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Recuperación económica sólo occurrirá si los bancos quiebran

POR LUIS MIRANDA | THE REAL AGENDA | OCTUBRE 24, 2012

A pesar de que se dice que la crisis financiera comenzó en 2008, su inicio real fue muchos años antes. Como se explicó ayer, la llamada recuperación que casi todos los políticos dicen que los gobiernos están buscando es una farsa. No hay planes elaborados para tener una recuperación del tipo que se habla en los principales medios de comunicación. De hecho, es todo lo contrario.

Es cierto, la crisis que estamos viviendo es la peor desde la Gran Depresión de la década de 1930, pero las condiciones que crearon la crisis son las mismas que han existido durante el último siglo. El sistema de creación de dinero de la nada permite a los fabricantes del dinero falso inyectar capital en las economías, en lo que se llama inversión. Después de que las economías se vuelven adictas al dinero rápido y/o “gratis” para construir sus negocios, los emisores del dinero falso lo retiran rápidamente o exigen la devolución inmediata de las “inversiones”, lo que provoca la descapitalización de las economías y en consecuencia su colapso.

Las causas de lo que parecía haberse desentrañado en 2008 se originan a principios del siglo 20, con la adopción del modelo económico basado en la emisión de deuda. De acuerdo con sus preceptos, los gobiernos dan el poder de emitir dinero a un grupo de banqueros internacionales que lo hacen en representación de los gobiernos de todo el mundo con una ganancia de hasta un 30 por ciento por los intereses cobrados. Los intereses devengados por la emisión del dinero — que se da a los gobiernos como un crédito — se coloca en la “tarjeta de crédito” y los gobiernos lo agregan inmediatamente a la deuda que los ciudadanos de la clase trabajadora pagan y que sostienen el gasto público.

En cierto sentido, el modelo económico basado en la emisión de deuda se originó en la irresponsabilidad de parte de los burócratas que administran el gobierno. En lugar de gastar el dinero del pueblo de manera responsable, los burócratas pensaron que era una idea mejor pedir prestado dinero en efectivo a tasas de interés inmensas, en lugar de disminuir el gasto. Entonces, decidieron aceptar sobornos y el asesoramiento de los banqueros internacionales para financiar sus programas de “asistencia social”, y así poder cumplir algunas de las promesas de campaña, mientras que aumentan la carga de los intereses de la deuda sobre las clases trabajadoras.

El mismo sistema se inició en 1913, todavía se utiliza hoy en día en todas partes donde hay un banco central. Si el banco es una entidad privada o una agencia del gobierno es irrelevante. Los burócratas elegidos para representar a las personas piden dinero prestado al Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, por ejemplo, a cambio de la adopción de políticas específicas que garanticen a los banqueros internacionales la propiedad de la fuerza de trabajo durante muchas generaciones.

El dinero pagado por los trabajadores a los gobiernos centrales no se utiliza para mejorar las comunidades en las que viven. El dinero de los impuestos se usa para pagar los intereses sobre la deuda adquirida por el gobierno central en el nombre del pueblo. El tipo de mejoras prometidas por los políticos durante sus campañas políticas no se pagan con dinero de los contribuyentes, sino con el dinero prestado de los bancos internacionales. Los banqueros llegan a los Estados-nación y ofrecen préstamos a los gobiernos que no tienen liquidez suficiente para llevar a cabo las promesas hechas durante la campaña política. El gobierno acepta todas las condiciones del contrato de préstamo y efectivamente cede la soberanía a los fabricantes del dinero.

El tipo de colapso que estamos viviendo es el último paso del plan que los banqueros han elaborado y aplicado para convertirse en los únicos dueños de todo lo que hay. La diferencia importante entre las crisis anteriores y la actual es que esta puede ser la última vez que los banqueros necesitan usar su plan. Eso se debe a que esta vez los banqueros pueden simplemente irse con todo, así que no será necesario planear otra crisis.

La pregunta es entonces, ¿cómo podemos evitar que los banqueros hagan lo mismo que han hecho en Grecia, donde han saqueado todo? Es muy sencillo en realidad. Toda Europa y el resto del mundo tiene que hacer lo mismo que Islandia hizo. En vez de decir que las instituciones financieras internacionales eran demasiado importantes para quebrar, Islandia decidió echarlos. Como resultado, alrededor del 90 por ciento de la deuda en poder del gobierno de Islandia, que en realidad era deuda creada por los bancos, fue eliminada y sólo el 10 por ciento era deuda real incurrida por el gobierno. Después que este hecho se determinó cuidadosamente, Islandia decidió tomar el otro camino hacia una recuperación real.

