El Estado es la Más Grande Amenaza

Por Luis R. Miranda
The Real Agenda
Noviembre 17, 2010

En las últimas décadas, ha sido muy confuso para muchos cuales son los asuntos en los cuales el gobierno debe tener injerencia y cuales no; así como cuales son las libertades que tenemos como individuos. Esta confusión entre los ciudadanos ha desencadenado la más grande toma de poder, quizás de la historia de la humanidad. Si queremos rescatar nuestras libertades y derechos, debemos entonces refutar las acciones de la política moderna; debemos repudiar las presunciones y y prerrogativas que permiten que pocas personas amasen un poder tan vasto y lo usen para oprimir al resto de la población.

Claramente se puede ver que el “gobierno” ha sido el recipiente más grande de caridad intelectual desde el inicio del siglo pasado. Sin embargo, la coerción ejercida por el “gobierno” ha sido poco discutida en el ambiente político y social, y más bien es visto como natural, casi autóctono. Entre más poder el gobierno absorbe, menos discussión hay sobre los que comete y como ese poder debería volver a las manos de los ciudadanos. Parece haber un “acuerdo de caballeros” entre los filósofos de la política quienes pretenden que el gobierno es más noble de lo que realmente es. Ellos usan guantes blancos cuando discuten y describen la naturaleza del Estado y como este se comporta.

Como se ha discutido en foros alternativos, el asunto más trascendente hoy día no es Conservatismo sobre Liberalismo o viceversa, sino Estatismo. Este último es la creencia que el gobierno es superior al individuo, al ciudadano y que el progreso de una Nación, de una Región, de un Continente, depende de extender los poderes del Estado, esos poderes arbitrarios que los burócratas del gobierno supuestamente usarán para hacer que su gente sea más feliz.

¿Qué tipo de bestia, de ente es el gobierno? ¿Es un órgano eficiente, una máquina que constantemente mejora la vida de los ciudadanos? O es una excavadora que destruye la tierra y dejándola expuesta a lo que cualquiera con un poco de poder quiera hacer con ella, aunque esto signifique la destrucción de la vida de muchas personas?

La búsqueda de una fórmula para que el gobierno sirva a sus creadores originales y legales es comparada a encontrar el Santo Grial. No solo esta formula no se ha encontrado, sino que los poderes del Estado se han expandido sin descanso. Aún así los filósofos de la política creen y analizan el desempeño del gobierno como si este fuese un SER benevolente. Esto es como basar el estudio de la geografía en la presunción de que la Tierra es plana. De hecho, muchos analistas políticos opinan del gobierno como si este fuese un mago, que enuncia y anuncia ideas grandiosas, ordena iniciativas importantes y que este simboliza todo lo que es bueno en la sociedad. Sin embargo, para que el análisis de un filósofo de la política tenga cualquier validad, este debe comenzar arrancando la cortina que esconde la naturaleza del Estado.

El confiar en gobiernos de origen contemporáneo requiere que se divida a la humanidad en dos grupos: uno compuesto por individuos a quienes se les confía el poder de dominar las vidas de otras personas, y un segundo compuesto por individuos quienes no pueden ni siquiera decidir que hacen con su propias vidas. Directrices modernas dan a unas pocas personas el poder de ser Dios, cuando se trata de decidir sobre las vidas, la propiedad y la tranquilidad de otros. El pensamiento político actual presume que imponer barreras al poder del Estado es algo negativo, pero imponerlas a los ciudadanos es positivo. Se quiere que los individuos automáticamente piensen lo mejor del gobierno, aunque quienes controlan todo asumen lo peor del ciudadano.

La historia muestra que la aparición del pensamiento sobre la inevitabilidad del Estado también trajo el declive de la libertad del individuo. No podemos adorar al Estado sin tener que poner al individuo debajo del zapato del político y el burócrata. Glorificar al Estado es aceptar su poder de coerción y su domínio. Es exactamente subyugar a un grupo bajo las voluntades que otro grupo dicta.

