1010 Global: Niños Asesinados por No Reducir Su Huella de Carbono

Paul Joseph Watson

Un nuevo comercial sobre el cambio climático publicado por una “destacada” organización mundial, 1010 Global, que lucha contra el “calentamiento global” muestra como niños en su sala de clases son asesinados por no reducir su huella de carbono.  Los niños, ecépticos del calentamiento global antropogénico, son grotescamente volados en mil pedazos con las tripas y la sangre salpicando por todas partes, un recordatorio alarmante del hecho de que la agenda ambiental no es más que un velo de una religión repugnante de muerte, y que el movimiento con vehemencia cada vez más desacreditado está desesperado por hacer del calentamiento global un instrumento para avanzar su agenda.  Aquellos que no concuerden, dice el video, no tienen porque sentirse presionados.  Simplemente son asesinados.

Bajo el título “No hay presión”, el clip comienza mostrando un profesor  lavándole el cerebro a los niños sobre las emisiones de CO2, antes de volarle la cabeza a dos niños que no están de acuerdo y se niegan a reducir su “huella de carbono”.

El video sigue en el mismo orden de ideas, como los escépticos del calentamiento son liquidados y sus cuerpos horriblemente destrozados por tener la osadía de sostener un punto de vista diferente, en escenas que no estarían fuera de lugar en una película de terror que le revuelve el estómago a cualquiera.

Vea el clip a continuación

Aturdida por la reacción masiva que el video ha generado en tan sólo las primeras horas de su lanzamiento, la organización detrás de la maniobra, 10:10 Global, (mándeles un e-mail a hello@1010uk.org) retiró el clip de su propio sitio web. “Lo siento, este vídeo está fuera de servicio por ahora. Más información muy pronto “, reza el texto en la página en la que el vídeo antes parecía.

Este video representa uno de los últimos arrestos del moribundo movimiento ambientalista volcado a mantener vivo el asunto del calentamiento global antropogénico. El nivel absoluto de desesperación, el vitriolo y la idiotez que figuran en el clip de cuatro minutos es indicativo de un grupo ideológico que está perdiendo el debate científico y por lo tanto son obligados a recurrir a la propaganda burda y vil, en un intento de empujar su mensaje desacreditado por las narices de la gente.

“¿Qué estaban pensando? No estaban, porque esto va a tener un efecto exactamente contrario al que tenían en mente. No tengo palabras para describir mi disgusto con el vídeo “, escribió el prominente ecéptico del cambio climático Anthony Watts.

“Este es el discurso del odio, puro y simple. Legitima casi cualquier acción en contra o la caracterización de los que no están de acuerdo con la versión más histérica de catastrófica y cataclísmica del clima.  “disparen a todos y dejen que Dios se encargue de ellos”, escribe Thomas Fuller.

El uso de niños de diez años de edad, como actores y víctimas es un toque particularmente ingenioso.

Cuando DDB creó un anuncio que muestra WWF estrellándose contra el World Trade Center para pedir apoyo para el activismo verde, era grotesco, de mal gusto y un insulto a todos los que sufrieron pérdidas el 11 de septiembre de 2001. Hubiera sido imposible imaginar una más cruda, llamada al activismo verde.

Hasta ahora.

Para cualquiera que se pregunta por qué los escépticos no confían en los comunicados presentadas por sus equipo, deberían  preguntarse hasta qué punto cualquier signo de razón podría estar contaminado por el hedor de basura como esta.

El Físico Checo Luboš Motl va aún más lejos en su condena del clip, la descarga en la actríz de X-files Gillian Anderson, que proporcionó la voz en off del vídeo. “Es ella realmente una aberración nazi como aparece?”, Motl pregunta.

El movimiento 1010 escogió promover abiertamente el genocidio. No es simplemente la promoción …. Lo están planeando. Son realmente la planificación de formas de como reducir las emisiones globales de CO2 en un 10% al año. Y, en efecto, el genocidio similar al que presentan en el video es la única manera plausible como eso se puede lograr.

