Estudio Gubernamental: Geoingeniería es Demasiado Peligrosa

Las consecuencias negativas de la geoingeniería son claras.

La geoingeniería se ha utilizado durante décadas en formas conocidas por el público como las estelas químicas (Chemtrails), ondas electromagnéticas y rayos láser.

Por Luis R. Miranda
The Real Agenda
07 de septiembre 2011

La geoingeniería es, en esencia, la manipulación artificial y deliberada del clima mediante la aplicación de

En 2009 se obervó esta aura en Moscú. El Caso Orange cita esto como evidencia de la "siembra de nubes", mientras que otros sospechan que es de origen electromagnético.

tecnologías existentes para cambiar los patrones del clima y el tiempo en un área del planeta Tierra. El uso de estas tecnologías ha sido sugerido por una sección de la comunidad científica, así como los influyentes grupos alarmistas del cambio climático. Sin embargo, las tecnologías utilizadas para modificar el clima van más allá de la modificación del clima y amplían sus funciones a otras áreas tales como manipulación de placas tectónicas y armamento militar. Sin embargo, científicos influyentes no discuten los usos citados anteriormente, sino que se limitan a sugerir prácticas tales como la fertilización de los océanos, la siembra de nubes y el secuestro de CO2, entre otros.

Técnicas tales como la fertilización de los océanos, y el secuestro de CO2 no han sido, sin embargo, las más populares entre aquellos que consideran estas prácticas como salvadoras de vidas. Los Estados Unidos, principalmente, y otros países desarrollados han experimentado con otras tecnologías, menos discutidas que a menudo se dejan fuera de discusión. Lo que todas estas prácticas tienen en común, sin embargo, es el hecho de que ninguna de ellas es segura y que su aplicación podría causar más daño del que se supone podrían evitar. Esta es la conclusión de un estudio publicado en julio pasado por la Oficina de Responsabilidad Gubernamental de Estados Unidos.

Estudio gubernamental llega medio siglo tarde

Se podría pensar que este y otros estudios se realizarían antes de que cualquiera de estas técnicas de modificación del clima se pusiera a prueba al aire libre, pero este no es el caso. Si uno se remonta medio siglo atrás, es fácil encontrar ejemplos de cómo la modificación del clima ha sido utilizada como una práctica de guerra. Durante la guerra de Vietnam, los Estados Unidos utilizó la siembra de nubes para inundar áreas de tierra donde el ejército vietnamita estaba con el fin de debilitar su operación contra la invasión. El proyecto Stormfury consistía en el uso de aviones que vuelan dentro de las tormentas tropicales depositando yoduro de plata para afectar su desarrollo. El proyecto fue dirigido por el Gobierno de los Estados Unidos desde 1962 hasta 1983. El proyecto Cirrus fue otro intento de manipular el clima, esta vez afectando el comportamiento de un huracán. El proyecto fue encabezado por General Electric, el Army Signal Corps, la Oficina de Investigación Naval y la Fuerza Aérea de los EE.UU.. Durante esta prueba el 13 de octubre de 1974, los científicos del gobierno, intentaron modificar un huracán que se dirigía hacia el oeste del país norteamericano. Hoy en día, incluso países como China poseen burocracias dedicadas a la práctica de la modificación del clima. En Beijing, la Oficina de Modificación del Clima coordina el uso de tecnologías para prevenir o hacer que llueva cuando sea necesario. Para los Juegos Olímpicos de 2008, China contaba con 30 aviones, 4.000 lanzadores de cohetes, y 7.000 cañones antiaéreos de detener la lluvia. (1)

En su informe, la Oficina de Responsabilidad Gubernamental (GAO) comienza explicando que el motivo de su estudio es el análisis de las “tecnologías de ingeniería climática, centrándose en su condición técnica, la orientación futura de la investigación y las posibles respuestas.” Después, el documento dice que “la GAO revisó la literatura científica y los informes del gobierno, consultó a los expertos con una amplia variedad de orígenes y puntos de vista, y entrevistó a 1.006 adultos en los Estados Unidos.” (2)

Uso intensivo de las estelas químicas con intención de modificar el clima. Imagen: NASA.

