Pruebas forenses: E. coli en Europa fue “bioingeniada”

NaturalNews.com
Traducción Luis R. Miranda
Junio 6, 2011

A pesar de que hay un juego para culpar a los productores de vegetales orgánicos como la fuente de contaminación en toda la UE, donde una cepa de E. coli está enfermando a las personas que consumen frutas y vegetales, casi nadie está hablando de cómo podría ser que E. coli, por arte de magia se vuelva resistente a ocho diferentes clases de antibióticos y de repente aparezca en el suministro de alimentos.

Esta variación de E. coli en particular, es un miembro de la cepa O104, O104 y cepas similares no son casi nunca (naturalmente) resistentes a los antibióticos. Para que la cepa adquiera esta resistencia, debe ser expuesta repetidamente a los antibióticos a fin de “causar la mutación” que les hace ser inmunes a tales antibióticos.

Así que si tienes curiosidad sobre los orígenes de dicha cepa, solo falta hacer ingeniería inversa del código genético de la E. coli y determinar con bastante exactitud los antibióticos a los que estuvo expuesta durante su desarrollo. Este paso se ha hecho (ver más abajo), y cuando nos fijamos en la decodificación genética de esta cepa O104 que ahora amenaza a los consumidores de alimentos en toda la UE, emerge una imagen fascinante de la forma en que debe haber llegado a existir.

El código genético revela la historia

Cuando los científicos en el Instituto Robert Koch de Alemania descifraron la estructura genética de la cepa O104, encontraron que es resistente a todas las siguientes clases y combinaciones de antibióticos:

• penicilinas
• tetraciclina
• ácido nalidíxico
• trimetoprima-sulfametoxazol
• cefalosporinas
• amoxicilina / ácido clavulánico
• piperacilina-sulbactam
• piperacilina-tazobactam

Además, esta cepa O104 posee una capacidad de producir enzimas especiales que le dan lo que podríamos llamar “superpoderes”, conocido técnicamente como ESBL’s:

“Extended-Spectrum Beta-Lactamases (ESBLs), son enzimas que pueden ser producidos por las bacterias haciéndolas resistentes a las cefalosporinas. Por ejemplo: cefuroxima, cefotaxima y ceftazidima – que son los antibióticos más utilizados en muchos hospitales “, explica la Agencia de Protección de la Salud en el Reino Unido (http://www.hpa.org.uk/Topics/Infect …).

Además de eso, esta cepa O104 posee dos genes – TEM-1 y CTX-M-15 – que “han estado haciendo temblar a los médicos desde la década de 1990”, informa The Guardian (http://www.guardian.co.uk/ commentis …). ¿Y por qué hacen temblar los médicos? Porque son tan fatales que muchas personas infectadas con bacterias experimentan falla de órganos críticos de sus cuerpos y simplemente mueren.

Creando una superbacteria mortal

Entonces, ¿cómo exactamente es que existe una cepa bacteriana que es resistente a más de una docena de antibióticos en ocho clases de fármacos diferentes y cuenta con dos mutaciones genéticas mortales más la capacidad de crear sus propias enzimas ESBLs?

Hay realmente sólo una forma en que esto puede ocurrir (y sólo una forma). Es necesario que esta cepa sea expuesta a las ocho clases de medicamentos antibióticos. Por lo general esto no se hace al mismo tiempo, por supuesto. En primer lugar, se expone la cepa a la penicilina. De las colonias que crearon resistencia, se escogen muestras y se les expone a la tetraciclina. Las colonias supervivientes son ahora resistentes a la penicilina y la tetraciclina. A continuación, se les expone a un medicamento a base de sulfa y se recogen las colonias sobrevivientes de eso, y así sucesivamente. Se trata de un proceso de selección genética realizada en un laboratorio con un resultado deseado. Se trata esencialmente de cómo algunas armas biológicas han sido diseñados por el Ejército de EE.UU. en sus instalaciones de laboratorio en Fort Detrick, Maryland (http://en.wikipedia.org/wiki/Nation …).