Lo creas o no, Islandia decidió dejar que los bancos quebraran, que es exactamente lo contrario de lo que se hizo en Italia, Francia, Grecia, España, Inglaterra y Estados Unidos, por citar unos pocos países. En todos estos lugares donde la crisis tocó bancos internacionales, los gobiernos decidieron que era una mala idea decirle a los bancos que se fueran de su país y que asumieran su propia deuda. En su lugar, imprimieron  más dinero falso para “rescatar” a los bancos y pasaron la deuda al pueblo, que tendrá que pagar intereses sobre esa deuda por muchas generaciones venideras. Este movimiento no sólo no ha solucionado el problema, ya que lo único que consiguió fue aumentar la deuda, sino que también agravó las condiciones económicas pues no fueron promulgadas soluciones reales a la crisis.

A principios de 2008, los bancos que operaban en Islandia debían el equivalente a 6 veces el PIB del país. El gobierno de ese país decidió nacionalizar los tres bancos deudores más importantes, lo que provocó la devaluación de la moneda local — la Króna — en un 85 por ciento. Esto parecía ser un problema para Islandia, pero contrariamente a la sabiduría común, en realidad ayudó a la nación para tener una recuperación real mientras mantiene gran parte de su independencia y soberanía. El gobierno se declaró en quiebra a finales de año, pero el país evitó tener que hacer a los ciudadanos responsables de la deuda generada por los bancos internacionales.

Junto con la devaluación de la corona islandesa, Islandia experimentó aumento de la inflación inmediatamente después de la declaración de quiebra. Mientras tanto, el gobierno decidió tomar todo el dinero y los depósitos en los bancos recientemente nacionalizados, para empezar todo de nuevo. La medida tomada por el gobierno islandés significó un corto período de dolor real, pero también le dio la oportunidad a la gente de empezar de nuevo, sin deuda y con un gasto bajo control.

Para el año 2010, apenas dos años después de la declaración de quiebra y la nacionalización de los bancos, Islandia experimentó sus primeras señales de crecimiento económico, lo que marcó el inicio de la recuperación. Al permitir que los bancos internacionales quebraran, Islandia no sólo castigó a los banqueros irresponsables por su extralimitación, sino que también impidió que su pueblo de convirtiera en esclavos de los bancos. El país también admitió haber tenido alguna deuda real — una pequeña porción del total — y ahora está trabajando en un camino exitoso para una recuperación completa.

La lección que se aprende de todo esto es la siguiente: No se puede combatir el fuego vertiendo gasolina sobre él. Si el origen de la crisis actual es el sistema económico basado en la emisión de deuda, no habrá solución real, pues lo único que esto hace es crear más deuda para pagar la ya existente. La razón por la cual la mayoría de los países decidieron elegir la emisión de más deuda — como lo hicieron las naciones de Europa — se debe a que sus políticos son comprados y pagados por los banqueros para que tomen esa decisión. Si se hace lo contrario, es decir, si la deuda generada por los bancos se rechaza y se les deja a quebrar, vamos a tener muchas otras recuperaciones exitosas. Es tan simple que incluso Paul Krugman lo entiende.

Así que si usted quiere que su país esté libre de deuda y dinero falso, pida a su gobierno renunciar al modelo de desarrollo basado en la emisión de deuda, que no es ni siquiera un modelo de desarrollo. Si lo que quieres es una verdadera recuperación, hay que dejar que los bancos quiebren.

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Se ninguém acredita na recuperação econômica, por que Europa e o mundo fingem?

POR LUIS MIRANDA | THE REAL AGENDA | OUTUBRO 23, 2012

Não sei você, mas eu estou cansado de ouvir sobre o colapso financeiro. A crise financeira na que estamos hoje foi prevista há muito tempo, e a previsão se concretizou. Então, por que não aconteceu ainda?

Primeiro, ela está acontecendo. Na verdade, tudo começou há um tempo atrás. Enquanto muitos esperavam um colapso repentino, que  acabasse com o mundo inteiro, a queda do sistema financeiro internacional foi planejado para ser feito dessa maneira. Segundo, o colapso financeiro foi planejado para ocorrer lenta e dolorosamente, não somente porque os membros da elite são sádicos, mas também porque é a única maneira de realizar seu plano com sucesso.

