Objetivo: Genocidio Global. El Plan de la Élite Explicado

Por Luis R. Miranda
Video de PrisonPlanet.tv
21 de junio 2011

El historiador e investigador Webster Tarpley describe cuáles son los planes de la Élite para la mayoría de la población mundial. De la deindustrialización a la despoblación. De la instalación de un régimen planetario hasta el uso de vacunas para llevar a cabo esterilizaciones forzadas. Tarpley analiza los planes escritos en el libro de John P. Holdren: “Ecociencia: Población, Recursos, Medio Ambiente “, que se inspira en los más antiguos escritos de Paul Ehrlich y Thomas Malthus. John P. Holdren es la actual Zar de Ciencia y Tecnología de Estados Unidos y sirve a Barack Obama como su asesor de en estos dos campos.

Los planes expuestos en el libro de John P. Holdren se han presentado en otros escritos patrocinados por la Élite que se originan en organizaciones como la Fundación Bill y Melinda Gates, la Fundación Rockefeller, el Club de Roma, el Club Bilderberg, y así sucesivamente.

Si el mundo fuera cambiado como lo desea Holdren, el resultado sería la despoblación, el hambre, la esterilización forzada, la implantación de chips en las personas, así como otros dispositivos para el control de la población; y un cambio total en la forma en que los seres humanos vivimos, nos movemos y utilizamos nuestras habilidades para desarrollar tecnologías alternativas reales para hacer frente a cuestiones tales como la energía, los alimentación y la salud en los países del tercer mundo, así como para la clase media en los países desarrollados.

Los miembros de la élite y sus peones, quienes tienen la intención de poner estas políticas en acción aborrecen a la humanidad -aunque ellos son humanos- y han dejado claro que van a utilizar todos los recursos a su alcance para llevar a cabo su plan de eugenesia y librar al planeta de la “escoria humana” para que el planeta les quede sólo a ellos.

La Élite, la oligarquía, sólo sirve a los oligarcas. Para ellos, sólo deberían existir la Élite y las masas, y nada en medio. Las masas son llamadas de consumidores inútiles, animales, cuya vida no vale la pena vivir. Por lo tanto, las vidas de los miembros de esas masas debe ser terminada. La población tiene que ser cortada a unos pocos cientos de millones de personas. La Élite tiene miedo de una población mayor porque no será capaz de controlarla y piensa que las personas les “robaremos” los recursos que han monopolizado hasta ahora por tantas décadas.

Han sido inteligentes en el ejercicio de su genocidio, pues lo han hecho de manera silenciosa para que casi nadie lo sepa. Han utilizado dos de las armas más silenciosas que poseían: la economía y la medicina moderna. Ojos que no ven, corazón que no siente. Vacunas, medicamentos y negligencia médica matan a más personas que las propias enfermedad. Las políticas económicas impuestas a las naciones pobres y en desarrollo por el FMI y el Banco Mundial -criaturas de Bretton Woods I- han matado a más personas que cualquier conflicto militar del que hemos oído hablar en el siglo 20.

El problema para la Élite, sin embargo, es que una gran parte de la población mundial ha despertado a su plan y ha comenzado a ver y entenderlo. Se trata de la creciente conciencia de millones de personas en todo el mundo que ha llevado a la Élite, los globalistas, la oligarquía, a lanzar ataques múltiples en varias naciones -militares en el Medio Oriente y económicos en Europa y América Latina- con el fin de acelerar su planes. A través de su agresión militar y económica, la Élite pretende, por una última vez, absorber la mayor parte de los recursos del mundo, la infraestructura y la tierra antes de que abiertamente decida exterminar a la mayor parte de la gente.

Si usted cree que la información que aquí se presenta es una teoría de la conspiración, una exageración de los hechos o de una mala interpretación de las palabras de John P. Holdren, por favor, lea el libro “Ecociencia: Población, Recursos, Medio Ambiente” usted mismo. Además, por favor eche un vistazo a otra literatura -histórica y actual- con respecto a lo que la Élite ha aplicado o va a adoptar en relación a asuntos mundiales tales como la salud, crecimiento, desarrollo, control de la población y así sucesivamente.

