El Flúor Reduce el yodo en el Cuerpo

La deficiencia de yodo causa el hipotiroidismo y debilita el Sistema Inmune

NaturalNews.com
Adaptación Luis R. Miranda

El flúor que es usado en el agua potable se ha ganado una mala fama en estos días, y por buenas razones: se trata de una molécula tóxica que provoca un amplio, a menudo irreversible, daño en el cuerpo. La tiroides es particularmente afectada por la exposición al flúor debido a que su fuente de yodo se agota. La carencia de yodo deprime las funciones metabólicas e inmunes de la tiroides, lo que resulta en el hipotiroidismo y una la inmunidad baja.

El flúor y yodo son halógenos. El floruro, el ion negativo del elemento flúor, desplaza el yodo fácilmente en el cuerpo porque es mucho más ligero y por lo tanto más reactivo. De hecho, la actividad de cualquiera de los halógenos (yodo 126,70, bromo 79.90, cloro 35.45, flúor 18,99 son los más comunes) es inversamente proporcional a su peso atómico. En otras palabras, un halógeno puede desplazar a otro de mayor peso atómico, pero no puede desplazar a uno de menor peso.

La falta de yodo detiene la producción de tiroxina, la pro-hormona de la tiroides que controla el metabolismo, y, en una u otra manera, afecta a cada aspecto de la salud. El hipotiroidismo resultante hace que el humano tenga aumento de peso, intolerancia al frío, piel seca y envejecida prematuramente, depresión, estreñimiento, pérdida de cabello, pérdida de memoria, irritabilidad, aumento de los niveles de colesterol, enfermedades del corazón y la pérdida de la libido.

Pero la acción del yodo en la tiroides no se limita al metabolismo, sino que también tiene una importante función inmunológica. La sangre circula a través de la tiroides, una vez cada 17 minutos en lo que se ha llamado el paso de “17 minutos”. La secreción de yodo, es un desinfectante potente, en el torrente sanguíneo, ya que pasa a través de la tiroides debilitando a los organismos invasores, lo que les permite ser más fácilmente erradicados. Si la tiroides es deficiente en yodo, este paso crítico en la inmunidad se reduce o se elimina.

A diferencia del yodo, el cual el cuerpo no puede almacenar a largo plazo, el flúor es una toxina problemática y persistente. Sus efectos son sistémicos y sólo la mitad de lo que se ingiere puede ser excretado, el resto se almacena en los huesos y los tejidos, bloqueando el acceso a otros elementos, como el yodo.

La exposición al flúor puede provenir de varias fuentes obvias y no tan obvias. Además de los productos de higiene dental y agua potable, muchos cereales de desayuno, jugos concentrados, gaseosas y otros alimentos procesados contienen niveles alarmantes. El flúor que es usado en pesticidas se propaga en el medio ambiente y está inundando la agricultura convencional (http://www.fluoridealert.org/f-pest …). Además, muchos antidepresivos contienen grandes cantidades de flúor y son ampliamente prescritos, a menudo para usarse de por una vida.

La respuesta de la medicina convencional para el hipotiroidismo generalmente ignora las causas y solo prescribe hormonas sintéticas como la tiroxina en un intento de equilibrar la ecuación de la salud con otra sustancia no natural, lo que no es nada nuevo. Sin embargo, el hipotiroidismo es una epidemia internacional, que afecta tanto a la población femenina como masculina. Se ha creado un mercado estable en constante expansión para estas drogas para la tiroides (la droga para problemas de tiroides es la número siete en la lista de JAMA de medicamentos más recetados en el 2006, un año más tarde fue la número 4).

Uno podría suponer entonces que el descubrimiento de que el flúor afecta las funciones de la tiroides es nuevo, que los programas gubernamentales de fluorar el agua simplemente carecen de esta información vital. Sin embargo, la investigación ha tenido lugar desde la década de 1930, cuando el flúor se utilizó para tratar a las personas con hiperactividad de la tiroides. La relación está bien establecida, y la misma se hizo hace muchas décadas.