O colapso financeiro lento permite que os autores lentamente mordam pedaços do ‘bolo’, infligindo dor letal, mas controlável, enquanto danificam os sistemas econômicos e financeiros do mundo. Essa tática, por sua vez, abre caminho para uma maior deterioração e aquiescência do público e dos governos que eles controlam. O tipo de terrorismo financeiro realizado pelas maiores instituições financeiras na história do mundo, que são controladas por umas poucas pessoas, torna possível realizar o sonho da elite para criar o monopólio de dinheiro e recursos mais poderoso, enquanto eles se apresentam como salvadores para resolver a crise que eles mesmos criaram.

A verdade, contudo, é que eles não estão salvando ninguém, mas eles próprios. Enquanto subornam políticos para adquirir os recursos pagando preços muito baixos em qualquer moeda que eles querem, os membros da elite não precisam ser responsáveis pelas seus crimes. De fato, os burocratas do governo são leais cúmplices da elite. Apenas um país tem sido capaz de derrotar esses caras, e esse país é a Islândia. Depois de chutar o traseiro dos banqueiros, Islândia está agora no caminho da recuperação, com uma economia crescente que só voltou à vida depois de determinar que a dívida criada ilegalmente pelos banqueiros não seria paga pelos cidadãos do pais.

Islândia fez o que nenhum outro país teve a coragem de fazer: deixar que os bancos estrangeiros fossem à falência. Quatro anos depois, o país está sendo elogiado pelo Fundo Monetário Internacional (FMI). Isso é correto. Uma das mais importantes organizações globalistas que geralmente planejam a destruição de países como Itália, Grécia, Portugal e Espanha, parabenizou a Islândia por fazer a coisa certa. Os Islandeses não tiveram necessidade de adotar programas de austeridade, perder milhões de empregos, perder pensões ou contas de aposentadoria para salvar os bancos. “A recuperação tem sido bastante impressionante. O crescimento do PIB se acelerou nos últimos dois anos e agora está em três por cento ao ano “, diz Franek Rozwadowski, um visitante do FMI.

Enquanto isso, do outro lado do oceano há países como Espanha, Itália, Grécia e Portugal, os quais escolheram seguir o caminho da  destruição. A dívida da Espanha aumentou dramaticamente enquanto o governo diz que faz um esforço para reduzir o déficit. O governo impôs medidas de austeridade maciças, saqueou as pensões e contas de aposentadoria, reduziu o emprego público, acumulou uma taxa de desemprego de 24%, “resgatou” bancos pelo menos duas vezes e adotou as políticas econômicas mandadas de Bruxelas, mas o pais esta ainda caminha em direcao ao precipício financeiro. O mesmo modelo foi utilizado pela Grécia, Itália e Portugal, que seguem a Espanha em seu caminho para o colapso social. Estima-se que a dívida espanhola vai chegar a € 23 bilhões até o final do ano, sem esperança de ver a luz no fim do túnel.

A principal razão para isto é que a aliança feita entre o Governo espanhol e Bruxelas não se destina a guiar a Espanha fora do túnel escuro. Como explicado nos documentos obtidos do Banco Mundial, o colapso da maioria dos países europeus é parte de um plano bem concebido que a elite tem aplicado uma e outra vez em muitos países em todo o mundo. Foi o que aconteceu em países pequenos como Guatemala, e Nicarágua e outros de médio porte como Argentina. Agora, estas mesmas politicas estão sendo aplicadas em grandes economias, como Espanha, EUA, França, Itália, Grécia e outros.

Os chamados resgates financeiros não são tal. Esses pressupostos são mesmo aquisições. Como explicado pelo jornalista investigativo Greg Palast — que revelou a história sobre o plano do Banco Mundial para colapsar a economia global — a idéia é secretamente tomar posse dos bens de todos os países do mundo. Isto é conseguido através de um sistema de suborno em que os banqueiros mundiais compram o voto dos burocratas em diferentes países para que adotem políticas emitidas pelo FMI e o Banco Mundial cujo objetivo é destruir suas economias. Uma vez que as políticas têm sido adotadas, os bancos começam a assumir progressivamente os recursos desses países de maneira imperceptível, principalmente através de programas de ajuda financeira e acordos comerciais.

