Universidades de EE.UU. y Farmacéuticas Experimentan Ilegalmente en Africanos

Traducción Luis Miranda
People’s Constitution
09 de noviembre 2011

Un nuevo informe culpa a prominentes instituciones educativas y compañías farmacéuticas como Pfizer, la Universidad de Columbia, Johns Hopkins University, y el Population Council, por su participación en la experimentación humana ilegal en África.

El informe se titula “Investigación sin Consentimiento en África: La externalización de Tuskegee”, en referencia a los experimentos humanos ilegales realizados en Tuskegee, Alabama, entre 1932 y 1972 por el Servicio de Salud Pública de los EE.UU.. En ese experimento, unos 6oo hombres afro-americanos fueron observados en un estudio sobre la progresión de la sífilis no tratada. Algunos de los hombres fueron intencionalmente infectados con la enfermedad y a todos ellos se les negó la cura. Lamentablemente, el informe señala, nadie era responsable de este crimen contra la humanidad.

Los nuevos detalles del Informe detalla los experimentos dirigidos por investigadores de los EE.UU. y las compañías farmacéuticas sobre los africanos, que por lo general carecen de educación, son pobres, y carecen de la comprensión plena de sus derechos. A ellos a menudo se les hace creer que están recibiendo el tratamiento médico de los servicios de salud gubernamentales o ministerios de salud.

Estas prácticas se remontan a los experimentos atroces llevados a cabo por investigadores de los EE.UU. en Guatemala en la década de 1940, donde cientos de guatemaltecos fueron infectados deliberadamente con enfermedades de transmisión sexual sin información ni consentimiento. El presidente Obama se disculpó formalmente con Guatemala por estos experimentos el año pasado.

Experimentación con seres humanos en los Estados Unidos está regulada por la Oficina de Integridad en la Investigación y varias Juntas de Investigación Institucional de Ética. Muchos países africanos carecen de estas instituciones, pero incluso cuando existen, carecen de independencia y son controladas por funcionarios corruptos del gobierno.

En un experimento sobre el VIH patrocinado por Gilead Sciences, el Centro para el Control de Enfermedades (CDC), y la Fundación Bill y Melinda Gates y que es operado por Family Health International, se dieron detalles de los experimentos en inglés a personas en Camerún, aunque muchos sólo hablaban francés y/o eran analfabetas. Cinco mujeres fueron infectadas con el VIH en el experimento, pero no se les dio los medicamentos antirretrovirales.

En otro experimento en Nigeria dirigido por médicos de Pfizer, los investigadores inyectaron a los niños con un antibiótico llamado Trovan durante una epidemia de meningitis sin proporcionar a sus familias con los formularios de consentimiento informado que revelen completamente los efectos secundarios y el propósito del experimento. Once niños murieron y muchos se quedaron paralizados.

En Sudáfrica y Namibia, las madres con VIH / SIDA son rutinariamente esterilizadas sin su consentimiento. Los países que llevan a cabo estos procedimientos son conocidos por recibir fondos en forma de subvenciones e incentivos de las organizaciones de ayuda USAID, ONU, Bill y Melinda Gates Foundation, Rockefeller Foundation y otros.

El informe explica que los investigadores de EE.UU. y las empresas farmacéuticas violan las leyes y los protocolos de la Declaración de Helsinki (1964) y el Informe Belmont que proporcionan las directrices éticas sobre la experimentación con seres humanos.

Por otra parte, los resultados de experimentos poco éticos y fraudulentos se lavan en los Estados Unidos y Europa a través del sistema de revisión por pares. Muchos de los “pares” que revisan estos experimentos están involucrados en la misma conducta sin ética que deben evitar. Otros están preocupados por la posibilidad de alienación profesional si hablan.

Los autores hacen varias peticiones para que estas prácticas terminen. Entre las medidas propuestas están la realización de audiencias en el Congreso para que el asunto sea llevado a la atención del público y la promulgación de nuevas leyes para asegurar que los medicamentos no sean aprobados por la Administración de Medicamentos y Comidas (FDA) a menos que la investigación en la que se basan cumplan con los principios éticos de investigación.

Alimentos Transgénicos son Armas Biológicas

“Tenemos un invernadero lleno de plantas de maíz que producen anticuerpos anti-esperma,” dijo Mitch Hein, presidente de Epicyte, una compañía de biotecnología de California.

Por Luis R. Miranda
The Real Agenda
01 de junio 2011

Los organismos genéticamente modificados (OGM) que se utilizan para crear nuevas semillas de alimentos y cultivos, son verdaderas armas biológicas para crear infertilidad en todo el mundo. Existen varias compañías que trabajan en el ramo de la biotecnología y la nanotecnología, las cuales existen con el único propósito de estudiar, experimentar y crear organismos genéticamente modificados que causen infertilidad en animales, plantas y humanos. La más famosa de estas empresas es Monsanto, cuyos ejecutivos han dicho públicamente que quieren que Monsanto sea el único productor de semillas en el mundo y que ningún alimento será producido por una empresa que no sea la suya.

