¿Qué hace un terrorista Cenando en el Pentágono?

Awlaki fue el líder espiritual de la supuesta banda de terroristas del 11 de septiembre, un hecho que no parece preocupar al Pentágono, pues lo invitó a cenar con altos funcionarios sólo unos meses después de los atentados del 2001.

Por Luis R. Miranda
The Real Agenda
Noviembre 7, 2010

La revelación hecha por la CIA de que Anwar al-Awlaki, miembro de Al-Qaeda quien cenó con oficiales del Pentágono, es el autor intelectual del complot terrorista de la semana pasada, da más peso aún a las pruebas ya contundentes de que el falso complot es otra artimaña, un intento de ataque terrorista para beneficiar la agenda nacional y geopolítica impulsada por Barack Obama, que incluyen operaciones terroristas en Yemen y medidas tiránicas propias de un Estado Policía en Estados Unidos.

Nidal Malik Hasan y Anwar Awlaki

Según el periódico Guardian de Londres, Awlaki es ahora el “principal sospechoso” en la trama de bombas en aviones que se dijo en los medios era responsabilidad de Al-Qaeda. Awlaki también es señalado como el autor intelectual por la BBC News, y el Telegraph de Londres, entre otros. El hombre que supuestamente hizo los cartuchos de tinta que se había alegado serían mortales artefactos explosivos fue el árabe Ibrahim Hassan Al Asiri. Al Asiri está “en contacto permanente en Yemen con el clérigo radical Anwar Awlaki”, informa el Daily Mail.

Como informamos antes, todos los puntos indican que Awlaki, nacido en Estados Unidos, es un agente doble trabajando para la inteligencia de EE.UU.. Ha estado involucrado en casi todos los complots terroristas en los últimos dos años, dirigiendo al supuesto terrorista que tenía explosivos en su pantalón y que aún así se le permitió subir al avión por orden del Departamento de Estado de EE.UU. con la ayuda de un hombre bien vestido que forzó su abordaje a pesar de que estaba en una lista de terroristas y que no tenía pasaporte. Awlaki también asesoraba a Nidal Malik Hasan, el tirador terrorista de Fort Hood. Las autoridades guardado secretamente los detalles de los que ocurrió en Fort Hood después de ordenar al soldado Lance Aviles que eliminara video del ataque en Fort Hood, obtenido con un teléfono móvil.

Awlaki era también el líder espiritual de los supuestos secuestradores de 11.09, un hecho que no parece preocupar al Pentágono, pues lo invitó a cenar con altos funcionarios sólo unos meses después de los atentados del 2001. Awlaki había sido cómplice de los atentados del 11 de Septiembre personalmente con los terroristas que presuntamente estrellaron el vuelo 77 contra el Pentágono.

El Programa de Comando de Operaciones Especiales de EE.UU. llamado Able Danger, identificó a los secuestradores y sus cómplices mucho antes del 11 de septiembre, y sin duda podría haber identificado también a Awlaki.

Como el historiador Webster Tarpley ha documentado, Awlaki es “un agente de inteligencia y el chivo expiatorio” y “uno de los empresarios de terror principales operando bajo la cubierta del fundamentalismo islámico”, cuyo trabajo es “motivar y alentar a los grupos de “discapacitados mentales” e “incautos jóvenes” que fueron capturados en “planes terroristas” por agentes del FBI y Policía Montada del Canadá durante los últimos años. ”

Cualquier conexión Awlaki a la última trama de terrorismo, es entoces la prueba irrefutable que toda la historia, como cualquier otra evidencia también indica, es una estratégia política manufacturada.

Al intentar echarle la culpa del último intento de ataque a Yemen, el próximo destino geopolítico de Estados Unidos, una estudiante yemení fue culpada por el supuesto ataque, una mentira, según su abogado, y fue puesta en libertad rápidamente. De hecho, según Mohammed al-Shaibah, Director de Carga Aérea de Yemenia Airways, “no hay pruebas que demuestren que este paquete llegó a través de Yemen.” Dijo que no hubo vuelos de carga de UPS o DHL desde Yemen en un plazo de 48 horas antes del supuesto ataque.

Además, la Autoridad Civil de Aviación de los Emiratos Árabes Unidos rechazó las acusaciones por las autoridades de EE.UU. que el vuelo 201 de Dubai contenía un paquete sospechoso. “El avión de Emirates que llegó hoy a los Estados Unidos de Dubai no contenía ningún paquete de Yemen”, la agencia de noticias oficial emiratí WAM citó a una fuente no identificada que trabaja en el sistema de aviación civil del país, según la agencia.

