Píldora espía: Novartis presenta su Tableta con Microchip

El concepto de catalogar a la gente acaba de llegar a un nivel completamente nuevo. ¿Qué le parece espiar a un individuo desde adentro?

Por Luis R. Miranda
The Real Agenda
Noviembre 10, 2010

Novartis AG planea buscar la aprobación en menos de 18 meses meses de una tableta pionera que contiene un microchip incorporado, llevando el concepto de “píldora inteligente” a otro nivel.

El programa inicial se utilizará en uno de los medicamentos creados por la firma suiza, tomada por los pacientes trasplantados para evitar el rechazo de órganos. Pero Trevor Mundel, director global de desarrollo, cree que el concepto se puede aplicar a muchas otras píldoras.

“Estamos llevando adelante este fármaco de trasplante con un chip y esperamos en los próximos 18 meses tener algo que vamos a poder presentar a los reguladores, al menos en Europa,” dijo durante el encuentro sobre la salud de Reuters en Nueva York.

“Veo que la píldora con microchip promete ir mucho más allá de eso”, añadió.

Novartis acordó en enero gastar $24 millones de dólares para asegurar el acceso a la tecnología de chip de una píldora desarrollada por Proteus Biomédics de Redwood City, California, por delante de sus rivales.

La biotecnología puesta en marcha fabrica chips que son ingeridos y activados por el ácido del estómago y así envían información a un pequeño parche que se usa en la piel del paciente, que a su vez transmite datos a un teléfono inteligente o lso envía a través de Internet a un médico.

Mundel dijo que el proyecto inicial se centró en asegurar que los pacientes tomen medicamentos en el momento adecuado y que tomen la dosis necesaria -un punto clave para la gente después de trasplantes de riñones y otras operaciones, cuando el tratamiento necesita ajustes con frecuencia.

A más largo plazo, se espera ampliar el concepto de “píldora inteligente” a otros tipos de medicamentos y el uso de información biométrica que el chip Proteus puede recoger, a partir de la frecuencia cardíaca y la temperatura y movimiento del cuerpo, para comprobar que los medicamentos están funcionando correctamente.

Debido a que los minúsculos chips se añaden a los medicamentos existentes, Novartis no espera tener que realizar ensayos clínicos a gran escala para probar el trabajo de los nuevos productos. En su lugar, su objetivo es hacer pruebas de bioequivalencia llamados a demostrar que son los mismos que el original.

Un problema mayor puede ser cuales serán los chequeos y reglas que se crearán para proteger a los pacientes y sus datos médicos personales, ya que estos se transmiten desde el interior de sus cuerpos por frecuencia de radio y Bluetooth.

“A Los reguladores les gusta el concepto y han sido muy alentadores. Pero … quieren entender cómo vamos a resolver los problemas de privacidad de datos “, dijo Mundel.

Una tecnología que garantiza a un paciente toma su medicamento y comprueba que funciona correctamente debe ofrecer mejores resultados y justificar un precio superior.

La pregunta que falta hacerse es: ¿Queremos poner nuestra salud a merced de empresas farmacéuticas que han demostrado que su principal, su único objetivo, es obtener beneficios económicos por encima de todo; inclusive la salud de los pacientes? Por el momento no se ha explicado como se manejará el asunto de la privacidad, solo se mencionó, y el hecho que Novartis quiere evitar estudios y ensayos clínicos a gran escala dice mucho sobre sus intenciones. También hay que preguntarse, ¿qué tan lejos Novartis y otras empresas quieren llegar con esta tecnología? ¿Se obligará en un futuro no muy lejano a portar un chip como parte de los planes de salud? Nadie pensaba hace 20 años que los gobiernos demandarían que individuos se vacunaran para poder trabajar o estudiar, sin embargo eso ya ha sucedido. No se USTED, pero yo prefiero la antigua y bien conocida visita al doctor.

Spy pill: Novartis seeks approval of tablet with microchip

The concept of tagging people just got to a whole new level.  How about micro chipping people from the inside?

Reuters

Novartis AG plans to seek regulatory approval within 18 months for a pioneering tablet containing an embedded microchip, bringing the concept of “smart-pill” technology a step closer.

The initial program will use one of the Swiss firm’s established drugs taken by transplant patients to avoid organ rejection. But Trevor Mundel, global head of development, believes the concept can be applied to many other pills.

“We are taking forward this transplant drug with a chip and we hope within the next 18 months to have something that we will be able to submit to the regulators, at least in Europe,” Mundel told the Reuters Health Summit in New York.

“I see the promise as going much beyond that,” he added.

Novartis agreed in January to spend $24 million to secure access to chip-in-a-pill technology developed by privately owned Proteus Biomedical of Redwood City, California, putting it ahead of rivals.

The biotech start-up’s ingestible chips are activated by stomach acid and send information to a small patch worn on the patient’s skin, which can transmit data to a smartphone or send it over the Internet to a doctor.

Mundel said the initial project was focused on ensuring that patients took drugs at the right time and got the dose they needed — a key issue for people after kidney and other transplant operations, when treatment frequently needs adjustment.

Longer-term, he hopes to expand the “smart pill” concept to other types of medicine and use the wealth of biometric information the Proteus chip can collect, from heart rate and temperature to body movement, to check that drugs are working properly.

Because the tiny chips are added to existing drugs, Novartis does not expect to have to conduct full-scale clinical trials to prove the new products work. Instead, it aims to do so-called bioequivalence tests to show they are the same as the original.

A bigger issue may be what checks should be put in place to protect patients’ personal medical data as it is transmitted from inside their bodies by wireless and Bluetooth.

“The regulators all like the concept and have been very encouraging. But … they want to understand how we are going to solve the data privacy issues,” Mundel said.

A technology that ensures a patient takes his or her medicine and checks that it is working properly should deliver better outcomes and justify a higher price tag.