales o demostradas que los productos químicos tóxicos que se utilizan en la fabricación de alimentos presentan a los seres humanos y otras formas de vida. “La gran mayoría de los productos químicos de uso comercial actual no se han evaluado en absoluto”, admite el estudio.

Como muchas observaciones independientes han advertido previamente, los seres humanos y toda la vida en este planeta están continuamente expuestos a productos químicos disruptores endocrinos (EDC), que tradicionalmente se producen en niveles bajos pero permanentes. El informe de la OMS confirma este hecho diciendo que la evidencia muestra que los seres humanos y la vida silvestre están más expuestos a los EDCs que a los llamados contaminantes orgánicos persistentes. El informe también confirma que los alimentos y el agua potable son dos contribuyentes principales de la intoxicación humana y animal y que la lista de los elementos que lo envenenan todo es larga.

Los niños pueden tener una mayor exposición a los productos químicos en comparación con los adultos. Por ejemplo, a través del contacto de sus manos con la boca y a su mayor tasa metabólica. La rapidez con que los aumentos en la incidencia de la enfermedad se han producido en las últimas décadas, descarta factores genéticos como la única explicación plausible.

endocrinechildrenFigura 3. Etapas sensibles del desarrollo. Cada tejido tiene una etapa específica durante el desarrollo cuando se está formando. Obtenido del informe de la OMS “Estado de la Ciencia de los Disruptores Endocrinos”. 2013.

La declaración anterior es evidencia irrefutable de que la mayoría, si no todas las enfermedades de supuesta  transmisión genética, no son realmente transmitidas a los humanos por parte de sus progenitores, sino por su exposición a los productos químicos creados o utilizados durante la producción de alimentos y otros productos. En el informe se detalla que los productos químicos como el DDT, los PCBs, dietilestilbestrol (DES) y éteres de difenilo polibromado (PBDE), de uso frecuente en los pesticidas y herbicidas, o para controlar la reproducción de plagas, son los culpables del cáncer de mama, cáncer de próstata, y del no desarrollo de los testículos en humanos.

¿Cómo puede entonces la OMS decir que la evidencia es débil cuando se habla de la relación entre los productos químicos tóxicos y las enfermedades de propagación masiva?

La evaluación de los disruptores endocrinos aclara que gran parte del daño causado por los productos químicos tóxicos ocurre durante el embarazo o temprano en la vida humana. “Numerosos estudios de laboratorio apoyan la idea de que la exposición a sustancias químicas contribuyen a los trastornos endocrinos en los seres humanos y la vida silvestre”.

Una vez más, ¿dónde está el eslabón débil, entonces?

“Exposiciones durante el desarrollo pueden causar cambios que, aunque no es evidente que se transformen en defectos de nacimiento, pueden inducir trastornos permanentes que conduzcan a una mayor incidencia de enfermedades durante toda la vida.

Estos descubrimientos sobre el daño causado por los disruptores endocrinos en los animales tienen un impacto en la práctica actual en los ensayos toxicológicos y de detección. En lugar de solamente estudiar los efectos de la exposición en la edad adulta, los efectos de la exposición durante etapas sensibles en el desarrollo fetal, la vida perinatal, la niñez y la pubertad requieren un examen cuidadoso. ”

El informe de la OMS reconoce abiertamente que las organizaciones que se supone deben estar alerta sobre los efectos adversos de los venenos utilizados en el proceso de fabricación industrial han fracasado una y otra vez. “Ha habido un fracaso al abordar y estudiar adecuadamente las causas de las enfermedades y trastornos endocrinas.

¿Hay espacio aquí para un proceso judicial?

De acuerdo con la OMS, el riesgo de enfermedad inducida por los disruptores endocrinos pueden haber sido significativamente subestimados. Es decir, los médicos y otros profesionales de la salud que hasta hoy siguen las enseñanzas de la medicina moderna como base para diagnosticar enfermedades sin tener en cuenta –a veces a propósito– las pruebas presentadas por muchos estudios sobre los efectos adversos de los EDCs, también son culpables de la ola de enfermedades “desconocidas” o trastornos “incurables”.

“Sabemos que los seres humanos y animales son expuestos de forma simultánea a muchos EDCs, por lo que la medición de la relación entre la exposición a mezclas de EDCs y la aparción de enfermedades o disfunciones es fisiológicamente más relevante. Además, es probable que la exposición a un solo EDC puede causar síndromes o enfermedades múltiples, un área que no ha sido suficientemente estudiado,” dice el reporte.