Las autoridades en el Reino Unido inicialmente confirmaron que el paquete que se encontró en un avión en el aeropuerto de East Midlands era un cartucho de tinta y no contenía ninguna evidencia de explosivos. Del mismo modo, la CNN informó por primera vez que, “Los investigadores examinaron dos aviones de UPS que aterrizaron en el Aeropuerto Internacional de Filadelfia y otro en el Aeropuerto Internacional Newark Liberty de Nueva Jersey, dijo Mike Mangeot, un portavoz de UPS. Posteriormente las autoridades dieron el “todo está bien” en el aeropuerto de Newark, EE.UU. y funcionarios del Reino Unido también. “Sin embargo, en cuestión de horas el presidente Obama pronunció un discurso reivindicativo de que los paquetes estaban acompañados de pruebas de explosivos.

En solo 24 horas, la historia se invirtió por completo y se fabricó un complot terrorista masivo con la supuesta aparición de decenas de paquetes sospechosos supuestamente con destino a sinagogas en Chicago. ¿Cómo podrían paquetes que fueron descartados de tener explosivos convertirse después de etiquetados en “artefactos explosivos? Esto prueba que la historia fue manipulada en una fase temprana de modo que pudiera ser exagerada febrilmente y explotada con fines políticos, exactamente así como una serie de alertas terroristas artificiales fueron creadas con fines políticos por el gobierno de Bush, según admitió el propio ex Secretário de Seguridad Nacional de Estados Undidos, Tom Ridge.

La nueva onda de supuestos ataques supone similitudes con lo que se evidencia el intento de fabricar terror para engañar a la población. Como hemos documentado, cada pedazo de evidencia sobre la trama terrorista tiene la etiqueta de “falso ataque” escrito por todas partes, desde que el gobierno de los EE.UU. permite Abdulmutallab abordar un avión aunque estaba en una lista de sospechosos. A esto hay que sumar el hecho que las declaraciones de los agentes del FBI contradicen la historia oficial. El incidente del día de Navidad fue explotado a toda prisa para empujar la idea de que era necensario colocar escáneres corporales en los aeropuertos, que han demostrado ser una manera de ganar dinero para las mismas personas que ahora están promocionando esta nueva onda de terrorismo como otra razón para establecer más medidas de seguridad más costosas e invasivas en los aeropuertos.

El complot de las bombas en los aviones y la forma en que ha sido rápidamente explotado cumple al menos tres objetivos políticos.

1) Ocurrió solo unos cuantos días antes de lo que se ha llamado una de las elecciones más importantes de mitad de período durante décadas, el ataque serviría para atraer a los votantes indecisos de nuevo bajo la ilusión de un gobierno grande y protector, lo que podría haber salvado a algunos demócratas de perder sus puestos en la Cámara y el Senado. El hecho de que Obama revirtió completamente los anuncios iniciales de los funcionarios de seguridad diciendo que los cartuchos de tinta, en efecto, contienian explosivos es un indicio clave de que la Casa Blanca quería exagerar la historia con fines políticos.

2) Resistencia a las medidas de seguridad en aeropuertos, las cuales han sido llamadas “sin sentido” y “sofocantes” por oficiales de seguridad, ha llegado a punto álgido en los últimos meses. Los escáneres corporales han recibido críticas de todos lados, ya que son usados indebidamente. Docenas de países se niegan a firmar acuerdos vinculantes propuestos por el Departamento de Seguridad Nacional con el mandato del uso de los escáneres a nivel mundial. La reacción culminó una declaración de Martin Broughton, presidente de British Airways, quien dijo que las medidas usadas actualmente en aeropuertos son “completamente redundantes”. Estos controles de seguridad se volverán aún más invasivos, como resultado de los eventos terroristas fabricados en los últimos meses.

3) Culpar a Yemen como el origen de la onda de ataques terroristas permite que el complejo militar-industrial de EE.UU. intensifique los ataques de aviones no tripulados -drones- contra un país que se ha convertido en uno de los principales objetivos para la próxima fase de la “guerra contra el terror”. Sólo un día después de la falsa bomba en el avión, el New York Times presionó agresivamente para que hayan más ataques contra el país, citando la presencia del títere de la CIA -Anwar Awlaki- como una razón para hacerlo.

