El Modelo Monopolista, Realidad y la Búsqueda de la Libertad Individual

POR LUIS MIRANDA | THE REAL AGENDA | 3 JULIO 2012

Es interesante leer los pensamientos de las personas que fueron entrenadas en el sistema educativo tradicional y saber lo que piensan sobre la actual crisis económica mundial. Sus explicaciones son por lo general llenas de teorías que leen en sus libros de texto cuidadosamente elaborados, por lo que están más que dispuestos a regurgitar lo aprendido con el fin de descartar las opiniones de otros, como si lo que han aprendido de los libros de texto fuese un auténtico reflejo de la realidad. Por desgracia, títulos universitarios y nombres llamativos no ofrecen una visión real de las verdaderas razones por las que estamos en crisis hoy.

La historia es determinada por aquellos que la escribieron, por lo que sólo proporciona una referencia a la cual podemos mirar. La cuestión es ¿dónde debemos buscar con el fin de tener una buena idea sobre lo que pasó y cómo esto se refleja en lo que está sucediendo hoy en día en todos los aspectos de la vida.

La actual crisis económica es un tema muy amplio, que no puede ser discutido en un artículo. No me atrevería a querer explicar la situación actual del mundo en este texto o a responder a las preguntas que son enviadas por lectores. Es demasiado complicado. Eso no quiere decir que voy a huir de tratar de proporcionar un punto de partida.

Así que aquí está:

Hemos estado bajo el mismo sistema económico y financiero por lo menos durante los últimos 100 años. Este sistema fue concebido mucho antes por gente muy inteligente que reconocieron que el monopolio era el mejor modelo de negocio para sí mismos. Desde entonces, los hombres monopolistas han controlado todos los aspectos del desarrollo humano. Ellos han dado forma al tejido social de la sociedad moderna, manteniendo un estricto control sobre los recursos, su disponibilidad, el desarrollo, y como resultado, la forma de operar de los mercados. Por lo tanto, no podemos ni siquiera comenzar a creer que alguna vez ha habido la menor señal de una economía de libre mercado en cualquier parte del planeta.

A lo largo de la historia humana, las personas se asociaron para crear grupos fuertes que les ayudaran a cuidar de sus intereses. El éxito de estos grupos se basó en como las necesidades de cada persona y sus derechos fuesen respetados. Gran parte del éxito de las primeras formas de la civilización se basó en el respeto dado a los derechos naturales y del individuo como el derecho a la vida, la propiedad privada, defensa personal, la privacidad y así sucesivamente. El momento en que hubiera la violación de esos derechos, o cuando se utilizaba la fuerza para limitar o eliminar de otro modo esos derechos, las civilizaciones lucharon por encontrar el equilibrio de nuevo.

Estas luchas han sido permanentes a lo largo de la historia, porque siempre ha habido personas que no pretendían respetar los derechos individuales y naturales (ley natural), sino que querían encontrar la más ligera ventaja para gobernar sobre los demás. Luego vino la idea instalar lo que hoy conocemos como Gobierno, porque se pensaba que este podría ser mejor en el manejo de todo lo que todos los individuos habían logrado durante miles de años, por lo que los seres humanos confiaron sus vidas a un grupo de servidores de confianza. Más tarde nos enteramos de que el Gobierno es sólo un instrumento para mantener el monopolio, ya que con éxito esconde la realidad en la que todos vivimos en al mantenernos ocupados, trabajando la mayor parte de nuestras vidas para mantener la burocracia fraudulenta que los hombres monopolistas apoyan con tanto ahínco.

Los servidores de confianza fueron comprados y pagados por los hombres monopolistas, que se dieron cuenta que era mucho más fácil de sobornar, amenazar o manipular a algunos hombres buenos, en lugar de intentar amenazar o manipular poblaciones enteras. Así es como los hombres  monopolistas se convirtieron en el Gobierno. El modelo de negocio monopolista acompaña a la humanidad hasta hoy, y cada día que pasa, los monopolistas se hicieron más poderosos y su influencia se expandió hasta adquirir el poder de limitar o prohibir el acceso a los recursos, materias primas, la tecnología y aumentar su poder político. Ahí es donde estamos hoy. Los hombres monopolistas encontraron una manera de legalizar el modelo de la mafia, que utilizan en sus negocios y que durante mucho tiempo han implementado en el Gobierno. Es a través de este modelo que se las arreglan para controlar todos los aspectos de nuestro estilo de vida.

Lo que un economista cree o piensa sobre lo que es bueno o malo para un país o un continente es irrelevante si ese economista no tiene en cuenta que la economía está controlada por poderosos intereses corporativos que lo manejan todo. Ninguna teoría económica tendrá éxito al explicar por qué una crisis sucedió o cómo arreglarla a menos que reconozca sus verdaderos orígenes. Los títulos universitarios, libros de texto de economía y la pertenencia a grupos de renombre no ayudan cuando se trata de explicar por qué el mundo está en la depresión más profunda en la historia moderna. Todos tenemos que reconocer que en el mundo actual los Estados-nación ya no deciden lo que ocurre con sus propios destinos o con los de sus ciudadanos. Los hombres monopolistas lo hacen. Ellos seguirán haciéndolo hasta que la humanidad despierte a lo que hay detrás de la cortina — o en este caso, quién está detrás de la cortina.

La humanidad nunca podrá disfrutar del capitalismo real, mercados libres o justicia social — lo que sea que todo esto significa — a menos que seamos capaces de reconocer cómo el sistema realmente funciona. Keynes, Krugman y todos esos otros pensadores y cabezas parlantes no aportan nada nuevo a un debate económico, porque sólo repiten lo que han aprendido en la universidad o cualquier modo de indoctrinación al cual fueron sometidos. No hay realmente nada nuevo ni beneficioso que podemos conseguir con el fin de analizar el estado actual de la humanidad, si tomamos como punto de partida las ideologías que durante mucho tiempo nos defraudaron a todos, que fueron inventadas por los mismos hombres monopolistas que he mencionado anteriormente, como herramientas para dividir y conquistar. Las mismas personas que inventaron la teoría del socialismo, son los mismos que inventaron el fascismo, la democracia, y todas las otras caras del mismo dado.

Sin embargo, aún hay esperanza.

Sin duda, una gran minoría de seres humanos están ahora conscientes de esta realidad, y esta gran minoría tendrá que llevar una vez más el peso de la mayoría ignorante a fin de liberar a la humanidad del mal que un monopolio mundial ha traído. Si hay algo positivo que resulta de la actual crisis económica, es que ha despertado a millones de personas en todo el mundo. Esta crisis ha sido una oportunidad para abrir los ojos y ver más allá de lo que se muestra a todos nosotros como una realidad, pero eso no es más que un fraude. Las primeras etapas de una nueva lucha por el retorno a la libertad individual está comenzando a gatear en estos momentos y tal como sucedió en el pasado, tomará un tiempo para concluir.

Como el monopolio puede ser definido como la falta de igualdad, la igualdad no se consigue teniendo una poderosa entidad robando de unos para darles a los otros. Los pobres necesitan ser educados acerca de la realidad, de modo que sean capaces de superarse por sí mismos y crear su propio presente y futuro. En el momento que la gente entienda los conceptos de derechos individuales, la auto-responsabilidad, de auto gobierno y así sucesivamente, será cuando seremos capaces de derrotar al sistema monopolista.

La gente en el poder hoy en día vio una gran oportunidad y la tomó; para lo peor, como ahora sabemos. Pero tuvieron la libertad de aprovecharla. Todos tenemos que tener esa oportunidad de ser capaz de aprovechar las oportunidades, pero con el entendimiento que tenemos la responsabilidad de cuidar de nosotros mismos y forjar nuestras propias vidas, en lugar de robar de los demás para salir adelante. Por último, la igualdad debe ser un concepto que significa que todos seamos igualmente prósperos, en todos los sentidos de la palabra, y no igualmente pobres, que es lo que los líderes del socialismo moderno que apoyan el intervencionismo estatal quieren lograr — a veces incluso sin saberlo.

En lo personal, tengo que añadir que el uso de la fuerza o la violencia — que es lo que los hombres monopolistas y los gobiernos suelen hacer — para imponer puntos de vista, políticas, o sus deseos, sólo nos impedirá alcanzar el tipo de mundo en el que la mayoría de nosotros queremos vivir . En el momento en que entendamos que la imposición de nuestra voluntad a alguien por la fuerza o la coacción es la raíz de todos nuestros problemas, es el momento en que será mucho más fácil resolver la mayor parte de esos problemas. Eso sucederá cuando las personas conozcan y comprendan el concepto de auto gobierno, la auto-responsabilidad y el respeto hacia los derechos inalienables que tenemos como personas. Después que la mayoría de nosotros aprenda y entienda estos conceptos, podemos sentarnos y debatir sobre economía, política o cualquier otro asunto.

La Revolución que los Globalistas Añoraban

Como los medios tradicionales publican mentiras, la gente es co-optada y los globalistas afirman su poder

Por Luis R. Miranda
The Real Agenda
Marzo 4, 2011

Permítanme ir directo al punto. Glenn Beck no es un patriota ni nada de eso. Beck es una máquina de relaciones públicas para vender publicidad en Fox News. Como él, hay otros muchos en los medios de comunicación, así como muchos “expertos” que manipulan la verdad. Entonces, ¿porqué Glenn Beck habla algunas verdades sobre lo que está sucediendo en Egipto?