Aunque el proceso real es más complicado que esto, el resultado es que la creación de una cepa de E. coli que es resistente a ocho clases de antibióticos requiere repetidas y continuas exposiciones a los antibióticos. Es casi imposible imaginar cómo esto podría ocurrir por sí mismo en el mundo natural. Por ejemplo, si esta bacteria se originó en los alimentos (como nos han dicho), entonces ¿de dónde adquirió toda esta resistencia a los antibióticos, dado que los antibióticos no se utilizan en las verduras?

Al considerar las pruebas genéticas que ahora conocemos, es difícil imaginar cómo esto podría suceder “en la naturaleza.” Aunque la resistencia a un solo antibiótico es común, la creación de una cepa de E. coli que es resistente a ocho diferentes clases de antibióticos – en combinación – simplemente desafía las leyes de la permutación y la combinación genética en la naturaleza. En pocas palabras, esta cepa E.coli superbacteria no pudo haber sido creada en la naturaleza. Sólo queda una explicación de donde realmente provienen: del laboratorio.

Diseñado y luego se libera en el medio natural

La evidencia ahora apunta a que la mortal cepa de E. coli fue diseñada y luego liberada en el suministro de alimentos o de alguna manera se escapó de un laboratorio y entró en el suministro de alimentos sin ser detectada. Si no está de acuerdo con esa conclusión – y usted es bienvenido tener su propia opinión, – entonces usted está obligado a concluir que esta superbacteria (inmune a ocho clases de antibióticos), se desarrolló al azar por su propia cuenta … ante lo cual, la conclusión es mucho más aterradora que la explicación de que fue “bioingeniada” porque significa que hay superbacterias que simplemente pueden aparecer en cualquier lugar en cualquier momento y sin causa alguna. Eso sería toda una teoría exótica, de hecho.

Mi conclusión en realidad tiene más sentido: Esta cepa de E. coli fue casi con toda seguridad diseñada y luego puesta en libertad en el suministro de alimentos para un propósito específico. ¿Para lograr qué? Es obvio, espero.

Todo se relaciona al Problema, Reacción, Solución. Primero, se causa un problema (una mortal cepa de E. coli en los alimentos). Luego, se espera la reacción del público (gran protesta porque la población está aterrorizada por E. coli). En respuesta a ello, se decreta la solución deseada (control total sobre el suministro mundial de alimentos y la prohibición de verduras crudas, leche cruda y verduras crudas).

De eso es lo que se trata todo esto. La FDA se basó en el mismo fenómeno en los EE.UU. para imponer su reciente “Ley de Modernización de Seguridad Alimentaria”, que esencialmente es la ley que criminaliza la agricultura orgánica en pequeñas granjas familiares. La FDA fue capaz de aplastar la libertad de los granjeros de sembrar sus propios alimentos en los Estados Unidos montándose sobre el miedo generalizado que siguió a los brotes de E. coli en el suministro de alimentos de EE.UU.. Cuando la gente tiene miedo, no es difícil conseguir que se pongan de acuerdo a casi cualquier nivel, y por ende es más fácil implantar reglamentaciones de alcance nacional o internacional; en otras palabras una tiranía alimentaria. Y hacer que la gente tenga miedo de sus alimentos es una cuestión simple … una conferencia de prensa del gobierno o un correo electrónico a los afiliados y medios de comunicación es todo lo que necesita.

Primero la prohibición de la medicina natural, y luego se ataca el suministro de alimentos

Ahora, recuerde: Todo esto que está sucediendo viene después que la UE prohibió el uso de hierbas medicinales y suplementos nutricionales – una prohibición que descaradamente prohíbe el uso de terapias nutricionales que ayudan a mantener la gente sana y libre de enfermedades. Ahora que todas estas hierbas y suplementos son prohibidas, el siguiente paso es hacer que la gente tenga miedo de alimentos frescos. Esto se debe a que las verduras frescas son medicinales, y mientras el público tenga el derecho a comprar verduras frescas, siempre podrá prevenir enfermedades.