Una vez más estamos siendo manipulados para aceptar las medidas de seguridad draconianas a través del miedo y la mentira. Sólo mediante la exposición del hecho de que esta cadena de acontecimientos fue otro ataque de falsa bandera -false flag- en la mente de los estadounidenses y personas del mundo podemos esperar identificar a los verdaderos terroristas, aquellos en posiciones de poder, que están continuamente exagerarando la amenaza del terrorismo para cambiar nuestra sociedad y hacerla peor.

Estados Unidos Sí negocia con Terroristas y Narcos

Por Luis R. Miranda

¿Ha escuchado usted los rumores de que los EE.UU. son el principal comerciante de drogas en todo el mundo? ¿Qué tal el rumor que cuenta cómo el ex jefe de New York Stock Exchange se fue a Colombia para pedir a los narcos que invirtieran en la Bolsa de Nueva York? Que rumores, ¿verdad? Nope. Hay pruebas suficientes para saber que, efectivamente, los Estados Unidos no sólo es el mayor operador y co-productor de drogas del mundo. También existen pruebas suficientes de que Richard Grasso, ex jefe de la Bolsa de Nueva York viajó a Colombia para reunirse con jefes del narcotráfico local para ofrecer que intercambiaran sus drogas por dinero para alimentar el mercado financiero.

En la actualidad, los Estados Unidos vigila y ayuda en el cultivo de cocaína en Afganistán,-según lo informado por Fox News y Gerald

El Ejército Norteamericano vigila sigilosamente los campos cultivados en Afganistán.

o Rivera. Hay por supuesto una buena explicación para la doble moral. Si los EE.UU. no ayuda al hermano del presidente Karzai para ganarse la vida de la venta de drogas, entonces los terroristas lo harían y usarían el dinero para atacar al “mundo libre”. Casualmente, esto es exactamente lo que ocurre en Colombia. Como informó el Washington Post, el hermano del presidente colombiano, Santiago Uribe, era el jefe de un escuadrón de la muerte en la parte norte del país, que operaba desde una finca que perteneció a la familia Uribe. Santiago, también conocido por sus vínculos con cárteles de la droga, asesinaba delincuentes menores, simpatizantes de la guerrilla y sospechosos de subversión.

Pero las negociaciones con los narcos no se limita a Colombia o Afganistán. La “gloriosa” guerra contra las drogas llega a los más altos mandatarios de la actual administración Obama. El asesor de Obama, George Soros es un hombre de negocios conocido por su intención de querer legalizar todas las drogas. Como parte de la guerra contra las drogas, Colombia entregó parte de un territorio montañoso a las FARC, un grupo paramilitar que estaba entonces supuestamente siendo desmantelado como parte del proceso de negociación para poner fin al comercio de la guerra.

Richard Grasso abraza al jefe de las FARC, Raul Reyes en 1999.

Como el documental American Drug Waro Guerra Contra Las Drogas en America expone, los EE.UU. tiene una larga historia de traficar drogas en todos los continentes, especialmente de América del Sur al Norte, y más recientemente de Asia a América. Desde que el presidente Nixon legalizó el tráfico de drogas por el gobierno de los EE.UU. a través del establecimiento de la guerra contra las drogas, el negocio de la trata y el transporte de drogas ha crecido de manera exponencial y el resultado ha sido el blanqueo de miles de millones de dólares por los bancos de Wall Street, que se utilizan para financiar operaciones secretas ilegales en todo el mundo. Estas operaciones se llevan a cabo para capturar países que no colaboran, o sea, no se rinden ante los banqueros; y son llevadas a cabo con guerrillas y contratistas militares de operaciones especiales.

El ex detective de Narcóticos de la Policía de Los Ángeles, Mike Ruppert, envió ondas de choque alrededor de los Estados Unidos cuando le dijo al director de la CIA John Deutch y una sala llena de reporteros, que la organización había encabezado el trafico de drogas por mucho tiempo. Amadeus, Pegaso y Atalaya son los nombres de tres operaciones que la CIA utilizó para comercializar drogas en todo Estados Unidos. Él mismo había sido reclutado para ayudar a proteger las operaciones de la agencia. Ruppert desafió a Deutch a investigar las operaciones secretas de y decir la verdad al público.

Catherine Austin Fitts-, ex Secretaria Asistente de Vivienda-Comisionado Federal de Vivienda en la primera Administración Bush, describe la visita de Grasso a Colombia:

Supongo que el viaje de Grasso no tuvo éxito en cambiar el curso del flujo de caja. Por lo tanto, el Plan Colombia se introdujo para mantener un buen ritmo para tratar de mover los depósitos narco fuera del control de las FARC y de nuevo al control de nuestros aliados tradicionales y, si esto no funciona, se aumenta la cuota de mercado de Citibank y la de los otros bancos de EE.UU. en América Latina.