Muchas personas en el mundo despertaron a la realidad, y durante este despertar, rechazan las mentiras y la desinformación que ofrecen los medios de comunicación tradicionales y muchos alternativos. Así que los medios de comunicación ahora emplean a una “nueva táctica”. Esta nueva estrategia que consiste en decir algunas verdades a los espectadores, lectores y oyentes, para entonces llenar sus mentes con informaciones falsas o parcialmente falsas. Esto se hace en un intento de salvarse del agujero en el que han caído y por lo que mucha gente no confía en ellos.

En la presentación de informes o la discusión de cualquier asunto, los medios de comunicación dicen a la gente 10 por ciento de la verdad y 90 por ciento del contenido lo llenan de mentiras. Ahí es donde está el truco. Se trata de una operación psicológica (psy-op) para recuperar la confianza pública, pero muchas personas todavía no entienden esto. Los medios de comunicación saben quién es el público, cómo piensan y cómo llegar a ellos. Sus directores y cabecillas emplean las combinaciones de palabras más dulces para atraer y mantener a sus seguidores y tratar de conseguir otros nuevos cada día.

Es por eso que Glenn Beck y otros, a veces dicen a la gente toda la verdad, y a continuación, dicen mentiras. Ejemplos de esto son innecesarios, ya que cualquiera puede verlo no sólo a través de Fox, pero también en CNN, MSNBC, CBS, ABC, Al-Jazeera, Globo, periódicos y revistas populares que enmascaran su agenda con caras bonitas, presentadores que parecen ser inteligentes y estudios modernos y elegantes. Pero el objetivo general es vender mentiras. No hay duda de eso.

Al igual que Glenn Beck presentó en su programa muchas veces, la situación en Egipto hoy en día es una copia de lo que sucedió en Irán en 1979. Pero nadie parece entenderlo muy bien, porque a nadie le importa lo suficiente. Nadie se acuerda de Irán en 1979. La agitación en el Oriente Medio es interminable y muy antigua. Pero es importante saber lo que causa esta inquietud, la persecución, la violencia y la destrucción. Vamos a mencionar sólo algunas razones por las que esta agitación ocurre: sanciones económicas, aranceles, comercio exclusivo, medidas de austeridad, hambre, guerra, opresión, corrupción, explotación laboral y así sucesivamente.

El mundo no está a punto de ser dominado por unas pocas manos, señalo Beck en uno de sus programas. El mundo ha estado en manos de un puñado de personas por lo menos por un siglo. “Los medios de comunicación tradicionales no pueden entender esto”, dijo Beck. Otra mentira. Los medios de comunicación saben muy bien como el mundo funciona, pero no lo explican al público. Beck, así como otros presentadores, saben que si los medios de comunicación dijeran a las masas cómo funcionan realmente las cosas, veriamos la situación en Egipto repitiendose no sólo en el Oriente Medio, sino en otros lugares. En efecto, la revolución en Egipto puede haber comenzado como un movimiento para derrocar a un dictador, pero ciertamente no evolucionó como tal.

Beck tiene razón cuando dice que el conflicto de Oriente Medio está a punto de destruir a Occidente, pero esto no es una sorpresa, ya que siempre fue así. Las potencias militares y económicas occidentales, a través de su complejo militar-industrial, siempre han creado y utilizado conflictos en el Oriente para tener una excusa para llenar sus bolsillos con dinero y acumular control de los recursos y las personas. Nada nuevo aquí.

¿Por qué el Oriente supuestamente odia al Occidente?

El Oriente no odia al Occidente. Esta es otra mentira de los medios tradicionales. Son los globalistas que odian tanto al Oriente como al Occidente y quieren causar conflictos para lograr el control completo de ambos hemisferios, como se había previsto. El conflicto entre las civilizaciones siempre ha sido estimulado por pequeños grupos de personas que tratan de promover el control imperial y acumulan poder mientras oprimen al pueblo. Así, los ciudadanos del Oriente no odian a los ciudadanos del Occidente. Los dictadores títeres del Oriente odian a sus pueblos, debido a que venden sus vidas a los controladores en el Oeste. Los presidentes marionetas de Occidente odian a sus conciudadanos, ya que también venden a sus pueblos a los globalistas. Todos los conflictos religiosos y culturales son causados por la introducción de falacias que la gente cree que son reales sobre temas como el multiculturalismo, la “justicia social”, y el radicalismo religioso con el apoyo de frases tales como “usted está de nuestro lado o del lado del enemigo.”

Los medios tradicionales tienen el descaro de culpar a la gente de pensamiento progresista de este desastre que ha estado sucediendo por más tiempo de lo que ningún liberal podía imaginar. La tiranía y la corrupción no son característicos de progresivos o liberales, sino un objetivo histórico de los globalistas. Para ello, se utilizan diferentes nombres, diferentes políticas y, más importante aún, empleando diferentes grupos sociales, religiones, dictadores y presidentes títeres que siguen diferentes ideologías. Por lo tanto, siempre nos puede atar a todos. Las mismas políticas que los medios de comunicación describen como originales del movimiento progresivo también fueron producidos y realizados por los conservadores. Ambos grupos han elaborado y aplicado estas políticas, ya que están bajo el control y son co-optados por las organizaciones y fundaciones globalistas.

Glenn Beck con razón afirma que gran parte del odio hacia el Oeste es causado por la hipocresía occidental, sobre todo la hipocresía estadounidense. En parte esto es verdad. El PERO es que esta hipocresía no es sólo estadounidense u occidental. Los Estados Unidos, así como otros miembros del G-8 y G-20 están dirigidos por gobiernos títeres que llevan a cabo los planes de los globalistas. Por lo tanto, las personas responsables de la hipocresía son los globalistas en control y no los estadounidenses, franceses, británicos, alemanes o griegos. Esta es la diferencia entre la manera en que los medios de comunicación presentan la “realidad” y como esta es verdaderamente.

Se debe dar crédito a los medios tradicionales porque han sido capaces de mantener ocultos los verdaderos controladores “detrás de la cortina”. Al igual que Glenn Beck trató de hacer en su programa el 31 de enero, los medios corporativos se han especializado en mentir con una cara seria. Y nadie puede ser más mentiroso y hacerlo seriamente que el mismo Beck. Además de detallar lo que denominó la “insurrección que viene”, Beck criticó a Hosni Mubarak por sus torturas, secuestros, espionaje y oprimir y abusar del pueblo egipcio. Pero ni él ni ningún otro presentador dijo nada cuando George W. otro Bush -otro presidente títere- hizo exactamente lo mismo durante su administración.

Sin embargo, la farsa ha terminado. Mucha gente aprendió a ver a través de las mentiras la desinformación y ahora reconocen que sus opresores no viven en sus países. También aprendieron que las agendas económicas y políticas que han causado la miseria y el dolor junto con la muerte de miles o millones de sus ciudadanos también llegan desde el extranjero. Ellos no quieren otro títere, quieren construir el país que quieren para ellos y sus familias. Pero la única manera de lograrlo es liberándose de las cadenas que les impiden ser libres.

Como el congresista Ron Paul señaló, es la ocupación estadounidense del Medio Oriente que ha servido como una gran excusa para la formación de grupos radicales, muchos de ellos apoyados por los mismos poderes occidentales que dicen luchar contra el terrorismo. Entre ellas, la Hermandad Musulmana, una creación de las agencias de inteligencia británica.

Las guerras entre civilizaciones no ocurren debido al hecho de que algunas personas son libres y prósperos y otros no. Las guerras más sangrientas de la historia no sucedieron debido a la diversidad religiosa, pero como las diferencias religiosas y movimientos religiosos se han utilizado para crear el odio entre los pueblos.

El complejo industrial militar crearon dictadores de todos los colores y las formas y los pusieron en el poder durante siglos. Sus miembros y los expertos lo han admitido en público. Zbigniew Brzezinski no sólo expresó su preocupación por la creciente oposición en todo el mundo contra la agenda globalista, pero también admitió que él fue personalmente responsable de la creación del dictador oriental Mao Tse Tung, que fue llevado al poder por el movimiento globalista. Lo mismo sucedió con Adolf Hitler. El número de muertes causadas por estos dos tiranos debido a la persecución política, religiosa y de otros tipos se cuentan de forma conservadora en las decenas de millones.

En la actualidad, Estados Unidos es controlado por los globalistas, y estos globalistas apoyan a dictadores en Egipto, Arabia Saudita, Túnez, Yemen y presidentes títeres en América Latina, Europa y otras regiones del mundo. El apoyo de estos dictadores y presidentes títeres se da en una variedad de maneras. Egipto recibe miles de millones de dólares por año, principalmente en ayuda militar. Yemen recibe una gran parte del presupuesto de la USAID. Gran parte de esto, dice la organización, es para los programas relacionados con “la paz y la seguridad.” Y si la ayuda no llega en forma de dinero, como en el caso de Arabia Saudita, se entrega a través de los tratados de armas.