El Estado Benefactor es basado en la ilusión de que el gobierno puede ayudar a los ciudadanos sin peligro de acabar con su habilidad de pararse y caminar por si solo. A los individuos se nos enseña que depender del gobierno es igual a ser auto-dependientes, o mejor que eso. La única libertad que un individuo tiene hoy es aquella que se encuentra en las pequeñas endijas pre-aprobadas por sus dioses burócratas. El ciudadano es obligado a permitir que cualquier empleado del gobierno decida por él o ella, si este piensa que sabe más y mejor que el propio individuo.

Si servidumbre o esclavitud es la falta de libertad del individuo, especialmente cuando incluye decisiones sobre su propia vida, ¿porqué se ve como normal el descontrolado aumento de los poderes que el gobierno tiene sobre los ciudadanos? Individuos libres, ciudadanos libres, son aquellos que pueden escoger, decidir sobre sus propias vidas. Por el contrario, cada vez que el gobierno anula o desafía esas libertades, efectivamente elimina parte de nuestras vidas.

La Falsa Democracia

Hoy, la palabra Democracia sirve para enmascarar, como una etiqueta para engañar a la gente y para que ellos piensen que el gobierno nunca abusará sus poderes. Votar en las llamadas democracias se transformó en un proceso en el que el gobierno perpetúa su control sobre la población. Las elecciones se han transformado en un método para medir el desprecio popular hacia los políticos. La pregunta que frecuentemente se hace sobre quien controla el látigo es ahora más importante que otras como si el gobierno está haciendo uso limitado de sus poderes.

Se piensa que la posibilidad de protestar cada cuatro o cinco años es la única forma de proteger las libertades de los ciudadanos. En muchos casos, los ciudadanos son adoctrinados a través del sistema educativo, que ellos podrán controlar a sus gobiernos, sin importar que tan grande este sea. La verdad es que entre más grande sea el gobierno, menos importante es el ciudadano, el votante. La idea moderna de Democracia es una que se remonta a tiempos cuando el gobierno era un décimo del tamaño actual. El gobierno de la mayoría es hoy día la mejor forma de permitir los abusos del gobierno, y quizá la barrera más grande que existe para que los ciudadanos entiendan el orígen de ese gobierno. Lo que está claro es que ninguna teoría política puede disfrazar la abismal diferencia entre el poco poder que el ciudadano tiene para restringir las acciones del gobierno y el gigantesco poder que este tiene para maniatar al individuo.

La Democracia moderna es ahora una teoría super glorificada con la que los controladores mantienen a los esclavos en sus jaulas. Esto es claro en cada elección. Son los individuos libres cuando votan para perpetuarse como esclavos del Estado? Supuestamente, mientras los votantes son permitidos de apretar el botón, ellos mantienen su autonomía, no importa cuantos botones el gobierno pueda apretar después. La Democracia es aún más corrupta por la demagogia que apoya la idea que el derecho a votar es una licencia para robar.

Fé en los poderes del Estado inunda las teorías políticas contemporáneas. Justicia es una palabra que se utiliza libremente para engañar a los ciudadanos mientras los políticos agregan una cadena más en sus brazos. El pensamiento generalizado es que entre más actividades el gobierno determina como criminales, más justa se vuelve la sociedad. Entre más estrecho es el espacio para disfrutar nuestras vidas como individuos, más se piensa que nuestra alma se eleva.

Los ciudadanos se han convertido en una subclase mientras los valores de los políticos y los burócratas gobiernan coercivamente a la población de la misma forma en que los conquistadores lo hicieron con los nativos en América, Asia y África en el siglo XIX. La justicia no es más un objetivo real, sino cualquier cosa que sirva los interéses políticos y burocráticos del gobierno.

En el siglo XIX, los socialistas se burlaron y ridiculizaron la idea de que el gobierno debía ser un órgano limitado que protegiera a los ciudadanos. Desde entonces, el gobierno se ha convertido en una máquina usada para rediseñar la sociedad, controlar la economía y salvar a las personas de sí mismas. Los gobiernos se han transformado en ladrones frente a los cuales ningún activo, contrato, o domínio está a salvo. La política es hoy una maraña de sobornos que ata todo lo que el gobierno toca. La política y los políticos son dominados por el lavado de dinero político de un grupo a otro, de una generación a la otra, de la población en general a un subgrupo (hacendados, por ejemplo); y cuando sus promesas no se transforman en realidad, las mentiras no se consideran un crímen. La noción de que el gobierno tiene el derecho inherente a ser obedecido es la mentira más costosa de todas.