La CIA, el FBI, y otros deberían ir tras el cuello de la escoria inhumana responsable del movimiento 10:10 y aquellos que los protegen. Estas personas son una amenaza real no sólo para nuestro bienestar, sino para nuestra salud y vida.

“James Lee se suicidó demasiado pronto; seguramente habría estado encantado por esta película”, añade Motl, refiriéndose al hombre armado que entró en un edificio de Discovery Channel con explosivos y tomó rehenes en una protesta contra la falta de atención sobre el calentamiento global antes de ser asesinado por la policía.

Al igual que los personajes en el video, Lee expresó su inclinación por matar a los bebés y los niños en una carta publicada en Internet antes de sus acciones.

La visión enferma y retorcida del movimiento 10:10 de asesinar a los escépticos del calentamiento global antropogénico y de hecho cualquier persona que se niegue a adoptar su sistema de creencia es compartida por la inmensa mayoría de prominentes alarmistas del cambio climático.

Como se ha documentado exhaustivamente, el movimiento del calentamiento global no es más que una fachada para la religión de la muerte – neo-eugenesia – y la agenda para imponer  medidas draconianas de control de la población y el fascismo ecológico en nombre de salvar al planeta.

Los líderes de este nuevo culto incluyen personas como el guru ambientalista finlandés Pentti Linkola, que ha pedido que quienes nieguen el cambio climático sean “reeducados” en campos de concentración ecológicos y que la gran mayoría de los seres humanos se mantengan el resto de sus vidas esclavizados y controlados por una Policía Ambientalista liderada por el Estado.  El además sugiere que las personas sean esterilizadas a la fuerza, que sus coches sean confiscados y que se restrinjan los viajes a todos, excepto a los  miembros de la élite.

Linkola fervientemente disfrutaría usar el botón rojo que muestra el anuncio del movimiento 1010 para liquidar los escépticos, ya que dijo una vez que una nueva guerra mundial sería “una ocasión feliz para el planeta”, ya que acabaría con decenas de millones de personas.

Como hemos documentado, aunque no va tan lejos como Linkola, el movimiento eco-fascista está atrayendo a defensores prominentes, incluyendo a James Lovelock, el creador de la hipótesis Gaia. Lovelock declaró a The Guardian a principios de este año que “la democracia debe ser suspendida” para combatir el calentamiento global y que “algunas personas con autoridad” deberían controlar el planeta.

Este sentimiento fue compartido por el autor y ambientalista Keith Farnish, quien en un libro reciente llamó a que se cometan actos de sabotaje y terrorismo ambiental como destruir represas y la demolición de las ciudades con el fin de devolver el planeta a la era agraria. Otro prominente alarmista de la NASA y del calentamiento global aliado de Al Gore, el Dr. James Hansen aprobó el libro de Farnish.

Otra figura destacada en el debate sobre el cambio climático que ejemplifica el sistema de creencias violento y obsesionado por la muerte del movimiento es el Dr. Eric R. Pianka, un biólogo estadounidense que trabaja en la Universidad de Texas en Austin. Durante un discurso ante la Academia de Ciencias de Texas en marzo de 2006 Pianka defendió la necesidad de exterminar a un 90% de la población mundial a través de los virus de ébola en el aire. La reacción ante el discurso presenciado por profesores y científicos no fue una de shock o repulsión; sino que se pusieron de pie y aplaudieron a Pianka por sus ideas de genocidio en masa.

El actual zar de la ciencia de la Casa Blanca, John P. Holdren también defiende las prácticas más obscenamente dictatoriales,  eco-fascistas, e inhumanas en nombre del ecologismo. En su libro de 1977 Ecoscience, Holdren pide un “régimen planetario” para llevar a cabo abortos forzados y procedimientos de esterilización obligatoria, así como drogar el suministro de agua, en un intento de sacrificio de los excedentes humanos.