¿Por qué no? Ciertamente, no por falta de financiación. Lo que si es patente, es el desinterés de parte de los grandes conglomerados farmacéuticos que llevan a cabo sus propios estudios con el único propósito de demostrar si un producto es eficaz, pero no para determinar su seguridad o los efectos adversos a largo plazo en los seres humanos. Lo mismo es cierto para las empresas como Monsanto, DuPont, Syngenta y otros que se jactan de sus descubrimientos tecnológicos a pesar de que muchas de las pruebas independientes demuestran, más allá de toda duda razonable que, sus organismos genéticamente modificados, herbicidas y pesticidas están matando a gente de todo el mundo.

A pesar de la creciente evidencia presentada en su propio estudio, la incidencia de enfermedad en los últimos 50 años y las tendencias de crecimiento que muestran cómo los EDCs están cada vez más involucrados en la causa de los efectos adversos sobre las poblaciones humanas, la OMS aún limita la relación entre los EDCs y las enfermedades a una cuestión de asociación, en vez de ir más allá y decir que es una cuestión de causa y efecto. El informe dice que los estudios en humanos pueden mostrar sólo las asociaciones. ¿Pero qué sucede cuando estas asociaciones siguen apareciendo, estudio tras estudio? ¿Eso no constituye una relación clara de causa y efecto?

Hoy día la mayoría de los principales estudios financiados por las corporaciones o el gobierno investigan los adecuadamente los efectos que los EDCs tienen en la salud humana y el ambiente, ya que se llevan a cabo con un número muy reducido de personas y por un período muy corto de tiempo. Entonces, la OMS alega que los resultados no van más allá de relaciones casuales que no ofrecen suficiente evidencia para plantear una relación de causa y efecto. Esto es así porque a pesar de la creciente evidencia, la mayoría de las pruebas no están diseñadas para mostrar la relación de causa-efecto, lo que de inmediato les invalida, según la OMS, como prueba o evidencia confiable de que los productos químicos tóxicos son los causantes de enfermedades en las personas y la contaminación del medio ambiente.

El informe señala correctamente que está habiendo un cambio en la forma de determinar las asociaciones entre EDCs y enfermedades en la manera en que se realizan los estudios de causa-efecto. De esta manera, las pruebas de los vínculos de causa-efecto son el camino a seguir a fin de establecer lo que se considera como evidencia sólida de que los productos químicos tóxicos causan enfermedades endocrinas.

Pero la OMS sigue sin reconocer lo que muchos estudios han determinado: que los efectos adversos de la exposición temprana y continua a productos químicos tóxicos sólo se detectan tarde en la vida. Estos efectos, como se ha explicado antes, son usualmente mal diagnosticados por la mayoría de los médicos, que por lo general dicen a sus pacientes que el origen de su enfermedad es aún desconocido y que no hay manera de tratar las causas; sólo los síntomas. En este punto, los pacientes son básicamente condenados a tomar medicamentos farmacéuticas por el resto de sus vidas, los que eventualmente terminan enfermándolos aún más, ya que ellos tienen su propia lista de efectos adversos.

Por lo tanto, la perspectiva del estado de salud de las personas hoy en día es igual de malo en dos frentes diferentes. La gente se enferma y usualmente muere como consecuencia de la prolongada exposición a  productos químicos tóxicos utilizados en el proceso de producción de alimentos o en la comida en sí, o se enferman y mueren al intentar “curar” sus enfermedades con productos farmacéuticos industrializados cuyos propios efectos secundarios son tan mortales como los de los productos químicos de los cuales la gente está tratando de deshacerse. De cualquier manera, las personas mueren de forma lenta y dolorosa.

Entonces, ¿qué sigue? ¿Qué hay que hacer para poner fin a este círculo vicioso de enfermedad? Pueden estudios de largo plazo ser la solución? Creo que es demasiado poco y demasiado tarde para eso. Espera 10 o 20 años para ver el resultado de pruebas a largo plazo no es algo que mucha gente puede permitirse en estos momentos. Eso no significa que esos estudios no se deben hacer. Pero una solución más inmediata implica que la gente necesita encontrar soluciones por sí mismos.

Ahora que la Organización Mundial de la Salud finalmente confesó que no han hecho su trabajo para proteger a las personas de los efectos adversos de sustancias peligrosas, sino todo lo contrario, la gente necesita entender que su nutrición es su responsabilidad. Siempre ha sido así y siempre lo será. Por último, las organizaciones que se supone son responsables por mantenernos a salvo de los peligros de los productos químicos tóxicos, deben dejar de hablar y deben comenzar a actuar.