Entre las conclusiones de la GAO se encontró que “las tecnologías de ingeniería climática ahora no ofrecen una respuesta viable al cambio climático global.” Según el informe, las tecnologías estudiadas por la GAO incluyeron la remoción de dióxido de carbono (el gas que las plantas respiran para vivir), y el manejo de la radiación solar (SRM). Esta última técnica incluyen el bloqueo de la luz del sol, que es el orígen de la vida, a fin de, por ejemplo, dicen algunos científicos y alarmistas del clima, evitar el calentamiento excesivo del planeta. Tecnologías SRM se han utilizado ampliamente en muchos países que he visitado, entre ellos Estados Unidos, Brasil, Costa Rica y otros como Inglaterra y el resto de los países de Europa occidental. Lo que SRM hace es inyectar cristales y productos químicos tóxicos, tales como aerosoles de sulfato y de bario en la estratosfera. “Durante más de una década, en primer lugar los Estados Unidos y los ciudadanos de Canadá han sido víctimas de un asalto con aerosoles 24/7/365 sobre sus ciudades con una mezcla tóxica de metales pesados tóxicos, productos químicos y otras sustancias peligrosas. Nada de esto fue reportado por los medios de comunicación. El Departamento de Defensa de EE.UU. [DOD] y militares han sistemáticamente cubierto todos nuestros cielos con lo que se conoce como Chemtrails (también conocido como geoingeniería con aerosoles estratosféricos),” dice la Dra. Ilya Sandra Perlingieri. (3)

El estudio de la GAO continúa relatando sus conclusiones diciendo que las técnicas actuales de geoingeniería son inmaduras y que muchas de ellas podrían tener consecuencias negativas. Esto confirma los riesgos de salud antes citados por la Dra. Perlingieri. Sin embargo, el estudio también incita a la reflexión colectiva (Colectivismo), donde sin importar los riesgos que presenta el uso de estas tecnologías, los investigadores aún creen que vale la pena practicar versiones controladas de modificación del clima. Más tarde, se dice que muchos científicos consultados se oponen a la investigación, ya que prevén “riesgos tecnológicos importantes o un cambio climático limitado en el futuro.” La mayoría de las personas consultadas dijeron que no estaban familiarizadas con la modificación del clima, pero estaban abiertos a llevar a cabo más investigación, dice la GAO. Estas personas entrevistadas no sólo no saben de la existencia de técnicas de geoingeniería – sobre todo porque el gobierno y las empresas involucradas han tratado de ocultarlo con algún éxito – pero también desconocen que estos experimentos ya se llevan a cabo en todo el mundo sin su consentimiento.

Como se explicó anteriormente, estudios como el realizado por la GAO debían haber sido conducidos y publicados antes de que los experimentos patrocinados por el gobierno y las empresas fueran permitidos. Sin embargo, como ocurre a menudo hoy en día, los gobiernos sienten que tienen derecho a hacer lo que quieran sin informar al público. Aunque el estudio de la GAO es pertinente porque pone de manifiesto lo que muchos han llamado “teorías de conspiración”, como hechos, el mismo fracasa miserablemente al ignorar la historia de la modificación del clima y la experimentación que se ha realizado en todo el planeta.

El estudio realizado por la GAO a solicitud del Representante a la Cámara Eddie Bernice Johnson, evaluó tecnologías de modificación del clima en una escala de 1 a 9 de acuerdo a su “disponibilidad”. Aunque este criterio es irrelevante desde el punto de vista del peligro que la geoingeniería presenta para la salud humana, ninguna de las técnicas de modificación disponibles obtuvo una nota mayor a 3 en la escala del estudio. “Tanto los defensores de la investigación como los opositores advirtieron que la investigación y ejecución de experimentos de modificación del clima conlleva riesgos, ya sea en la realización de ciertos tipos de investigación o en el uso de los resultados (por ejemplo, el despliegue de tecnologías potencialmente peligrosas que se han desarrollado sobre la base de la investigación)”.