Lo que nos lleva inevitablemente a una pregunta difícil: ¿Cómo puede ser que los gobiernos permitan la adición de flúor al agua potable, aprueben medicamentos y pesticidas que usan flúor, que no se evalúe el contenido de flúor en los alimentos cuando hay una conexión conocida con graves complicaciones de para la tiroides?  Lea la historia del flúor en el agua potable aquí.

Tal vez el valor monetario que representa el hecho de que millones de personas usan medicamentos para solucionar problemas de la tiroides, y muy probablemente los seguirán usando el resto de sus vidas, puede sugerir una respuesta imparcial y honesta a esta pregunta.

Participe en la campaña para advertir sobre los peligros del Flúor.  Clique aquí y obtenga nuestro volante que explica los peligros a los cuales se exponen quienes consumen productos o agua con Flúor.  Imprima cuantas copias USTED quiera y páselas a sus familiares, amigos y conocidos.

Hay veneno en el agua potable

La historia de forzar el flúor en los humanos a través de la fluoración del agua potable se hace con mentiras, engaño y codicia.

The Real Agenda comenzó una campaña contra la fluoración del agua. Como parte de esta campaña, creamos folletos que se pueden obtener en nuestro sitio de forma gratuita.  Estos se pueden imprimir y distribuir a las personas en su ciudad. La idea es educar a la población sobre los peligros del uso de flúor en el agua potable, una práctica que se ha utilizado durante muchos años con la intención de mejorar la salud oral. En realidad, sin embargo, el flúor es un ingrediente que no debe estar en el agua que bebemos  porque es un residuo tóxico originado en actividades industriales que se usa comúnmente en pesticidas y otros químicos tóxicos.

Lea más sobre la historia del flúor, cómo y por qué fue puesto en el agua potable en nuestro artículo titulado: La fluoración del agua: el caso más grande de fraude científico del siglo.

Por otra parte, imprima y distribuya el folleto y ayude a educar a las personas para que ellas y usted exijan que el agua que bebemos sea realmente limpia y sin productos químicos tóxicos. Accese la imagen del folleto haciendo clic aquí. Haga clic con el botón derecho del Mouse sobre la imagen y elija Guardar como. Luego imprima el folleto y haga más copias.

Fluoración del Agua: El Caso más grande de Fraude Científico del Siglo

Robert Carlton, Ph.D, ex-científico de la EPA
Traducción Luis R. Miranda

La historia de obligar a los seres humanos a usar este desecho industrial tóxico a través de la fluoración del agua potable se hace con mentiras, avaricia y engaños. Los gobiernos añaden fluor al agua potable e insisten en que es seguro, beneficioso y necesario, sin embargo, la evidencia científica muestra que el flúor no es seguro para ser usado en ningún tipo de actividad saludable y los países que ponen flúor en el suministro de agua potable tienen mayores índices de caries, cáncer, fluorosis, osteoporosis y otros problemas de salud. Debido al impulso de la industria del aluminio, las empresas farmacéuticas y los fabricantes de armas, el flúor sigue siendo añadido al agua de casi todo el mundo, y debido a demandas recientes contra empresas que ponen este aditivo en el agua potable, el precedente se estableció que hace casi imposible que más demandas se presenten contra los proveedores de agua con flúor.

Hay una creciente resistencia en contra de añadir flúor a nuestro suministro de agua, pero por desgracia, debido a que el flúor se ha convertido en una parte importante de la economía moderna y la industria (Bryson 2004), hay mucho dinero en juego para aquellos que endosan la fluoruración del agua. Las mentiras sobre los beneficios de la fluoración del agua siguen siendo alimentadas en las cabezas de la gente, no por los beneficios a la salud, sino para beneficio del complejo militar-industrial.