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La Radiación Crea Células Cancerosas 30 veces más Potentes que las Normales

POR LUIS MIRANDA | THE REAL AGENDA | 19 DE MARZO 2012

En un estudio innovador que acaba de publicarse en la revista Stem Cells, investigadores del Johnsson Comprehensive Cancer Center Department of Oncology concluyeron que, a pesar de matar la mitad de todas las células tumorales, los tratamientos de radiación contra el cáncer de mama convierte a las otras células cancerosas en células madre cancerosas que son mucho más resistentes al tratamiento que las células cancerosas normales. El nuevo estudio es un nuevo golpe al paradigma fracasado que favorece el uso de  tratamientos convencionales para tratan de cortar, envenenar o quemar los tumores cuando se encuentran o cuando los síntomas de cáncer se detectan.

El investigador principal del estudio, el Dr. Frank Pajonk, Profesor Asociado de Oncología y Radioterápica del Centro Jonsson, informó de que las células madre cancerosas de las mamas (iBCSC) “se han generado por la activación de las mismas vías celulares a las que se inducen por la radiación, una ténica que se utiliza para reprogramar células madre pluripotentes normales (IPS) en la medicina regenerativa. “Pjonk, que es también un científico del Centro de Medicina Regenerativa de la Universidad de California, añadió:”. Fue notable ver que estos tipos de cáncer de mama utilicen las mismas vías de reprogramación para luchar contra el tratamiento de radiación. ”

En el nuevo estudio, Pajonk y sus colegas irradiaron células madre cancerosas y las pusieron en ratones. A través de una única imagen, los investigadores encontraron que las células se convertían en células iBCSC en respuesta a los tratamientos de radiación. Pjonk informa que las células recién generadas son muy similares a las células madre cancerosas no irradiadas. El equipo de investigación también encontró que las células madre inducidas por la radiación tenían una habilidad de más de 30 veces la capacidad de las normales para formar tumores.

A pesar de la creciente evidencia contra sus prácticas, la medicina tradicional se aferra a la quimioterapia, la cirugía y la radiación y hace caso omiso de las soluciones naturales.

A pesar de todos los miles de millones de dólares gastados en el cáncer, y a 40 años del inicio de la “guerra contra el cáncer” todo ha sido, en la más honesta de las evaluaciones, una pérdida de tiempo y recursos. Hace cien años, en cualquier lugar, 1 de cada 50 o tal vez 1 de cada 100 personas podían esperar desarrollar cáncer. Ahora se estima que 1 de cada 2 hombres y 1 de cada 3 mujeres serán diagnosticados con cáncer en sus vidas. Aunque el número de personas en todo el mundo que desarrollarán cáncer y morirán de cáncer aumenta cada año, la medicina tradicional continúa aferrándose a los fracasos del tratamiento, que cada vez más a menudo no logra eliminar el cáncer, sino que ayudan a la propagación del cáncer y el regreso de formas más agresivas que nunca. Cabe destacar que dos de los tres principales tratamientos para el cáncer – radioterapia y la quimioterapia – son altamente cancerígenos.

Uno podría pensar que el nuevo estudio sería una razón suficiente para reconsiderar el uso de radiación. Sin embargo, los autores analizaron los resultados como una oportunidad para continuar y mejorar el uso de radiación para encontrar maneras de controlar la diferenciación celular. Lo que los científicos no se dieron cuenta es que ya se han encontrado alternativas naturales que impiden el desarrollo de las células madre del cancerosas.

A modo de ejemplo, NaturalNews informó en mayo de 2010, sobre un estudio realizado por la Universidad de Michigan que descubrió como un compuesto que se encuentra en el brócoli y los brotes de brócoli tenían la capacidad de atacar a las células madre cancerosas. Ver: http://www.naturalnews.com/028822_broccoli_breast_cancer.html

Los investigadores no observaron cuidadosamente la forma en que las células cancerosas luchan contra los tratamientos tradicionales. Tampoco tuvieron en cuenta la creciente evidencia de que la mejor manera de vencer el cáncer y de evitarlo es construir y mejorar nuestra línea de defensa natural — el sistema inmunológico.

La manera más segura y efectiva para mejorar el sistema imunológico y luchar contra el cáncer, en general, es trabajando con la naturaleza. También es, con mucho, la forma menos costosa, y en ello reside probablemente el detalle. No se puede patentar y sacar provecho de la naturaleza como es posible con los medicamentos y tratamientos convencionales.

