Revista Scientific American defiende uso de violencia para financiar Planned Parenthood

POR LUIS MIRANDA | THE REAL AGENDA | 13 JUNIO 2012

Una de las formas más eficaces de violencia es la que no se detecta o se siente, y en ese sentido, el gobierno tiene todos los elogios por el manejo de técnicas que hacen la violencia imperceptible. A menudo, la existencia de un gobierno extenso es justificado por sus partidarios diciendo que es deber de un gobierno cuidar de los necesitados, o proporcionar servicios a las personas que no pueden pagar por esos servicios por sí solos. El problema surge cuando el gobierno, o cualquier otra persona usa la violencia contra los ciudadanos y coercitivamente les obliga a hacer lo que no harían si se les dejara decidir: financiar y apoyar una burocracia gigantesca fuera y fuera de control. Uno de los servicios en que el gobierno está fuertemente implicado es la educación sexual y los métodos anticonceptivos, que en los Estados Unidos y muchos otros países son en gran parte facilitados por Planned Parenthood.

La organización fue fundada por la conocida eugenista, Margaret Sanger, quien hace un siglo comenzó – y tal vez bien intencionadamente – a ofrecer servicios de control de la natalidad a las mujeres que creía que no podrían pagar por ellos. Pero la supuesta iniciativa bien intencionada de Sanger caambió para lo peor, pues más tarde ella se convirtió en una promotora de programas anti-humanistas. Sus pensamientos acerca de la necesidad de reducir la población mundial y como debía hacerse a escondidas a través de programas de salud patrocinados por el gobierno está bien documentado a través de sus libros y discursos.

Al comienzo de su aventura como defensora de la salud de la mujer, Sanger racionalizó la necesidad de proporcionar anticonceptivos en la idea de que si no fuera por esos servicios, las mujeres tendrían que pasar por dolorosos abortos que serían realizados en corredores oscuros. Ella también creía que la educación que proporcionaba a las mujeres les ayudaría a hacer frente a la reproducción y embarazos no deseados. Pero la idea de Sanger de embarazos y abortos seguros cambió radicalmente cuando ella fue influenciada por sus colegas y mentores.

Su clínica creció exponencialmente hasta convertirse en lo que hoy conocemos como Planned Parenthood, una institución muy bien conectada con conocidos eugenistas como el padre de Bill Gates, William Henry Gates, Sr. Gates padre era un abogado y un filántropo que ayudó a fundar y financiar Planned Parenthood. Gates padre comparte el deseo de Sanger de reducir la población mundial, primero en los EE.UU. y luego el resto del mundo. Hoy en día, al igual que Gates padre lo hizo en el pasado, Bill Gates Jr. canaliza dinero a Planned Parenthood y otros proyectos de eugenesia a través de su fundación, la Fundación Bill & Melinda Gates, que al igual que muchas otras organizaciones filantrópicas son exceptuadosde pagar impuestos. Planned parenthood nació del seno de la Sociedad Americana de Eugenesia.

En 2003, Bill Gates, Jr., admitió que su padre fue el fundador de Planned Parenthood, que había sido creado para alcanzar el objetivo de elimianar humanos que eran “imprudentes” y unos “malas hierbas”. En entrevistas posteriores, como las conferencias TED, Bill Gates habló abiertamente sobre la reducción de la población mundial con el fin de frenar lo que dijo era el colapso planetario. En ocasiones posteriores, Gates dijo a un grupo de maestros y trabajadores que negarle atención médica a los ancianos se podría traducir en la contratación de más maestros, a lo que el público aplaudió y vitoreó. Bill Gates y la Fundación Bill y Melinda Gates están ahora fuertemente invirtiendo en otras operaciones de eugenesia, como los alimentos genéticamente modificados. El importe total de su inversión alcanzó los $23,1 millones en acciones de Monsanto. En una compra anterior, Gates compró acciones de Monsanto por otros $360.000.

Bill Gates también ha invertido en otro gigante de la industria de la biotecnología conocido como Cargill. El Centro Africano para la Bioseguridad, con sede en Sudáfrica, informó acerca de la inversión de Gates con Cargill para desarrollar un proyecto para “poner en marcha la cadena de valor de la soja” en el país de Mozambique. Gates es bien conocido por financiar programas de ayuda en África, donde la mayoría de sus proyectos incluyen esterilización de las mujeres y la realización de campañas de vacunación. Teniendo en cuenta el daño que los cultivos genéticamente modificados causan en personas y animales, es más que sospechoso que Gates invierta tanto en dos empresas de transgénicos.

¿En donde encaja la revista Scientific American en todo esto? Al parecer, el consejo editorial de la revista es uno de los más fuertes partidarios de Planned Parenthood, y lo han dejado claro en un artículo de opinión publicado el 1 de junio de 2012. Según el editorial, Planned Parenthood está siendo atacada por los conservadores y los republicanos en el Congreso. Estos ataques dice la revista, amenazan la vida de las mujeres debido a su intención de desfinanciar la organización eugenista. Sin embargo, la revista Scientific American no se detuvo ahí y señaló el supuesto ataque a la salud de la mujer llamando a que todos apoyen a Planned Parenthood en su aventura de proporcionar abortos y mantener los programas de planificación familiar, que en su opinión no pueden cerrarse pues muchas mujeres no tendrían acceso a un médico. Después de mencionar rápidamente el asunto de los ataques políticos, la revista Scientific American dice que  la mayoría de las ideas negativas acerca de la organización se han fundado indebidamente por su imagen como un proveedor de abortos. Esta concepción, dice, es incorrecta porque los abortos son apenas el 3 por ciento de las actividades de Planned Parenthood. Esa es una mentira que se explicará más adelante.

Después de atacar a las personas que se oponen a la financiación de Planned Parenthood con dinero de los contribuyentes, el artículo alaba la organización y su trabajo diciendo:

“Eliminando los fondos federales de Planned Parenthood significaría el término del 97 por ciento de su trabajo de salud pública que no tiene nada que ver con el aborto, y del cual muchas personas se benefician directamente. Uno de cada cinco mujeres estadounidenses han utilizado los servicios del grupo, y tres de cada cuatro de sus pacientes se considera como de bajos ingresos. En 2011 se llevaron a cabo pruebas y tratamientos a más de cuatro millones de personas con enfermedades de transmisión sexual. Se suministra 750.000 exámenes para prevenir el cáncer de mama, el cáncer más común entre las mujeres estadounidenses. Además se realizaron 770.000 pruebas de Papanicolaou para prevenir el cáncer de cuello uterino, que era una causa principal de muerte entre las mujeres antes de que este servicio se hiciera disponible. Planned Parenthood es una de las más importantes instituciones públicas de salud en el país, incluso al margen de su trabajo en la planificación familiar racional “.