La historia comienza en 1924, cuando Interessen Gemeinschaft Farben (IG Farben), una empresa química alemana, comenzó a recibir préstamos de los banqueros norteamericanos, poco a poco y para la creación del enorme cartel de IG Farben. En 1928, Henry Ford y American Standard Oil Company (la familia Rockefeller) fusionaron sus activos con la IG Farben, y por los años treinta, hubo más de un centenar de empresas de EE.UU. que tenían filiales y asociaciones con ellos en Alemania. Los activos de I.G. Farben en los Estados Unidos estaban controladas por una sociedad, American IG Farben, que figuraba en el sector marítimo y al cual pertenecían personas como Edsel Ford, presidente de Ford Motor Company, E. Mitchell, presidente de Rockefeller, el National City Bank of New York, Walter Teagle, presidente de la Standard Oil de Nueva York, Paul Warburg, presidente de la Reserva Federal y el hermano de Max Warburg, el financiero de Alemania y promotor de las guerras, Herman Metz, un director del Banco de Manhattan, controlado por Warburg, y varios otros miembros de los cuales tres fueron juzgados y condenados como criminales de guerra en Alemania por sus crímenes contra la humanidad. En 1939, en virtud del acuerdo Alted, la American Aluminum Company (ALCOA), entonces el mayor productor mundial de flúor de sodio, y Dow Chemical Company transfirieron su tecnología a Alemania. Colgate, Kellogg, Dupont y muchas otras compañías finalmente firmaron acuerdos entre las empresas con IG Farben, creando un poderoso grupo de cabildeo apodado “la mafia de flúor” (Stephen 1995).

Al final de la Segunda Guerra Mundial, el gobierno de EE.UU. envió a Charles Eliot Perkins, un investigador en química, bioquímica, fisiología y patología, para trabajar en las plantas químicas de Farben en Alemania. Los químicos alemanes dijeron a Perkins sobre un programa que habían concebido durante la guerra y había sido adaptado por el Estado Mayor alemán. El alemán explicó su intención de utilizar productos químicos para controlar la población en un área determinada a través de la medicación masiva de agua potable con flúor de sodio, una táctica utilizada en Alemania y Rusia en los campos de prisioneros de guerra para hacer que los prisioneros fueran más”estúpidos y dóciles “(Stephen 1995). Farben había desarrollado planes durante la guerra para el uso de flúor en los países ocupados porque se descubrió que la fluoración causaba daños leves a una parte específica del cerebro, haciendo más difícil para la persona afectada pensar en defender su libertad y haciendo que el individuo llegase a ser más obediente a la autoridad. El flúor es una de las sustancias más potentes antipsicóticas conocida, y figura en el veinticinco por ciento de los tranquilizantes. Puede que no parezca sorprendente que Hitler practicara el concepto de control de la mente por medios químicos, pero los militares norteamericanos continuaron la investigación nazi, técnicas exploradas para incapacitar a un enemigo o medicar a toda una nación. Como se indica en el Informe Rockefeller, un informe a la Presidencia sobre las actividades de la CIA, “el programa anti-drogas era parte de uno mucho más grande de la CIA para estudiar los medios para controlar el comportamiento humano” (Stephen 1995).

El mito de la prevención de caries a través del uso de flúor, se originó en los Estados Unidos en 1939, cuando un científico llamado Gerald J. Cox, un empleado de Alcoa, el mayor productor de residuos tóxicos de flúor, siendo amenazado por los daños que el flúor reducía las caries y alegó que debía añadirse al abastecimiento de agua en todo el país. En 1947, Oscar R. Ewing, un abogado de ALCOA, fue nombrado jefe de la Agencia Federal de Seguridad, una posición que lo puso a cargo del Servicio de Salud Pública (PHS). Durante los próximos tres años, ochenta y siete ciudades de América comenzaran con la fluoración del agua, incluyendo la una ciudad que funcionó como un estudio de control de la fluoración del agua en Michigan, eliminando así la prueba más científicamente objetiva de seguridad y los beneficios antes de que tal estudio fuera terminado.