Fabricando Disidencia: Globalistas y Elites Controlan Movimientos Populares

El Foro Social Mundial y el Foro Económico Mundial, las ONG’s y movimientos de oposición a la globalización son controlados por las mismas fuerzas ante las cuales protestan.

Traducción:  Luis R. Miranda
Por Michel Chossudovsky

La fabricación de consentimiento implica la manipulación y la formación de la opinión pública. Se establece la conformidad y aceptación a la autoridad y la jerarquía social. Se busca el cumplimiento de un orden social establecido.

Los movimientos populares son controlados por los globalistas usando sus propios "líderes", quienes se hincan ante los controladores.

La fabricación de consentimiento, es la presentación a la opinión pública, de la principal narrativa de los medios de comunicación, sus mentiras y falsedades. Bajo la ilusión de capitalismo contemporáneo, la ilusión de democracia debe prevalecer. Es en el interés de las élites corporativas de aceptar la disidencia y la protesta como una característica del sistema en la medida en que no pongan en peligro el orden social establecido. El propósito no es reprimir la disidencia, sino, por el contrario, dar forma y moldear el movimiento de protesta, para establecer el límite a la disidencia. Para mantener su legitimidad, las élites económicas favorecen formas de oposición limitadas y controladas, con el fin de prevenir el desarrollo de formas radicales de protesta, lo que podría sacudir los cimientos mismos y las instituciones del capitalismo global. En otras palabras, “la fabricación de disidencia” actúa como una “válvula de seguridad”, que protege y sostiene el Nuevo Orden Mundial. Para ser eficaz, sin embargo, el proceso de “fabricación de disidencia” debe ser cuidadosamente regulado y supervisado por los que son objeto del movimiento de protesta.

El financiamiento de la disidencia

¿Cómo se ha logrado crear y mantener el proceso de fabricación de la disidencia? Esencialmente “financiando la disidencia”, es decir, mediante la canalización de recursos financieros de los que son objeto del movimiento de protesta a los que están involucrados en la organización del movimiento de protesta. La cooptación no se limita a la compra de favores de los políticos. Las élites económicas – que controlan grandes fundaciones – también supervisan el financiamiento de numerosas organizaciones no gubernamentales y de la sociedad civil, que históricamente han estado involucrados en el movimiento de protesta contra el orden económico y social establecido. Los programas de muchas organizaciones no gubernamentales y movimientos populares dependen en gran medida tanto de fondos públicos como privados, incluyendo las fundaciones Ford, Rockefeller, McCarthy, entre otras. El movimiento anti-globalización se opone a Wall Street y a los gigantes del petróleo controlados por Rockefeller, y otros. Sin embargo, las fundaciones y organizaciones benéficas de Rockefeller y otros, generosamente fundan redes progresivas anti-capitalistas, así como los ecologistas (frente a las grandes petroleras) con el fin último de supervisar y formar sus diversas actividades. Los mecanismos de “fabricación de disidencia” requieren un entorno de manipulación, un proceso de presión y la sutil cooptación de los individuos dentro de las organizaciones progresistas, incluyendo coaliciones anti-guerra, ambientalistas y el movimiento anti-globalización. Considerando que los medios de comunicación “fabrica consentimiento”, la compleja red de organizaciones no gubernamentales (incluidos segmentos de medios alternativos) son utilizados por las élites corporativas para moldear y manipular el movimiento de protesta. A raíz de la desregulación del sistema financiero mundial en la década de 1990 y el rápido enriquecimiento de las entidades financieras, el financiamiento a través de fundaciones y organizaciones benéficas se ha disparado. En una amarga ironía, parte de las ganancias fraudulentas en Wall Street en los últimos años se han reciclado y dado a fundaciones exentas de impuestos y organizaciones benéficas. Estas inesperadas ganancias financieras no sólo han sido utilizadas para comprar políticos, también han sido canalizadas a las organizaciones no gubernamentales, institutos de investigación, centros comunitarios, grupos religiosos, ambientalistas, medios de comunicación alternativos, grupos de derechos humanos, etc. “La disidencia fabricada” también se aplica a “corporaciones de izquierda” y “medios de comunicación progresistas “, financiados por ONG’s o directamente por las fundaciones. El objetivo interno es “fabricación disidencia” y establecer los límites “políticamente correctos” de oposición. A su vez, muchas ONG’s están infiltradas por informantes a menudo en nombre de las agencias de inteligencia occidentales. Por otra parte, un segmento cada vez mayor de los medios de comunicación alternativos progresistas en Internet se ha vuelto dependiente del financiamiento de fundaciones empresariales y organizaciones benéficas.