Egipto 2011 es Irán en 1979

Vamos a explicar esto tan claramente como sea posible. La revolución que está ocurriendo hoy en Egipto y el resto de Africa del Norte es una copia de lo que sucedió en Irán a finales de 1970. Hosni Mubarack era un títere del sindicato del crimen internacional conocido como los globalistas había puesto en el poder. Los globalistas son un grupo de empresas y personas corruptas que controlan casi todos los aspectos de nuestras vidas hoy en día. Lo consiguieron mediante la creación y aplicación de un plan para tener una economía planificada, con desarrollo planificado y controlado, crecimiento controlado, un sistema educativo sirviente para entrenar y no educar a las personas, la formación, entre otras cosas. Este esquema les permitió mantener y aumentar el control sobre la política, economía, investigación, políticas monetarias y fiscales, el uso de los recursos naturales, control de la natalidad, el entretenimiento y los medios de comunicación.

Así como el conflicto en Irán en 1979 no sucedió porque los iraníes querían lograr la democracia, los conflictos en desarrollo en todo el Oriente Medio no es por democracia. Es la misma situación que existía en Irán, donde los estudiantes fueron engañados para que apoyaran la revolución, pero no la revolución popular. La revolución iraní no se trataba de la libertad, y su estado actual es un verdadero ejemplo de ello. Antes de convertirse en lo que es hoy, Irán fue uno de los más fuertes aliados de los Estados Unidos, así como Egipto es hoy en día. Jimmy Carter llegó a hacer un brindis con el Sha de Irán para presentar la prosperidad del país. El Sha era un dictador y un títere, como Mubarak era. El apoyá la tortura de miles de personas y cometió otros delitos que pocos recuerdan. Al igual que en Egipto hoy en día, grupos de estudiantes apoyaron la revolución y establecieron un régimen llamado “moderado”.

Así que vamos a ver … En ambos casos, la revolución fue encabezada por estudiantes co-optados. En ambos casos ellos querían acabar con el reinado de un dictador brutal y en ambos casos no consiguieron sus objetivos. De hecho, terminaron siendo más oprimidos que nunca. En el caso de Irán, un mes después de la revolución de la “libertad”, los EE.UU. decidieron que el Shah no estaba funcionando y enviaron extremistas islámicos para tomar el poder con el ayatolá Komeni a la cabeza. Esta revolución llevó a la crisis de los rehenes en la embajada de Estados Unidos, donde al menos 60 personas fueron secuestradas durante más de un año.

Volviendo al 2011

La solución que los EE.UU. ha estado cocinando durante unos años es la instalación de Mohamed ElBaradei como el salvador de Egipto. El nuevo títere que va a hacer la debida diligencia de los globalistas, como Mubarak lo hizo. Del mismo modo, los otros dictadores en Jordania, Marruecos, Sudán, Pakistán y Afganistán hoy en día hacen su parte para mantener a los globalistas en el poder. Al igual que Barack Obama hace lo mismo en los Estados Unidos e Inácio da Silva, lo hizo hasta el pasado mes de enero de 2011 en Brasil.

Hoy en día, junto con Egipto, países como Argelia, Marruecos, Libia, Sudán, Jordania, Siria y Pakistán muestran revoluciones populares. Todos ellos están gobernados por dictadores que el gobierno títere de EE.UU. ha apoyado a lo largo de los años. ¿Por qué los EE.UU. trata de poner fin a estos regímenes? Debido a que los globalistas son los menos fiables que existen. Hacen cualquier cosa para avanzar su agenda. Tomarán lo que necesitan para aumentar su control y la riqueza. Hosni Mubarak, por ejemplo era uno de esos títeres que poco a poco había conseguido safarse de las garras de los globalistas en muchos aspectos y ya no era dependiente de estos para mantenerse en el poder. Lo mismo sucede con Muammar Kadaffi en Libya, quien auque es un amigo cercano de Tony Blair, no ha recibido un tratamiento muy cordial de parte de sus “dueños”.

La misma gente en el poder son los que provocan y co-optan a la insurgencia en Egipto, Yemen, Turquía, Jordania, Arabia Saudí y otros países alrededor del mundo. Ellos siempre han utilizado los movimientos populares para engañar a la gente y llevar a cabo su agenda de control. Esto es más claro en las áreas del mundo donde la gente está cansada de ser esclava, pero no sabe cómo lograr un cambio real. Este cambio no es entendido por las masas que simplemente se conforman con las farsas. Ideas como la justicia social y la igualdad son mentiras que se plantan para atraer la atención de la gente. De hecho, el objetivo es establecer un sistema comunista basado en la distribución de la riqueza. Pero esta riqueza no va a terminar en las manos de aquellos que más lo necesitan. Todo lo contrario. Los dineros y recursos terminarán en manos de los globalistas. Estos globalistas controlan todo de lugares donde no hay acuerdos de extradición y de donde no necesitan rendir cuentas. Hasta ahora.

A finales de 2010, la gente en Francia, Grecia, Irlanda e Italia expresaron su ira en las calles por los planes de austeridad diseñados por sus gobiernos, así como los recortes salariales, la confiscación de los fondos de pensiones públicos y privados, etc.

¿Cuáles son las implicaciones del odio globalista?

Es el odio globalista hacia el pueblo, el verdadero capitalismo y el libre mercado que ha destruido un sistema que, aunque imperfecto, podría haber ayudado a mejorar las condiciones de vida de miles de personas más. Pero las políticas de desregulación les ha permitido hacer lo que querían y sus ingresos han crecido fuera de control. ¿Entonces por qué los globalistas quieren derrumbar su propio sistema para crear conflictos en África, Oriente Medio, Europa y Asia? Esta no es la pregunta correcta. La pregunta correcta es: ¿por qué no? Esto les daría la excusa perfecta para lanzar su tan esperado asalto militar contra el pueblo e imponer ley marcial y la militarización de básicamente todo el mundo bajo el pretexto de la seguridad nacional o internacional. Podrían prohibirlos viajes, el comercio y, de hecho, suspender toda la actividad económica como se conoce hoy en día. Todo en nombre de la paz y la seguridad, por supuesto. En el marco del Tratado START, el ejército del mundo podría ser finalmente enviado a continuar su misión de mantener “la paz y la seguridad” cuando sea necesario y, a través de la cláusula de emergencia, obligar a todos los miembros de la ONU a dar sus armas a las Naciones Unidas.

Por otra parte, podrían imponer sus nuevas regulaciones sobre la producción de alimentos, leyes para el uso de energía con tecnología ‘smart grid’ con la falsa excusa del calentamiento global antropogénico, la prohibición formal de la libertad de expresión, la creación de “zonas la libertad de expresión”, más regulación y control de los medios de comunicación, la censura de los medios alternativos y así sucesivamente. Como están las cosas ahora, los precios de los alimentos aumentaron sólo en el último año en un 3,4 por ciento en muchos países del mundo occidental. La disponibilidad de alimentos es una de las herramientas favoritas de los globalistas para esclavizar a la gente. El hambre es una de las razones por las que muchos ciudadanos pobres protestan en las calles de hoy. ¿Quién controla la producción y distribución de alimentos mantiene como rehenes al resto. El impulso por un sistema centralizado con normas en el marco del Codex Alimentarius proporciona un control casi total de los gobiernos cuando se trata de la producción de alimentos, mientras que se prohíbe la producción agrícola en pequeñas fincas y la medicina alternativa.

De acuerdo con las leyes de uso de la energía recientemente aprobadas, los países cuyos gobiernos apoyan la imposición de cargos por las emisiones de carbono, podrán imponer límites a la cantidad de energía que la gente puede utilizar así como restricciones a los distintos tipos de producción de energía, impuestos y otros cargos para las pequeñas y medianas empresas en función del tipo de energía que utilizan. En otros casos, los obligan a comprar créditos de carbono. Con el nuevo sistema a ser implementado, los gobiernos utilizan la tecnología del tipo ‘smart grid’ para regular cómo los ciudadanos y las pequeñas empresas usan energía, mientras que eximen a las grandes corporaciones. Las subvenciones del gobierno facilitarán la adquisición e instalación de medidores inteligentes que permiten a los gobiernos controlar de forma remota, quien puede utilizar la energía, cuánto y cuándo. Muchos profesionales de seguridad han puesto en duda el uso de estos medidores, pero la burocracia ha encontrado una manera de eludir las críticas e insisten en su uso.

Si usted es uno de los que odian la intervención del gobierno, o simplemente prefiere mantener su privacidad intacta, esto son malas noticias. El protestar contra el control del gobierno será más difícil cada día. La libertad de expresión es otro de nuestros derechos que puede llegar a ser un lujo. Como hemos visto en América del Norte, América Latina, África y los dictadores de Oriente Medio a los globalistas no les gusta la oposición de la opinión pública. Por lo tanto, establecieron las llamadas “zonas de libertad de expresión” en escuelas y lugares públicos. Estas áreas se encuentran fuera de la vista y la mente de las personas, haciendo que la protesta pública sea inocua. Los que no se atreven a seguir las reglas son inmediatamente atacados con aerosol de pimienta, perros de la policía o cañones de sonido.