Las investigaciones sobre las consecuencias del uso de flúor en los Estados Unidos fueron financiados por la industria de fertilizantes y de armas que buscaba una salida para los residuos de flúor generados durante los procesos industriales y para aumentar los beneficios económicos. El “descubrimiento” de que el flúor “beneficiaba” los dientes, fue pagado por la industria que necesitaba ser capaz de defender las demandas en su contra por envenenar a los trabajadores y las comunidades por emisiones de flúor industrial (Bryson, 1995) y convertir un pasivo en un activo. El flúor, un componente de los residuos en los procesos de fabricación de explosivos, fertilizantes y otras necesidades, cuya eliminación era cara fue utilizada en el suministro de agua en Estados Unidos, a través de la reeducación del público. Una vez un producto de desecho, se convirtió en el ingrediente activo de plaguicidas fluorados, fungicidas, raticidas, anestésicos, tranquilizantes, medicamentos fluorados, y un número de geles dentales industriales y domésticos fluorados, pasta dental y enjuague bucal. El flúor es una parte importante de los ingresos de la industria farmacéutica: mil millones de dólares, y el final de la práctica de fluorar el agua significaría una pérdida económica imposible, jurídicamente impensable y potencialmente devastadora para su existencia y reputación.

Financiado por los hombres de negocios de EE.UU. en un intento por promover la aceptación pública de flúor, Edward Bernays, también conocido como el padre de las relaciones públicas, o el mentiroso más hábil, comenzó una campaña de engaño para convencer a la opinión pública. Barnays explicó que “se puede conseguir casi que cualquier idea sea aceptada si los médicos están a favor. El público está dispuesto a aceptarla ya que el médico es una autoridad para la mayoría de las personas, independientemente de lo mucho que sabe o no sabe “(Bryson, 2004). Los médicos que apoyaron y todavía hoy apoyan la fluoración no saben de las consecuencias para la salud que el flúor presenta. El flúor ha llegado a ser visto como parte del progreso científico y desde que fue lanzado como una cosa tan sana, como una sustancia que se añade al medio ambiente por el bien de los niños, los que se opusieron a su uso fueron despedidos como charlatanes y lunáticos. El flúor se convirtió en inmune a las críticas debido no solo por la implacable ofensiva de relaciones públicas, sino también debido a su toxicidad general. A diferencia de los productos químicos que tienen un efecto inmediato, el flúor, un veneno sistémico, produce una gama de problemas de salud, de modo que sus efectos son más difíciles de diagnosticar.

Documentos recientemente desclasificados del Ejército de Estados Unidos sobre el Proyecto Manhattan, muestra cómo flúor es la sustancia química clave en la producción de bombas atómicas y que millones de toneladas se necesitaban para la fabricación de bombas de uranio y el plutonio. Intoxicación por flúor y no el envenenamiento por radiación, surgió como el líder en la lista de peligros para la salud de los trabajadores y comunidades cercanas. Los científicos se vieron obligados a ofrecer elementos útiles para la defensa en los litigios, así que comenzaron en secreto pruebas con flúor en pacientes de hospital que no sospechaban nada así como de en niños con retraso mental. “La edición de agosto de 1948 de la Revista de la Asociación Dental Americana que dijo existían pruebas sobre efectos adversos del flúor fue censurada por la Comisión de Energía Atómica en los EE.UU. por razones de “seguridad nacional” (Griffiths, 1998). El informe señaló sólo se el flúor era seguro para los seres humanos en dosis pequeñas.

Durante la Guerra Fría, el Dr. Harold C. Hodge, quien había sido el toxicólogo para el Ejército de Estados Unidos en el Proyecto Manhattan, fue el principal promotor científico de la fluoración del agua. Hodge ejecutó una serie de experimentos secretos de fluoración del agua pública en la ciudad de Newburgh, Nueva York, estudiando en secreto muestras biológicas de los ciudadanos de Newburgh en su laboratorio en la Universidad de Rochester. Dado que no existen restricciones legales contra la supresión de datos científicos, la única conclusión publicada de estos experimentos fue que el flúor es seguro en dosis bajas, un veredicto profundamente útil para el ejército de EEUU, que temían ser demandado por los daños que el flúor había causado en los trabajadores de las centrales nucleares y las fábricas de municiones. La contaminación del flúor fue una de las mayores preocupaciones legales que enfrentaron los sectores industriales de EE.UU. durante la guerra fría. Un grupo secreto de abogados de las empresas, conocido como el Comité de Abogados de flúor, cuyos miembros incluían a las empresas del acero, ALCOA, Aluminio y Metales Kaiser Reynolds, visitaban las empresas que estaban luchando contra una ola de quejas de ciudadanos por daños causados por el flúor. El Comité de Abogados de Flúor y sus embajadores médicos estaban en contacto personal y frecuente con altos funcionarios del Instituto Nacional de Investigación Dental del gobierno federal, y fueron implicados en el estudio “Kettering” que demuestra que el flúor envenena los pulmones y los ganglios linfáticos en animales de laboratorio. Los intereses privados trataron de destruir carreras y censurar la información, garantizando que los estudios científicos que planteaban dudas sobre la seguridad de flúor nunca fueran financiados, y si lo eran, que no fueran publicados.