Por favor, revise los libros y vídeos citados abajo para ampliar su investigación:

Libros:

Cognitive Infiltration
by David Ray Griffin

Dumbing us Down
by John Taylor Gatto

Underground History of American Education
by John Taylor Gatto

The Globalization of Poverty and the NWO
by Michel Chossudovsky

Ecoscience: Population, Resources,
Environment
by Paul R. Ehrlich

The Illusion of Disease
by Mike Adams

Callous Disregard
by Dr. Andrew Wakefield

IBM and the Holocaust
by Edwin Black

Videos:

Global Eugenics: Using Modern Medicine to Kill

Endgame: Blueprint for Global Enslavement  from producer Alex Jones

Consuming Kids  by the Media Education Foundation

The Secret of Oz   from Writer and Director Bill Still

We Become Silent: The Last Days Of Health Freedom

For Love of Water   from director Ilena Salinas

The World According to Monsanto    from Marie-Monique Robin

House of Numbers:  Anatomy of an Epidemic  from producer Brent W. Leung

Shadow Government  from producer Grant R. Jeffrey

Inside Job  from producer Charles Ferguson

 

Alimentos Transgénicos son Armas Biológicas

“Tenemos un invernadero lleno de plantas de maíz que producen anticuerpos anti-esperma,” dijo Mitch Hein, presidente de Epicyte, una compañía de biotecnología de California.

Por Luis R. Miranda
The Real Agenda
01 de junio 2011

Los organismos genéticamente modificados (OGM) que se utilizan para crear nuevas semillas de alimentos y cultivos, son verdaderas armas biológicas para crear infertilidad en todo el mundo. Existen varias compañías que trabajan en el ramo de la biotecnología y la nanotecnología, las cuales existen con el único propósito de estudiar, experimentar y crear organismos genéticamente modificados que causen infertilidad en animales, plantas y humanos. La más famosa de estas empresas es Monsanto, cuyos ejecutivos han dicho públicamente que quieren que Monsanto sea el único productor de semillas en el mundo y que ningún alimento será producido por una empresa que no sea la suya.

 A Monsanto se le unen otras gigantes de la biotecnología y la química como Cargill, Du Pont y Con Agra. Pero la creación y aplicación de organismos transgénicos no es limitado a estas grandes transnacionales. Existen contratistas de menor tamaño que realizan el mismo trabajo; quizás con resultados más impactantes debido a la especialización de su labor. Este es el ejemplo de Epicyte, una empresa localizada en California, cuyo presidente se ha mostrado complacido de tener en su poder cantidades masivas de productos agrícolas -léase alimentos- infestados con ingredientes transgénicos que, después de ser consumidos, causarían la esterilización de quienes los ingieran.

Un informe del 28 de mayo establece que la organización internacional del Codex -fundada por las Naciones Unidas- que desde 2009 regula todos los alimentos, minerales y hierbas en el mundo, no considera que los productos transgénicos sean alimentos, y por esto coloca a los alimentos con estos ingredientes en un lugar diferente a los alimentos producidos naturalmente, y como tal pueden ser usados para diversas prácticas, incluyendo el control de la natalidad y la creación de infertilidad en una nación o población.

 En una de sus publicaciones, el Salem News indica que hay esfuerzos a nivel local, regional, nacional e internacional para identificar y etiquetar organismos transgénicos en los productos de consumo humano, pero que los gobiernos y las corporaciones se niegan a aceptar tal pedido. Después de la implantación del Codex Alimentarius en 2009 la voluntad de las grandes transnacionales se hizo realidad, pues dentro de las reglamentaciones establecidas en Codex, se dice claramente que los organismos transgénicos no son considerados alimentos y por lo tanto no deben ser identificados.

La existencia de organismos genéticamente modificados en el maíz fue analizado en pruebas hechas por el Departamento de Agricultura de EE.UU., que trabajó con la empresa Epicyte. Al anunciar su éxito en una conferencia de prensa de 2001, el presidente de Epicyte, Mitch Hein, señaló que sus plantas de maíz transgénico, “producen anticuerpos anti-esperma.”

Hein dijo que la creación de organismos transgénicos y su implantación en alimentos podría usarse como una herramienta para resolver el “exceso de población. – Salem News

En 1996, luego de la creación y el uso de transgénicos en maíz y otros granos básicos en, por ejemplo, América del Sur, México y África, ha emergido un dato descubierto en los EE.UU. casi inmediatamente después de que el famoso -o infame- maíz Bt de Monsanto se aprobara. La tasa de natalidad en EE.UU. cayó de una manera acelerada, tan solo tres años después de la introducción de los OMG en el suministro de alimentos.