La libertad de expresión no se eliminará por completo a menos que el gobierno controle los medios de comunicación. ¿Cómo lo hacen? No mediante el envío de un grupo de matones para hacerse cargo de las transmisiones, las ondas de radio o las prensas. La técnica del siglo XXI es comprar los medios de comunicación con dinero de los contribuyentes. Y cuando se trata de medios alternativos como los blogs, sitios de noticias y los productores independientes, están trabajando en un “kill switch” para Internet, que permite censurar segmentos completos de la red en bloque. Mientras tanto, los ingenieros y los defensores de la seguridad y la privacidad advirtieron en septiembre de 2010, sobre un proyecto de ley que circulaba en el Congreso que efectivamente impondría la censura en Internet. El proyecto conocido como la Ley Contra la Violación de Derechos de Autor, fue patrocinada por los miembros de ambos partidos Republicano y Demócrata. “Si esta ley se hubiese pasado hace cinco o 10 años, YouTube no existiría hoy”, dijo Peter Eckersley, técnico senior de la Electronic Frontier Foundation. El proyecto no tiene nada que ver con la infracción de derechos de autor, por supuesto, pero con el control gubernamental de Internet y la censura de lo que los burócratas consideren “peligroso”. Este proyecto de ley, aprobado por el Comité Judicial del Senado fue votado 19-0, pero nunca recibió un voto completo. Seguramente acabará volviendo como con la Ley de Seguridad Cibernética.

Entonces, ¿qué podemos esperar de todo esto?

En primer lugar, debes estar preparado. Ser autosuficiente. No espere que su gobierno acuda en su ayuda cuando necesite alimentos, agua y energía para sobrevivir a una situación caótica. Los burócratas simplemente no vendrán. Los gobiernos, especialmente los grandes, son incapaces de ayudar a todos cuando los desastres, la violencia, el caos y la inestabilidad surgen. En muchos casos, los propios gobiernos, a instancias de los globalistas, causan conflictos y el caos sin tener la mínima intención de ayudar a las personas que lo necesitan. Estar preparado es la clave para sobrevivir a cualquier situación difícil. Ser proactivo y no reactivo es la solución. Ser autosuficiente. No espere a que los supermercados se queda sin alimentos para comenzar a almacenar alimentos no perecederos. Algunas tiendas ya están sin alimentos debido a los precios del petróleo, la escasez artificial y la inestabilidad de las monedas. Ser independiente. Tener su propia fuente de agua. Organizar grupos de barrio para apoyarse mutuamente y mejorar las posibilidades de que su familia supere una crisis y pueda hacer frente a la escasez de alimentos y agua. Sólo se tarda un par de semanas para que las personas que padecen hambre se vuelvan violentos cuando la comida y el agua son escasos o inexistentes. Sólo se necesitan meses para que personas desesperadas maten a otros para sobrevivir. Por último, de ninguna manera usted puede pensar que lo que está sucediendo hoy en el Oriente Medio no puede suceder donde usted vive. Ese sería el mayor error que podría cometer.

Como los medios tradicionales publican mentiras, la gente es cooptada y los globalistas afirmar su poder

Por Luis R. Miranda

The Real Agenda

Marzo 4, 2011

Permítanme ir directo al punto. Glenn Beck no es un patriota ni nada de eso. Beck es una máquina de relaciones públicas para vender publicidad en Fox News. Como él, hay otros muchos en los medios de comunicación, así como muchos “expertos” que manipulan la verdad. Entonces, ¿porqué Glenn Beck habla algunas verdades sobre lo que está sucediendo en Egipto?

Muchas personas en el mundo despertaron a la realidad, y durante este despertar, rechazan las mentiras y la desinformación que ofrecen los medios de comunicación tradicionales y muchos alternativos. Así que los medios de comunicación ahora emplean a una “nueva táctica”. Esta nueva estrategia que consiste en decir algunas verdades a los espectadores, lectores y oyentes, para entonces llenar sus mentes con informaciones falsas o parcialmente falsas. Esto se hace en un intento de salvarse del agujero en el que han caído y por lo que mucha gente no confía en ellos.

En la presentación de informes o la discusión de cualquier asunto, los medios de comunicación dicen a la gente 10 por ciento de la verdad y 90 por ciento del contenido lo llenan de mentiras. Ahí es donde está el truco. Se trata de una operación psicológica (psy-op) para recuperar la confianza pública, pero muchas personas todavía no entienden esto. Los medios de comunicación saben quién es el público, cómo piensan y cómo llegar a ellos. Sus directores y cabecillas emplean las combinaciones de palabras más dulces para atraer y mantener a sus seguidores y tratar de conseguir otros nuevos cada día.

Es por eso que Glenn Beck y otros, a veces dicen a la gente toda la verdad, y a continuación, dicen mentiras. Ejemplos de esto son innecesarios, ya que cualquiera puede verlo no sólo a través de Fox, pero también en CNN, MSNBC, CBS, ABC, Al-Jazeera, Globo, periódicos y revistas populares que enmascaran su agenda con caras bonitas, presentadores que parecen ser inteligentes y estudios modernos y elegantes. Pero el objetivo general es vender mentiras. No hay duda de eso.

Al igual que Glenn Beck presentó en su programa muchas veces, la situación en Egipto hoy en día es una copia de lo que sucedió en Irán en 1979. Pero nadie parece entenderlo muy bien, porque a nadie le importa lo suficiente. Nadie se acuerda de Irán en 1979. La agitación en el Oriente Medio es interminable y muy antigua. Pero es importante saber lo que causa esta inquietud, la persecución, la violencia y la destrucción. Vamos a mencionar sólo algunas razones por las que esta agitación ocurre: sanciones económicas, aranceles, comercio exclusivo, medidas de austeridad, hambre, guerra, opresión, corrupción, explotación laboral y así sucesivamente.

El mundo no está a punto de ser dominado por unas pocas manos, señalo Beck en uno de sus programas. El mundo ha estado en manos de un puñado de personas por lo menos por un siglo. “Los medios de comunicación tradicionales no pueden entender esto”, dijo Beck. Otra mentira. Los medios de comunicación saben muy bien como el mundo funciona, pero no lo explican al público. Beck, así como otros presentadores, saben que si los medios de comunicación dijeran a las masas cómo funcionan realmente las cosas, veriamos la situación en Egipto repitiendose no sólo en el Oriente Medio, sino en otros lugares. En efecto, la revolución en Egipto puede haber comenzado como un movimiento para derrocar a un dictador, pero ciertamente no evolucionó como tal.

Beck tiene razón cuando dice que el conflicto de Oriente Medio está a punto de destruir a Occidente, pero esto no es una sorpresa, ya que siempre fue así. Las potencias militares y económicas occidentales, a través de su complejo militar-industrial, siempre han creado y utilizado conflictos en el Oriente para tener una excusa para llenar sus bolsillos con dinero y acumular control de los recursos y las personas. Nada nuevo aquí.

¿Por qué el Oriente supuestamente odia al Occidente?

El Oriente no odia al Occidente. Esta es otra mentira de los medios tradicionales. Son los globalistas que odian tanto al Oriente como al Occidente y quieren causar conflictos para lograr el control completo de ambos hemisferios, como se había previsto. El conflicto entre las civilizaciones siempre ha sido estimulado por pequeños grupos de personas que tratan de promover el control imperial y acumular poder mientras oprimen al pueblo. Así, los ciudadanos del Oriente no odian a los ciudadanos del Occidente. Los dictadores títeres del Oriente odian a sus pueblos, debido a que venden sus vidas a los controladores en el Oeste. Los presidentes marionetas de Occidente odian a sus conciudadanos, ya que también venden a sus pueblos a los globalistas. Todos los conflictos religiosos y culturales son causados por la introducción de falacias que la gente cree que son reales sobre temas como el multiculturalismo, la “justicia social”, y el radicalismo religioso con el apoyo de frases tales como “usted está de nuestro lado o del lado del enemigo.”

Los medios tradicionales tienen el descaro de culpar a la gente de pensamiento progresista de este desastre que ha estado sucediendo por más tiempo de lo que ningún liberal podía imaginar. La tiranía y la corrupción no son característicos de progresivos o liberales, sino un objetivo histórico de los globalistas. Para ello, se utilizan diferentes nombres, diferentes políticas y, más importante aún, empleando diferentes grupos sociales, religiones, dictadores y presidentes títeres que siguen diferentes ideologías. Por lo tanto, siempre nos puede atar a todos. Las mismas políticas que los medios de comunicación describen como originales del movimiento progresivo también fueron producidos y realizados por los conservadores. Ambos grupos han elaborado y aplicado estas políticas, ya que están bajo el control y son co-optados por las organizaciones y fundaciones globalistas.

Glenn Beck con razón afirma que gran parte del odio hacia el Oeste es causado por la hipocresía occidental, sobre todo la hipocresía estadounidense. En parte esto es verdad. El PERO es que esta hipocresía no es sólo estadounidense u occidental. Los Estados Unidos, así como otros miembros del G-8 y G-20 están dirigidos por gobiernos títeres que llevan a cabo los planes de los globalistas. Por lo tanto, las personas responsables de la hipocresía son los globalistas en control y no los estadounidenses, franceses, británicos, alemanes o griegos. Esta es la diferencia entre la manera en que los medios de comunicación presentan la “realidad” y como esta es verdaderamente.