Activismo por etapas

Los movimientos de protesta popular son directamente controlados por fundaciones y "organizaciones benéficas" que financian sus actividades.

El objetivo de las élites corporativas ha sido el de fragmentar el movimiento popular en una gran mosaico individual. La guerra y la globalización ya no están en la vanguardia del activismo de la sociedad civil. El Activismo tiende a ocurrir poco a poco. No hay integración de los movimientos contra la globalización y el anti-guerra. La crisis económica, no se considera como relacionada a la guerra patrocinadas por los países poderosos como EE.UU. La disidencia se ha compartimentado. Movimientos independientes que pretenden atacar diferentes asuntos (medio ambiente, globalización, paz, derechos de la mujer, cambio climático) son generosamente financiados para impedir la aparición de un movimiento de oposición masivo coherente. Este mosaico era ya común en la lucha contra la cumbre del G7 y Cumbres de los Pueblos de la década de 1990.

El Movimiento Anti-Globalización

La cumbre anti-globalización en Seattle en 1999 vista como un triunfo para el movimiento anti-globalización: “una coalición histórica de los activistas de cerrar la cumbre de la Organización Mundial del Comercio en Seattle, la chispa que encendió un movimiento global anti-corporativo”. Seattle fue de hecho, una importante encrucijada en la historia del movimiento de masas. Más de 50.000 personas de diversos orígenes, organizaciones de la sociedad civil, derechos humanos, sindicatos y ambientalistas se habían reunido en una búsqueda común. Su objetivo era desmantelar la agenda neoliberal incluyendo su base institucional. Pero Seattle también marcó un cambio importante. Con la aparición de disidencia en todos los sectores de la sociedad, la cumbre de la OMC necesitaba desesperadamente la participación simbólica de los líderes de la sociedad civil “en su interior”, para dar la apariencia de ser “democrático”. Mientras miles de personas convergieron en Seattle, lo que ocurrió detrás de la escena fue una victoria para el neoliberalismo. Un puñado de organizaciones de la sociedad civil que se opusieron formalmente a la OMC han contribuido a legitimar la arquitectura de comercio global de la OMC. En lugar de desafiar a la OMC como un organismo intergubernamental ilegal, acordaron un diálogo previo a la cumbre entre los gobiernos occidentales y la OMC. “Participantes acreditados de las ONG’s fueron invitados a mezclarse en un ambiente amigable con los embajadores, ministros de comercio y los magnates de Wall Street en varios de los eventos oficiales, incluidos los numerosos cócteles y recepciones. La agenda oculta era debilitar y dividir el movimiento de protesta y orientar el movimiento anti-globalización en áreas que no pusieran en peligro los intereses del establecimiento comercial. Financiados por fundaciones privadas (como Ford, Rockefeller, Rockefeller Brothers, Charles Stewart Mott, la Fundación para la Ecología Profunda), estos “acreditados” de la sociedad civil se habían posicionado como los grupos de presión, en calidad de oficiales en nombre del movimiento popular. Al estar dirigidos por destacados activistas sus manos fueron atadas. En última instancia contribuyeron (sin saberlo) a debilitar el movimiento anti-globalización al aceptar la legitimidad de lo que es esencialmente una organización ilegal. (El acuerdo de la Cumbre de Marrakech de 1994 que condujo a la creación de la OMC el 1 de enero de 1995). Los líderes de las ONG tenían pleno conocimiento de dónde el dinero venía. Sin embargo, dentro de los EE.UU. y la comunidad europea de las ONG, las fundaciones y organizaciones benéficas son consideradas como órganos filantrópicas independientes, aparte de las empresas, a saber, la Fundación Rockefeller Brothers, por ejemplo, se considera como separada y distinta del imperio de la familia Rockefeller, de los bancos y las compañías petroleras. Con los sueldos y gastos de operación en función de las fundaciones privadas, se convirtió en una rutina aceptada: En una lógica retorcida, la batalla contra el capitalismo corporativo ha sido una pelea con los fondos de las fundaciones exentas de impuestos contra el capitalismo corporativo. Las ONG’s fueron capturadas en una camisa de fuerza, su propia existencia depende de las fundaciones. Sus actividades fueron monitoreadas de cerca. En una lógica retorcida, la propia naturaleza del activismo anti-capitalismo corporativo fue controlada indirectamente por los capitalistas corporativos a través de sus fundaciones independientes.