Muchas fundaciones presionan para que los gobiernos expandan y acepten el uso de organismos transgénicos en los alimentos, y en esa lista están por supuesto el maíz, la soya y el arroz. Estos tres son los granos básicos más usados en programas de erradicación del hambre y la pobreza en el mundo. Las fundaciones Gates, Rockefeller, y la organización Agra, fundada por Kofi Annan, son tres de las más prestigiosas entidades que se esfuerzan por incrementar el suministro de fondos y alimentos a las poblaciones más necesitadas del planeta. Todos estos alimentos contienen OGM.

La Fundación Bill y Melinda Gates gasta miles de millones de dólares “ayudando” con la plantación y cosecha de cultivos transgénicos en África, América Latina y Asia. ¿Se da cuenta del genocidio? Estas fundaciones no solo evaden el fisco con su supuesta filantropía, sino que colaboran con el asesinato de millones de personas que no saben lo que sus alimentos contienen, o que aún sabiéndolo, no tienen otra opción más que alimentarse con OGM.

En Estados Unidos hay una lucha continua entre los consumidores y la Administración de Alimentos y Farmacéuticos (FDA) para que se etiqueten aquellos productos que contienen organismos transgénicos. Sin embargo, la agencia gubernamental ha cedido terreno a los requerimientos de las grandes corporaciones antes de escuchar a los ciudadanos. La mayoría del público desinformado o mal informado continua comprando y consumiendo alimentos contaminados. Mientras tanto, debido a que los alimentos transgénicos no son considerados “alimentos” por Codex Alimentarius, los que se oponen al uso de estos ingredientes en la comida no entienden porqué la FDA aún permite que se usen en los granos básicos usados para fabricar la mayor parte de los productos que las personas comen, beben y usan diariamente.

La creación explícita de un organismo transgénico que es usado en la fabricación de alimentos consumidos por humanos, el cual fue modificado para esterilizarlos, es en esencia un ejemplo del uso de una arman biológica con el único objetivo de reducir la población mundial a escondidas. Bueno, esto no es más un secreto. Los OGM no son considerados alimentos según Codex Alimentarius, pero al mismo tiempo se permite a grandes y pequeñas empresas de biotecnología usarlos en la creación de productos de consumo mundial. El propósito es muy claro.

Fundación Rockefeller Financia Alimentos Transgénicos Esterilizantes

Por Luis R. Miranda
The Real Agenda
Septiembre 1, 2010

Al parecer no hay límite a las ambiciones de la Fundación Rockefeller para introducir compuestos anti-fertilidad en cualquier servicio de salud existente, tales como vacunas, o -como parece ser el caso ahora – en productos de consumo diario.

El informe anual de 1985 de la Fundación Rockefeller ha destacado su constante dedicación a la búsqueda de un buen uso de la sustancia anti-fertilidad “gosipol”, o C30H30O8 – como dice la descripción.

De hecho, el gosipol, es un polifenol tóxico derivados de la planta de algodón, fue identificado desde el principio en la investigación por la Fundación como un esterilizante efectivo. La pregunta era cómo implementar o integrar la sustancia tóxica en los cultivos.

“Otro de los intereses a largo plazo de la Fundación ha sido el uso de gosipol, un compuesto que ha demostrado tener un efecto anti-fertilidad en los hombres. A finales de 1985, la Fundación hizo donaciones por un total de aproximadamente $ 1,6 millones en un esfuerzo para apoyar y estimular investigaciones científicas sobre la seguridad y eficacia de gosipol. ”

En el informe anual de 1986 de la Fundación Rockefeller, la organización admite financiamiento de la investigación sobre el uso de compuestos en la reducción de la fertilidad y su uso en los alimentos para el “uso generalizado“:

“Los estudios sobre anticonceptivos para hombres se centran en gosipol, una sustancia natural extraída de la planta de algodón, e identificada por investigadores chinos por tener un efecto contrario a la fertilidad en los hombres. Antes que su uso generalizado pueda ser recomendado, se requiere más investigación para ver si bajando la dosis se pueden eliminar efectos secundarios no deseados, sin reducir su eficacia como método anticonceptivo. La Fundación apoya investigaciones sobre la seguridad de gosipol, reversibilidad y eficacia en siete diferentes subvenciones de 1986 “.

Parece que los científicos financiados han encontrado una manera de “reducir la dosis” de gosipol, evitando la toxicidad de la sustancia, a fin de contener e incluso eliminar estos “indeseables efectos secundarios”, que incluyen: niveles bajos de potasio en sangre, fatiga, debilidad muscular e incluso parálisis. Si estos efectos pueden ser eliminados sin que la reducción de los efectos contrarios a la fertilidad desaparezcan, la Fundación imaginó, sería un muy eficaz y casi indetectable esterilizante.

