PepsiCo Financia uso de Células Embrionarias para Crear Sabores

Como se informó anteriormente, otras empresas como Kraft Foods y Nestlé, también usan células fetales en su creación de sabores artificiales. Las tres corporaciones trabajan junto con la compañía de biotecnología Senomyx.

Traducción Luis R. Miranda
LifeSiteNews
16 de noviembre 2011

Decenas de grupos pro-vida están pidiendo un boicot público del gigante de la comida PepsiCo, debido a su asociación con Senomyx, una compañía de biotecnología que utiliza células de fetos abortados en la investigación y el desarrollo de sabores artificiales.

LifeSiteNews informó anteriormente que existe una colaboración con la corporación Senomyx de biotecnologíade alimentos con PepsiCo, Kraft Foods, y Nestlé.

El grupo pro-vida Children of God for Life (CGL), cuenta ahora con importantes organizaciones pro-vida llamando a la población a boicotear a PepsiCo.

Pepsi está financiando la investigando y desarrollo, y pagando regalías a Senomyx, que utiliza HEK-293 (células de riñón embrionarias humanas) para producir sabores para sus bebidas, incluyendo Pepsi.

“Usando receptores del gusto humanos creamos sistemas de análisis que proporcionan una lectura bioquímica o electrónica cuando un ingrediente de sabor interactúa con el receptor”, dice el sitio web Senomyx.

“Lo que no dicen a la opinión pública es que están usando HEK 293 – células embrionarias de riñón tomadas de bebés abortados para producir los receptores”, declaró Alina Vinnedge, el presidente de la CGL, el grupo que ha estado monitoreando el uso de material fetal abortado en productos médicos y cosméticos desde hace años.

Las células del feto no se encuentran en el propio producto. Sin embargo, “hay muchas opciones que PepsiCo podría estar utilizando en lugar de células fetales”, señaló Vinnedge.

La revelación acerca de las técnicas de investigación de Senomyx motivaron a Campbell Soup a terminar todas las relaciones con Senomyx.

Sin embargo, PepsiCo continúa su relación comercial. Las declaraciones públicas de PepsiCo provocaron la ira del público a principios de este año cuando respondió diciendo: “Nuestra colaboración con Senomyx se limita estrictamente a la creación de bebidas con menos calorías y que tiene un gran sabor para los consumidores.”

Al ser cuestionada en más detalle, PepsiCo envió una carta de respuesta diciendo que habían sido acusados de llevar a cabo experimentos con tejidos de fetos abortados.

Bradley Mattes, director ejecutivo del Life Issues Institute , dijo, “Aunque las células fetales no estén en el producto, la estrecha relación es suficiente para causar espanto en la mayoría de los consumidores. A nuestro entender, esta es la primera vez que un producto alimenticio es públicamente asociado con el aborto. ”

Los grupos pro-vida señalaron que la colaboración de las empresas con Senomyx será objeto de un boicot en el futuro cercano.

Las organizaciones pro-vida están pidiendo al público boicotear todos los productos y bebidas Pepsi y alentar a los consumidores para que contacten a PepsiCo solicitando que corten todos los lazos con Senomyx.

Para obtener una lista de bebidas de Pepsi que estarán incluidas en el boicot, visite: http://pepsico.com/Brands/Pepsi_Cola-Brands.html. O pongase en contacto con PepsiCo a las siguientes direcciones en los Estados Unidos:

Jamie Caulfield, Vicepresidente Senior
PepsiCo, Inc.
700 Anderson Hill Road
Purchase, NY 10577
(914) 253-2000

Envíe un e-mail

Edmund M. Carpenter, Presidente de Desarrollo Corporativo
Campbell Soup
1 Coloque Campbell
Camden, NJ 08103-1701
1-800-257-8443

Envíe un e-mail

A los consumidores fuera de los Estados Unidos, se les pide que contacten las oficinas de PepsiCo en su país.

Los grupos pro-vida que se han unido al boicot a la fecha son: Life Issues Institute, American Life League, Colorado Right to Life, American Right to Life, Sound Choice Pharmaceutical Institute, ALL Arizona, Central Nebraskans for Life, Pro-Life Waco, Houston Coalition for Life, Mother and Unborn Baby Fox Valley, Womankind, Billboards for Life, Movement for a Better America, Defenders of the Unborn, Focus Pregnancy Help Center, Idaho Chooses Life, EMC Frontline Pregnancy Centers of NY, Four Seasons for Life, CREDO,  Life Choices, STOPP Dallas, CA Right To Life, Human Life Alliance, International Right to Life Federation, Operation Rescue, Pro-Life Nation, LifeNews.com, and Mary’s Outreach for Women.

Alimentos Transgénicos son Armas Biológicas

“Tenemos un invernadero lleno de plantas de maíz que producen anticuerpos anti-esperma,” dijo Mitch Hein, presidente de Epicyte, una compañía de biotecnología de California.