 A Monsanto se le unen otras gigantes de la biotecnología y la química como Cargill, Du Pont y Con Agra. Pero la creación y aplicación de organismos transgénicos no es limitado a estas grandes transnacionales. Existen contratistas de menor tamaño que realizan el mismo trabajo; quizás con resultados más impactantes debido a la especialización de su labor. Este es el ejemplo de Epicyte, una empresa localizada en California, cuyo presidente se ha mostrado complacido de tener en su poder cantidades masivas de productos agrícolas -léase alimentos- infestados con ingredientes transgénicos que, después de ser consumidos, causarían la esterilización de quienes los ingieran.

Un informe del 28 de mayo establece que la organización internacional del Codex -fundada por las Naciones Unidas- que desde 2009 regula todos los alimentos, minerales y hierbas en el mundo, no considera que los productos transgénicos sean alimentos, y por esto coloca a los alimentos con estos ingredientes en un lugar diferente a los alimentos producidos naturalmente, y como tal pueden ser usados para diversas prácticas, incluyendo el control de la natalidad y la creación de infertilidad en una nación o población.

 En una de sus publicaciones, el Salem News indica que hay esfuerzos a nivel local, regional, nacional e internacional para identificar y etiquetar organismos transgénicos en los productos de consumo humano, pero que los gobiernos y las corporaciones se niegan a aceptar tal pedido. Después de la implantación del Codex Alimentarius en 2009 la voluntad de las grandes transnacionales se hizo realidad, pues dentro de las reglamentaciones establecidas en Codex, se dice claramente que los organismos transgénicos no son considerados alimentos y por lo tanto no deben ser identificados.

La existencia de organismos genéticamente modificados en el maíz fue analizado en pruebas hechas por el Departamento de Agricultura de EE.UU., que trabajó con la empresa Epicyte. Al anunciar su éxito en una conferencia de prensa de 2001, el presidente de Epicyte, Mitch Hein, señaló que sus plantas de maíz transgénico, “producen anticuerpos anti-esperma.”

Hein dijo que la creación de organismos transgénicos y su implantación en alimentos podría usarse como una herramienta para resolver el “exceso de población. – Salem News

En 1996, luego de la creación y el uso de transgénicos en maíz y otros granos básicos en, por ejemplo, América del Sur, México y África, ha emergido un dato descubierto en los EE.UU. casi inmediatamente después de que el famoso -o infame- maíz Bt de Monsanto se aprobara. La tasa de natalidad en EE.UU. cayó de una manera acelerada, tan solo tres años después de la introducción de los OMG en el suministro de alimentos.

Muchas fundaciones presionan para que los gobiernos expandan y acepten el uso de organismos transgénicos en los alimentos, y en esa lista están por supuesto el maíz, la soya y el arroz. Estos tres son los granos básicos más usados en programas de erradicación del hambre y la pobreza en el mundo. Las fundaciones Gates, Rockefeller, y la organización Agra, fundada por Kofi Annan, son tres de las más prestigiosas entidades que se esfuerzan por incrementar el suministro de fondos y alimentos a las poblaciones más necesitadas del planeta. Todos estos alimentos contienen OGM.

La Fundación Bill y Melinda Gates gasta miles de millones de dólares “ayudando” con la plantación y cosecha de cultivos transgénicos en África, América Latina y Asia. ¿Se da cuenta del genocidio? Estas fundaciones no solo evaden el fisco con su supuesta filantropía, sino que colaboran con el asesinato de millones de personas que no saben lo que sus alimentos contienen, o que aún sabiéndolo, no tienen otra opción más que alimentarse con OGM.

En Estados Unidos hay una lucha continua entre los consumidores y la Administración de Alimentos y Farmacéuticos (FDA) para que se etiqueten aquellos productos que contienen organismos transgénicos. Sin embargo, la agencia gubernamental ha cedido terreno a los requerimientos de las grandes corporaciones antes de escuchar a los ciudadanos. La mayoría del público desinformado o mal informado continua comprando y consumiendo alimentos contaminados. Mientras tanto, debido a que los alimentos transgénicos no son considerados “alimentos” por Codex Alimentarius, los que se oponen al uso de estos ingredientes en la comida no entienden porqué la FDA aún permite que se usen en los granos básicos usados para fabricar la mayor parte de los productos que las personas comen, beben y usan diariamente.

La creación explícita de un organismo transgénico que es usado en la fabricación de alimentos consumidos por humanos, el cual fue modificado para esterilizarlos, es en esencia un ejemplo del uso de una arman biológica con el único objetivo de reducir la población mundial a escondidas. Bueno, esto no es más un secreto. Los OGM no son considerados alimentos según Codex Alimentarius, pero al mismo tiempo se permite a grandes y pequeñas empresas de biotecnología usarlos en la creación de productos de consumo mundial. El propósito es muy claro.

Bisfenol A causa Infertilidad Masculina

BPA se utiliza extensamente para fabricar plástico más duro y latas herméticas. Se encuentra en la mayoría de las latas de alimentos y bebidas – incluyendo latas de leche para lactantes – envases plásticos de alimentos, los teléfonos móviles y otros aparatos electrónicos.