Pero el artículo de Scientific American convenientemente deja fuera otra información importante que de nuevo, se explicará en detalle en los párrafos siguientes.

El hecho más importante es que Scientific American defiende que el gobierno force a los contribuyentes a pagar impuestos para financiar a una institución que no sólo no necesita el dinero, pero que también desperdicia fondos públicos que podrían ser utilizados para mejorar realmente la vida de las mujeres. Planned Parenthood no necesita fondos públicos, porque como hemos mencionado antes, es fuertemente subsidiada por fundaciones que son exentas de impuestos, tales como la Fundación Bill y Melinda Gates, la Fundación Susan G. Komen, el Bank One Corporation, la Fundación Boston Globe II Inc, la FUndación Buffett , la Fundación Ford, la Fundación Freddie Mac, la Fundación William H. Gates, la Fundación Gates, y docenas de otras. Vea la lista completa aquí. Grupos como la Fundación Buffett donó casi $5 millones durante 5 años fiscales consecutivos. La mayor parte de esos fondos destinados a financiar a Planned Parenthood se envían a través de mecanismos de evasión fiscal legalizados que se mantienen gracias al trabajo de las Fundaciones filantrópicas.

Muchos de los servicios señalados por la revista y su consejo editorial a menudo son falsos. Por ejemplo, según un artículo publicado en el Weekly Standard, Planned Parenthood mintió acerca de la prestación de servicios de mamografía. El artículo explica cómo la activista Lila Rose grabó en video como Planned Parenthood en realidad no ofrece mamografías. Sin embargo, la presidenta de Planned Parenthood, Cecille Richards insistió en CNN que si el Congreso retiraba los subsidios a la organización, esta no sería capaz de proporcionar tales servicios. Así que no sólo lo que dice la revista Scientific American es incompatible con lo que la organización hace, sino que también ayuda a cubrir su fraude. El artículo publicado el 1 de junio, no menciona nada en relación con el fraude, la eugenesia o las mentira que salen de la institución.

En un caso separado, que también fue ignorado por la revista científica, la organización “Students for Life of America”, publicó un video de una enfermera en un centro de Nueva Jersey, donde la funcionaria de Planned Parenthood admitió que algunos bebés sobreviven a los abortos, incluso en estados avanzados (22 semanas en el el embarazo). “Esto ocurre”, dijo la enfermera. Otro caso común es el encubrimiento de los encuentros sexuales entre niñas menores de edad y hombres adultos, cuando estas niñas van a la oficina de Planned Parenthood para obtener un aborto. En un video obtenido por Eyeblast.tv, la falta de atención o la complicidad de Planned Parenthood se pone a la intemperie. En el mismo video, la enfermera reconoce que sus clínicas realizan infanticidios. Ella explica que, “aunque no es una cosa común, por lo general, en la mayor parte no sucede, pero a veces ocurre. Es como un nacimiento natural”, dice ella, “pero el bebé no sería capaz de sobrevivir por sí mismo, por lo que finalmente muere.”

Para los padres que están preocupados por el bienestar de sus hijos hay más malas noticias en lo que respecta a las acciones de Planned Parenthood. En un artículo publicado hace 10 días por la cadena CBS de Los Ángeles, el escritor revela que la organización acaba de abrir una clínica en la Escuela Secundaria Roosevelt, en el Distrito Escolar Unificado, donde tiene la intención de ofrecer sus servicios a las adolescentes. Esto sería un poco menos preocupante si California no hubiese aprobado un mandato que permite a las escuelas vacunar a los niños sin el consentimiento de sus padres. Las niñas ahora pueden decidir si quieren inyectarse con vacunas como VPH y otros que Planned Parenthood ofrece a las mujeres en sus clínicas.

La iniciativa de esta organización para establecer una clínica en esta escuela, es probable que se repita en otras áreas del estado, así como otros estados, donde los derechos de los padres están siendo erosionados rápidamente en manos de burócratas que permiten a las organizaciones como Planned Parenthood adoctrinar a los jóvenes — mujeres y hombres. “Los estudiantes pueden visitar la clínica de salud en el campus para obtener métodos de control de la natalidad gratis, pruebas de embarazo, consejería y detección de enfermedades de transmisión sexual – el primer programa de su tipo en el país, según el diario Los Angeles Times”. Grupos como Planned Parenthood están haciendo un gran trabajo lavadoles el cerebro a los jóvenes quienes gracias a los consejos de Planned Parenthood ya no escuchan a sus padres o creen que es una buena idea hablar con ellos sobre el sexo, el embarazo, el aborto o asuntos similares. Este es un ejemplo típico: “No creo que le diría a mis padres, porque creo que ellos pensanrían que estoy loca – y estoy muy joven y me sentiría decepcionada”.

A pesar de estos y otros ejemplos de lo que realmente hace Planned Parenthood, la revista Scientific American apoya su trabajo diciendo que los programas de la organización de planificación familiar han beneficiado a la sociedad de muchas maneras. “Se han salvado vidas, se abrieron nuevos horizontes para las mujeres y se previno que la población aumentara por las nubes. Como principal proveedor de anticonceptivos — proporcionando control de la natalidad a dos millones de estadounidenses el año pasado — Planned Parenthood es la organización que más ayuda a prevenir el aborto”, dice el artículo, citando el diario Chicago Tribune. La revista dice que “el acceso al control de la natalidad en los EE.UU. ha ayudado a reducir la brecha de la desigualdad de ingresos entre hombres y mujeres hasta en un 30 por ciento durante la década de 1990. La píldora ha dado a las mujeres mayores posibilidades de elección sobre cuándo tener hijos, dejándolas libres para adquirir habilidades profesionales “.