Pero si usted puede hacer que la gente tenga miedo de verduras frescas – o incluso prohibirlas por completo – entonces usted puede obligar a toda la población a una dieta de alimentos muertos y procesados que promuevan las enfermedades degenerativas y refuercen los beneficios de las compañías farmacéuticas.

Todo esto es parte de la misma agenda: Mantener a las personas enfermas, negándoles el acceso a las hierbas curativas y los suplementos, para después sacar provecho de su sufrimiento a manos de las corporaciones farmacéuticas. Esto fue lo que sucedió con la gripe H1N1, ¿no fue?

Los transgénicos desempeñan un papel similar en todo esto, por supuesto: Están diseñados para contaminar el suministro de alimentos con códigos genéticos que causan infertilidad generalizada entre los seres humanos. Y los que son de alguna manera capaz de reproducirse después de la exposición a los OMG siguen sufriendo de las enfermedades degenerativas que enriquecen a las compañías farmacéuticas.

¿Recuerda qué país fue blanco de este susto E.coli recientemente? España. ¿Por qué España? Usted puede recordar los cables de Wikileaks que revelaron que España se resistió a la introducción de OMG en su sistema agrícola, así como que el gobierno de EE.UU. amenazó con represalias políticas por su resistencia. Esta falsa culpa de España por la aparición de esta cepa de E. coli es probablemente una represalia por la falta de voluntad de España para subirse al carro de los OMG. (http://www.naturalnews.com/030828_G …)

Esa es la verdadera historia detrás de la devastación económica de los productores de hortalizas de España. Es una de las subplanes que se llevan a cabo en contra de quienes no adopten esquemas reglamentados por las organizaciones supra nacionales y sus dueños, las corporaciones.

Alimentos como armas de guerra – creadas por Big Pharma?

Por cierto, la explicación más probable de que esta cepa de E. coli fue bioingeniada es los laboratorios de las gigantes farmacéuticas. ¿Quién más tiene acceso a todos los antibióticos y el equipo necesario para gestionar las mutaciones específicas y potencialmente crear miles de colonias de E. coli? Las compañías farmacéuticas están en una posición privilegiada para llevar a cabo esta trama y beneficiarse de ella. En otras palabras, tienen los medios y la motivación para participar en la realización de tales acciones.

Aparte de las compañías farmacéuticas, tal vez sólo los reguladores de enfermedades infecciosas tienen este tipo de capacidad. La CDC, por ejemplo, probablemente podría sacar esto adelante si realmente quisiera.

La prueba de que alguien bioingenió esta cepa de E. coli está escrito en el ADN de la bacteria. Esa es la evidencia forense, y lo que revela que no se puede negar. Esta cepa fue expuesta repetidamente a ocho clases diferentes de antibióticos, y luego apareció en el suministro de alimentos. ¿Cómo se llega, si no que a través de un sistema bien planificado llevado a cabo por científicos deshonestos? No hay tal cosa como “mutación espontánea” en una cepa que sea resistente a las ocho mejores marcas de antibióticos que se venden por Big Pharma hoy. Estas mutaciones tienen que ser deliberadas.

Una vez más, si no está de acuerdo con esta evaluación, entonces lo que tendríamos que pensar es que NO se ha hecho deliberadamente … ocurrió por accidente! Y de nuevo, estoy diciendo que esto es incluso más aterrador! Porque eso significa que la contaminación con antibióticos de nuestro mundo se encuentra ahora en un nivel tan extremo que una cepa de E. coli en la naturaleza puede estar saturada con ocho clases diferentes de antibióticos hasta el punto en que naturalmente se convierta en una mortal superbacteria. Si eso es lo que la gente cree, entonces eso es casi una teoría más aterradora que la explicación de bioingeniería!