Por Luis R. Miranda
The Real Agenda
Noviembre 4, 2010

El Bisfenol A (BPA), conocido como el “flexor de género”, ha sido relacionado ahora a la impotencia masculina, se ha demostrado que disminuye la movilidad y la calidad de los espermatozoides. Los resultados, es probable, que aumenten la presión sobre los gobiernos de todo el mundo a seguir los pasos de Canadá que prohibió el uso de la sustancia.

BPA se utiliza extensamente para fabricar plástico más duro y almacenar productos enlatados. Algunos de los recipientes que son fabricados con este tóxico están: la mayoría de alimentos no perecibles como atún, frijoles, maíz, etc. Pero más importante que estos alimentos está la formula en polvo que es dada a los niños pequeños, la cual es distribuida a gran parte de la población a través de programas gubernamentales de alimentación. Otros artículos como teléfonos, radios, tocadores de CD y DVD, así como otros electrónicos también están cubiertos o hechos con Bisfenol A.

También se utiliza en los biberones aunque el uso en estos está siendo eliminado poco a poco. BPA ha sido objeto de intensa investigación, ya que es un disruptor endocrino que interfiere con los niveles normales y el funcionamiento de las hormonas corporales. Estudios anteriores han relacionado al BPA con bajo deseo sexual, impotencia y daño del ADN en el esperma.

Ahora un nuevo estudio de cinco años afirma haber encontrado un vínculo entre los niveles de BPA en la sangre y la fertilidad masculina.

Para el estudio de 514 trabajadores de las fábricas en China, los investigadores de Kaiser Permanente, un centro de investigación con sede en California, encontraron que los hombres con mayores niveles de BPA en la orina tenían de dos a cuatro veces más riesgo de tener baja calidad del semen, incluida la concentración de espermatozoides, baja vitalidad y movilidad del esperma.

Lo que es más el importante es que, entre más alta sea la concentración de BPA en la sangre menor es la calidad del esperma. Incluso aquellos con niveles menores de BPA en los Estados Unidos, también presentaron bajos niveles de calidad del esperma.

“En comparación con los hombres sin niveles detectables de BPA en la orina, las personas con niveles detectables tenían más de tres veces el riesgo de concentración de esperma baja y menos vitalidad de los espermatozoides, así como más de cuatro veces el riesgo de un menor recuento de espermatozoides, y más del doble del riesgo de menor motilidad del esperma “, dijo el autor principal del estudio el Dr. De-Kun Li.

Afirma la investigación, publicada en la revista Fertility and Sterility, que este fue el primer estudio humano que mostró una asociación adversa entre el BPA y la calidad del semen. Estudios previos hallaron una relación negativa entre el BPA y la reproducción masculina en ratones y ratas, así como el hecho que el BPA cambiaba la sexualidad de los sujetos masculinos quienes presentaban tendencias femeninas y hacían que los sujetos femeninos desarrollaran enfermedades neurológicas.

También fue el tercer estudio de una serie por el Dr. Li y sus colegas que examinaron el efecto de BPA en los seres humanos. El primer estudio, publicado en noviembre de 2009, encontró que la exposición a altos niveles de BPA, o la exposición prolongada o continua a bajos niveles de este tóxico, aumenta el riesgo de los hombres tengan menos apetito sexual y virilidad reducida.

La alta concentración de BPA en la orina, también se asocia con el deterioro de la función sexual masculina, según el segundo estudio, publicado en mayo de 2010. El último estudio, financiado por el Instituto Nacional de Salud y Seguridad Ocupacional de EE.UU. arroja más dudas sobre la seguridad del BPA.

“El hallazgo de los efectos adversos de BPA en la calidad del semen ilustra dos puntos: la primera exposición al BPA ahora se ha relacionado con cambios en la calidad del semen, una medida fisiológica objetiva”, dijo el doctor Li. “En segundo lugar, esta asociación muestra la realidad de que el BPA puede dar lugar a cambios patológicos del sistema reproductivo masculino, además de los cambios de la función sexual.

“Cuando uno ve este tipo de asociación, usted tiene que preguntarse qué más efectos el BPA tiene”, dijo el Dr. Li. Como un principio de precaución, dijo, “Todo el mundo debe evitar BPA tanto como sea posible.” Los investigadores observaron que el BPA puede afectar también a los sistemas reproductivos femeninos y tienen efectos adversos sobre dolencias como el cáncer o enfermedades metabólicas.

BPA ha sido ya prohibida en Canadá y tres estados de EE.UU..

Botellas y latas que contienen el producto químico se han vinculado al cáncer de mama, enfermedades del corazón, obesidad, hiperactividad y otros trastornos.

La mayoría de los fabricantes de biberones han dejado usar BPA en sus productos, pero cantidades grandes de productos más antiguos que contiene el producto químico aún están a la venta.

La Administración de Alimentación y Medicamentos de EE.UU. (FDA) apoya su retirada y ha manifestado preocupación por el impacto de la sustancia química en los bebés y niños pequeños. Puede causar trastornos asociados con el metabolismo, la fertilidad y el desarrollo neuronal.