Se debe dar crédito a los medios tradicionales porque han sido capaces de mantener ocultos los verdaderos controladores “detrás de la cortina”. Al igual que Glenn Beck trató de hacer en su programa el 31 de enero, los medios corporativos se han especializado en mentir con una cara seria. Y nadie puede ser más mentiroso y hacerlo seriamente que el mismo Beck. Además de detallar lo que denominó la “insurrección que viene”, Beck criticó a Hosni Mubarak por sus torturas, secuestros, espionaje y oprimir y abusar del pueblo egipcio. Pero ni él ni ningún otro presentador dijo nada cuando George W. otro Bush -otro presidente títere- hizo exactamente lo mismo durante su administración.

Sin embargo, la farsa ha terminado. Mucha gente aprendió a ver a través de las mentiras la desinformación y ahora reconocen que sus opresores no viven en sus países. También aprendieron que las agendas económicas y políticas que han causado la miseria y el dolor junto con la muerte de miles o millones de sus ciudadanos también llegan desde el extranjero. Ellos no quieren otro títere, quieren construir el país que quieren para ellos y sus familias. Pero la única manera de lograrlo es liberándose de las cadenas que les impiden ser libres.

Como el congresista Ron Paul señaló, es la ocupación estadounidense del Medio Oriente que ha servido como una gran excusa para la formación de grupos radicales, muchos de ellos apoyados por los mismos poderes occidentales que dicen luchar contra el terrorismo. Entre ellas, la Hermandad Musulmana, una creación de las agencias de inteligencia británica.

Las guerras entre civilizaciones no ocurren debido al hecho de que algunas personas son libres y prósperos y otros no. Las guerras más sangrientas de la historia no sucedieron debido a la diversidad religiosa, pero como las diferencias religiosas y movimientos religiosos se han utilizado para crear el odio entre los pueblos.

El complejo industrial militar crearon dictadores de todos los colores y las formas y los pusieron en el poder durante siglos. Sus miembros y los expertos lo han admitido en público. Zbigniew Brzezinski no sólo expresó su preocupación por la creciente oposición en todo el mundo contra la agenda globalista, pero también admitió que él fue personalmente responsable de la creación del dictador oriental Mao Tse Tung, que fue llevado al poder por el movimiento globalista. Lo mismo sucedió con Adolf Hitler. El número de muertes causadas por estos dos tiranos debido a la persecución política, religiosa y de otros tipos se cuentan de forma conservadora en las decenas de millones.

En la actualidad, Estados Unidos es controlado por los globalistas, y estos globalistas apoyan a dictadores en Egipto, Arabia Saudita, Túnez, Yemen y presidentes títeres en América Latina, Europa y otras regiones del mundo. El apoyo de estos dictadores y presidentes títeres se da en una variedad de maneras. Egipto recibe miles de millones de dólares por año, principalmente en ayuda militar. Yemen recibe una gran parte del presupuesto de la USAID. Gran parte de esto, dice la organización, es para los programas relacionados con “la paz y la seguridad.” Y si la ayuda no llega en forma de dinero, como en el caso de Arabia Saudita, se entrega a través de los tratados de armas.

Egipto 2011 es de Irán en 1979

Vamos a explicar esto tan claramente como sea posible. La revolución que está ocurriendo hoy en Egipto y el resto de Africa del Norte es una copia de lo que sucedió en Irán a finales de 1970. Hosni Mubarack era un títere del sindicato del crimen internacional conocido como los globalistas había puesto en el poder. Los globalistas son un grupo de empresas y personas corruptas que controlan casi todos los aspectos de nuestras vidas hoy en día. Lo consiguieron mediante la creación y aplicación de un plan para tener una economía planificada, con desarrollo planificado y controlado, crecimiento controlado, un sistema educativo sirviente para entrenar y no educar a las personas, la formación, entre otras cosas. Este esquema les permitió mantener y aumentar el control sobre la política, economía, investigación, políticas monetarias y fiscales, el uso de los recursos naturales, control de la natalidad, el entretenimiento y los medios de comunicación.

Así como el conflicto en Irán en 1979 no sucedió porque los iraníes querían lograr la democracia, los conflictos en desarrollo en todo el Oriente Medio no es por democracia. Es la misma situación que existía en Irán, donde los estudiantes fueron engañados para que apoyaran la revolución, pero no la revolución popular. La revolución iraní no se trataba de la libertad, y su estado actual es un verdadero ejemplo de ello. Antes de convertirse en lo que es hoy, Irán fue uno de los más fuertes aliados de los Estados Unidos, así como Egipto es hoy en día. Jimmy Carter llegó a hacer un brindis con el Sha de Irán para presentar la prosperidad del país. El Sha era un dictador y un títere, como Mubarak era. El apoyá la tortura de miles de personas y cometió otros delitos que pocos recuerdan. Al igual que en Egipto hoy en día, grupos de estudiantes apoyaron la revolución y establecieron un régimen llamado “moderado”.

Así que vamos a ver … En ambos casos, la revolución fue encabezada por estudiantes co-optados. En ambos casos ellos querían acabar con el reinado de un dictador brutal y en ambos casos no consiguieron sus objetivos. De hecho, terminaron siendo más oprimidos que nunca. En el caso de Irán, un mes después de la revolución de la “libertad”, los EE.UU. decidieron que el Shah no estaba funcionando y enviaron extremistas islámicos para tomar el poder con el ayatolá Komeni a la cabeza. Esta revolución llevó a la crisis de los rehenes en la embajada de Estados Unidos, donde al menos 60 personas fueron secuestradas durante más de un año.

Volviendo al 2011

La solución que los EE.UU. ha estado cocinando durante unos años es la instalación de Mohamed ElBaradei como el salvador de Egipto. El nuevo títere que va a hacer la debida diligencia de los globalistas, como Mubarak lo hizo. Del mismo modo, los otros dictadores en Jordania, Marruecos, Sudán, Pakistán y Afganistán hoy en día hacen su parte para mantener a los globalistas en el poder. Al igual que Barack Obama hace lo mismo en los Estados Unidos e Inácio da Silva, lo hizo hasta el pasado mes de enero de 2011 en Brasil.

Hoy en día, junto con Egipto, países como Argelia, Marruecos, Libia, Sudán, Jordania, Siria y Pakistán muestran revoluciones populares. Todos ellos están gobernados por dictadores que el gobierno títere de EE.UU. ha apoyado a lo largo de los años. ¿Por qué los EE.UU. trata de poner fin a estos regímenes? Debido a que los globalistas son los menos fiables que existen. Hacen cualquier cosa para avanzar su agenda. Tomarán lo que necesitan para aumentar su control y la riqueza. Hosni Mubarak, por ejemplo era uno de esos títeres que poco a poco había conseguido safarse de las garras de los globalistas en muchos aspectos y ya no era dependiente de estos para mantenerse en el poder. Lo mismo sucede con Muammar Kadaffi en Libya, quien auque es un amigo cercano de Tony Blair, no ha recibido un tratamiento muy cordial de parte de sus “dueños”.

La misma gente en el poder son los que provocan y co-optan a la insurgencia en Egipto, Yemen, Turquía, Jordania, Arabia Saudí y otros países alrededor del mundo. Ellos siempre han utilizado los movimientos para engañar a la gente y llevar a cabo su agenda de control. Esto es más claro en las áreas del mundo donde la gente está cansada de ser esclava, pero no sabe cómo lograr un cambio real. Este cambio no es entendido por las masas que simplemente se conforman con las farsas. Ideas como la justicia social y la igualdad son mentiras que se plantan para atraer la atención de la gente. De hecho, el objetivo es establecer un sistema comunista basado en la distribución de la riqueza. Pero esta riqueza no va a terminar en las manos de aquellos que más lo necesitan. Todo lo contrario. Los dineros y recursos terminarán en manos de los globalistas. Estos globalistas controlan todo de lugares donde no hay acuerdos de extradición y de donde no necesitan rendir cuentas. Hasta ahora.

A finales de 2010, la gente en Francia, Grecia, Irlanda e Italia expresaron su ira en las calles por los planes de austeridad diseñados por sus gobiernos, así como los recortes salariales, la confiscación de los fondos de pensiones públicos y privados, etc
¿Cuáles son las implicaciones del odio globalista?

Es el odio globalista hacia el pueblo, el verdadero capitalismo y el libre mercado que ha destruido un sistema que, aunque imperfecto, podría haber ayudado a mejorar las condiciones de vida de miles de personas más. Pero las políticas de desregulación les ha permitido hacer lo que querían y sus ingresos han crecido fuera de control. ¿Entonces por qué los globalistas quieren derrumbar su propio sistema para crear conflictos en África, Oriente Medio, Europa y Asia? Esta no es la pregunta correcta. La pregunta correcta es: ¿por qué no? Esto les daría la excusa perfecta para lanzar su tan esperado asalto militar contra el pueblo e imponer ley marcial y la militarización de básicamente todo el mundo bajo el pretexto de la seguridad nacional o internacional. Podrían prohibirlos viajes, el comercio y, de hecho, suspender toda la actividad económica como se conoce hoy en día. Todo en nombre de la paz y la seguridad, por supuesto. En el marco del Tratado START, el ejército del mundo podría ser finalmente enviado a continuar su misión de mantener “la paz y la seguridad” cuando sea necesario y, a través de la cláusula de emergencia, obligar a todos los miembros de la ONU a dar sus armas a las Naciones Unidas.