Nota: Ni el autor ni NaturalNews promueven el uso de un tratamiento inhumano de los animales en los estudios médicos.

Otras fuentes incluyen:

www.cancer.ucla.edu/Index.aspx?page=644
www.sciencedaily.com/releases/2012/02/120213185115.htm
www.naturalnews.com/cancer_cells.html
www.naturalnews.com/stem_cells.html

Traducido del artículo original: Radiation creates Cancer Cells 30 Times More Potent than Regular Cancer Cells

Consejeros Presidenciales Advierten sobre Peligros de Carcinógenos en Productos de Consumo Diario

Por Luis R. Miranda
The Real Agenda
Mayo 12, 2010

Cuando un panel gubernamental de expertos encuentra el coraje para decir la verdad sobre el cáncer, es un evento tan raro que hasta tiencancere valor noticioso. La semana pasada, un informe sobre el Cáncer fue publicado por un grupos de consejeros presidenciales (PCP) el cual rompió filas con las élites de la industria del cáncer y se atrevió a decir algo que los defensores de medicina natural han estado advirtiendo durante décadas: que las personas son “bombardeadas” con químicos y radiación que causan cáncer y que si esperamos reducir los índices de cáncer, tenemos que eliminar los productos químicos cancerígenos en los alimentos, medicamentos, productos de cuidado personal, nuestro trabajo y el hogar.

En un documento enviado al presidente Obama, el informe afirma que “El panel le insta a usar el poder de su cargo con mayor fuerza para eliminar los carcinógenos y otras toxinas de nuestros alimentos, agua y aire que innecesariamente aumentan los costes sanitarios, paralizan la productividad de nuestra nación y devastan vidas.”

Cuando leí por primera vez el informe, casi caí de la silla. Expertos designados por el gobierno en realidad están diciendo que hay químicos que causan cáncer en nuestros alimentos y el agua? Ese simple hecho ha sido negado vehementemente por la industria del cáncer, gigantes de la comida procesada, productos para el cuidado personal y por supuesto la industria del fluoruro – todos los cuales insisten en que sus sustancias químicas son perfectamente seguras.

Asociación Americana del Cáncer ataca el informe

La Sociedad Americana del Cáncer, como es lógico, no tardó en atacar el informe. La ACS es uno de los grupos de del cáncer que trabajan para la industria y que refuerza la ignorancia de los consumidores acerca de las causas y las soluciones para el cáncer. La ACS se ha dedicado desde hace décadas a lo que sólo puede ser llamado un “encubrimiento de los hechos”, con su negación de que el cáncer es causado por productos químicos.(http://www.naturalnews.com/010244_A… ) y (http://www.preventcancer.com/losing… )

A pesar de que los expertos en cáncer como el Dr. Sam Epstein han venido advirtiendo sobre sustancias cancerígenas en los cosméticos, productos de aseo personal y alimentos (http://www.preventcancer.com/consumers ), la ACS ha pretendido ridículamente que esas amenazas no existen. Y para colmo, la ACS advierte a la gente que se mantenga alejado de la luz solar lo que hace que se vuelvan más deficientes en vitamina D, y como consecuencia que aumenten las tasas de cáncer aún más.

Así que no es de extrañar que a la ACS no le guste este informe que se atreve a decir lo obvio: Hay químicos que causan cáncer en nuestra comida y agua! “El pueblo – incluso antes de nacer – es bombardeado continuamente con combinaciones múltiples de estas exposiciones peligrosas”, escribe el informe.

La gran negación de la industria

Uniendose a la ACS en criticar el informe es el Concejo Americano de Química, el grupo comercial que representa a las compañías químicas que están envenenando nuestro mundo en este momento. Sorprendentemente, la ACS y el CAQ están en el mismo bando, negando cualquier vínculo entre los productos químicos y el cáncer. Insisten en que todos los productos químicos y en su alimentos procesados, cosméticos, jabones antibacterianos, champús, productos de la fragancia, disolventes de limpieza, pesticidas, herbicidas y otros productos similares son seguros para usted!

No te preocupes por los productos químicos, dicen. El cáncer es sólo una cuestión de mala suerte. No hay nada que podamos hacer al respecto. Así que deja de intentarlo. Ese es su mensaje, y es un mensaje que toca con la derecha a las manos de la industria del cáncer: No impida su cáncer y cuando se enferman, van a hacer una fortuna de su enfermedad y el sufrimiento.