Durante la encuesta de 1990, realizada por el toxicólogo de Harvard Phillis Mullenix, se demostró que el flúor en el agua puede llevar a disminuir el coeficiente intelectual, y aumentar los síntomas de déficit de atención con hiperactividad (ADHD). Pocos días antes de que su investigación fuera aceptada para publicación, Mullenix fue despedido como jefe de toxicología de Forsyth Dental Center en Boston. Luego, su solicitud de una beca para continuar sus investigaciones sobre las consecuencias de flúor en el sistema nervioso central fue rechazada por el Instituto Nacional de Salud (NIH), donde un panel le dijo que “el flúor no tiene ningún efecto sobre el sistema nervioso central “(Griffiths 1998).

A pesar de la evidencia creciente de que es perjudicial para la salud pública, las agencias de salud públicas y las grandes organizaciones médicas y dentales, como la Asociación Dental Americana (ADA), siguen promoviendo el flúor. La fluoración del agua continúa a pesar de que los propios científicos de la EPA, cuya unión, Capítulo 280 de la Unión Nacional de Empleados del Tesoro, tomó una posición firme en contra de ella. El Dr. William Hirzy, vicepresidente del capítulo 280, declaró que “fluoruro (que se añade al agua municipal) es un producto de los residuos peligrosos para los cuales hay evidencia substancial de efectos adversos para la salud y que, a diferencia de la percepción pública prácticamente no hay ninguna prueba que demuestre beneficios significativos “(Mullenix 1998). Aunque el flúor es hasta cincuenta veces más tóxico que el dióxido de azufre, no está regulado como un contaminante del aire bajo la Ley de Aire Limpio. Como miles de toneladas de residuos industriales de flúor se vierten en el agua potable, aparentemente para favorecer las sonrisas brillantes en nuestros niños, la gran industria tiene la ventaja de poder enviar los residuos de flúor al medio ambiente sin ningún tipo de requisito para medir las emisiones y no hay manera de hacerles responsables por la intoxicación de personas, animales y vegetación.

En agosto de 2003, la EPA solicitó al Consejo Nacional de Investigación, el brazo de investigación de la Academia Nacional de Ciencias (NAS), revaluar la seguridad del flúor en el agua a través de una revisión de la literatura científica reciente, porque el último examen, en 1993 tenía grandes lagunas en la investigación. “Ni la Administración de Alimentos de los Estados Unidos (FDA) ni el Instituto Nacional de Investigación Dental (NIDR), ni la Academia Americana de Odontología Pediátrica cuenta con pruebas sobre la inocuidad o la eficacia del flúor” (Sterling, 1993). La Academia Internacional de Medicina Oral y Toxicología ha clasificado el flúor como un medicamento no aprobado por su alta toxicidad y el Instituto Nacional del Cáncer encontró que el flúor es un agente carcinógeno (Maurer, 1990).

En la actualidad, los gobiernos siguen introduciendo sistemas de fluoración en todos los lugares, lo que hace imposible que las compañías de agua sean sometidas a audiencias civiles o criminales como resultado de la adición de flúor al suministro público de agua.