Por el bien del argumento supongamos que todo esto es cierto. Al parecer, Scientific American condona el “gran trabajo” realizado por Planned Parenthood, que sin duda ha contribuido con la muerte de más de 55 millones de niños no nacidos en los Estados Unidos. El argumento de que el mundo estaría superpoblado si Planned Parenthood no existe es débil y sólo pura especulación. Así mismo lo es la idea de que la mujer no podría haber tenido éxito de no haber sido ayudado por la organización. Pero las mentiras no terminan ahí. Vamos a ver qué otra cosa la revista Scientific American no dice, o esconde con el fin de promocionar a Planned Parenthood.

La afirmación de que los abortos solo son el 3 por ciento de las actividades de Planned Parenthood es engañosa. ¿Cómo lo hacen así? Por ejemplo, en 2006, Planned Parenthood completó 289,750 abortos, lo que representa aproximadamente el 23% de todos los abortos en el país. Eso convirtió a la organización en la más grande proveedora de estos procedimientos en los Estados Unidos. Lo más sorprendente, aunque el aborto en los EE.UU. sigue cayendo, es que los abortos patrocinados por Planned Parenthood siguen aumentando cada año. Esta información proviene de un informe emitido por la Planned Parenthood Federation of America.

Mientras que la revista Scientific American, el Washington Post y los funcionarios de Planned Parenthood dicen que el aborto solo representa el 3 por ciento de los procedimientos, por lo tanto, tratando de dar a entender que este servicio no es la principal razón para su existencia, la realidad dice otra cosa. El engaño proviene del hecho de que cada vez que una mujer visita a Planned Parenthood para recibir asesoramiento, consejos sobre el embarazo, directrices de anticoncepción o para ayudar con un aborto, cada visita se contabiliza por separado, en lugar de como un grupo de visitas del mismo paciente por año, que en muchos casos terminan en abortos. Dado que el procedimiento de aborto sólo se hace una vez, los números de los servicios de aborto se comparan con un montón de otras visitas que hacen que parezca que sólo una pequeña parte del trabajo de Planned Parenthood es dedicado a abortos.

Sin embargo, es sólo una cuestión de mirar un poco más para darse cuenta de la realidad. En 2006, por ejemplo, Planned Parenthood proporcionó servicios de abortos a 3,1 millones de clientes, lo que suma un 9 por ciento del total. En este caso las cifras son tres veces más de lo que dicen. Otra afirmación errónea a menudo usada para hablar de la grandeza de Planned Parenthood es que proporciona una forma segura para las mujeres tener abortos, que en sí mismo es un procedimiento riesgoso. Desde 1973, cuando el aborto se hizo legal, miles de mujeres han muerto durante y después de haber sido sometida a un procedimiento de aborto. Muchas de estas mujeres murieron en las clínicas de Planned Parenthood. Según ha informado el diario Los Angeles Times, en un caso, el personal médico de Planned Parenthood no se dio cuenta de que una de sus pacientes que acudió a la clínica en busca de ayuda tenía una infección vaginal. La clínica no ofreció ningún tipo de tratamiento y la paciente falleció a los pocos días. Su nombre era Edrica Goode una mujer de 21 años de edad, de Riverside, California. Planned Parenthood fue acusado por la familia de Goode por negligencia.

Otro hecho omitido por la revista Scientific American es que, aunque públicamente Planned Parenthood dice que rechaza el racismo, la organización fue fundada por una eugenista que creía que ciertas personas y grupos étnicos de personas eran indeseables. De hecho, a menudo afiliadas de Planned Parenthood se instalan en o cerca de los barrios pobres, donde la mayoría de la gente son de color negro, hispano o pertenecen a otros grupos minoritarios. A pesar de que los negros sólo representan alrededor del 13 por ciento de la población estadounidense, el 37 por ciento de los abortos practicados por Planned Parenthood se realizan en mujeres de raza negra. El autor Robert L. Zangrando explica en su libro The Reader’s Companion to American History, que cada vez más negros aún no nacidos son asesinados en las clínicas de Planned Parenthood que aquellos que fueron asesinados por el Ku Klux Klan en toda su historia.

Planned Parenthood no es la organización dedicada que el artículo de Scientific American tiene la intención de pintar. De hecho, es controlado por la Planned Parenthood Federation of América (PPFA), que extiende sus tentáculos a través del trabajo de 97 filiales en todo Estados Unidos. Estas filiales están a cargo de la apertura de clínicas en las comunidades de todo el país, muchas de ellas como hemos dicho, en los barrios pobres o escuelas. Sus filiales operan en unos 880 establecimientos. Además de Estados Unidos, Planned Parenthood también opera en 17 países de África, Asia y América Latina, tres de las regiones más pobres del mundo. En muchos casos, Planned Parenthood crea asociaciones con gobiernos locales y organizaciones de médicos para practicar abortos, ofrecer métodos de anticoncepción y asesorar a los pacientes.

Además, la Planned Parenthood Federation utiliza su Comité del Fondo de Acción Política (PPFAPAC), para presionar al Congreso de los EE.UU. en mantener el aborto sin restricciones por ley, y para financiar sus operaciones con el dinero de los contribuyentes. Eso puede ser parte de la razón por la cual el Congreso se niega a quitarle los fondos a esta organización a pesar de que es apoyada por iniciativas privadas, tales como dineros de las fundaciones filantrópicas, que son exentas de impuestos. Anualmente, Planned Parenthood cuenta con un presupuesto de más de $1 mil millones. Al menos un tercio de ese presupuesto es proporcionado por los contribuyentes estadounidenses. Planned Parenthood reportó un ingreso de $100 millones como resultado de proporcionar abortos en 2006. Si eso no es una señal de que los abortos son un negocio en los Estados Unidos, no sé lo que es.

Toda esta información no parece tener sentido para la revista Scientific American, por lo que todavía decidió apoyarle públicamente. Con toda esta información, no es difícil ver hacia dónde iría el futuro de la humanidad si estuviera en manos de Planned Parenthood y sus financistas eugenistas. De hecho, esta organización acaba de conseguir una nueva herramienta en su batalla para matar a los niños antes de nacer. En un artículo publicado por el Telegraph de Londres, el escritor Stephen Adams revela cómo los científicos pronto serán capaces de probar que supuestamente los niños pueden tener 3.500 “defectos genéticos” y por esta razón deben ser abortados. Esta nueva tecnología, según Adams, puede iniciar una nueva era de asesinato a través de abortos bajo la excusa de la prevención de los trastornos genéticos ‘. La idea de que los seres humanos son defectuosos desde el nacimiento es una de las premisas populares más enfermizas que se usan para llevar a cabo programas de eugenesia en todo el mundo.