La amenaza de la radiación de imágenes médicas

El informe de PCP también toma una posición firme sobre los riesgos de cáncer causado por la radiación de imágenes médicas. En realidad, dice: “Las personas que reciben múltiples exploraciones o pruebas que requieran la radiación pueden acumular dosis igual o superior a la que tendría si fueran sobrevivientes de la bomba atómica.”

Yo recuerdo haber recibido cartas de odio de la industria del cáncer, cuando una vez hice la misma declaración en un artículo sobre las mamografías y tomografías computarizadas.(http://www.naturalnews.com/026113_m… ) Y sin embargo, esa declaración fue de hecho bastante correcta: Si usted se somete a varias pruebas de rayos X en un hospital, usted puede fácilmente recibir radiación, tanto como una persona que estaba a unas pocas millas de distancia de la bomba nuclear lanzada sobre Hiroshoma durante la Segunda Guerra Mundial.Esto no es una exageración. Es un hecho simple de la física y la ley de cuadrados inversos.(http://en.wikipedia.org/wiki/Invers… )

Los peligros ambientales de los productos farmacéuticos

La contaminación ambiental de los productos farmacéuticos es un hecho. El hecho es que los productos químicos farmacéuticos tirados en el suministro de agua es el “pequeño secreto sucio” de la industria farmacéutica. El problema ha pasado virtualmente como desconocido por el sistema de salud por completo … simplemente pretenden que no existe.

Sin embargo, este informe del PCP apunta a esto diciendo: “Productos farmacéuticos se han convertido en una fuente considerable de contaminación del medio ambiente. Las drogas de todo tipo en el suministro de agua cuando son excretados o eliminanados de manera inadecuada, impactan la salud debido a la exposición a largo plazo a las mezclas de distintos compuestos químicos.”

Era tiempo que alguien en Washington se levantara y desafiara a la industria farmacéutica sobre los efectos medioambientales de sus productos químicos tóxicos. medicamentos de TRH, antidepresivos, analgésicos y muchos otros tipos de drogas que están contaminando nuestros océanos y vías fluviales. Difícilmente se puede coger un pez cerca de cualquier ciudad importante que no este contaminado con productos farmacéuticos.

Pero no espero que nadie de credibilidad a esta advertencia. La totalidad de este informe del PCP ha sido en gran medida ignorado en Washington (y atacado por las grandes empresas).

Qué dice el informe

El grupo de consejeros presidenciales está encabezado por:

LaSalle D. Leffall, Jr., Doctor de Medicina, F.A.C.S., Presidente
Charles R. Drew, Profesor de Cirugía
Howard University College of Medicine
Washington, DC 20059

Margaret L. Kripke, Ph.D.
Vivian L. Smith Presidente y Profesora Emérita
La Universidad de Texas
M. D. Anderson Cancer Center
Houston, TX 77030

Estas dos personas merecen su apoyo por tener la valentía de publicar un informe que desafía el status quo de la industria del cáncer. Así que si usted desea envarles un email de agradecimiento por su trabajo, sería bienvenido.

El informe se titula, “Reducción del Riesgo Ambiental de Cáncer – ¿Qué podemos hacer ahora”

Éstos son algunos de los aspectos más destacados del informe:

En el 2009 solamente, aproximadamente 1,5 millones de hombres, mujeres y niños fueron diagnosticados con cáncer, y 562.000 murieron de la enfermedad. Aproximadamente el 41 por ciento de estadounidenses serán diagnosticados con cáncer en algún momento de sus vidas, y cerca de 21 por ciento morirá de cáncer. La incidencia de algunos cánceres, incluyendo algunos más comúnes entre los niños, está aumentando por razones inexplicables.

• El Grupo está especialmente preocupado al ver que los cánceres inducidos por el ambiente han aumentado muchísimo. Con cerca de 80.000 sustancias químicas en el mercado, muchos de las cuales son utilizadas por millones de personas en sus vidas cotidianas y son poco estudiadas y no reglamentadas en gran medida, la exposición a carcinógenos ambientales potenciales está muy extendida. Un producto químico como el bisfenol A (BPA), todavía se encuentra en muchos productos de consumo y sigue sin estar regulado en los Estados Unidos, a pesar de la creciente vinculación entre el BPA y varias enfermedades, incluyendo diversos tipos de cáncer.

• Sin embargo, el daño grave de este grupo de agentes carcinógenos no se resuelve adecuadamente por el Programa Nacional del Cáncer. El pueblo estadounidense – incluso antes de nacer – son bombardeados continuamente con combinaciones múltiples de estas exposiciones peligrosas.