A crença equivocada de que a recuperação vai sair das medidas de austeridade atuais e dos resgates é derivada da campanha de propaganda orquestrada pelo sistema bancário e os principais meios de comunicação, que tinham negado a existência da crise, mas que depois tiveram que aceitar que existe. A mentira agora baseia-se na ideia — também divulgada pela mídia — que os mesmos banqueiros que causaram a crise serão os nossos salvadores. A maioria das pessoas sabem pouco ou nada sobre o fato que o tipo de crise que estamos passando é parte de um plano para realizar um esquema de extorsão mundial em que a elite globalista bancária mais uma vez fica com uma quantidade significativa de recursos.

A diferença é que desta vez o saque não se limita a uma nação, mas vários países importantes da Europa e do mundo. Por exemplo, as ilhas gregas estão agora para a venda pela melhor oferta, porque o país não pode pagar suas dívidas depois de aceitar a ‘ajuda’ dos banqueiros europeus. Adivinhe quem vem para o resgate. Os mesmos banqueiros querem comprar as ilhas gregas para ‘ajudar’ o pais mas eles querem pagar tostões. O mesmo se aplicará em Espanha depois que Mariano Rajoy solicite o resgate financeiro.

Então, se você está se perguntando por que a economia não está melhorando apesar das garantias constantes de que tudo aquilo que está nos livros está sendo feito para chegar a esse ponto, a verdade é que os banqueiros nunca contemplaram ter uma recuperação. Pelo menos, não uma em que todos tenham a oportunidade de prosperar.

Leia a entrevista completa dada por Greg Palast após obter documentos secretos do Banco Mundial detalhando como instituições financeiras globais procuram destruir nações.

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Si nadie cree en la recuperación económica, ¿por qué Europa y el mundo fingen?

POR LUIS MIRANDA | THE REAL AGENDA | OCTUBRE 23, 2012

No se usted, pero estoy cansado de escuchar noticias sobre el colapso financiero. La crisis financiera en que estamos ahora se predijo hace mucho tiempo, y esa predicción se ha concretado. Así que ¿por qué no ha sucedido?

En primer lugar, está sucediendo. De hecho, comenzó hace un tiempo. Mientras que mucha gente espera que a que haya un colapso repentino, que arrastre al mundo en su conjunto, la caída del sistema financiero internacional no fue planeada para llevarse a cabo de esa manera. En segundo lugar, el colapso financiero fue planeado para ocurrir de manera lenta y dolorosa, no sólo por que los miembros de la élite que lo planearon son sádicos financieros, sino también porque es la única manera de llevar a cabo su plan con éxito.

El colapso financiero lento permite a los autores morder lentamente pedazos del ‘pastel’, infligiendo dolor letal pero manejable mientras dañan los sistemas económicos y financieros del mundo. Esta táctica a su vez prepara el terreno para un mayor deterioro y aquiescencia del público y de los gobiernos que ellos controlan. El tipo de terrorismo financiero realizado por las mayores entidades financieras en la historia del mundo, que son controlados por la menor cantidad de personas, hace posible materializar con éxito el sueño de la élite para crear el monopolio más poderoso de dinero y recursos, mientras que se presentan como los salvadores ante la crisis que ellos han ingeniado.

La verdad, sin embargo, es que ellos no están salvando a nadie más que a sí mismos. Mientras que sobornan a políticos para poder adquirir recursos esenciales pagando poquísimo o nada en cualquier moneda que quieran, y sin que los gobiernos exijan responsabilidad por sus crímenes. De hecho, los burócratas de los gobiernos son cómplices fieles de la élite. Sólo un país ha sido capaz de derrotar parcialmente a estos hombres del monopolio, y ese país es Islandia. Después de patearle el trasero a los banqueros, Islandia está ahora en el camino de la recuperación, con una economía en crecimiento que simplemente volvió a la vida después de decirle a los banqueros que la deuda ilegal que habían puesto bajo el nombre de Islandia no pertenecía a ese país.