El estudio de la Oficina de Responsabilidad Gubernamental parece tener su origen en la creencia ampliamente desacreditada que la actividad humana es la causa de lo que algunos científicos llaman calentamiento global antropogénico (el planeta ha experimentado un enfriamiento global en la última década), que según ellos es causada por las emisiones de dióxido de carbono . Se puede decir que el estudio comenzó con el pie izquierdo, ya que se basa en una premisa que es cuando menos dudosa. Por lo menos mil científicos reconocidos han cuestionado la teoría del calentamiento global antropogénico y esta creencia debe al menos ser investigada en más profundidad antes de ser adoptada como la base para ejecutar políticas relacionadas con la conservación ambiental. (4)

La premisa del estudio que los humanos causan el calentamiento global está lleno de medias verdades y falacias expuestas previamente, tales como la creencia de que algunas islas se hundirán como consecuencia de la crecida de los mares, las capas de hielo se derritirían sin control y que los osos polares morirán porque no pueden nadar. (5) El estudio también considera otros cambios geofísicos del planeta, que ocurrirían como resultado del calentamiento, como por ejemplo cambios en la vegetación y las precipitaciones, aunque estas son, sin ningún fundamento, enmarcadas en escenarios negativos. De hecho, el estudio señala que muchos científicos “han propuesto que el aumento de las temperaturas podría beneficiar a ciertas áreas geográficas o sectores económicos, por ejemplo, la productividad agrícola podría aumentar en algunas áreas … … mientras que la temperatura de la superficie terrestre está aumentando en promedio, la misma no está aumentando de manera uniforme … “La primera idea que la agricultura en muchas partes del mundo podrían beneficiarse del calentamiento global, coincide con el hecho de que los registros científicos indican que el planeta Tierra fue una vez más cálido y que contenía 10 veces más CO2 que hoy en día, lo que resultó en más vegetación y abundancia de alimentos .

Como The Real Agenda informó antes, la única preocupación de los que defienden la teoría del calentamiento global antropogénico es que sus queridas “torres de marfil” y “centros primarios de control” se mantengan a salvo del cambio climático que ocurre naturalmente. En el informe, la GAO cita las preocupaciones de algunos científicos en relación con “el aumento de nivel del mar que “podría poner en peligro varios puertos y grandes centros urbanos en los Estados Unidos, como Miami, Nueva York y Norfolk.” Por supuesto, estas mismas personas no tienen problema con que se prevenga el desarrollo del tercer mundo para que sus habitantes disfruten de los niveles de conforto que ellos disfrutan hoy en día. Estos defensores del alarmismo climático tampoco se importan si la civilización es llevada a niveles de desarrollo propios de la era previa a la Revolución Industrial, si esto es lo que se necesita para reducir las emisiones a niveles sólo vistos antes de esa época.

Más recientemente, un estudio realizado por el CERN, llamdo CLOUD (CosmicLeaving Outdoor Droplets), ha

Los resultados del experimento CLOUD muestran que a pocos kilómetros de la atmósfera, el ácido sulfúrico y el vapor de agua rápidamente pueden formar grupos, creando así nubes, y que los rayos cósmicos mejoran la tasa de formación en hasta diez veces o más.

vuelto a confirmar que es la radiación solar y no la actividad humana lo que dirige el clima terrestre. El informe con las conclusiones de este estudio fueron prohibidos de ser publicados en parte por el jefe del CERN, el director general Rolf-Dieter Heuer, ya que él piensa que los resultados de las observaciones se utilizarían para realizar una discusión pública, que de una vez por todas le cortaría el rabo y las orejas al la teoría del calentamiento global antropogénico. (6)

Lo que la GAO no detalla en el estudio

Como se explicó anteriormente, el estudio de la GAO, parece venir por lo menos con 50 años de retraso y además de esto, no presenta en ninguna parte, información sobre la inconfundible evidencia de que experimentos como los descritos como “potencialmente peligrosos”, se han estado llevado a cabo por muchas décadas. Incluso algunos de los principales medios de comunicación han hecho eco de las sugerencias de los científicos que abogan por el uso de técnicas de modificación del clima para “salvarnos del desastre”. El pasado marzo, el diario USA Today publicó propaganda en sus páginas anunciando como el uso de métodos de fumigación del ambiente (Chemtrails), los cuales usan aluminio, bario y otros productos químicos letales eran una alternativa para salvar al mundo de la destrucción causada por el hombre. (7) En el artículo se presentan lo que algunos científicos dicen es una oportunidad para hacer bien las cosas antes de que la geoingeniería tuviera que ser considerada como una necesidad. Uno de los científicos consultados inclusive sugirió que la geoingeniería es una opción viable para salvarnos del desastre. “La investigación en geoingeniería crea otra opción para el público”, dijo David Victor, de la Universidad de California-San Diego.