Una nueva era ha comenzado: armas biológicas en los alimentos

Pero en cualquier caso – no importa lo que usted crea – la simple verdad es que el mundo se enfrenta ahora a una nueva era mundial de cepas de superbacteria que no se pueden tratar con cualquier farmacéutico conocido. Todas estas superbacterias, sin embargo, pueden ser fácilmente exterminadas con plata coloidal, que es exactamente la razón por la que la FDA y los reguladores de salud en el mundo han atacado con saña a las empresas que producen plata coloidal todos estos años: El público no puede tener en sus manos antibióticos naturales que realmente funcionan. Eso acabaría con el propósito de convertirnos a todos en enfermos.

De hecho, estas cepas de superbacterias E.coli pueden ser muy fácilmente tratadas con una combinación de antibióticos naturales de amplio espectro de plantas como el ajo, el jengibre, cebolla y hierbas medicinales. Además de eso, los probióticos pueden ayudar a equilibrar la flora del tracto digestivo y “desplazar” el E.coli. Un sistema inmune sano y el buen funcionamiento del tracto digestivo pueden luchar contra una infección por E. coli, pero eso es otro hecho de la comunidad médica no quiere que sepas. Ellos prefieren que sigáis siendo una víctima indefensa en una cama de hospital, esperando la muerte, sin opciones a su disposición. Esa es “la medicina moderna” para ti. Causa los problemas que pretenden tratar, y después ni siquiera los tratan con todo lo que funciona en primer lugar.

Casi todas las muertes atribuibles hasta ahora a este brote de E. coli son fácilmente evitables. Estas son las muertes por la ignorancia. Pero aún más, también pueden ser las muertes de una nueva era de armas biológicas puestas en los alimentos por un grupo de científicos locos o una institución que forma parte del programa impulsado para despoblar el planeta.

Forensic evidence: European E.coli was bioengineered

NaturalNews.com
June 6, 2011

Even as the veggie blame game is now under way across the EU, where a super resistant strain of e.coli is sickening patients and filling hospitals in Germany, virtually no one is talking about how e.coli could have magically become resistant to eight different classes of antibiotic drugs and then suddenly appeared in the food supply.

This particular e.coli variation is a member of the O104 strain, and O104 strains are almost never (normally) resistant to antibiotics. In order for them to acquire this resistance, they must be repeatedly exposed to antibiotics in order to provide the “mutation pressure” that nudges them toward complete drug immunity.

So if you’re curious about the origins of such a strain, you can essentially reverse engineer the genetic code of the e.coli and determine fairly accurately which antibiotics it was exposed to during its development. This step has now been done (see below), and when you look at the genetic decoding of this O104 strain now threatening food consumers across the EU, a fascinating picture emerges of how it must have come into existence.

The genetic code reveals the history

When scientists at Germany’s Robert Koch Institute decoded the genetic makeup of the O104 strain, they found it to be resistant to all the following classes and combinations of antibiotics:

• penicillins
• tetracycline
• nalidixic acid
• trimethoprim-sulfamethoxazol
• cephalosporins
• amoxicillin / clavulanic acid
• piperacillin-sulbactam
• piperacillin-tazobactam

In addition, this O104 strain posses an ability to produce special enzymes that give it what might be called “bacteria superpowers” known technically as ESBLs:

“Extended-Spectrum Beta-Lactamases (ESBLs) are enzymes that can be produced by bacteria making them resistant to cephalosporins e.g. cefuroxime, cefotaxime and ceftazidime – which are the most widely used antibiotics in many hospitals,” explains the Health Protection Agency in the UK (http://www.hpa.org.uk/Topics/Infect…).

On top of that, this O104 strain possesses two genes — TEM-1 and CTX-M-15 — that “have been making doctors shudder since the 1990s,” reports The Guardian (http://www.guardian.co.uk/commentis…). And why do they make doctors shudder? Because they’re so deadly that many people infected with such bacteria experience critical organ failure and simply die.