Islandia hizo lo que ningún otro país tuvo el valor de hacer: dejar que los bancos quebraran. Cuatro años después, el país está siendo elogiado por el Fondo Monetario Internacional (FMI). Eso es correcto. Una de las organizaciones globalistas más importantes que usualmente proyecta la destrucción de países como Italia, Grecia, Portugal y España, felicita a Islandia por hacer lo correcto. Los islandeses no tuvieron necesidad de adoptar programas de austeridad, ni de perder millones de puestos de trabajo, las pensiones o cuentas de jubilación para rescatar a los bancos. “La recuperación ha sido bastante impresionante. El crecimiento del PIB se ha acelerado en el último par de años y ahora está a un tres por ciento al año “, dice Franek Rozwadowski, un visitante del FMI.

Mientras tanto, en el otro lado del oceáno hay países como España, Italia, Grecia y Portugal, todos los cuales optaron por seguir el camino de los banqueros a la destrucción. España ha incrementado su deuda de manera espectacular en un esfuerzo que supone frenar el déficit del gobierno, impuso medidas masivas de austeridad, saqueó las cuentas de pensiones y jubilación, recortó empleos públicos, acumuló una tasa de desempleo del 24%, “rescató” a sus bancos por lo menos dos veces, aprobó políticas económicas enviadas desde Bruselas, pero todavía está en camino hacia el precipicio financiero. El mismo modelo ha sido utilizado por Grecia, Italia y Portugal, que siguen a España en su camino al colapso social. Se estima que la deuda española alcanzará los 23 mil millones de euros hasta finales de año, sin esperanza de ver la luz al final del túnel.

La razón principal de esto es que el pacto hecho entre el Gobierno español y Bruselas no pretende sacar a España del túnel oscuro. Como se explica en los documentos obtenidos del Banco Mundial, el colapso de la mayoría de las naciones europeas es parte de un plan bien diseñado que la élite ha aplicado una y otra vez en muchos países del mundo. Sucedió en los pequeños países como Guatemala, Nicaragua, otros de tamaño medio como Argentina, y ahora en las grandes economías como España, Estados Unidos, Francia, Italia, Grecia y otros.

Como resultado, los llamados rescates no son tal cosa. Estos supuestos rescates son más como adquisiciones. Como ha explicado el periodista e investigador Greg Palast — quien reveló la historia sobre el plan del Banco Mundial para colapsar la economía mundial — la idea es tomar posesión en secreto de los activos de todos los países del mundo. Esto se logra a través de un sistema de soborno en el que los banqueros globales compran a los políticos de los diferentes países para que adopten políticas del FMI y del mismo Banco Mundial, que tienen la intención de destruir sus economías. Una vez que las políticas se han adoptado, los bancos comienzan a apoderarse poco a poco de los recursos de esos países de manera imperceptible, principalmente a través de programas de ayuda financiera y acuerdos comerciales.

La creencia errónea de que la recuperación va a salir de las actuales medidas de austeridad y los rescates financieros se deriva de la campaña de propaganda orquestada por el sistema bancario y los principales medios de comunicación, que han pasado de negar que hay una crisis a aceptar que hay una y que los mismos banqueros que la provocaron, que la planearon, van a ser los salvadores. La mayoría de la gente sabe poco o nada sobre como el tipo de crisis que estamos atravesando es parte de un plan para llevar a cabo un esquema de extorsión planetario a través del cual la élite bancaria globalista, una vez más roba una cantidad significativa de recursos.

La diferencia es que esta vez el saqueo no se limita a la nación, sino a varios grandes países de Europa y del mundo. Por ejemplo, las islas griegas están ahora a la venta al mejor postor, porque el país no puede pagar su deuda. Adivine quien viene al rescate. Los hombres del monopolio vendrán y comprarán las islas por centavos de Dragma. Lo mismo sucederá en España, una vez que Mariano Rajoy pida el rescate financiero.

Así que si usted se está preguntando por qué es que la economía no está mejorando a pesar de las continuas garantías de que todo lo que está en los libros se está haciendo para llegar a ese punto, la verdad es que el plan de los banqueros no contempla una recuperación. Al menos, no una donde todo el mundo tenga la oportunidad de prosperar.

Lea la entrevista completa dada por Greg Palast después de conocer y obtener documentos secretos del Banco Mundial que detallan cómo las entidades financieras mundiales pretenden destruir a las naciones.