“Vigilantes Progresivos”

En esta saga de la evolución, las élites empresariales cuyos intereses son debidamente atendidos por el FMI, el Banco Mundial y la OMC, fundan (a través de sus diversas fundaciones e instituciones de beneficencia) a las organizaciones que están a la vanguardia del movimiento de protesta contra la OMC y las instituciones financieras basadas en Washington. Con el apoyo de dinero de las fundaciones, varios “perros guardianes” fueron creados por las organizaciones no gubernamentales para vigilar la aplicación de las políticas neoliberales, pero sin plantear la cuestión más amplia de cómo los gemelos de Bretton Woods y la OMC, a través de sus políticas, han contribuido al empobrecimiento de millones de personas. El Programa de Ajuste Estructural para la Revisión Participativa de Redes (SAPRIN) fue establecido por Development Gap, órgano del USAID y las ONG’s financiadas por el Banco Mundial con sede en Washington DC. Está ampliamente documentado que la imposición del Programa de Ajuste Estructural del FMI y el Banco Mundial (PAE) en los países en desarrollo constituye una forma flagrante de injerencia en los asuntos internos de estados soberanos en nombre de las instituciones acreedoras. En lugar de desafiar la legitimidad de la “medicina económica mortal” el FMI y el Banco Mundial, la organización de SAPRIN trató de establecer un papel de participación para las organizaciones no gubernamentales, trabajando mano a mano con la USAID y el Banco Mundial. El objetivo era dar un “rostro humano” a la agenda política neoliberal, en lugar de rechazar el marco del FMI y del Banco Mundial: “SAPRIN es la red global de la sociedad civil que tomó su nombre de la Iniciativa de Ajuste Estructural de Revisión Participativa (SAPRI), que se puso en marcha con el Banco Mundial y su presidente, Jim Wolfensohn, en 1997. SAPRI está diseñado como un ejercicio tripartito para reunir a las organizaciones de la sociedad civil, sus gobiernos y el Banco Mundial en un examen conjunto de los programas de ajuste estructural (PAE) y la exploración de opciones políticas nuevas. Se trata de legitimar un papel “activo” de la sociedad civil en la toma de decisiones económicas, ya que está diseñado para indicar las áreas en que los cambios en las políticas económicas y en el proceso de formulación de políticas económicas se requieren. (http://www.saprin.org/overview.htm página web de SAPRIN, énfasis agregado) Del mismo modo, el Observatorio del Comercio (antes OMC Watch), que opera en Ginebra es un proyecto del Instituto de Política Agrícola y Comercial de Minneapolis (IATP), que es generosamente financiado por Ford, Rockefeller, Charles Stewart Mott, entre otros. (Véase el cuadro 1).

Fuente: http://activistcash.com/organization_financials.cfm/o/16-institute-for-agriculture-and-trade-policy

El Observatorio del Comercio tiene el mandato de supervisar la Organización Mundial del Comercio (OMC), el Tratado de Libre Comercio (TLC y la propuesta Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA). (IATP, sobre comercio Observatorio, consultado septiembre de 2010). El Observatorio del Comercio es también para obtener datos e información, así como fomentar la “gobernabilidad” y “responsabilidad”. Nunca en estás iniciativas se promueve la rendición de cuentas a las víctimas de las políticas de la OMC o la rendición de cuentas por parte de los protagonistas de las reformas neoliberales. Las funciones del Observatorio del Comercio de ninguna manera es una amenaza para la OMC. Todo lo contrario: la legitimidad de las organizaciones y los acuerdos comerciales no son cuestionados.