Antes de concluir, que quede claro que es absolutamente injustificado pedir que el gobierno use la violencia contra sus ciudadanos de cualquier manera o forma en aras de apoyar cualquier iniciativa creada por el gobierno o cualquier otro grupo. El cobro de impuestos es una de las más claras formas de violencia llevada a cabo por el gobierno en toda la historia de la humanidad, y es aún peor cuando el dinero robado de los contribuyentes se utiliza para financiar programas de eugenesia en instituciones como Planned Parenthood. En cuanto a la decisión de que una mujer tenga un aborto, ella es libre de hacerlo o no ya que esta decisión tendrá un impacto directo de su salud – para lo peor en la mayoría de los casos. Sería hipócrita proponer el uso de la fuerza contra las mujeres para evitar que tengan un aborto o cualquier otro procedimiento si eso es lo que desean. El problema surge, como se destacó antes, cuando los gobiernos obligan a los ciudadanos a proveer fondos para abortos, que ha demostrado ser un asesinato biológico, si los ciudadanos no apoyan tales iniciativas voluntariamente.

Si hay organizaciones privadas que quieren apoyar y financiar a Planned Parenthood, ese es su derecho a hacerlo, pero que no pidan que se les exima del pago de impuestos, mientras que todo el mundo está obligado a pagar a fin de financiar el asesinato de seres no nacidos. Si los ciudadanos privados están interesados en financiar abortos, pueden donar su dinero a Planned Parenthood directamente, o dárselo a las fundaciones globalistas que con mucho gusto lo aceptarán. Obligar a toda la población a financiar la eugenesia es como pedirle a los ciudadanos que se disparen dos veces en la cabeza.

Scientific American Advocates Government Violence to Finance Planned Parenthood

By LUIS MIRANDA | THE REAL AGENDA | JUNE 7, 2012

One of the most effective forms of violence is that which isn’t noticed or felt, and in that regard, government has all the accolades. Often, the existence of big government is justified by its supporters based on the idea that it is a government’s duty to take care of the needy, or to provide services to people who cannot pay for those services themselves. The problem arises when the government, or anyone else for that matter, initiates violence against citizens and coercively forces them to do what they would not do if left to decide: Fund and support a large, out of control government bureaucracy. One of the services government is strongly involved in today is sexual education and contraception methods, which in the United States are largely provided by Planned Parenthood.

The organization was founded by known eugenicist Margaret Sanger, who a century ago began — well intentionally perhaps — to offer birth control services to women who she believed might not have had access to them. But Sanger’s supposed well-intentioned initiative changed for the worst, as she later became a confessed anti-humanist. Her thoughts about the need to reduce world population and to do it by stealth through government-sponsored healthcare programs is documented through her books and speeches.

At the start of her adventure as a defender of women’s health, Sanger rationalized the need to provide contraception on the idea that if it wasn’t for those services, women would have to go through painful dark ally abortions which in many cases they would have to execute themselves. She also thought that the education she provided to women would help them deal with reproduction and unwanted pregnancies. But Sanger’s idea of safer pregnancies and abortions changed radically as she became influenced by colleagues and mentors.

Her little clinic grew exponentially until it became what we know today as Planned Parenthood, an institution well connected with known eugenicists like Bill Gates’ father, William Henry Gates, Sr. Gates Sr. was a lawyer and a philanthropist who admittedly founded and later funded Planned Parenthood. Gates Sr. shared Sanger’s desire to reduce the world’s population, first in the US and then the rest of the world. Today, just as Gates Sr. did in the past, Bill Gates Jr. channels money to Planned Parenthood and other eugenics projects through his foundation, the Bill&Melinda Gates Foundation, which just as many other philanthropic organizations is tax excepted. Planned parenthood itself was born out of the American Eugenics Society.

Back in 2003, Bill Gates Jr. admitted that his father was the founder of Planned Parenthood, which had been founded on the concept that human were “reckless breeders” and “human weeds”. In later interviews, such as TED conferences, Bill Gates openly spoke about reducing the world’s population in order to curb what he said was planetary collapse. In later events, Gates told a group of teachers and workers that denying healthcare to the elderly could translate into hiring more teachers, to which the audience applauded and cheered. Bill Gates & the Bill and Melinda Gates Foundation are now heavily invested in other eugenics operations such as genetically engineered food. The total amount of their investment reached $23.1 million in Monsanto stock. In a previous purchase, Gates bought Monsanto stock for another $360,000.

Bill Gates is also invested on another giant of the biotechnology industry known as Cargill. South Africa-based watchdog the African Centre for Biosafety reported about Gates’ investment with Cargill to develop a project to “implement the soy value chain” in the country of Mozambique. Gates is well-known for funding aid programs in Africa, where most of his projects involve sterilizing women and conducting vaccination campaigns. Given the harm that genetically engineered crops causes on people and animals, it is more than suspicious that Gates invests so heavily in two GMO companies.

Where does Scientific American fit in all this you may be asking? Apparently, the editorial board at the magazine is one of Planned Parenthood’s strongest supporters, and they’ve made it clear on an opinion piece published on June 1, 2012. According to the editorial, Planned Parenthood is under attack by conservatives and Republicans in Congress, who, they say, threaten women’s lives because of their intention to defund the eugenicist organization. But Scientific American did not stop at pointing out the supposed attack on women’s health, the article actually called for the enforcement of taxpayer funding to maintain Planned Parenthood open and providing abortions and other services to women who in their opinion cannot have access to a doctor. After quickly mentioning the so-called political attacks on Planned Parenthood, Scientific American goes on to say that most of the negative ideas about the organization are wrongly founded of its image as an abortion provider. This misconception, it says, is wrong because Planned Parenthood’s abortion only account for 3 percent of its services. That is a lie which will be explained later.