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Austeridade e catástrofes financeiras são as táticas do Terrorismo Econômico

Por Luis R. Miranda
The Real Agenda
1 de julho de 2011

Os terroristas econômicos que causaram a atual crise financeira, que certamente não são os capitalistas, mas corporações bancárias monopolistas, não pararam por aí e continuam a ameaçar países com duas táticas diferentes: a austeridade e a ameaça de catástrofe financeira se suas propostas não se aplicam. Desde que a Grécia, Islândia, Portugal, Espanha e outros países europeus começaram a mostrar sinais de dificuldades financeiras, os banqueiros que criaram o fraudulento sistema, disseram ao público através de seus peões burocratas que a crise seria resolvida em sua própria maneira ou então … literalmente!

Enquanto os países que mais têm a perder estão na Europa, foi George W. Bush, que primeiro soou o alarme da crise da dívida. A equipe econômica de Bush alertou os contribuintes para executar um salvamento maciço das instituições financeiras que são responsáveis por muitos, senão todos os aspectos da crise financeira. Como sabemos agora, todo o dinheiro do resgate foi dado publicamente e em segredo, foi para contas bancárias europeias no que hoje é conhecido como o resgate bancário de 2008. Embora Henry Paulson disse ao Congresso de Estados Unidos e ao público que existiam algumas entidades que não poderiam cair na bancarrota, os US $ 700 + bilhões de dólares, que na verdade são US $24 trilhoes de dólares, não foram realmente usados para salvar ninguém mais que os banqueiros. Agora eles estão usando o dinheiro para comprar Grécia, Islândia, Espanha e Portugal por centavos de euro.

Porque nem seu plano de resgate nem seus QE funcionaram, os banqueiros têm agora mudado para a fase 3 do seu plano. Esta fase inclui uma redução drástica nos gasto público, cortando todos os tipos de programas que beneficiam principalmente as classes média e baixa na Europa e nos Estados Unidos. Em quanto os bancos centrais e as corporações ficam com o saque, os governos são forçados, por intermédio do Banco Mundial e do FMI, a cortar gastos em algo que eles chamam de austeridade. Mas a austeridade se aplica somente aos pobres, não os bancos, que como eu disse, continuam adquirindo a infra-estrutura ao redor do mundo, pagando com dinheiro dos contribuintes.

A tática de austeridade provocou a ira de milhões de pessoas que saíram às ruas para protestar e pedir aos seus governos rejeitar as políticas de austeridade do FMI e simplesmente abandonar sua participação nessas e em outras instituições financeiras globalistas. Em vez disso, os governos decidiram que não devem responder aos pedidos dos seus cidadãos e que a austeridade é o caminho a seguir. Em resposta, gregos, espanhóis, italianos e outros voltaram para as ruas. Enquanto a raiva das pessoas cresce vendo seus fundos de pensão sendo roubados, os seus salários congelados ou cortados e o custo de vida a aumentar exponencialmente, os terroristas financeiros no topo do setor bancário decidiram usar mais uma vez a ferramenta do terrorismo econômico.

Terrorismo econômico ocorre quando as pessoas e instituições que conceberam a crise -os bancos- decidiram cobrar aos seus clientes -os governos- o total dos empréstimos a fim de consolidar o poder económico e reforçar seu controle sobre os monopólios. Porque é impossível para qualquer governo pagar toda a dívida para os tubarões financeiros, as suas instituições como o Banco Mundial, FMI, Banco de Compensações Internacionais e a Reserva Federal impuseram programas de austeridade que corroem ainda mais as classes média e baixa . Esta política está ligada à aquisição de novos empréstimos a juros ainda mais altos para supostamente pagar para crédito vencido. A idéia de que os credores têm a capacidade de exigir o pagamento integral dos empréstimos, a qualquer momento, é bem conhecido pelos governos antes de assinar contratos que os tornam devedores, mas, mesmo sabendo, assinam. Isso acontece porque em troca de empréstimos, os governos comprometem-se a utilizar o trabalho dos seus cidadãos, o dinheiro dos impostos recolhidos pelo Tesouro e até mesmo a infra-estrutura de seus países como moeda de troca para obter empréstimos com taxas que chegam até 79 por cento.

Se um governo desafia o mandato dos bancos, estes impõem sanções financeiras para os países devedores, aumentando as taxas de juros em seus empréstimos e reduzindo a sua capacidade de empréstimo. Isto por sua vez, torna mais difícil para os países para pedir empréstimos e, portanto, continuam em uma espiral descendente no buraco da pobreza. Porque os países não são mais capazes de tomar emprestado para sair da dívida, a única solução é vender a sua infra-estrutura de portos, estradas, instituições, serviços, indústria, etc, a fim de pagar a dívida. Como você deve ter adivinhado, os compradores desses ativos são os próprios bancos, que vêm com dinheiro dos contribuintes na mão para consolidar ainda mais seu domínio.