Bioengineering a deadly superbug

So how, exactly, does a bacterial strain come into existence that’s resistant to over a dozen antibiotics in eight different drug classes and features two deadly gene mutations plus ESBL enzyme capabilities?

There’s really only one way this happens (and only one way) — you have to expose this strain of e.coli to all eight classes of antibiotics drugs. Usually this isn’t done at the same time, of course: You first expose it to penicillin and find the surviving colonies which are resistant to penicillin. You then take those surviving colonies and expose them to tetracycline. The surviving colonies are now resistant to both penicillin and tetracycline. You then expose them to a sulfa drug and collect the surviving colonies from that, and so on. It is a process of genetic selection done in a laboratory with a desired outcome. This is essentially how some bioweapons are engineered by the U.S. Army in its laboratory facility in Ft. Detrick, Maryland (http://en.wikipedia.org/wiki/Nation…).

Although the actual process is more complicated than this, the upshot is that creating a strain of e.coli that’s resistant to eight classes of antibiotics requires repeated, sustained expose to those antibiotics. It is virtually impossible to imagine how this could happen all by itself in the natural world. For example, if this bacteria originated in the food (as we’ve been told), then where did it acquire all this antibiotic resistance given the fact that antibiotics are not used in vegetables?

When considering the genetic evidence that now confronts us, it is difficult to imagine how this could happen “in the wild.” While resistance to a single antibiotic is common, the creation of a strain of e.coli that’s resistant to eight different classes of antibiotics — in combination — simply defies the laws of genetic permutation and combination in the wild. Simply put, this superbug e.coli strain could not have been created in the wild. And that leaves only one explanation for where it really came from: the lab.

Engineered and then released into the wild

The evidence now points to this deadly strain of e.coli being engineered and then either being released into the food supply or somehow escaping from a lab and entering the food supply inadvertently. If you disagree with that conclusion — and you’re certainly welcome to — then you are forced to conclude that this octobiotic superbug (immune to eight classes of antibiotics) developed randomly on its own… and that conclusion is far scarier than the “bioengineered” explanation because it means octobiotic superbugs can simply appear anywhere at any time without cause. That would be quite an exotic theory indeed.

My conclusion actually makes more sense: This strain of e.coli was almost certainly engineered and then released into the food supply for a specific purpose. What would that purpose be? It’s obvious, I hope.

It’s all problem, reaction, solution at work here. First cause a PROBLEM (a deadly strain of e.coli in the food supply). Then wait for the public REACTION (huge outcry as the population is terrorized by e.coli). In response to that, enact your desired SOLUTION (total control over the global food supply and the outlawing of raw sprouts, raw milk and raw vegetables).

That’s what this is all about, of course. The FDA relied on the same phenomenon in the USA when pushing for its recent “Food Safety Modernization Act” which essentially outlaws small family organic farms unless they lick the boots of FDA regulators. The FDA was able to crush farm freedom in America by piggybacking on the widespread fear that followed e.coli outbreaks in the U.S. food supply. When people are afraid, remember, it’s not difficult to get them to agree to almost any level of regulatory tyranny. And making people afraid of their food is a simple matter… a few government press releases emailed to the mainstream media news affiliates is all it takes.

First ban the natural medicine, then attack the food supply

Now, remember: All this is happening on the heels of the EU ban on medicinal herbs and nutritional supplements — a ban that blatantly outlaws nutritional therapies that help keep people healthy and free from disease. Now that all these herbs and supplements are outlawed, the next step is to make people afraid of fresh food, too. That’s because fresh vegetables are medicinal, and as long as the public has the right to buy fresh vegetables, they can always prevent disease.

But if you can make people AFRAID of fresh vegetables — or even outlaw them altogether — then you can force the entire population onto a diet of dead foods and processed foods that promote degenerative disease and bolster the profits of the powerful drug companies.