Por otra parte, National Geographic publicó un artículo sugiriendo el empleo de armas nucleares para revertir el calentamiento global. El artículo de la revista hizo eco de un escenario patrocinado por el gobierno, donde una pequeña guerra nuclear entre los países pequeños podría ayudar a reducir los efectos del calentamiento global. El artículo también advirtió que una pequeña guerra haría que el planeta Tierra perdiera los veranos por varios años, lo que causaría la aparición y propagación de enfermedades, pero que tal vez era una buena idea que esto ocurriera. (8)

A pesar de la evidencia histórica, el estudio de la GAO no menciona específicamente que la modificación del clima a través de la geoingeniería plantea peligros para la vida humana o para el propio planeta. Sin embargo, hay un montón de pruebas en este sentido. “Durante décadas, hemos sabido que los metales pesados y sustancias químicas pueden causar daño físico grave. El libro de Rachel Carson titulado “Primavera Silenciosa”, nos ha enseñado sobre las graves consecuencias del uso o la exposición a estos venenos en nuestras actividades diarias. Miles de estos están bien documentados como causantes de cárcer”, escribe la Dra. Ilya Sandra Perlingieri.

Aviones comerciales y militares están involucrados en más de 60 operaciones secretas. El año pasado, cuando volé por el país, vi un avión de United Airlines (volando por debajo de nosotros a unos 37.000 pies de altura) fumigando un aerosol negro que iba por millas y millas a través del cielo. Este programa clandestino ahora incluye fumigación aérea en América del Norte, Europa, Australia y Nueva Zelanda [todos los países de la OTAN]. Cientos (sino miles) de personas han llamado y escrito a sus funcionarios públicos para obtener respuestas. Las respuestas de los funcionarios de EE.UU. y Canadá nunca fueron recibidas, o bien, si hay respuesta, las consultas son despedidas como insignificantes.

Los militares de EE.UU. han estado rociando armas químicas y biológicas en pruebas al aire libre sobre la población civil desde la década de 1940. Se les llama “pruebas de vulnerabilidad”. Esto no es una afirmación polémica. El ejército ha admitido esta práctica en muchas ocasiones y hay un montón de documentación por parte del gobierno que lo corrobora. También hay documentación de las fumigaciones intencionales y experimentales de radiación sobre la población civil. Desafortunadamente, esta información solo es publicada mucho después, lo que hace imposible salvar vidas o aliviar el sufrimiento de las víctimas.

Esta instalación llamada Jicamarca (muy similar a las instalaciones de HAARP en Alaska) y que se dice es un Observatorio de Radio en Perú es parte del Instituto Geofísico del ese país.El proyecto recibe la mayor parte de su apoyo financiero de la Fundación Nacional de Ciencias de los Estados Unidos a través de un acuerdo de colaboración con la Universidad de Cornell.

Pero Chemtrails no es la única técnica de modificación del clima para uso exclusivo de los experimentos del gobierno o patrocinados por el gobierno. “La existencia y aplicación de tecnología para modificar el clima, la ionosfera y de causar actividad en placas tectónicas está documentada y no es sólo una teoría de la conspiración.” Los científicos que participan en las pruebas y que usan estas tecnologías admiten llevar a cabo experimentos en todo el planeta “, dice Andrei Areshev, director adjunto de la Fundación Cultura Estratégica Rusa. De acuerdo con Areshev, “las armas del clima puede estar llegando a su plenitud y pueden ser utilizadas para provocar sequías, destruir áreas cultivadas e inducir a diversos fenómenos anómalos en algunos países.” Tal vez el Sr. Areshev está hablando del Programa de Investigación de Alta Frecuencia Auroral (HAARP ), (9) otra de esas armas que los medios de comunicación tradicionales y principales científicos llaman “teoría de la conspiración,” mientras se niegan a hablar de ello. Sin embargo, la modificación del clima era anteriormente considerada una teoría de la conspiración, ¿no? Y el uso de Chemtrails también se consideraba una teoría de la conspiración, ¿no?