Dado que estos son los individuos a la vanguardia del movimiento ecologista, es una sorpresa que ahora estemos viendo sus puntos de conversación apareciendo en comerciales depravados y corruptos como el clip del movimiento 10:10 Global, que promueve abiertamente la idea de una solución “definitiva” para los disidentes que se niegan a ser adoctrinados por el culto que ellos lideran.

Esta película demuestra más allá de toda duda que los alarmistas del calentamiento global antropogénico han verdaderamente perdido el debate científico racional en cuanto a las causas del cambio climático y acaban recurriendo a amenazas sobre cualquier persona quien no esté de acuerdo con ellos.

Aunque la organización detrás de esta película espera marcar el 10 de octubre como la fecha en que su mensaje eco-fascista sería ampliamente difundido, como resultado directo del tono vulgar y aterrador de la película, todo lo que han realmente logrado es sembrar la semilla de su propia destrucción, y la garantía de que 10:10 será recordado como otro clavo en el ataúd del alarmismo del calentamiento global.

Paul Joseph Watson es el autor del libro Order Out Of Chaos y escritor para el sitio prisonplanet.com

Film: Children Assassinated For Not Reducing Carbon Footprint

Paul Joseph Watson

A new climate change infomercial released by a prominent global warming activist organization depicts children being assassinated for not reducing their carbon footprint, as AGW skeptics are grotesquely blown up with innards and blood splattering everywhere, a frightening reminder of the fact that the environmental agenda is merely a veil for a hideous religion of death, and that the vehemently discredited and increasingly desperate global warming movement is in the last death throws of its existence.

Entitled “No Pressure,” the clip begins by showing a teacher brainwashing children about CO2 emissions, before blowing up two kids who do not go along with the mantra and refuse to lower their “carbon footprint”.

The video continues in the same vein, as climate skeptics are liquidated and their bodies horribly ripped apart for having the temerity to hold a different viewpoint, in scenes that wouldn’t look out of place in the most stomach-churning horror movie.

Watch the Clip below

Stunned by the massive backlash the video has generated in just the first few hours of its release, the organization behind the stunt, 10:10 Global (email them), pulled the clip from their own website. “Sorry, we’ve taken this video down for now. More info coming very soon,” reads the text on the page where the video formerly appeared.

This video represents one of the last major death throws of the global warming movement. The sheer level of desperation, vitriol and idiocy contained in the four minute clip is indicative of an ideological group who are losing the scientific debate and are therefore forced to resort to crass and vile propaganda in a bid to shove their discredited message down people’s throats.

“What were they thinking? They weren’t, because this is going to have the exact opposite effect they intended it to have. I don’t have words to describe my disgust with the video,” wrote prominent climate change skeptic Anthony Watts.

“This is hate speech, pure and simple. It legitimizes almost any action against or characterization of those who do not agree with the most hysterical version of Catastrophic and Cataclysmic Climate Change–shoot ‘em all and let God sort ‘em out,” writes Thomas Fuller.

Using ten-year-old kids as both props and victims is a particularly nice touch.

When DDB created an ad for the WWF showing planes crashing into the World Trade Center as an advertisement asking for support for green activism, it was grotesque, tasteless and an insult to all who suffered losses on September 11th, 2001. It would have been impossible to imagine a cruder, less sensitive call to green action.

Until now.

For any of those on the activist side who wonder why skeptics (and lukewarmers) don’t trust the communications put forward by their team, they might wonder just how much any sign of reason might be contaminated by the stench from garbage like this.

Czech Physicist Luboš Motl goes even further in his condemnation of the clip, unloading on X-files actress Gillian Anderson who provided the voiceover for the video. “is she really such a disgusting bloody Nazi bitch?” he asks.

It was the choice of the 10:10 movement to openly promote genocide. They are not just promoting it….they are planning it. They are genuinely planning ways how to reduce the global CO2 emissions by 10% a year. And indeed, genocide similar to what they present in the video is the only plausible way how something of the sort may be achieved.