After attacking people who oppose Planned Parenthood’s funding with taxpayer money, the article praises the organization for its hard work saying:

“Stripping Planned Parenthood of federal funding would also sacrifice the 97 percent of its public health work that has nothing to do with abortion, from which many people benefit directly. One in five American women have used the group’s services, and three out of four of its patients are considered to have low incomes. In 2011 it carried out tests and treatment for more than four million individuals with sexually transmitted diseases. It supplied 750,000 exams to prevent breast cancer, the most common cancer among U.S. women. And it performed 770,000 Pap tests to prevent cervical cancer, which was a leading cause of death among women before this screen became widely available. Planned Parenthood is one of the most important public health care institutions in the country, even aside from its work in rational family planning.”

They conveniently leave out important information which again, will be explained in detail in the following paragraphs.

The most important fact is that Scientific American advocates for the government to tax citizens in order to fund an institution that not only does not need the money, but also wastes public funds that could be used to actually improve women’s lives. Planned Parenthood does not need public funds because as we mentioned before it is heavily subsidized by tax exempted foundations such as the Bill and Melinda Gates Foundation, the Susan G. Komen Foundation, the Bank One Corporation, The Boston Globe Foundation II Inc, the Buffett Foundation, the Ford Foundation, the Freddie Mac Foundation, the William H. Gates Foundation, the Gates Foundation, and dozens of other ones. See the complete list here. Groups like the Buffett Foundation donated almost $5 million during 5 fiscal years in a row. Most of those monies allocated to finance Planned Parenthood are sent to it through legalized tax evasion schemes which are maintained because of the Foundations’ supposed philanthropic work.

Many of the services pointed out by the magazine and its editorial board are often fake. For example, according to an article on the Weekly Standard, Planned Parenthood lied about providing mammogram services. The article tells how activist Lila Rose’s from Live Action confirmed in a video, that Planned Parenthood actually didn’t provide mammograms. However, the president of Planned Parenthood, Cecille Richards insisted on CNN that if Congress defunded the organization, they wouldn’t be able to provide such services. So not only does Scientific American supports a eugenicist organization, but also helps cover the lies spoken by Planned Parenthood’s representatives, because the article published on June 1, does not mention anything regarding the fraud, eugenics or lies coming out of the institution.

In a separate case which was also ignored by Scientific Magazine, the organization “Students for Life of America” released an undercover video of a nurse at a New Jersey Planned Parenthood facility admitting that some babies survive abortions even in advanced stages (22 weeks into the pregnancy).  “It does happen,” the nurse said. Another common occurrence is the cover ups of sexual encounters between under age girls and adult men when these girls go to a Planned Parenthood office to get an abortion. In a video obtained by Eyeblast.tv, the lack of care or complicity of Planned Parenthood is put out in the open. In the same video, the nurse admits that cases of infanticide take place at the clinic. She explains that although it is not a common thing, “Usually, for the most part no, but it does happen.  It’s an actual delivery,” she says, “but it wouldn’t be able to survive on its own, so eventually the baby does die.”

For parents who are worried about their children’s well-being there are more bad news when it comes to Planned Parenthood’s actions. In an article published two days ago by CBS Los Angeles, the writer reveals that the eugenics supporting organization just opened a clinic at Roosevelt High School, in the Unified High School District, where it intends to offer its services to teenage girls. This would be just a bit less concerning if California had not approved a mandate that allows schools to vaccinate children without their parents’ consent. Girls will not be able to accept vaccines such as HPV and others that Planned Parenthood offers to women in its clinics.

The move by this organization to set up a clinic in this school, will likely be repeated in other areas of the state as well as other states, where parenting rights are quickly eroding in the hands of bureaucrats that allow organizations like Planned Parenthood to indoctrinate young women and men. “Students can visit the on-campus health clinic to get free birth control, pregnancy tests, counseling and screening for sexually transmitted diseases – the first program of its kind in the country, according to the Los Angeles Times,” says the article. Groups like Planned Parenthood are doing such a great job at brainwashing youngsters into trusting them and not their parents that many teens now don’t believe it is a good idea to tell talk to them about sex, pregnancy, abortion or similar matters. Here is a typical example: I don’t think I would tell my parents, because I feel like they would look at me as someone who’s already messed up – like early in my life, and I’d feel like I was a disappointment.”

Despite these and other examples of what Planned Parenthood actually does, Scientific American strongly supports its work saying that the organization’s family planning programs has benefited society in numerous ways. “It has saved lives, opened new horizons for women and kept populations from soaring. As a major provider of contraceptives—it furnished birth control to two million Americans last year—Planned Parenthood serves as “America’s largest abortion preventer,” says the article, citing the Chicago Tribune. The magazine the says that “access to birth control in the U.S. has helped narrow the income inequality gap between men and women by as much as 30 percent during the 1990s alone. The pill has given women greater choice about when to have children, freeing them up to acquire career skills.”

For the sake of argument let’s assume all this is true. It seems Scientific American condones the ‘great work’ conducted by Planned Parenthood which has undoubtedly contributed with the death of over 55 million unborn children in the United States. The argument that the world would be overpopulated if Planned Parenthood didn’t exist is weak and just pure speculation. So is the idea that women could not have turned successful had they not been helped by the foundation ran and funded organization. But the lies don’t end there. Let’s see what else Scientific American doesn’t say or covers up in order to make Planned Parenthood look good.

The claim that Planned Parenthood’s abortion accounts for only 3 percent of its activities is deceiving. How do they make it so? For example, back in 2006, Planned Parenthood completed 289,750 abortions, which added up to  approximately 23% of  all abortions in the country. That made the organization the largest of such procedures  in the United States.  More surprisingly, although abortion in the US continue to drop, Planned Parenthood’s sponsored abortions keep on increasing every year. This information comes from a report issued by the Planned Parenthood Federation of America.

While Scientific American, the Washington Post and Planned Parenthood officials say that abortion account for only 3 percent of the procedures, therefore trying to imply that such a service  is not the main reason for its existence, reality says otherwise. The deceit comes from the fact that every time that a woman visits Planned Parenthood to receive counseling, pregnancy advice, contraception guidelines or help with an abortion, each visit is counted separately, instead as a group of visits from the same patient which in many cases end up in an abortion. Since the abortion procedure is only done once, the numbers on abortion services are compared with a stack of other visits which make it seem as only a small part of Planned Parenthood’s work.