O cenário que emerge dessas ações não é só que mais países serão devastados com piores políticas económicas e financeiras -agora sob o controle completo dos banqueiros- mas também que aumentara o numero de pessoas pobres, a classe média diminuira e a oligarquia será mais forte. A diferença desta vez é que os banqueiros pretendem não só absorver uma nação do terceiro mundo que não paga, mas junto com ela incluem os maiores e mais desenvolvidos países do hemisfério ocidental, incluindo aqueles com maiores quantidades de recursos naturais e poder militar, que, naturalmente, serão de propriedade dos banqueiros.

O objetivo final dos banqueiros é o de ganhar o controle de todos -nao é que eles não estejam fazendo isso há muito tempo. Para fazer isso, eles construíram o sistema em que vivemos hoje. Este sistema foi concebido literalmente, utilizando engenharia social para controlar cada aspecto de nossas vidas. O resultado da engenharia social atual é o estado passivo em que a maioria das pessoas vivem, onde nem sequer sabem que algo como isto acontece, enquanto outros simplesmente não se importam. Diante desse cenário, é muito difícil ver como os banqueiros terão problemas implementando seu plano. Embora milhões de pessoas têm despertado do seu sono, a maioria não tem idéia de que o seu futuro está terminando. Tal como no passado, vai ser necessária uma revolução de uma minoria para garantir que as pessoas livres permaneçam livres. Seria muito mais fácil e eficiente, é claro, se mais pessoas despertassem de seu transe e lhes dessem a mão. Apesar de que uma revolução pela minoria pode mais uma vez salvar a maioria, só uma revolução da maioria será capaz de erradicar o câncer conhecido como o cartel económica e financeira das Oito Famílias.

Austeridad y Catástrofe Financiera son las tácticas del Terrorismo Económico

Por Luis R. Miranda
The Real Agenda
28 de junio 2011

Los terroristas económicos que causaron la crisis financiera actual -que por cierto no son capitalistas, sino corporaciones bancárias monopolísticas- no se han detenido en ella y siguen amenazando a países con dos diferentes tácticas: la austeridad y la amenaza de una catástrofe financiera, si sus propuestas no se aplican. Desde que Grecia, Islandia, Portugal, España y otros países europeos comenzaron a mostrar signos de dificultades económicas, los banqueros que han diseñado el sistema, les han dicho al público -a través de sus peones burócratas- que la crisis se resolverá a su manera o si no… ¡Literalmente!

Si bien los países que tienen más que perder se encuentran en Europa, fue George W. Bush, que primero sonó la alarma de la crisis de la deuda. El equipo económico de Bush advirtió a los contribuyentes que un rescate masivo era necesario para salvar las instituciones financieras que se son las causantes de mucho -si no toda la crisis financiera. Como sabemos ahora, todo el dinero del rescate -el que se dio públicamente así como en secreto- fue a parar a cuentas bancarias europeas en lo que hoy conocemos como el rescate bancario de 2008. Aunque Henry Paulson dijo al Congreso de EE.UU. y al público que habían algunas entidades que no podíamos darnos el lujo de dejar caer en bancarrota, los $ 700+ millones de dólares -en realidad $ 24 trillones- no eran fueron realmente utilizados para salvar a nadie más que a los propios banqueros, que ahora están utilizando el dinero para comprar Grecia, Islandia, España y Portugal por centavos de euro.

Debido a que ni su plan de rescate ni sus QE’s ha funcionado, los banqueros han pasado ahora a la fase 3 de su plan. Esta fase incluye una reducción masiva del gasto público recortando todo tipo de programas que benefician principalmente a las clases medias y más bajas en Europa y los Estados Unidos. Mientras los banqueros y las corporaciones se quedan con el botín, los gobiernos se ven obligados -a través del Banco Mundial y el FMI a reducir el gasto en algo que ellos llaman austeridad. Pero la austeridad sólo se aplica a los pobres, no a los bancos, que como ya he dicho, continúan adquiriendo la infraestructura de todo el mundo, pagando con dinero de los contribuyentes.