Por otra parte, podrían imponer sus nuevas regulaciones sobre la producción de alimentos, leyes para el uso de energía con tecnología ‘smart grid’ con la falsa excusa del calentamiento global antropogénico, la prohibición formal de la libertad de expresión, la creación de “zonas la libertad de expresión”, más regulación y control de los medios de comunicación, la censura de los medios alternativos y así sucesivamente. Como están las cosas ahora, los precios de los alimentos aumentaron sólo en el último año en un 3,4 por ciento en muchos países del mundo occidental. La disponibilidad de alimentos es una de las herramientas favoritas de los globalistas para esclavizar a la gente. El hambre es una de las razones por las que muchos ciudadanos pobres protestan en las calles de hoy. ¿Quién controla la producción y distribución de alimentos mantiene como rehenes al resto. El impulso por un sistema centralizado con normas en el marco del Codex Alimentarius proporciona un control casi total de los gobiernos cuando se trata de la producción de alimentos, mientras que se prohíbe la producción agrícola en pequeñas fincas y la medicina alternativa.

De acuerdo con las leyes de uso de la energía recientemente aprobadas, los países cuyos gobiernos apoyan la imposición de cargos por las emisiones de carbono, podrán imponer límites a la cantidad de energía que la gente puede utilizar así como restricciones a los distintos tipos de producción de energía, impuestos y otros cargos para las pequeñas y medianas empresas en función del tipo de energía que utilizan. En otros casos, los obligan a comprar créditos de carbono. Con el nuevo sistema a ser implementado, los gobiernos utilizan la tecnología del tipo ‘smart grid’ para regular cómo los ciudadanos y las pequeñas empresas usan energía, mientras que eximen a las grandes corporaciones. Las subvenciones del gobierno facilitarán la adquisición e instalación de medidores inteligentes que permiten a los gobiernos controlar de forma remota, quien puede utilizar la energía, cuánto y cuándo. Muchos profesionales de seguridad han puesto en duda el uso de estos medidores, pero la burocracia ha encontrado una manera de eludir las críticas e insisten en su uso.

Si usted es uno de los que odian la intervención del gobierno, o simplemente prefiere mantener su privacidad intacta, esto son malas noticias. El protestar contra el control del gobierno será más difícil cada día. La libertad de expresión es otro de nuestros derechos que puede llegar a ser un lujo. Como hemos visto en América del Norte, América Latina, África y los dictadores de Oriente Medio a los globalistas no les gusta la oposición de la opinión pública. Por lo tanto, establecieron las llamadas “zonas de libertad de expresión” en escuelas y lugares públicos. Estas áreas se encuentran fuera de la vista y la mente de las personas, haciendo que la protesta pública sea inocua. Los que no se atreven a seguir las reglas son inmediatamente atacados con aerosol de pimienta, perros de la policía o cañones de sonido.

La libertad de expresión no se eliminará por completo a menos que el gobierno controle los medios de comunicación. ¿Cómo lo hacen? No mediante el envío de un grupo de matones para hacerse cargo de las transmisiones, las ondas de radio o las prensas. La técnica del siglo XXI es comprar los medios de comunicación con dinero de los contribuyentes. Y cuando se trata de medios alternativos como los blogs, sitios de noticias y los productores independientes, están trabajando en un “kill switch” para Internet, que permite censurar segmentos completos de la red en bloque. Mientras tanto, los ingenieros y los defensores de la seguridad y la privacidad advirtieron en septiembre de 2010, sobre un proyecto de ley que circulaba en el Congreso que efectivamente impondría la censura en Internet. El proyecto conocido como la Ley Contra la Violación de Derechos de Autor, fue patrocinada por los miembros de ambos partidos Republicano y Demócrata. “Si esta ley se hubiese pasado hace cinco o 10 años, YouTube no existiría hoy”, dijo Peter Eckersley, técnico senior de la Electronic Frontier Foundation. El proyecto no tiene nada que ver con la infracción de derechos de autor, por supuesto, pero con el control gubernamental de Internet y la censura de lo que los burócratas consideren “peligroso”. Este proyecto de ley, aprobado por el Comité Judicial del Senado fue votado 19-0, pero nunca recibió un voto completo. Seguramente acabará volviendo como con la Ley de Seguridad Cibernética.

Entonces, ¿qué podemos esperar de todo esto?

En primer lugar, debes estar preparado. Ser autosuficiente. No espere que su gobierno acuda en su ayuda cuando necesite alimentos, agua y energía para sobrevivir a una situación caótica. Los burócratas simplemente no vendrán. Los gobiernos, especialmente los grandes, son incapaces de ayudar a todos cuando los desastres, la violencia, el caos y la inestabilidad surgen. En muchos casos, los propios gobiernos, a instancias de los globalistas, causan conflictos y el caos sin tener la mínima intención de ayudar a las personas que lo necesitan. Estar preparado es la clave para sobrevivir a cualquier situación difícil. Ser proactivo y no reactivo es la solución. Ser autosuficiente. No espere a que los supermercados se queda sin alimentos para comenzar a almacenar alimentos no perecederos. Algunas tiendas ya están sin alimentos debido a los precios del petróleo, la escasez artificial y la inestabilidad de las monedas. Ser independiente. Tener su propia fuente de agua. Organizar grupos de barrio para apoyarse mutuamente y mejorar las posibilidades de que su familia supere una crisis y pueda hacer frente a la escasez de alimentos y agua. Sólo se tarda un par de semanas para que las personas que padecen hambre se vuelvan violentos cuando la comida y el agua son escasos o inexistentes. Sólo se necesitan meses para que personas desesperadas maten a otros para sobrevivir. Por último, de ninguna manera usted puede pensar que lo que está sucediendo hoy en el Oriente Medio no puede suceder donde usted vive. Ese sería el mayor error que podría cometer.

Como los medios tradicionales publican mentiras, la gente es cooptada y los globalistas afirmar su poder

Por Luis R. Miranda

The Real Agenda

Marzo 4, 2011

Permítanme ir directo al punto. Glenn Beck no es un patriota ni nada de eso. Beck es una máquina de relaciones públicas para vender publicidad en Fox News. Como él, hay otros muchos en los medios de comunicación, así como muchos “expertos” que manipulan la verdad. Entonces, ¿porqué Glenn Beck habla algunas verdades sobre lo que está sucediendo en Egipto?

Muchas personas en el mundo despertaron a la realidad, y durante este despertar, rechazan las mentiras y la desinformación que ofrecen los medios de comunicación tradicionales y muchos alternativos. Así que los medios de comunicación ahora emplean a una “nueva táctica”. Esta nueva estrategia que consiste en decir algunas verdades a los espectadores, lectores y oyentes, para entonces llenar sus mentes con informaciones falsas o parcialmente falsas. Esto se hace en un intento de salvarse del agujero en el que han caído y por lo que mucha gente no confía en ellos.

En la presentación de informes o la discusión de cualquier asunto, los medios de comunicación dicen a la gente 10 por ciento de la verdad y 90 por ciento del contenido lo llenan de mentiras. Ahí es donde está el truco. Se trata de una operación psicológica (psy-op) para recuperar la confianza pública, pero muchas personas todavía no entienden esto. Los medios de comunicación saben quién es el público, cómo piensan y cómo llegar a ellos. Sus directores y cabecillas emplean las combinaciones de palabras más dulces para atraer y mantener a sus seguidores y tratar de conseguir otros nuevos cada día.

Es por eso que Glenn Beck y otros, a veces dicen a la gente toda la verdad, y a continuación, dicen mentiras. Ejemplos de esto son innecesarios, ya que cualquiera puede verlo no sólo a través de Fox, pero también en CNN, MSNBC, CBS, ABC, Al-Jazeera, Globo, periódicos y revistas populares que enmascaran su agenda con caras bonitas, presentadores que parecen ser inteligentes y estudios modernos y elegantes. Pero el objetivo general es vender mentiras. No hay duda de eso.

Al igual que Glenn Beck presentó en su programa muchas veces, la situación en Egipto hoy en día es una copia de lo que sucedió en Irán en 1979. Pero nadie parece entenderlo muy bien, porque a nadie le importa lo suficiente. Nadie se acuerda de Irán en 1979. La agitación en el Oriente Medio es interminable y muy antigua. Pero es importante saber lo que causa esta inquietud, la persecución, la violencia y la destrucción. Vamos a mencionar sólo algunas razones por las que esta agitación ocurre: sanciones económicas, aranceles, comercio exclusivo, medidas de austeridad, hambre, guerra, opresión, corrupción, explotación laboral y así sucesivamente.

El mundo no está a punto de ser dominado por unas pocas manos, señalo Beck en uno de sus programas. El mundo ha estado en manos de un puñado de personas por lo menos por un siglo. “Los medios de comunicación tradicionales no pueden entender esto”, dijo Beck. Otra mentira. Los medios de comunicación saben muy bien como el mundo funciona, pero no lo explican al público. Beck, así como otros presentadores, saben que si los medios de comunicación dijeran a las masas cómo funcionan realmente las cosas, veriamos la situación en Egipto repitiendose no sólo en el Oriente Medio, sino en otros lugares. En efecto, la revolución en Egipto puede haber comenzado como un movimiento para derrocar a un dictador, pero ciertamente no evolucionó como tal.