• Algunos científicos sostienen que las pruebas de toxicidad y la exposición actual de los métodos de establecimiento de límites no representan con precisión la naturaleza de la exposición humana a productos químicos potencialmente dañinos. los ensayos de toxicidad actual se basan fundamentalmente en estudios en animales que utilizan dosis sustancialmente más altas que las que puedan darse por los seres humanos. Estos datos – y la exposición de los límites extrapolados de ellos – no tienen en cuenta los efectos nocivos que puede presentarse sólo a dosis muy bajas.

• Sólo unos pocos cientos de los más de 80.000 sustancias químicas en uso en los Estados Unidos han sido probados analizados..

• Mientras que todas las personas ahora tienen muchas sustancias químicas extrañas en su cuerpo, las mujeres suelen tener niveles más altos de sustancias tóxicas y muchas sustancias que provocan trastornos hormonales que los hombres. Algunas de estas sustancias se han encontrado en la sangre materna, tejido de la placenta, y las muestras de leche materna de las mujeres embarazadas y las madres que dieron a luz recientemente. Por lo tanto, los contaminantes químicos se están pasando a la próxima generación, tanto antes de nacer como durante la lactancia.

• Toda la población se expone a diario a numerosos productos químicos agrícolas, algunos de los cuales también se utilizan en paisajismo residencial y comercial.Muchos de estos productos químicos se sabe o sospecha que tienen propiedades cancerígenas, que alteran el sistema endocrino. Los plaguicidas (insecticidas, herbicidas y fungicidas) aprobados para uso por agencias de protección ambiental contienen cerca de 900 ingredientes activos, muchos de los cuales son tóxicos.

• Muchos productos químicos en disolventes, los rellenos, y otros en la lista de ingredientes inertes en la etiquetas de los pesticidas también son tóxicos, pero no se analiza su potencial para causar enfermedades crónicas como el cáncer. Además de los plaguicidas, los fertilizantes agrícolas y los productos farmacéuticos veterinarios son grandes contribuyentes a la contaminación del agua, tanto en forma directa y como resultado de los procesos químicos que forman subproductos tóxicos cuando estas sustancias entran en el suministro de agua.

• El uso de teléfonos celulares y otras tecnologías inalámbricas es de gran preocupación, sobre todo porque estos dispositivos están siendo utilizados regularmente cada vez más por jóvenes.

• Los estadounidenses ahora, se estima, recibirán casi la mitad de su exposición a radiación de imágenes médicas o Rayos X y otras fuentes médicas, en comparación con sólo el 15 por ciento en la década de 1980. El aumento de la radiación médica casi se ha duplicado en los Estados Unidos. La tomografía computarizada (CT) y pruebas de medicina nuclear ahora contribuyen con el 36 por ciento de la exposición a la radiación total y el 75 por ciento de la exposición a la radiación médica de la población de los EE.UU..

• Muchos médicos están conscientes que profesionales de radiología y el público no saben que la dosis de radiación asociada con diferentes pruebas crean un mayor riesgo de cáncer porque se acumulan durante toda la vida.Las personas que reciben múltiples exploraciones o pruebas que requieran la radiación pueden acumular dosis iguales o superiores a la de sobrevivientes de la bomba atómica.

• Cientos de miles de militares y civiles recibieron dosis significativas de radiación como resultado de su participación en ensayos de armas nucleares y en ocupaciones y sectores incluido el combustible nuclear, producción de armas, la minería de uranio y la molienda y el transporte de minerales. Cientos de miles más fueron irradiados en niveles suficientes para causar cáncer y otras enfermedades.

• Contaminantes del medio ambiente numerosos pueden cruzar la barrera placentaria, hasta llegar a los bebés quienes nacen “pre contaminados.” Hay una falta crítica de conocimiento y apreciación de las amenazas ambientales para la salud de los niños y la grave escasez de investigadores y médicos formados en los niños la salud ambiental.

• Ensayos de toxicidad de un solo agente y la dependencia de los ensayos con animales son insuficientes para hacer frente a la acumulación de productos químicos no probados ya en uso y la plétora de nuevos productos químicos introducidos cada año.

• Muchos carcinógenos conocidos o sospechados no están reglamentados. La ejecución de las mayoría de las regulaciones existentes es deficiente. En casi todos los casos, los reglamentos no incluyen el uso o exposición múltiple y las interacciones.