En su libro de 1995 titulado Angels Don’t Play This HAARP, el Dr. Nick Begich explica cómo HAARP electrifica la atmósfera superior con un rayo electromagnético. “Es un modelo avanzado de un calentador ionosférico”. Según Begich, HAARP es una tecnología super-poderosa de ondas de radio que afecta las áreas de la ionosfera al dirigir un rayo a esas áreas. Como consecuencia, las ondas electromagnéticas rebotan hacia la tierra y penetran cualquier cosa. (10)

Una tercera forma de como técnicas de modificación climática se transformó en armas, son las armas de rayo láser en el espacio. En 1998, el Teniente Coronel de la Fuerza Aérea estadounidense, William H. Possel presentó un informe de investigación a la facultad de la Escuela de Guerra Aérea, donde se explica la situación actual armas láser establecidas en el espacio. En su informe titulado Armas láser en el Espacio: Una Evaluación Crítica, Possel cita lo atractivo que son armas de rayos láser para atacar y destruir misiles balísticos. Incluso va más allá y explica los tipos de rayos láser que pueden ser utilizados con fines de guerra. Entre ellos, el láser de floruro de hidrógeno, láser de floruro de deuterio y láser químico de oxígeno y yodo. Además, Possel entra en detalles sobre lo ventajoso que es tener armas láser en el espacio. “Tiene la ventaja sobre los sistemas terrestres de ser capaz de cubrir un gran teatro de operaciones que sólo está limitado por la altura de la órbita en la que está la plataforma. A medida que aumenta la altitud de la plataforma, el tamaño de la zona también aumenta. Llámeme un teórico de la conspiración, pero ¿qué pasaría si alguien ha logrado perfeccionar el uso de rayos de ondas electromagnéticas (HAARP), y las armas basadas en el espacio. Y, no era que las tecnologías de modificación del clima se usarían con la intención de evitar una catástrofe, en lugar de causar acontecimientos catastróficos? En caso de que no entienda, estamos hablando de la utilización de tecnologías destinadas a la modificación del clima con el propósito de librar una guerra en cualquier parte del planeta. (11)

Modificación artificial del clima no es teoría de conspiración

En un artículo titulado Geoingeniería Atmosférica: La Manipulación del Clima, Estelas Químicas y Chemtrails, el escritor Rady Ananda presenta una revisión del informe “Case Orange.” Según Ananda, en mayo de 2010, científicos confirmaron que la manipulación del clima no es ni una broma ni una teoría de la conspiración. “Es totalmente operacional con un sólido pasado de sesenta años de historia.” De acuerdo con la Organización Meteorológica Mundial la historia reciente ha visto una disminución en el apoyo a la investigación de modificación del clima y la tendencia a acelerar el uso de técnicas existentes en lo que se llaman proyectos operativos. (12)

Como Ananda cita en su artículo, el “Case Orange” está ligado a un informe de 1996 elaborado por personal militar. El informe, titulado Weather as a Force Multiplier: Owning the Weather in 2025 (El Clima como una Fuerza Multiplicadora: Adueñandose del Clima en 2025) explica las pruebas existentes relacionadas a programas de fumigación estratosférica patrocinados por el gobierno, órdenes de químicos, nomenclatura utilizada en los manuales de operación aérea, y los llamados hechos por economistas para que se use la geoingeniería. “Adueñarse del Clima en el año 2025” ofrece un calendario específico para el uso de las tecnologías y las técnicas de modificación ambiental en colaboración con la Asociación de Modificación del Tiempo (WMA), un grupo empresarial-gubernamentale que promueve el uso beneficiosas de técnicas de modificación del medio ambiente.” Bueno, no son tan beneficiosas como lo reporta la Oficina de Responsabilidad Gubernamental. Algunas de las medidas que deben tomarse como parte del proyecto para “adueñarse del Clima” son: introducir espejos iónico con un fuerte aumento durante el año 2008, el uso de productos químicos para la modificación de las nubes por contratistas civiles (y militares), la creación de nubes inteligentes a través de la nanotecnología con un aumento exponencial a partir de 2010 y la introducción de ‘polvo negro de carbono ‘.