En una sociedad donde los productos que contienen amianto, plomo, berilio y muchos otros carcinógenos se han recogido del mercado, es sorprendente que el flúor es abrazado tan a fondo y ciegamente. Me parece absurdo que se considere el pagar a la industria química para eliminar sus desechos tóxicos añadiéndolos a nuestro suministro de agua. Ocultar los peligros de la contaminación de flúor del público es una obra de estilo corporatista de proporciones épicas que se ha producido debido a que un poderoso grupo de presión tiene la intención de manipular la opinión pública con el fin de proteger sus intereses financieros. “Aquellos que manipulan este mecanismo invisible de la sociedad constituyen un gobierno invisible que es el verdadero poder gobernante de nuestro país … nuestras mentes son moldeadas, nuestros gustos formados, nuestras ideas sugeridas mayormente por hombres de los cuales nunca hemos oído hablar” (Bernays 1991).

Materiales Consultados:

1. Bryson, Christopher. La Mentira de la Fluoridación: Como un Desecho Nuclear es Usado en Nuestro Suministro de Agua. 2004

2.Los Peligros del Flúor y la Fluoración del Agua

3. Datos Científicos sobre los Efectos Biológicos de los Fluoruros

4.Polución con flúor

5. Griffiths, J. Fluoruro, el Golpe Tóxico de la Industria. FluorideIndustry’s Toxic Coup”. 1998

6. Valerian, Valdamar. Effectos del Fluoruro en el Comportamiento de las Poblaciones. Behavioral “Effects of Fluorides On Mass Populations.”

7.Sterling.Fluoride the Modern Day DDT.” 1993

8.Null Gary, Ph,D.Fluoride: The Deadly Legacy”

9. Toxic Secrets: Fluoride & the A-Bomb – (Nexus Magazine) By Joel Griffiths & Chris Bryson. Manhattan Project scientists and military men who developed the first atomic bomb also conducted secret studies of fluoride but hid the facts about its health hazards

10. The Dentist’s Tale — Fluoride Can Kill – Story of a Dentist who talks to a chemist, is threatened with his practice, gets cancer and goes public. (The Ecologist, September 2000 Vol 30 No 6)

11. FluorideAlert.org – An International Coalition to End Water Fluoridation and Alert People to Fluoride’s Health and Environmental Risks

12. EarthLife.org.za – Fluoride Fact Sheet – lethal doses, effects on body, side effects, environmental effects.

13. Sukel.com – The Fluoride Controversy – synopsis of both sides.

Open Directory Project Listings – “Society > Issues > Health > Water Treatment > Fluoridation”

Ha veneno na água potável

A História De Forçar O Flúor Em Humanos Através Da Fluoretação Da água Potável é Feito Com Mentiras, Ganância E Engano.

The Real Agenda começou uma campanha contra a fluoretação da água.  Como parte desta campanha criamos folhetos que podem ser obtidos no nosso sitio gratuitamente, imprimidos e depóis distribuidos a pessoas na sua cidade.  A ideia é educar a população sobre os perigos do uso de flúor na água potável, uma prática que vem sendo usada por muitos anos com a intenção de melhorar a saúde bucal.  Na realidade, no entanto, o flúor não é um ingrediente que deveria estar na água que as pessoas bebem devido a que é um resíduo de atividades industriais que é normalmente usado em inseticidas e outros produtos tóxicos.  Leia mais sobre a historia do flúor, como e porque foi colocado na água potável no nosso artigo titulado: A Fluoretação da Agua: O Maior Caso De Fraude Científica Do Século.

Além disto, imprima e distribua o folheto e ajude a educar as pessoas para que elas e você demandem que a água que bebemos seja verdadeiramente limpa e sem tóxicos químicos.  Acesse a imagem do folheto clicando aquí.  Clique com o botão direito do seu Mouse e escolha a opção salvar como.  Depóis imprima o folheto e faça mais copias.

Alimentos: El Secreto Siniestro

La tienda de comestibles, junto con su fregadero de la cocina, son dos de los lugares más peligrosos del mundo.

En los siguientes videos, se aborda uno de los más oscuros modos del poder de la globalización y como se ha usado para controlar a la población a través de los alimentos. La adulteración de los cultivos básicos del planeta, las especies genéticamente modificadas y el agua alterada intencionadamente, los alimentos y el aire.  Esto asciende a una operación de eugenesia para debilitar a las masas y lograr la dominación de espectro total.