However, it is just a matter of looking a little closer to see the trees for the forest. In 2006, for example, Planned Parenthood’s services were provided to 3.1 million clients, which added up to 9 percent of the total. In this case the figures are three times what they claim. Another misleading statement often told about the greatness of Planned Parenthood is that it provides a safe way for women to have abortions, which in itself is a risky procedure. Since 1973, when abortion was made legal, thousands of women have died during and after being submitted to an abortion procedure. Many of these women died at Planned Parenthood clinics. As reported by the Los Angeles Times, a Planned Parenthood facility personnel failed to realize that one of their patients who came in for help had a vaginal infection. The clinic did not offer any treatment and the patient died a few days later. Her name was Edrica Goode a 21-year-old woman from Riverside California. Planned Parenthood was accused by Edrica’s parents for malpractice.

Another fact left out by Scientific American is that although publicly Planned Parenthood says it rejects racism, the organization was founded by a eugenicist that believed that certain people and ethnicities of people were undesirable. In fact, Planned Parenthood affiliates often set up shop in or near poor neighborhoods, where most of the people are black, hispanic of belong to other minority groups. Even though blacks only account for about 13 percent of the american population, 37 percent of abortions performed by Planned Parenthood are done on black women. Author Robert L. Zangrando explains in his book The Reader’s Companion to American History, that more unborn blacks are killed at Planned Parenthood clinics than those who were murdered by the Ku Klux  Klan in their entire history.

Planned Parenthood is not the clean dedicated organization that the Scientific American article intends to paint. In fact, it is controlled by the Planned  Parenthood Federation of America (PPFA), which extends its tentacles through the work of 97 affiliates all over the United  States. Those affiliates are in charge of opening clinics in communities around the country; many of them as we said, in poor neighborhoods or schools. Its affiliates operate some 880 facilities. Besides the United States, Planned Parenthood also operates in 17 countries in Africa, Asia, and Latin America, three of the poorest regions of the world. In many cases, Planned Parenthood creates partnerships with governments of local medical organizations to provide abortions, contraception methods and supposed medical advice to patients.

Additionally, the Planned Parenthood Federation uses its Action Fund Political Action Committee (PPFAPAC), to lobby the US Congress on keeping abortion unrestricted by law, and well funded with taxpayer money. That may be part of the reason why Congress refuses to defund this organization despite the fact it is supported by private initiatives such as money streams from philanthropic foundations, which are already tax exempted. Annually, Planned Parenthood’s budget amounts to over $1 billion. At least a third of that budget is provided by US taxpayers. Planned  Parenthood reported an income of $100 million for surgical abortions in  2006. If that is not a sign that abortions are a business in the United States, I don’t know what it is.

All this information proved meaningless to Scientific American, so they still decided to publicly endorse the work performed by Planned Parenthood. With all this information, it is not hard to see where the future of humanity would walk towards if it was in the hands of Planned Parenthood and its eugenicist financiers. In fact, this organization may just have gotten a new tool in its battle to kill more unborn children. In an article published by the London Telegraph, writer Stephen Adams reveals how scientists will soon be able to supposedly test children for some 3,500 ‘genetic defects’. This new technology, according to Adams, may spur a new era of murder through abortions under the excuse of preventing ‘genetic disorders’. The idea that humans are defective from birth is one of the most popular sickening premises to carry out eugenics programs all around the world.

Before concluding, let’s be clear that it is absolutely unjustified to call for government-sponsored violence against its citizens in any way, shape or form for the sake of supporting any initiative created by government or any other group. Taxation is one of the clearest forms of violence conducted by government throughout the history of humanity, and it is even worse when the money stolen from the labor of citizens is used to finance well-known eugenics programs and institutions like Planned Parenthood. As for the decision of a woman to have an abortion, she is free to do it or not as this decision will directly impact her health — for the worst in most cases. It would be hypocritical to propose the use of force against women to prevent them from having an abortion or any other procedure if that is what they desire. The problem arises, as emphasized before, when governments force citizens to provide funding for abortions, which is proven to be biological murder, if the citizens do not willingly support such initiatives.

If private organizations want to endorse and provide financing to organizations like Planned Parenthood, it is their right to do so, but don’t ask to be exempted from paying taxes while everyone else is forced to pay them in order to finance the murder of unborn children. If private citizens are interested in financing abortions, they can donate their money to Planned Parenthood directly, or give it to the globalist foundations who will gladly accepted. Forcing the whole population to finance a eugenics is like asking citizens to shoot themselves twice on the head.

Las causas del cáncer son bien conocidas y también lo son las curas

Por Luis R. Miranda
The Real Agenda
07 de febrero 2012

No es raro ver a los ensayos de expertos en cáncer o de los médicos que en privado o a través de fundaciones promueven viejos conocimientos cuando se habla de cáncer, su prevención y tratamiento. Pero los artículos que hablan de las tasas de cáncer y los mejores métodos para prevenir y tratar esta enfermedad por lo general están llenos de medias verdades y muchas veces simples mentiras. Un artículo reciente publicado en el New York Times, y escrito por la doctora Susan Love, es un claro ejemplo de lo que la industria médica hace con el fin de mantener a los pacientes ignorantes y para continuar la búsqueda innecesaria de una cura.

El cáncer no es sólo una enfermedad completamente curable, incluso en estados avanzados, sino que también se puede prevenir. En su ensayo La Sra. Love comienza por evaluar la decisión tomada por el Grupo Susan G. Komen para la Cura de cortar los fondos para Planned Parenthood, que más tarde se retractó de su decisión debido a la presión ejercida por esta organización historicamente practicante de la eugenesia, – Planned Parenthood – así como el complejo industrial farmacéutico. La industria médica co-optó las organizaciones y fundaciones para protestar por la decisión del Grupo Susan G. Komen y aumentó la conciencia pública sobre el tema, como si la decisiónde desfinanciar tendría un gran impacto en la capacidad de Planned Parenthood de seguir llevando a cabo sus programas de eugenesia. Eso, por supuesto, no fue señalado por la Sra. Love.