El informe sobre el “Case Orange” concluye con una práctica que es revelador, y al mismo tiempo familiar por parte del gobierno, militares y contratistas del gobierno:

Nuestro equipo de investigación llega a la conclusión de que los programas de control de clima, controlado por los militares, pero aprobados por los gobiernos, deben mantenerse en silencio para evitar el peor de los casos, que obviamente no se quieren. Los dos instrumentos básicos son el control de temperatura a través de la generación de nubes artificiales y la manipulación de la ionosfera a través de los calentadores de la ionosfera. (HAARP)

Ambos siguen siendo básicamente sistemas militares de combate con la opción de llevarlos a la ofensiva si se considera necesario. Sin embargo, debido a que múltiples calentadores ionosféricos están instalados en varios lugares alrededor del mundo, se puede suponer que existe una amplia cooperación entre los gobiernos con el fin de alcanzar los objetivos climáticos para el año 2025: Controlar el clima y por lo tanto el planeta.

Así que vamos a ver lo que tenemos. Uno de los objetivos claramente expuestos es modificar el clima del planeta Tierra, como ha sido presentado por las organizaciones gubernamentales, corporaciones y una sección de la comunidad científica. Existe un plan para adueñarse del clima para el año 2025. Un informe escrito por militares explica cómo la manipulación de la ionosfera se realiza mediante el uso de rayos electromagnéticos (HAARP), cuya infraestructura se extiende por todo el planeta, y se utiliza para realizar operaciones de control de clima. Un informe escrito por el Teniente Coronel William H, Possel, de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, explica la realidad de armas en el espacio derivadas de la tecnología de manipulación del clima. Una presentación histórica por el Dr. Nick Begich en su libro Los ángeles no Tocan Estas HAARP, explica cómo la tecnología de ondas electromagnéticas se utiliza para afectar negativamente el clima mediante el calentamiento de la ionosfera. Una advertencia de Andrei Areshev, el director adjunto de la Fundación Cultura Estratégica de Rusia, explica de forma independiente, la existencia y aplicación de tecnología para modificar el clima, la ionosfera y la placas tectónicas. Pruebas documentadas del uso histórico de la tecnología de modificación climática para contaminar artificialmente el planeta Tierra en un intento demencial de “evitar un escenario ficticio de destrucción mundial. Sugerencias de los principales medios de comunicación se encargaron de anunciar el uso de las tecnologías de modificación del clima, no importa lo peligroso que pueden ser. Informes médicos demuestran más allá de toda duda razonable, cómo la modificación del clima repercute negativamente en la salud de nosotros los humanos, a quienes los partidarios de modificación del clima irónicamente dicen estar protegiendo. Por último, pero no menos importante, un estudio realizado por la Oficina de Responsabilidad Gubernamental de Estados Unidos que de una vez por todas elimina cualquier duda sobre los peligros que las tecnologías de modificación artificial del clima plantean a la humanidad y el planeta Tierra.

¿Se necesitan más pruebas de que la modificación del clima con el fin de salvarnos de una catástrofe global inminente inexistente es una mala idea? Y si el calentamiento global y el cambio climático son reales, como nos quieren hacer pensar, es prudente arriesgar nuestra propia existencia y la salud de nuestro planeta para complacer a un grupo de científicos y fanáticos del control que quieren militarizar todo para fines de guerra ? (13) ¿No hay ya suficientes armas, guerras y muerte? ¿Cuántos de nosotros tenemos que morir para que los controladores estén contentos? Parece que la cifra es 6500 millones.

Temperatura del Planeta Controla Emisiones de CO2, no los Humanos

Las emisiones humanas no controlan el clima o los niveles de CO2 del planeta.

Por Luis R. Miranda
The Real Agenda
05 de agosto 2011

En los últimos días, se reveló que los datos satelitales de la NASA para el año de 2000 hasta el año 2011 muestran que la atmósfera terrestre ha permitido que más de calor sea lanzado al espacio de lo que se presenta por los alarmistas del cambio climático. El último estudio fue publicado en Remote Sensing, un periódico científico leído y evaluado por científicos. Aunque los estudios sobre el cambio climático patrocinados por las Naciones Unidas así como los de otras organizaciones alarmistas nos advirtieron acerca de cómo el calentamiento global aumentaría dramáticamente en los próximos años, el estudio publicado en Remote Sensing demuestra lo contrario. Esto debería al menos dar espacio para que los alarmistas revisen sus números y dejen de decir que “hay consenso”.

