Contaminación con Dioxina rastreada a Pesticidas

Residuos de pesticidas se encuentran en el origen de la contaminación con dioxinas de los aceites y grasas industriales utilizados para la producción de piensos para animales en Alemania.

EFE
Lunes 10 de Enero

Residuos de pesticidas se encuentran en el origen de la contaminación con dioxinas de los aceites y grasas industriales utilizados para la producción de piensos para animales en Alemania, donde se mantienen clausuradas cerca de un millar y medio de granjas avícolas y porcinas.Contaminación con Dioxina

Así lo aseguró la organización independiente para la defensa del consumidor alemana ‘Foodwatch’ en base a análisis efectuados con una prueba de las grasas comercializadas por la empresa Harles & Jentzsch, causante del escándalo, que lo confirman ‘con una posibilidad que raya con la certeza’.

Un día después de que las autoridades reabrieran unas 3.000 granjas animales en el norteño estado federado de la Baja Sajonia, la ministra alemana de agricultura, Ilse Aigner, anunció que se estudia endurecer los controles y concesión de licencias a los productores de piensos.

Es necesario aclarar ‘si determinadas empresas, que se dedican al suministro de piensos, deben ser sometidas a una más severa concesión de licencias‘, afirma Aigner en el rotativo ‘Süddeusche Zeitung’.

‘Quiero informaciones de primera mano’, asegura la ministra, quien exige de los fabricantes de piensos que ‘no sólo participen activamente a la hora de aclarar lo sucedido, sino que también hagan propuestas concretas para evitar casos así en el futuro’.

Ilse Aigner contempla todavía con reservas la propuesta de los afectados para crear un fondo de ayuda con el argumento de que deben ser las empresas suministradoras de los piensos contaminados las que respondan económicamente por los daños causados.

La ministra alemana de agricultura, Ilse Aigner, anunció que se estudia endurecer los controles y concesión de licencias a los productores de piensos.

Casi 5.000 granjas han sido cerradas en Alemania

Dichas fuentes destacaron que en la mayoría de los casos se trata de granjas porcinas, a las que se ha prohibido sacrificar a sus animales y comercializar su carne hasta que se certifique que su consumo resulta absolutamente inocuo.

La gran mayoría de las granjas, 4.468 del total, se encuentran ubicadas en el norteño estado federado de la Baja Sajonia, que adquirieron piensos contaminados originalmente por el fabricante Harles & Jentsch, que utilizó aceites industriales no destinados al consumo animal o humano.

El Ministerio de Agricultura del septentrional estado de Schleswig Holstein ha hecho público un análisis sobre muestras entregadas por la propia firma hace un año y aseguró que la grasa vegetal usada por la empresa para fabricar los piensos no es la adecuada.

Los productos de otra fábrica en Bosel (Baja Sajonia, en el norte), asociada a Harles & Jentzsch, también muestran niveles superiores de dioxina a los tolerados.

Mientras tanto, el presidente de la federación alemana de Agricultores y Ganaderos, Gerd Sonnleitner, ha cifrado entre 40 y 60 millones de euros las pérdidas semanales de los ganaderos afectados por el cierre de sus factorías.

En declaraciones que publica el rotativo ‘Neuen Osnabrücker Zeitung’, Sonnleitner exige que los 25 fabricantes de piensos contaminados con dioxina responsables del escándalo deben indemnizar a los ganaderos afectados.

Otros medios como el diario ‘Hannoverschen Allgemeinen Zeitung‘ revelan que los fabricantes de los piensos contaminados han utilizado durante largo tiempo grasas y aceites industriales no aptos para el consumo animal o humano.

Pese a que el Ejecutivo alemán insiste en que aún no está clara la procedencia de la contaminación, hasta el momento se han localizado en el país 150.000 toneladas de estos productos contaminados y destinados a la alimentación de cerdos y aves.

Aunque aún no se han valorado las pérdidas, la agencia alemana MEG de análisis de mercado confirmó que a causa del escándalo ha caído bruscamente la venta de huevos y productos procedentes de aves y cerdos.

El presidente de la Asociación Federal de Control de Alimentos (BVLK, en alemán), ha exigido la creación urgente de 1.500 nuevos puestos de inspectores.Actualmente son 2.500 los inspectores estatales para las más de 1,1 millones de explotaciones animales existentes en el país. En algunos casos, denuncia la BVLK, sólo hay un inspector para cada 1.200 granjas.

La ministra alemana de Agricultura, Ilse Aigner, ha mantenido una conversación telefónica sobre la contaminación de dioxina con el comisario de Agricultura de la Unión Europea (UE), John Dalli.

Un portavoz de Dalli ha confirmado que los 136.000 huevos contaminados que Alemania exportó a Holanda no se vendieron directamente a los consumidores, sino que fueron utilizados por la industria alimentaria holandesa, parte de cuyos productos se vendieron en el Reino Unido o se usaron localmente en ultra congelados.

Las autoridades sanitarias de Baja Sajonia, lugar desde el que partieron los miles de huevos alemanes contaminados y vendidos a Holanda, han insistido en que ‘el consumo de estos productos no reviste peligro para la salud de los humanos’.