De hecho, ella fue directo a las mentiras y medias verdades que por lo general son publicadas por la industria médica y los medios de comunicación corporativos. Empezó diciendo que “todavía no sabemos qué causa el cáncer de mama, por lo tanto no sabemos cómo prevenirlo”. Para sorpresa de la señora Love, los médicos que tratan e intentan curar el cáncer a través de métodos tradicionales y alternativos han descubierto que todos los cánceres tienen una causa común. El cáncer es, según el último estudio publicado por la Universidad de Alberta en Edmonton, Canadá, un mal funcionamiento del metabolismo, no una consecuencia de la mutación celular o mala genética, como muchos en la profesión médica nos dicen. El cáncer puede prevenirse y tratarse con dieta y ejercicio, (también lee esto) terapia de enzimas, así como con la ingestión de dicloroacetato, como muestra el estudio canadiense. Lo que no hay en este momento es un tratamiento o cura que sea igualmente exitosa para todos, que es lo que el establecimiento médico quiere que creamos. Lo que no funciona es el conjunto tradicional de tratamientos de quimioterapia y radioterapia-, que en la mayoría de los casos provoca la remisión durante unos años, pero hace que el cáncer se propague y vuelva. Medicamentos para el cáncer hacen que los tumores regresen más agresivos y mortales entre 5 y 10 años después de que el paciente es irradiado y envenenado. Por lo tanto, no todos los cánceres son iguales, es cierto, pero es absolutamente falso que no sabemos su origen o cómo tratarlos.

La Sra. Love luego habla de la detección del cáncer como una herramienta para controlarlo. A pesar de que menciona que la evaluación con mamograma no es una forma efectiva de prevenir el cáncer, ella dice que es la mejor manera que existe, y que las mujeres deben seguir irradiándose sus cuerpos con la frecuencia que sus médicos recomiendan. Ella probablemente no ha oído hablar de la cantidad monumental de falsos positivos que hace que los médicos y los pacientes incluso consideren la cirugía incluso en los casos en que los quistes encontrados a través de las mamografías no son tumores malignos. Así que señora Love, las mamografías no son lo mejor que hay para diagnosticar o prevenir el cáncer de mama.

La Sra. Love continua sus mentiras, con una que ha sido fabricada dentro de la indústria médica, y que es que la vacuna contra el VPH es una óptima manera de prevenir el cáncer del cuello uterino. Ella no lo dice, pero tal vez ella también cree que los niños también deben ser vacunados contra el VPH. Una vez más. La Sra. Love probablemente no es consciente del hecho de que el VPH no causa cáncer del cuello del útero, y que las mujeres sanas son capaces de prevenir cualquier enfermedad causada por el virus del VPH, con pocos casos de mujeres que sufren infecciones leves a lo sumo, y sólo una minoría – menos de 3.000 al año – que en realidad desarrollan cáncer del cuello uterino, pero no por el VPH. De hecho, ni Cervarix ni Gardasil previenen el cáncer del cuello uterino. En sus propios estudios, las empresas farmacéuticas ponen de manifiesto que ambas vacunas son poco eficaces, pues apenas influirían en cuatro de los más de 100 cepas de virus del papiloma humano que existen. Incluso los propios documentos de la Administración de Drogas y Alimentos (FDA) rechaza la idea de que estas dos vacunas ayuden a prevenir el cáncer del cuello uterino. La FDA dice que la vacuna contra el VPH en mujeres que tienen el virus del papiloma humano aumenta el riesgo de cáncer de cuello uterino en un 44,6%, ya que dichas vacunas promueven el desarrollo de lesiones precancerosas en el útero, lo que finalmente conduce al cáncer cervical. La Asociación Médica Americana (AMA), dice: “Hay evidencia significativa para indicar que no hay ningún beneficio de la vacuna. La desaparición del virus durante períodos de 12 meses no está relacionada con el uso de la vacuna. Es poco probable que la vacunación tenga un beneficio significativo. “La Sra. Love sin duda ignora que las actuales políticas mundiales de vacunación, se han comprobado, son fraudulentas. Tanto Cervarix como Gardasil son bien conocidas por causar serios efectos secundarios – 3500 efectos secundarios diferentes – que no son reconocidos por la comunidad médica a pesar de sus graves consecuencias.

Al final de su ensayo, la Sra. Love refuerza sus puntos de vista sobre la necesidad de “buscar las causas”, en lugar de “encontrar la cura”. Por supuesto, las curas para el cáncer ya se han encontrado, y también las causas. Salvo que las causas no son un conjunto de signos o síntomas que son iguales en todos los pacientes. Cada paciente de cáncer tiene un conjunto de causas que promovió y permitió que el cáncer apareciera y creciera en él o ella. No creo que ella entienda esto, a pesar de su título universitario. Estimada Sra. Love, ni Planned Parenthood ni ninguna otra organización médica que jura por los métodos tradicionales, obsoletos e ineficaces para tratar y curar el cáncer en realidad ofrecen atención médica, sino que ofrecen cuidados pre-muerte. No tratan los síntomas o la enfermedad, no curan. Matan. La única cosa que ha evitado que millones de mujeres y hombres encuentren la cura para sus cánceres no es la falta de una cura, sino la ignorancia, la arrogancia y los intereses económicos del complejo industrial farmacéutico al cual USTED pertenece, voluntariamente o no.

The Causes of Cancer are well-known and so are the Cures

by Luis R. Miranda
The Real Agenda
February 7, 2012

It is not uncommon to see essays from so called cancer experts or doctors who privately or through foundations promote the old know-how when talking about cancer, cancer prevention and treatment. But articles that talk about cancer rates and the best methods to prevent and treat this disease are usually filled with half truths and often with plain bold lies. A recent commentary article posted on the New York Times, and written by doctor Susan Love, is a clear example of what the establishment medical industry does in order to keep patients ignorant and to continue the unnecessary search for a cure.

Cancer is not only a completely curable disease, in many cases even in advanced stages, but also an absolutely preventable one. In her essay Ms. Love begins by assessing the decision made by the Susan G. Komen for the Cure group to cut funding to Planned Parenthood, which the organization later retracted given the pressure exercised by the eugenics-driven organizationPlanned Parenthood– as well as the pharmaceutical industrial complex. The establishment medical industry co-opted organizations and foundations to protest Susan G. Komen’s decision and raised public awareness about the issue as if the defunding move would heavily impact Planned Parenthood’s ability to continue to carry out its eugenics programs. Planned Parenthood makes $164 million per year from abortions. That of course, was not pointed out by Ms. Love.