Beck tiene razón cuando dice que el conflicto de Oriente Medio está a punto de destruir a Occidente, pero esto no es una sorpresa, ya que siempre fue así. Las potencias militares y económicas occidentales, a través de su complejo militar-industrial, siempre han creado y utilizado conflictos en el Oriente para tener una excusa para llenar sus bolsillos con dinero y acumular control de los recursos y las personas. Nada nuevo aquí.

¿Por qué el Oriente supuestamente odia al Occidente?

El Oriente no odia al Occidente. Esta es otra mentira de los medios tradicionales. Son los globalistas que odian tanto al Oriente como al Occidente y quieren causar conflictos para lograr el control completo de ambos hemisferios, como se había previsto. El conflicto entre las civilizaciones siempre ha sido estimulado por pequeños grupos de personas que tratan de promover el control imperial y acumular poder mientras oprimen al pueblo. Así, los ciudadanos del Oriente no odian a los ciudadanos del Occidente. Los dictadores títeres del Oriente odian a sus pueblos, debido a que venden sus vidas a los controladores en el Oeste. Los presidentes marionetas de Occidente odian a sus conciudadanos, ya que también venden a sus pueblos a los globalistas. Todos los conflictos religiosos y culturales son causados por la introducción de falacias que la gente cree que son reales sobre temas como el multiculturalismo, la “justicia social”, y el radicalismo religioso con el apoyo de frases tales como “usted está de nuestro lado o del lado del enemigo.”

Los medios tradicionales tienen el descaro de culpar a la gente de pensamiento progresista de este desastre que ha estado sucediendo por más tiempo de lo que ningún liberal podía imaginar. La tiranía y la corrupción no son característicos de progresivos o liberales, sino un objetivo histórico de los globalistas. Para ello, se utilizan diferentes nombres, diferentes políticas y, más importante aún, empleando diferentes grupos sociales, religiones, dictadores y presidentes títeres que siguen diferentes ideologías. Por lo tanto, siempre nos puede atar a todos. Las mismas políticas que los medios de comunicación describen como originales del movimiento progresivo también fueron producidos y realizados por los conservadores. Ambos grupos han elaborado y aplicado estas políticas, ya que están bajo el control y son co-optados por las organizaciones y fundaciones globalistas.

Glenn Beck con razón afirma que gran parte del odio hacia el Oeste es causado por la hipocresía occidental, sobre todo la hipocresía estadounidense. En parte esto es verdad. El PERO es que esta hipocresía no es sólo estadounidense u occidental. Los Estados Unidos, así como otros miembros del G-8 y G-20 están dirigidos por gobiernos títeres que llevan a cabo los planes de los globalistas. Por lo tanto, las personas responsables de la hipocresía son los globalistas en control y no los estadounidenses, franceses, británicos, alemanes o griegos. Esta es la diferencia entre la manera en que los medios de comunicación presentan la “realidad” y como esta es verdaderamente.

Se debe dar crédito a los medios tradicionales porque han sido capaces de mantener ocultos los verdaderos controladores “detrás de la cortina”. Al igual que Glenn Beck trató de hacer en su programa el 31 de enero, los medios corporativos se han especializado en mentir con una cara seria. Y nadie puede ser más mentiroso y hacerlo seriamente que el mismo Beck. Además de detallar lo que denominó la “insurrección que viene”, Beck criticó a Hosni Mubarak por sus torturas, secuestros, espionaje y oprimir y abusar del pueblo egipcio. Pero ni él ni ningún otro presentador dijo nada cuando George W. otro Bush -otro presidente títere- hizo exactamente lo mismo durante su administración.

Sin embargo, la farsa ha terminado. Mucha gente aprendió a ver a través de las mentiras la desinformación y ahora reconocen que sus opresores no viven en sus países. También aprendieron que las agendas económicas y políticas que han causado la miseria y el dolor junto con la muerte de miles o millones de sus ciudadanos también llegan desde el extranjero. Ellos no quieren otro títere, quieren construir el país que quieren para ellos y sus familias. Pero la única manera de lograrlo es liberándose de las cadenas que les impiden ser libres.

Como el congresista Ron Paul señaló, es la ocupación estadounidense del Medio Oriente que ha servido como una gran excusa para la formación de grupos radicales, muchos de ellos apoyados por los mismos poderes occidentales que dicen luchar contra el terrorismo. Entre ellas, la Hermandad Musulmana, una creación de las agencias de inteligencia británica.

Las guerras entre civilizaciones no ocurren debido al hecho de que algunas personas son libres y prósperos y otros no. Las guerras más sangrientas de la historia no sucedieron debido a la diversidad religiosa, pero como las diferencias religiosas y movimientos religiosos se han utilizado para crear el odio entre los pueblos.

El complejo industrial militar crearon dictadores de todos los colores y las formas y los pusieron en el poder durante siglos. Sus miembros y los expertos lo han admitido en público. Zbigniew Brzezinski no sólo expresó su preocupación por la creciente oposición en todo el mundo contra la agenda globalista, pero también admitió que él fue personalmente responsable de la creación del dictador oriental Mao Tse Tung, que fue llevado al poder por el movimiento globalista. Lo mismo sucedió con Adolf Hitler. El número de muertes causadas por estos dos tiranos debido a la persecución política, religiosa y de otros tipos se cuentan de forma conservadora en las decenas de millones.

En la actualidad, Estados Unidos es controlado por los globalistas, y estos globalistas apoyan a dictadores en Egipto, Arabia Saudita, Túnez, Yemen y presidentes títeres en América Latina, Europa y otras regiones del mundo. El apoyo de estos dictadores y presidentes títeres se da en una variedad de maneras. Egipto recibe miles de millones de dólares por año, principalmente en ayuda militar. Yemen recibe una gran parte del presupuesto de la USAID. Gran parte de esto, dice la organización, es para los programas relacionados con “la paz y la seguridad.” Y si la ayuda no llega en forma de dinero, como en el caso de Arabia Saudita, se entrega a través de los tratados de armas.

Egipto 2011 es de Irán en 1979

Vamos a explicar esto tan claramente como sea posible. La revolución que está ocurriendo hoy en Egipto y el resto de Africa del Norte es una copia de lo que sucedió en Irán a finales de 1970. Hosni Mubarack era un títere del sindicato del crimen internacional conocido como los globalistas había puesto en el poder. Los globalistas son un grupo de empresas y personas corruptas que controlan casi todos los aspectos de nuestras vidas hoy en día. Lo consiguieron mediante la creación y aplicación de un plan para tener una economía planificada, con desarrollo planificado y controlado, crecimiento controlado, un sistema educativo sirviente para entrenar y no educar a las personas, la formación, entre otras cosas. Este esquema les permitió mantener y aumentar el control sobre la política, economía, investigación, políticas monetarias y fiscales, el uso de los recursos naturales, control de la natalidad, el entretenimiento y los medios de comunicación.

Así como el conflicto en Irán en 1979 no sucedió porque los iraníes querían lograr la democracia, los conflictos en desarrollo en todo el Oriente Medio no es por democracia. Es la misma situación que existía en Irán, donde los estudiantes fueron engañados para que apoyaran la revolución, pero no la revolución popular. La revolución iraní no se trataba de la libertad, y su estado actual es un verdadero ejemplo de ello. Antes de convertirse en lo que es hoy, Irán fue uno de los más fuertes aliados de los Estados Unidos, así como Egipto es hoy en día. Jimmy Carter llegó a hacer un brindis con el Sha de Irán para presentar la prosperidad del país. El Sha era un dictador y un títere, como Mubarak era. El apoyá la tortura de miles de personas y cometió otros delitos que pocos recuerdan. Al igual que en Egipto hoy en día, grupos de estudiantes apoyaron la revolución y establecieron un régimen llamado “moderado”.

Así que vamos a ver … En ambos casos, la revolución fue encabezada por estudiantes co-optados. En ambos casos ellos querían acabar con el reinado de un dictador brutal y en ambos casos no consiguieron sus objetivos. De hecho, terminaron siendo más oprimidos que nunca. En el caso de Irán, un mes después de la revolución de la “libertad”, los EE.UU. decidieron que el Shah no estaba funcionando y enviaron extremistas islámicos para tomar el poder con el ayatolá Komeni a la cabeza. Esta revolución llevó a la crisis de los rehenes en la embajada de Estados Unidos, donde al menos 60 personas fueron secuestradas durante más de un año.

Volviendo al 2011

La solución que los EE.UU. ha estado cocinando durante unos años es la instalación de Mohamed ElBaradei como el salvador de Egipto. El nuevo títere que va a hacer la debida diligencia de los globalistas, como Mubarak lo hizo. Del mismo modo, los otros dictadores en Jordania, Marruecos, Sudán, Pakistán y Afganistán hoy en día hacen su parte para mantener a los globalistas en el poder. Al igual que Barack Obama hace lo mismo en los Estados Unidos e Inácio da Silva, lo hizo hasta el pasado mes de enero de 2011 en Brasil.