Teniendo en cuenta el hecho que más calor se liberó al espacio de lo que se pensaba, las concentraciones de CO2 en la atmósfera parecen ser un factor menos importante cuando se trata del aumento de la temperatura planetaria. La atmósfera atrapa menos CO2 y por ende el planeta se calentaría menos, si seguimos la posición de los alarmistas. Uno de los co-autores del estudio, el Dr. Roy Spencer, de la Universidad de Alabama en Huntsville dice que lo que se denominan datos del mundo real obtenidos del satelite Terra de la NASA contradice anteriores supuestos introducidos en los modelos de los alarmistas. “Las observaciones por satélite indican que hay mucha más energía que se pierde en el espacio durante y después del calentamiento de lo que los modelos climáticos muestran. Existe una enorme discrepancia entre los datos y las previsiones; especialmente en los océanos. ”

Junto con el estudio citado anteriormente, llega un nuevo estudio del profesor Murry Salby que es el Presidente de Ciencias Climáticas de la Universidad Macquarie. El profesor Salby observó las proporciones de isótopo de carbón 12 (C12) y carbón 13 (C13), y los niveles de CO2 en todo el mundo durante los últimos dos años. Los resultados de sus observaciones concluyen que las emisiones humanas tienen sólo un efecto pequeño sobre los niveles globales de CO2. Las emisiones humanas no controlan el clima, y tampoco controlan los niveles de CO2. El profesor Salby cuenta el resultado de sus observaciones en un discurso titulado: “Las Emisiones Globales de Dióxido de Carbono: La Contribución de las Fuentes Naturales” Escuche la conferencia del profesor Salby aquí.

Como se ha demostrado anteriormente, los océanos y amplias zonas verdes del planeta emiten más CO2 a la atmósfera que toda la actividad humana. La industrialización emite alrededor de 5 gigatoneladas de CO2 al año, mientras que los océanos emiten 90 gigatoneladas y la vida vegetal en la tierra emite 60 gigatoneladas.

“A menudo se afirma que se puede medir la contribución humana de CO2 a la atmósfera observando la proporción de C12 a C13. La teoría es que las plantas absorben más C12 que C13 (alrededor de 2%, no mucho), por lo que podemos ver el aire y saber que proviene de las plantas y que proviene de los volcanes y que proviene de los combustibles fósiles. Las plantas son ‘deficientes’ en C13, y así, entonces, debe ser nuestro uso de derivados de combustibles fósiles lo que aumenta las emisiones de CO2. La implicación es que, dado que el carbón y el petróleo proviene de la fosilización de plantas y otros materiales orgánicos, que esa “huella de carbono de las plantas” llega a la atmósfera a través del uso que “el ser humano hace de combustibles fósiles”. Pero el asunto no es tan simple. Los humanos emitimos alrededor de 5.5 y las plantas están emitiendo 121,6 cada año (sin contar las plantas del océano). Hay una gran cantidad de carbono moviéndose de ida y vuelta entre los sumideros y las fuentes. Exactamente cuanto sabemos sobre cómo evoluciona la tasa de emisión de CO2 del suelo, por ejemplo? “


Mientras que las mediciones por satélite nos dicen que el planeta elimina más calor del que se creía por los alarmistas del cambio climático, estas observaciones también nos ayudan a localizar los “puntos calientes” de las emisiones de CO2. La “novedad” con las observaciones por satélite es que las grandes ciudades en los países muy industrializados no son parte de los “puntos calientes”. Las principales fuentes de emisiones de CO2 son los lugares con grandes áreas cubiertas de vegetación, como el Amazonas, las zonas tropicales, el sudeste de Asia, y África tropical.

Como muestran los datos, las mayores concentraciones de CO2 se encuentran partes del planeta que por ejemplo experimentan calentamiento debido a fenómenos como la Oscilación El Niño (ENOS). Por el contrario, una menor concentración de CO2 se registra cuando el planeta experimenta una mayor actividad volcánica ya que las nubes de ceniza que los volcanes emiten ayudan a mantener fresco el planeta. Así, durante años más cálidos, los niveles de CO2 eran más pequeños, mientras que en años más fríos las concentraciones eran más grandes. Entonces, la temperatura controla los niveles de CO2 en la atmósfera, no las emisiones humanas.

Los fallidos modelos climáticos generalmente se toman como prueba para argumentar que el planeta está experimentando el calentamiento global o que la actividad humana es responsable del cambio climático. El problema con estos modelos, sin embargo, es el hecho que dichos modelos climáticos son preparados para asumir que las emisiones humanas de CO2, que resultan de la industrialización, son los responsables del calentamiento y el cambio climático. O sea, los modelos comienzan a medir fenómenos como el calentamiento global y el cambio climático basándose en una premisa equivocada. Además, como ha sido bien comprobado, los cambios climáticos se producen a través de siglos o milenios, no décadas o años.