Aunque abiertamente, la investigación y el desarrollo de gosipol como un compuesto anti-fertilidad fue abandonado a finales de 1990, la semilla de algodón que contiene la sustancia fue seleccionada especialmente para su distribución masiva a principios de la década actual. Alrededor de 2006 los medios de comunicación dieron una campaña, diciendo que la semilla de algodón podría ayudar a acabar con el hambre y la pobreza.

En 2006, NatureNews informó que la interferencia de ARN (RNAi o) era el camino a seguir. Por un lado sería “cortar el contenido de gosipol en semillas de algodón en un 98%, dejando a las defensas químicas del resto de la planta intacta.” Además, el artículo citó a la Dra. Deborah P. Delmer, directora asociada de la Fundación Rockefeller sobre la seguridad de los alimentos, quien se apresuró a enterrar cualquier preocupación:

“Deborah Delmer, directora asociado de la Fundación Rockefeller en Nueva York y experta en seguridad de los alimentos agrícolas, señala que una ventaja de utilizar la tecnología de RNAi es que se apaga un proceso de genes en lugar de iniciar una función novedosa. Así que en lugar de introducir una nueva proteína extraña, sólo se cierra un proceso “, dice Delmer. “En ese sentido, creo que las preocupaciones de seguridad deben ser mucho menos que otras tecnologías de modificación genética.”
Un artículo de 2006, de la revista National Geographic, titulado: Semilla de Algodón Libre de Toxinas Podría Alimentar a Millones, cita al director del Laboratorio de Cultivos de Transformación (Texas A & M Universtity), Keerti Singh Rathore, diciendo:

“Una semilla de algodón sin gosipol contribuiría significativamente a la nutrición y la salud, especialmente en los países en desarrollo, y a ayudar a satisfacer las necesidades del aumento de 50 por ciento pronosticado en la población mundial en los próximos 50 años”. “El estudio de Rathore, asegura el artículo,” representa el primer caso, en le cual gosipol se redujo a través de ingeniería genética que se enfoca en los genes que hacen que la toxina “.

Traigo en recuerdo la declaración formulada por la Fundación Rockefeller en su informe anual de1986, que dice:

“Antes de que el uso generalizado pueda ser recomendado, se requiere más investigación para ver si bajando la dosis se pueden eliminar efectos secundarios no deseados, sin reducir su eficacia como método anticonceptivo.”

En el informe de 1997 de la Fundación, Rathore es mencionado (página 68). Una beca postdoctoral fue concedida a un tal E. Chandrakanth “para estudios avanzados de biología molecular de plantas bajo la dirección de Keerti S. Rathore, en el Laboratorio de Cultivo y Transformación, de Texas A & M University, College Station, Texas.”

Comprometedoras conexiones, sin duda, para alguien que decía tener objetividad académica en cuanto a gosipol y sus efectos esterilizantes. Rathore explicó el funcionamiento de ARNi en una edición de 2006 de las Actas de la Academia Nacional de Ciencias.

“Toxicidad por gosipol de semilla de algodón es un problema de largo alcance”, dijo Rathore, “y la gente ha tratado de arreglarlo, pero no han podido a través del fitomejoramiento tradicional. Mi área de investigación plantas transgénicas, así que pensé sobre el uso de algunos métodos moleculares para abordar este problema “.

Rathore también menciona la fuente de financiamiento principal que desea ayudar en su trabajo sin decir el nombre:

“Estamos tratando de encontrar algunos socios y probablemente las fundaciones de caridad para que nos ayuden en términos de hacer todo tipo de pruebas que se requieren antes de que una planta sea genéticamente aprobada para alimentación humana o animal. Estamos en las etapas más tempranas y se tienen un montón de ideas en mente, pero tenemos que implementarlas. Espero que podamos encontrar algún tipo de asociación que nos permita utilizarlas “.

También expresó que la adaptación final de la semilla de algodón y su uso generalizado era un proyecto a largo plazo:

“(…) Ahora mismo hay muchos obstáculos cuando se trata de una planta modificada genéticamente. Pero creo que en los próximos 15 o 20 años -hoy en día- muchos de estos reglamentos que se tienen que satisfacer serán eliminados o reducidos sustancialmente. “

La Fundación, como se desprende de las declaraciones de Deborah Delmer, está más que interesada. Peor aún, a través del uso de gosipol en los alimentos, el cumplimiento de su objetivo de esterilización de las poblaciones se hace visible.