En su ensayo Narco Dólares, Fitts expone cómo funciona el trasiego de dinero en el comercio de drogas ilícitas. Según Fitts, el poder de Narco Dólares viene cuando se combina el tráfico de drogas con el Mercado de Valores. Señala que las drogas no son siempre un bien, pero a veces se convierten en una moneda. Cuando la industria militar vende armas a un grupo terrorista, por ejemplo, se puede o no pagar en dólares. Cuando el papel moneda es escaso, existe la opción de pagar con las drogas. Es por eso que la CIA lleva drogas a los EE.UU. como pago por la venta secreta de armas a Colombia y otros gobiernos títeres en América Latina.

Todos recordamos el escándalo Irán-Contra. El corazón del escándalo es el hecho de que Oliver North y la Casa Blanca (Consejo Nacional de Seguridad) comercializó drogas a través de Mena, Arkansas para facilitar envíos de armas. Mena fue por supuesto un gran contribuyente a Bill y Hillary Clinton en varias campañas a nivel local regional y nacional.Otros ejemplos en los que las drogas se usaron para el comercio de armas son los conflictos en Vietnam, Kosovo, México, y así sucesivamente. En todos estos casos, las drogas, el petróleo, el gas y las armas son las monedas utilizadas para el intercambio. “Si se añade el oro, una moneda y la cuota de mercado de los bancos y usted tiene mi lista para entender cómo el dinero funciona en cualquier guerra o” conflicto de baja intensidad “en todo el mundo”, dice Fitts.

Todos recordamos el escándalo Irán-Contra. El corazón del escándalo es el hecho de que Oliver North y la Casa Blanca (Consejo Nacional de Seguridad) comercializó drogas a través de Mena, Arkansas para facilitar envíos de armas. Mena fue por supuesto un gran contribuyente a Bill y Hillary Clinton en varias campañas a nivel local regional y nacional.Otros ejemplos en los que las drogas se usaron para el comercio de armas son los conflictos en Vietnam, Kosovo, México, y así sucesivamente. En todos estos casos, las drogas, el petróleo, el gas y las armas son las monedas utilizadas para el intercambio. “Si se añade el oro, una moneda y la cuota de mercado de los bancos y usted tiene mi lista para entender cómo el dinero funciona en cualquier guerra o” conflicto de baja intensidad “en todo el mundo”, dice Fitts.

En el otro lado de la moneda tenemos los Bush. George H.W. Bush fue director de la CIA y presidente de Estados Unidos. Sus hijos Jeb y

Junto con los Clintons, la familia Bush es una de las más corruptas en la historia Estadounidense.

George W. fueron los gobernadores de dos de los mayores mercados de drogas en los Estados Unidos: Texas y Florida. Los otros dos estados son Nueva York y California. Más tarde, George W. Bush se convirtió en presidente de los Estados Unidos. ¿Puede ser una coincidencia que los hijos de un ex jefe de la mafia ocuparon exitosamente esas funciones durante uno de los períodos de tráfico de drogas más intenso en la historia del país?

¿Por qué las personas que usaro drogas son enviadas a la cárcel, entonces? Bueno, el narcotráfico es un negocio redondo. Las mismas corporaciones que se benefician del tráfico de drogas también se benefician del sistema penitenciario. Tomemos por ejemplo la CCA, o Corrections Corporation of America. En su página web auto califican su trabajo como un servicio para construir y administrar las cárceles. “Nuestro enfoque de asociación público-privada en las prisiones combina el ahorro de costes y la innovación de las empresas con las estrictas directrices y la supervisión constante del gobierno.” De los más de 2 millones de personas en prisión en los Estados Unidos, más del 80 por ciento están en la cárcel por fumar, vender o comprar marihuana, por ejemplo. El negocio del tráfico de drogas, simplemente recoge los beneficios de todos los puntos posibles. Desde la plantación, hasta la cosecha, el transporte, la venta y el encarcelamiento de quienes las usan. Por supuesto, no es suficiente que la gente sea enviada a la cárcel. Mientras están ahí, estos infractores también son obligados a trabajar en los campos de esclavos con el fin de multiplicar los beneficios que obtiene el complejo industrial de prisiones. ¿Es esto un monopolio criminal o no?