The CIA, FBI, and others should go after the neck of the inhuman scum behind the 10:10 movement and those who harbor them. These people are a genuine threat not only for your well-being but for your health (or life), too.

“James Lee killed himself too early: he would have surely been delighted by this film,” adds Motl, referring to the gunman who entered a Discovery Channel building with explosives and took hostages in a protest against lack of attention on global warming before being killed by police.

Like the characters in the video, Lee expressed his penchant for killing babies and children in an online screed posted before his planned rampage.

The 10:10 Global organization’s sick and twisted vision of murdering climate skeptics and indeed anyone who refuses to adopt their belief system is one shared by the vast majority of prominent climate change alarmists.

As we have exhaustively documented, the global warming movement is merely a front for the religion of death – neo-eugenics – and the agenda to impose draconian population control measures and eco-fascism in the name of saving the earth.

Leaders of this new cult include people like Finnish environmentalist guru Pentti Linkola, who has called for climate change deniers be “re-educated” in eco-gulags and that the vast majority of humans be killed with the rest enslaved and controlled by a green police state, with people forcibly sterilized, cars confiscated and travel restricted to members of the elite.

Linkola would feverishly enjoy using the red button depicted in the climate ad to liquidate skeptics, since he once observed that another world war would be “a happy occasion for the planet” because it would eradicate tens of millions of people.

As we have documented, although not going quite as far as Linkola, the eco-fascist movement is attracting prominent advocates, including James Lovelock, the creator of the Gaia hypothesis. Lovelock told the Guardian earlier this year that “democracy must be put on hold” to combat global warming and that “a few people with authority” should be allowed to run the planet.

This sentiment was echoed by author and environmentalist Keith Farnish, who in a recent book called for acts of sabotage and environmental terrorism in blowing up dams and demolishing cities in order to return the planet to the agrarian age. Prominent NASA global warming alarmist and Al Gore ally Dr. James Hansen endorsed Farnish’s book.

Another prominent figure in the climate change debate who exemplifies the violent and death-obsessed belief system of the movement is Dr. Eric R. Pianka, an American biologist based at the University of Texas in Austin. During a speech to the Texas Academy of Science in March 2006, Pianka advocated the need to exterminate 90% of the world’s population through the airborne ebola virus. The reaction from scores of top scientists and professors in attendance was not one of shock or revulsion – they stood and applauded Pianka’s call for mass genocide.

The current White House science czar John P. Holdren also advocates the most obscenely dictatorial, eco-fascist, and inhumane practices in the name of environmentalism. In his 1977 Ecoscience textbook, Holdren calls for a “planetary regime” to carry out forced abortions and mandatory sterilization procedures, as well as drugging the water supply, in an effort to cull the human surplus.

Given that these are the individuals at the forefront of the environmental movement, is it any surprise that we are now seeing their talking points appear in depraved and debauched infomercials like the 10:10 Global film, which openly promotes the idea of a “final solution” for dissenters who refuse to be brainwashed by the climate cult?

This movie proves beyond all doubt that the AGW alarmists have well and truly lost any rational scientific debate as to the causes of climate change and have just resorted to barbarous veiled threats about mutilating and killing anyone who disagrees with them.

Although the organization behind this film hoped to mark down the 10th of October as a date on which their eco-fascist message would be widely broadcast and swallowed whole, as a direct result of the vulgar and frightening tone of this movie, all they’ve actually achieved is to plant the seed of their own destruction, and a guarantee that 10:10 will go down as another nail in the coffin of global warming alarmism.

Paul Joseph Watson is the editor and writer for Prison Planet.com. He is the author of Order Out Of Chaos. Watson is also a fill-in host for The Alex Jones Show. Watson has been interviewed by many publications and radio shows, including Vanity Fair and Coast to Coast AM, America’s most listened to late night talk show.