It’s all part of the same agenda, you see: Keep people sick, deny them access to healing herbs and supplements, then profit from their suffering at the hands of the global drug cartels.

GMOs play a similar role in all this, of course: They’re designed to contaminate the food supply with genetic code that causes widespread infertility among human beings. And those who are somehow able to reproduce after exposure to GMOs still suffer from degenerative disease that enriches the drug companies from “treatment.”

Do you recall which country was targeted in this recent e.coli scare? Spain. Why Spain? You may recall that leaked cables from Wikileaks revealed that Spain resisted the introduction of GMOs into its agricultural system, even as the U.S. government covertly threatened political retaliation for its resistance. This false blaming of Spain for the e.coli deaths is probably retaliation for Spain’s unwillingness to jump on the GMO bandwagon. (http://www.naturalnews.com/030828_G…)

That’s the real story behind the economic devastation of Spain’s vegetable farmers. It’s one of the subplots being pursued alongside this e.coli superbug scheme.

Food as weapons of war – created by Big Pharma?

By the way, the most likely explanation of where this strain of e.coli was bioengineered is that the drug giants came up with it in their own labs. Who else has access to all the antibiotics and equipment needed to manage the targeted mutations of potentially thousands of e.coli colonies? The drug companies are uniquely positioned to both carry out this plot and profit from it. In other words, they have the means and the motive to engage in precisely such actions.

Aside from the drug companies, perhaps only the infectious disease regulators themselves have this kind of laboratory capacity. The CDC, for example, could probably pull this off if they really wanted to.

The proof that somebody bioengineered this e.coli strain is written right in the DNA of the bacteria. That’s forensic evidence, and what it reveals cannot be denied. This strain underwent repeated and prolonged exposure to eight different classes of antibiotics, and then it somehow managed to appear in the food supply. How do you get to that if not through a well-planned scheme carried out by rogue scientists? There is no such thing as “spontaneous mutation” into a strain that is resistant to the top eight classes of brand-name antibiotic drugs being sold by Big Pharma today. Such mutations have to be deliberate.

Once again, if you disagree with this assessment, then what you’re saying is that NO, it wasn’t done deliberately… it happened accidentally! And again, I’m saying that’s even scarier! Because that means the antibiotic contamination of our world is now at such an extreme level of overkill that a strain of e.coli in the wild can be saturated with eight different classes of antibiotics to the point where it naturally develops into its own deadly superbug. If that’s what people believe, then that’s almost a scarier theory than the bioengineering explanation!

A new era has begun: Bioweapons in your food

But in either case — no matter what you believe — the simple truth is that the world is now facing a new era of global superbug strains of bacteria that can’t be treated with any known pharmaceutical. They can all, of course, be readily killed with colloidal silver, which is exactly why the FDA and world health regulators have viciously attacked colloidal silver companies all these years: They can’t have the public getting its hands on natural antibiotics that really work, you see. That would defeat the whole purpose of making everybody sick in the first place.

In fact, these strains of e.coli superbugs can be quite readily treated with a combination of natural full-spectrum antibiotics from plants such as garlic, ginger, onions and medicinal herbs. On top of that, probiotics can help balance the flora of the digestive tract and “crowd out” the deadly e.coli that might happen by. A healthy immune system and well-functioning digestive tract can fight off an e.coli superbug infection, but that’s yet another fact the medical community doesn’t want you to know. They much prefer you to remain a helpless victim lying in the hospital, waiting to die, with no options available to you. That’s “modern medicine” for ya. They cause the problems that they claim to treat, and then they won’t even treat you with anything that works in the first place.

Nearly all the deaths now attributable to this e.coli outbreak are easily and readily avoidable. These are deaths of ignorance. But even more, they may also be deaths from a new era of food-based bioweapons unleashed by either a group of mad scientists or an agenda-driven institution that has declared war on the human population.