Por Luis R. Miranda
The Real Agenda
01 de junio 2011

Los organismos genéticamente modificados (OGM) que se utilizan para crear nuevas semillas de alimentos y cultivos, son verdaderas armas biológicas para crear infertilidad en todo el mundo. Existen varias compañías que trabajan en el ramo de la biotecnología y la nanotecnología, las cuales existen con el único propósito de estudiar, experimentar y crear organismos genéticamente modificados que causen infertilidad en animales, plantas y humanos. La más famosa de estas empresas es Monsanto, cuyos ejecutivos han dicho públicamente que quieren que Monsanto sea el único productor de semillas en el mundo y que ningún alimento será producido por una empresa que no sea la suya.

 A Monsanto se le unen otras gigantes de la biotecnología y la química como Cargill, Du Pont y Con Agra. Pero la creación y aplicación de organismos transgénicos no es limitado a estas grandes transnacionales. Existen contratistas de menor tamaño que realizan el mismo trabajo; quizás con resultados más impactantes debido a la especialización de su labor. Este es el ejemplo de Epicyte, una empresa localizada en California, cuyo presidente se ha mostrado complacido de tener en su poder cantidades masivas de productos agrícolas -léase alimentos- infestados con ingredientes transgénicos que, después de ser consumidos, causarían la esterilización de quienes los ingieran.

Un informe del 28 de mayo establece que la organización internacional del Codex -fundada por las Naciones Unidas- que desde 2009 regula todos los alimentos, minerales y hierbas en el mundo, no considera que los productos transgénicos sean alimentos, y por esto coloca a los alimentos con estos ingredientes en un lugar diferente a los alimentos producidos naturalmente, y como tal pueden ser usados para diversas prácticas, incluyendo el control de la natalidad y la creación de infertilidad en una nación o población.

 En una de sus publicaciones, el Salem News indica que hay esfuerzos a nivel local, regional, nacional e internacional para identificar y etiquetar organismos transgénicos en los productos de consumo humano, pero que los gobiernos y las corporaciones se niegan a aceptar tal pedido. Después de la implantación del Codex Alimentarius en 2009 la voluntad de las grandes transnacionales se hizo realidad, pues dentro de las reglamentaciones establecidas en Codex, se dice claramente que los organismos transgénicos no son considerados alimentos y por lo tanto no deben ser identificados.

La existencia de organismos genéticamente modificados en el maíz fue analizado en pruebas hechas por el Departamento de Agricultura de EE.UU., que trabajó con la empresa Epicyte. Al anunciar su éxito en una conferencia de prensa de 2001, el presidente de Epicyte, Mitch Hein, señaló que sus plantas de maíz transgénico, “producen anticuerpos anti-esperma.”

Hein dijo que la creación de organismos transgénicos y su implantación en alimentos podría usarse como una herramienta para resolver el “exceso de población. – Salem News

En 1996, luego de la creación y el uso de transgénicos en maíz y otros granos básicos en, por ejemplo, América del Sur, México y África, ha emergido un dato descubierto en los EE.UU. casi inmediatamente después de que el famoso -o infame- maíz Bt de Monsanto se aprobara. La tasa de natalidad en EE.UU. cayó de una manera acelerada, tan solo tres años después de la introducción de los OMG en el suministro de alimentos.

Muchas fundaciones presionan para que los gobiernos expandan y acepten el uso de organismos transgénicos en los alimentos, y en esa lista están por supuesto el maíz, la soya y el arroz. Estos tres son los granos básicos más usados en programas de erradicación del hambre y la pobreza en el mundo. Las fundaciones Gates, Rockefeller, y la organización Agra, fundada por Kofi Annan, son tres de las más prestigiosas entidades que se esfuerzan por incrementar el suministro de fondos y alimentos a las poblaciones más necesitadas del planeta. Todos estos alimentos contienen OGM.

La Fundación Bill y Melinda Gates gasta miles de millones de dólares “ayudando” con la plantación y cosecha de cultivos transgénicos en África, América Latina y Asia. ¿Se da cuenta del genocidio? Estas fundaciones no solo evaden el fisco con su supuesta filantropía, sino que colaboran con el asesinato de millones de personas que no saben lo que sus alimentos contienen, o que aún sabiéndolo, no tienen otra opción más que alimentarse con OGM.

En Estados Unidos hay una lucha continua entre los consumidores y la Administración de Alimentos y Farmacéuticos (FDA) para que se etiqueten aquellos productos que contienen organismos transgénicos. Sin embargo, la agencia gubernamental ha cedido terreno a los requerimientos de las grandes corporaciones antes de escuchar a los ciudadanos. La mayoría del público desinformado o mal informado continua comprando y consumiendo alimentos contaminados. Mientras tanto, debido a que los alimentos transgénicos no son considerados “alimentos” por Codex Alimentarius, los que se oponen al uso de estos ingredientes en la comida no entienden porqué la FDA aún permite que se usen en los granos básicos usados para fabricar la mayor parte de los productos que las personas comen, beben y usan diariamente.

La creación explícita de un organismo transgénico que es usado en la fabricación de alimentos consumidos por humanos, el cual fue modificado para esterilizarlos, es en esencia un ejemplo del uso de una arman biológica con el único objetivo de reducir la población mundial a escondidas. Bueno, esto no es más un secreto. Los OGM no son considerados alimentos según Codex Alimentarius, pero al mismo tiempo se permite a grandes y pequeñas empresas de biotecnología usarlos en la creación de productos de consumo mundial. El propósito es muy claro.