El profesor Salby cree que las variaciones de temperatura explican las diferentes concentraciones de CO2.

Los datos del satélite NASA Terra y otros dados por NOAA y la misma NASA, indican que la humedad atmosférica y la formación de nubes no aumentan en la forma que los modelos de los alarmistas dicen. “Tanto la NASA ERB como los datos del satélite Terra muestran que durante 25 años y contando, las emisiones de dióxido de carbono han, directa e indirectamente, atrapado mucho menos calor que los modelos de los alarmistas dicen”.

Como tercera advertencia al calentamiento global y el debate sobre el cambio climático, llega un artículo del 19 de julio de 2011 de The Register, en el que se revela cómo el jefe de laboratorio líder mundial en física (CERN) localizado en Ginebra, prohibió a sus científicos hablar sobre los resultados de experimentos recientes que demuestran cómo las partículas de energía solar determinan la formación de nubes en nuestro planeta. El experimento con CLOUD (“Cosmics Leaving Outdoor Droplets “) utiliza el sincrotrón de protones del CERN para examinar la nucleación.

El Director general del CERN Rolf-Dieter Heuer intentó atenuar el hecho de que la actividad solar es el principal motor del cambio climático en todo el sistema solar, diciendo que “la radiación cósmica es sólo uno de muchos parámetros.” Heuer agregó que si los resultados fueran publicados, se convertirían en herramientas para el debate político. Y claro, este debate político no sería positivo para personas como él, pues demostraría que el alarmismo por el cambio climático es innecesario e injustificado. De todos modos, si el Sol comienza a aumentar su actividad de repente y amenaza nuestras vidas, lo cual no está sucediendo, no habría mucho que podamos hacer para detenerlo, verdad?

El Experimento de CLOUD se basa en experimentos anteriores realizados por el físico Henrik Svensmark. “Él demostró que los rayos cósmicos proporcionan una semilla para la aparición de nubes. Pequeños cambios en la cubierta de nubes del planeta pueden causar variaciones de temperatura de varios grados. La cantidad de material compuesto por núcleos de condensación ultra finos (UFCN) depende de la cantidad de “llovizna” solar, que varía en función de la intensidad del campo magnético del sol y la fuerza del campo magnético de la Tierra.”

El veterano editor de ciencia, Nigel Calder dice que la política del CERN de permanecer políticamente correcto cuando se trata del calentamiento global o el debate sobre el cambio climático no es sorprendente. Añade que es una ocurrencia común en las organizaciones como el CERN que no quieren hablar de los resultados de los experimentos y las observaciones que no apoyan sus teorías. “Para ellos es normal entrar en “el ámbito eminentemente político del debate sobre el cambio climático” siempre y cuando su resultados avalen que el hombre es responsable por el calentamiento, pero no si son compatibles con la herejía de Svensmark de que el Sol cambia el clima, al influir en el flujo de rayos cósmicos y la formación de nubes.”

Estos tres ejemplos de cómo ciencia sólida reciente demuestra que el movimiento impulsado por alarmistas del calentamiento global ha sido estafado política, intelectual y económicamente ni siquiera considera los infames e-mails de Climategate que mostraron la corrupción de una parte de la comunidad científica. ¿Hay alguna necesidad de pruebas adicionales para refutar el falso alarmismo del calentamiento global? Ciertamente, hay una mayor necesidad de seguir estudiando el clima y sus cambios, sin proponer prácticas insanas como soluciones tales como modificación artificiales del clima empleando armas nucleares para revertir el cambio climático, la fumigación de productos químicos tóxicos para bloquear el sol, la reducción de la población como una forma de reducir las emisiones de CO2, la desindustrialización del planeta para conservarlo para los animales mientras se argumenta que son iguales a nosotros los humanos, la adopción de organismos genéticamente modificados para alimentar al mundo, ya que tiene una huella más pequeña de CO2 y una gran cantidad de otras prácticas dementes que ahora son propuestas por políticos fracasados así como gobiernos y organizaciones globalistas internacionales.