Hoy en día, junto con Egipto, países como Argelia, Marruecos, Libia, Sudán, Jordania, Siria y Pakistán muestran revoluciones populares. Todos ellos están gobernados por dictadores que el gobierno títere de EE.UU. ha apoyado a lo largo de los años. ¿Por qué los EE.UU. trata de poner fin a estos regímenes? Debido a que los globalistas son los menos fiables que existen. Hacen cualquier cosa para avanzar su agenda. Tomarán lo que necesitan para aumentar su control y la riqueza. Hosni Mubarak, por ejemplo era uno de esos títeres que poco a poco había conseguido safarse de las garras de los globalistas en muchos aspectos y ya no era dependiente de estos para mantenerse en el poder. Lo mismo sucede con Muammar Kadaffi en Libya, quien auque es un amigo cercano de Tony Blair, no ha recibido un tratamiento muy cordial de parte de sus “dueños”.

La misma gente en el poder son los que provocan y co-optan a la insurgencia en Egipto, Yemen, Turquía, Jordania, Arabia Saudí y otros países alrededor del mundo. Ellos siempre han utilizado los movimientos para engañar a la gente y llevar a cabo su agenda de control. Esto es más claro en las áreas del mundo donde la gente está cansada de ser esclava, pero no sabe cómo lograr un cambio real. Este cambio no es entendido por las masas que simplemente se conforman con las farsas. Ideas como la justicia social y la igualdad son mentiras que se plantan para atraer la atención de la gente. De hecho, el objetivo es establecer un sistema comunista basado en la distribución de la riqueza. Pero esta riqueza no va a terminar en las manos de aquellos que más lo necesitan. Todo lo contrario. Los dineros y recursos terminarán en manos de los globalistas. Estos globalistas controlan todo de lugares donde no hay acuerdos de extradición y de donde no necesitan rendir cuentas. Hasta ahora.

A finales de 2010, la gente en Francia, Grecia, Irlanda e Italia expresaron su ira en las calles por los planes de austeridad diseñados por sus gobiernos, así como los recortes salariales, la confiscación de los fondos de pensiones públicos y privados, etc
¿Cuáles son las implicaciones del odio globalista?

Es el odio globalista hacia el pueblo, el verdadero capitalismo y el libre mercado que ha destruido un sistema que, aunque imperfecto, podría haber ayudado a mejorar las condiciones de vida de miles de personas más. Pero las políticas de desregulación les ha permitido hacer lo que querían y sus ingresos han crecido fuera de control. ¿Entonces por qué los globalistas quieren derrumbar su propio sistema para crear conflictos en África, Oriente Medio, Europa y Asia? Esta no es la pregunta correcta. La pregunta correcta es: ¿por qué no? Esto les daría la excusa perfecta para lanzar su tan esperado asalto militar contra el pueblo e imponer ley marcial y la militarización de básicamente todo el mundo bajo el pretexto de la seguridad nacional o internacional. Podrían prohibirlos viajes, el comercio y, de hecho, suspender toda la actividad económica como se conoce hoy en día. Todo en nombre de la paz y la seguridad, por supuesto. En el marco del Tratado START, el ejército del mundo podría ser finalmente enviado a continuar su misión de mantener “la paz y la seguridad” cuando sea necesario y, a través de la cláusula de emergencia, obligar a todos los miembros de la ONU a dar sus armas a las Naciones Unidas.

Por otra parte, podrían imponer sus nuevas regulaciones sobre la producción de alimentos, leyes para el uso de energía con tecnología ‘smart grid’ con la falsa excusa del calentamiento global antropogénico, la prohibición formal de la libertad de expresión, la creación de “zonas la libertad de expresión”, más regulación y control de los medios de comunicación, la censura de los medios alternativos y así sucesivamente. Como están las cosas ahora, los precios de los alimentos aumentaron sólo en el último año en un 3,4 por ciento en muchos países del mundo occidental. La disponibilidad de alimentos es una de las herramientas favoritas de los globalistas para esclavizar a la gente. El hambre es una de las razones por las que muchos ciudadanos pobres protestan en las calles de hoy. ¿Quién controla la producción y distribución de alimentos mantiene como rehenes al resto. El impulso por un sistema centralizado con normas en el marco del Codex Alimentarius proporciona un control casi total de los gobiernos cuando se trata de la producción de alimentos, mientras que se prohíbe la producción agrícola en pequeñas fincas y la medicina alternativa.

De acuerdo con las leyes de uso de la energía recientemente aprobadas, los países cuyos gobiernos apoyan la imposición de cargos por las emisiones de carbono, podrán imponer límites a la cantidad de energía que la gente puede utilizar así como restricciones a los distintos tipos de producción de energía, impuestos y otros cargos para las pequeñas y medianas empresas en función del tipo de energía que utilizan. En otros casos, los obligan a comprar créditos de carbono. Con el nuevo sistema a ser implementado, los gobiernos utilizan la tecnología del tipo ‘smart grid’ para regular cómo los ciudadanos y las pequeñas empresas usan energía, mientras que eximen a las grandes corporaciones. Las subvenciones del gobierno facilitarán la adquisición e instalación de medidores inteligentes que permiten a los gobiernos controlar de forma remota, quien puede utilizar la energía, cuánto y cuándo. Muchos profesionales de seguridad han puesto en duda el uso de estos medidores, pero la burocracia ha encontrado una manera de eludir las críticas e insisten en su uso.

Si usted es uno de los que odian la intervención del gobierno, o simplemente prefiere mantener su privacidad intacta, esto son malas noticias. El protestar contra el control del gobierno será más difícil cada día. La libertad de expresión es otro de nuestros derechos que puede llegar a ser un lujo. Como hemos visto en América del Norte, América Latina, África y los dictadores de Oriente Medio a los globalistas no les gusta la oposición de la opinión pública. Por lo tanto, establecieron las llamadas “zonas de libertad de expresión” en escuelas y lugares públicos. Estas áreas se encuentran fuera de la vista y la mente de las personas, haciendo que la protesta pública sea inocua. Los que no se atreven a seguir las reglas son inmediatamente atacados con aerosol de pimienta, perros de la policía o cañones de sonido.

La libertad de expresión no se eliminará por completo a menos que el gobierno controle los medios de comunicación. ¿Cómo lo hacen? No mediante el envío de un grupo de matones para hacerse cargo de las transmisiones, las ondas de radio o las prensas. La técnica del siglo XXI es comprar los medios de comunicación con dinero de los contribuyentes. Y cuando se trata de medios alternativos como los blogs, sitios de noticias y los productores independientes, están trabajando en un “kill switch” para Internet, que permite censurar segmentos completos de la red en bloque. Mientras tanto, los ingenieros y los defensores de la seguridad y la privacidad advirtieron en septiembre de 2010, sobre un proyecto de ley que circulaba en el Congreso que efectivamente impondría la censura en Internet. El proyecto conocido como la Ley Contra la Violación de Derechos de Autor, fue patrocinada por los miembros de ambos partidos Republicano y Demócrata. “Si esta ley se hubiese pasado hace cinco o 10 años, YouTube no existiría hoy”, dijo Peter Eckersley, técnico senior de la Electronic Frontier Foundation. El proyecto no tiene nada que ver con la infracción de derechos de autor, por supuesto, pero con el control gubernamental de Internet y la censura de lo que los burócratas consideren “peligroso”. Este proyecto de ley, aprobado por el Comité Judicial del Senado fue votado 19-0, pero nunca recibió un voto completo. Seguramente acabará volviendo como con la Ley de Seguridad Cibernética.

Entonces, ¿qué podemos esperar de todo esto?

En primer lugar, debes estar preparado. Ser autosuficiente. No espere que su gobierno acuda en su ayuda cuando necesite alimentos, agua y energía para sobrevivir a una situación caótica. Los burócratas simplemente no vendrán. Los gobiernos, especialmente los grandes, son incapaces de ayudar a todos cuando los desastres, la violencia, el caos y la inestabilidad surgen. En muchos casos, los propios gobiernos, a instancias de los globalistas, causan conflictos y el caos sin tener la mínima intención de ayudar a las personas que lo necesitan. Estar preparado es la clave para sobrevivir a cualquier situación difícil. Ser proactivo y no reactivo es la solución. Ser autosuficiente. No espere a que los supermercados se queda sin alimentos para comenzar a almacenar alimentos no perecederos. Algunas tiendas ya están sin alimentos debido a los precios del petróleo, la escasez artificial y la inestabilidad de las monedas. Ser independiente. Tener su propia fuente de agua. Organizar grupos de barrio para apoyarse mutuamente y mejorar las posibilidades de que su familia supere una crisis y pueda hacer frente a la escasez de alimentos y agua. Sólo se tarda un par de semanas para que las personas que padecen hambre se vuelvan violentos cuando la comida y el agua son escasos o inexistentes. Sólo se necesitan meses para que personas desesperadas maten a otros para sobrevivir. Por último, de ninguna manera usted puede pensar que lo que está sucediendo hoy en el Oriente Medio no puede suceder donde usted vive. Ese sería el mayor error que podría cometer.