La táctica de austeridad ha enfurecido a millones de personas que salieron a la calle para protestar y pedir a sus gobiernos que rechazan las políticas de austeridad del FMI y simplemente abandonaran su membresía en estas y otras instituciones financieras globalistas. En cambio, los gobiernos han decidido que no son responsables ante sus ciudadanos y que la austeridad es el camino a seguir. Como respuesta, los griegos, españoles italianos y otros volvieron a las calles. Mientras que la ira de la gente crece al ver que sus fondos de pensiones son robados, sus salarios congelados o cortados y el costo de la vida creciendo de manera exponencial, los terroristas financieros en la parte superior de la industria bancaria han decidido utilizar una vez más su última herramienta: el terrorismo financiero.

Terrorismo financiero ocurre cuando las personas e instituciones que ingenian las crisis -los bancos- con el fin de consolidar poder económico y reforzar su control sobre los monopolios, exigen a sus clientes -los gobiernos deudores- pagar sus deudas de una vez. Debido a que es imposible para cualquier gobierno pagar toda su deuda a los tiburones financieros, sus sus instituciones como el Banco Mundial, el FMI, el Banco de Pagos Internacionales y la Reserva Federal imponen programas de austeridad que erosionan aún más las clases medias y bajas. Esta política se adjunta a la adquisición de nuevos préstamos con intereses aún más altos con el fin de supuestamente pagar por los préstamos atrasados. La idea de que los prestamistas tengan la habilidad de exigir el pago total de los préstamos en cualquier momento, es bien sabido por los gobiernos antes de firmar los contratos que los convierten en deudores; sin embargo ellos los firman. Esto sucede porque a cambio de los préstamos, los gobiernos se comprometen a usar el trabajo de sus ciudadanos, el dinero de los impuestos recaudados por el fisco e inclusive la infraestructura de sus países como moneda de cambio para garantizar los préstamos que llegan a tener tasas de hasta 79 por ciento.

Si un gobierno desafía el mandato de los bancos, estos imponen sanciones financieras a los países deudores a través del aumento de las tasas de interés en sus préstamos y la reducción de su capacidad crediticia. Esto a su vez hace que sea más difícil para los países poder pedir prestado y, en consecuencia se mantienen en una espiral hacia abajo hacia el agujero de la pobreza. Dado que los países ya no son capaces de pedir prestado para salir de la deuda, la única solución es la venta de su infraestructura -puertos, carreteras, instituciones, servicios, industria, etc- con el fin de pagar la deuda. Como usted pudo haber adivinado, los compradores de estos activos son los propios bancos, que llegan con dinero en efectivo de los contribuyentes en la mano para consolidar aún más su dominio de los países prestatarios.

El escenario que surge de estas acciones es no sólo que los países se vean más devastados con peores políticas económicas y financieras, ahora bajo el control completo de los banqueros, sino también que haya un mayor número de personas pobres, una clase media más pequeña y una oligarquía más fuerte. La diferencia esta vez es que los banqueros no sólo tienen la intención de liquidar una nación del tercer mundo que no paga, sino que incluye los más grandes y desarrollados países del hemisferio occidental, incluyendo a aquellos con las mayores cantidades de recursos naturales y poder militar, que por supuesto también se convertirán en propiedad de los banqueros.

El objetivo final de los banqueros es lograr el control de todo -no es que no lo estén haciendo hace mucho tiempo. Para ello, se construyó el sistema en que vivimos hoy día. Este sistema fue literalmente ingeniado -usando ingeniería social- para controlar cada aspecto de nuestras vidas. El resultado de la ingeniería es el actual estado pasivo en el que la mayoría de la gente vive, donde ni siquiera saben que algo como esto está sucediendo, mientras que a otros simplemente no les importa. Ante este escenario, es muy difícil ver cómo los banqueros tendrá algún problema para la ejecución de su plan. A pesar de que millones de personas han despertado de su letargo, la mayoría no tienen ni idea de que su futuro está terminando. Como sucedió en el pasado, será necesaria una revolución de una minoría para asegurarse de que las personas libres sigan siendo libres. Sería mucho más fácil y eficaz, desde luego, si más gente se despertara de su trance y les diera una mano. A pesar de que una revolución por la minoría puede una vez más salvar a la mayoría, sólo una revolución de la mayoría será capaz de erradicar el cáncer conocido como el Cártel económico y financiero de las Ocho Familias.