She actually went straight into the lies and half truths usually megaphoned by the establishment medical industry and the dying main stream media. She started by saying “we still don’t know what causes breast cancer, therefore we don’t know how to prevent it”. To Ms. Love’s surprise, doctors who treat and attempt to cure cancer through traditional and alternative methods have discovered that all cancers do have a common cause. Cancer is, as the latest study published by the University of Alberta in Edmonton, Canada, has shown, a metabolic malfunction, not a consequence of cellular mutation or bad genetics, as many in the medical establishment tell us. It can be prevented and treated with diet and exercise, (also read thisenzyme therapy as well as with ingestion of dichloroacetate, as the Canadian study shows. What there isn’t right now is a treatment or cure that is equally successful for everyone, which is what the medical establishment wants us to believe. What doesn’t work is the traditional set of treatments -chemotherapy and radiation- which in most cases causes remission for a few years, but causes the cancer to spread and return. Cancer drugs make tumors more aggressive and deadly within 5 to 10 years after the patient is irradiated and poisoned. So, not all cancers are equal, true, but it is absolutely false that we don’t know its origin or how to treat it.

Ms. Love then talks about cancer screening as a tool to control cancer. Although she mentions that screening by itself is not an effective way to prevent cancers, she goes on to say it is the best way there is, therefore implicitly suggesting that women should continue to irradiate their bodies as often as their doctors recommend. She probably has not heard about the monumental number of false positives that causes doctors and patients to even consider surgery in cases when cysts found through the mammograms aren’t even malign tumors. So no Ms. Love, mammograms are not the best thing out there to diagnose or prevent breast cancer.

Ms. Love goes on to tell another lie that was manufactured within the medical establishment: That the HPV vaccine is an awesome way to prevent cancer of the cervix. She doesn’t say it, but perhaps she also believes that boys should be vaccinated against HPV, too. Again, Ms. Love probably is not aware of the fact that HPV does not cause cancer of the cervix, and that healthy women are able to prevent any disease caused by the HPV virus, with few cases of women who experience mild infections, and only a minority -less than 3000 a year- who actually develop cancer of the cervix, but not due to HPV. In fact, neither does Cervarix not Gardasil help prevent cancer of the cervix. In their own studies, pharmaceutical corporations reveal that both vaccines are barely effective in treating 4 of the more than 100 strains of human papillomavirus that exist. Even the Food and Drug Administration’s own papers reject the idea that these two vaccines help to prevent cancer of the cervix. The FDA says the HPV vaccine in women who have human papillomavirus increases the risk of cervical cancer by 44.6%, because this vaccines promote the development of precancerous lesions in the uterus, which eventually leads to cervical cancer. The American Medical Association (AMA) says: “There is significant evidence to indicate that there is no benefit from the vaccine. The disappearance of the virus during periods of 12 months is not related to the use of the vaccine. It is unlikely that vaccination has any significant benefit.” Ms. Love definitely ignores that the current global vaccination policies have been found to be fraudulent at best. Both Cervarix and Gardasil are well recognized for causing 3500 serious side effects which are not acknowledged by the medical establishment despite their proven serious consequences.

At the end of her essay, Ms. Love reinforces her views about the need to “find the causes” instead of “finding the cure”. Of course, the cures for cancer have already been found, and so have the causes. Except that the causes are not a common set of signs or symptoms that are the same on every patient. Each cancer patient has a set of causes that promoted and allowed cancer to appear and grow in him or her. I don’t think she understands that yet despite her college degree. Dear Ms. Love, neither Planned Parenthood nor any other medical organization that swears by the traditional, outdated and inefficient methods to treat and cure cancer actually offer medical care; they offer death care. They don’t treat the symptoms or the disease; they don’t cure. They kill. The only thing that has stopped millions of women and men from finding the cure for cancer is not the lack of that cure, but the ignorance, arrogance and economic interests of the pharmaceutical industrial complex to which you belong, voluntarily or not.


Planned Parenthood Got $487.4M in Tax Money, Did 329,445 Abortions

by Penny Starr
CNSNews
January 4, 2012

According to its latest annual report, the Planned Parenthood Federation of America (PPFA) received $487.4 million in tax dollars over a twelve-month period and performed 329,455 abortions.

In addition, the number of adoption referrals made by the organization continued to decline.

The latest annual report covers the period from July 1, 2009 to June 30, 2010, the PPFA’s fiscal year. The report states that the organization received “government health services grants and reimbursements” totaling $487.4 million.

Previous Planned Parenthood annual reports showed total funding from “government grants and contracts” (which were $363.2 million in 2009), while this year’s report also accounts for payments from Medicaid managed care plans among the payments the group receives from government .

When compared with previous annual reports, the latest one shows an almost steady increase in the number of abortions performed at its clinics: In 2006, Planned Parenthood did 289,750 abortions; in 2007, it did 305,310; in 2009, it did 331,796; and, in 2010, it did 329,445–a small decrease from the previous year.

In addition, the number of adoption referrals made by the organization continued to decline.

The latest annual report covers the period from July 1, 2009 to June 30, 2010, the PPFA’s fiscal year. The report states that the organization received “government health services grants and reimbursements” totaling $487.4 million.

Previous Planned Parenthood annual reports showed total funding from “government grants and contracts” (which were $363.2 million in 2009), while this year’s report also accounts for payments from Medicaid managed care plans among the payments the group receives from government .

When compared with previous annual reports, the latest one shows an almost steady increase in the number of abortions performed at its clinics: In 2006, Planned Parenthood did 289,750 abortions; in 2007, it did 305,310; in 2009, it did 331,796; and, in 2010, it did 329,445–a small decrease from the previous year.

Marjorie Dannenfelser, president of the Susan B. Anthony List, a pro-life organization that lobbies Congress to defund Planned Parenthood, called the organization an “abortion giant.”

“With over a billion in net assets and a business model centered on abortion and government subsidies, it is time for Planned Parenthood to end its reliance on taxpayer dollars,” Dannenfelser said in a statement. “Despite an unprecedented effort by statewide and federal leaders to defund them, a wave of former employees willing to testify against them, and uniform agreement amongst Republican presidential candidates that they should be defunded, Planned Parenthood continues full-steam ahead.”

“They are unwilling to answer to the pro-life American majority that wants out of this business,” Dannenfelser said.

As reported earlier by CNSNews.com, a spokesperson with Planned Parenthood told Bloomberg’s Businessweek last year that 90 percent of government funding the organization gets is from the federal government or from Medicaid.