El Foro Económico Mundial

El movimiento popular ha sido secuestrado. La selección de los intelectuales,

El Foro Económico Mundial es compuesto de elitistas, académicos y varios artistas como el cantante de U2, Bono, quienes se encargan de llevar el falso sentido de inclusión a los grupos "sin voz".

los ejecutivos de los sindicatos, y los líderes de organizaciones de la sociedad civil (entre ellas Oxfam, Amnistía Internacional, Greenpeace) suelen ser invitados al Foro Económico Mundial de Davos, donde se mezclan con los más poderosos del mundo; los actores económicos y políticos. Esta mezcla de las élites empresariales del mundo con “progresistas” escogidos al dedo es parte del ritual que crea y mantiene el proceso de “fabricación de la disidencia”. El truco consiste en seleccionar personalmente selectivamente los líderes de la sociedad civil, en quien “podemos confiar” e integrarlos en un “diálogo”, córtarlos de sus bases, que se sientan que son “ciudadanos globales” que actúen en nombre de sus compañeros de trabajo pero; los hacen actuar de una manera que sirva a los intereses del Establecimiento y de las Empresas: “La participación de las ONG’s en la reunión anual de Davos es la evidencia del hecho de que a propósito [se] trata de integrar un amplio espectro de los actores principales en la sociedad … en la definición y la promoción del programa global … Creemos que el Foro Económico Mundial ofrece a la comunidad de negocios el marco ideal para realizar actividades de colaboración con los demás actores principales [ONG] de la economía mundial para “mejorar el estado del mundo”, que es la misión del Foro. (Foro Económico Mundial , Comunicado de Prensa 05 de enero 2001)

El Foro Económico Mundial no representa a la comunidad empresarial en general. Es un encuentro elitista: Sus miembros son gigantescas corporaciones mundiales (con un mínimo de 5000 millones de dólares en volumen de negocios anual). Las organizaciones no gubernamentales (ONG) son vistas como socios “partes interesadas”, así como un conveniente “portavoz de los sin voz que a menudo son excluidos de la toma de decisiones.” (Foro Económico Mundial – Organizaciones No Gubernamentales, 2010)

“Ellos [la ONG] reproducen una gran variedad de papeles en la asociación con el Foro para mejorar el estado del mundo, incluyendo servir como un puente entre las empresas, el gobierno y la sociedad civil, la conexión de los políticos responsables a la base, aportando soluciones prácticas … ” La sociedad civil “asociada” con empresas internacionales en nombre de los “sin voz”. ¿Quiénes quedan “excluidos”? Ejecutivos sindicales son también co-optados, en detrimento de los derechos de los trabajadores. Los dirigentes de la Federación Internacional de Sindicatos (IFTU), la AFL-CIO, la Confederación Europea de Sindicatos, el Canadian Labour Congress (CLC), entre otros, suelen ser invitados a asistir a las reuniones anuales del Foro Económico Mundial en Davos, así como a las cumbres regionales. También participan en el Foro Económico Mundial líderes de la comunidad del trabajo que se centran en los patrones de comportamiento mutuamente aceptables para el movimiento obrero. El Foro Económico Mundial “, estima que la voz de Trabajo es importante para el diálogo sobre cuestiones de dinámica de la globalización, la justicia económica, la transparencia y la rendición de cuentas, y garantizar un sano sistema financiero global”. “La garantía de un sano sistema financiero mundial” conducido por el fraude y la corrupción? La cuestión de los derechos de los trabajadores no se menciona. (Foro Económico Mundial – Los líderes del Trabajo, 2010).

El Foro Social Mundial: “Otro mundo es posible”

La cumbre de Seattle contra la globalización en 999 sentó las bases para el desarrollo del Foro Social Mundial.

El Foro Social Mundial constituye uno de los engaños más grandes al movimiento de oposición al globalismo y capitalismo global de las élites.

La primera reunión del Foro Social Mundial tuvo lugar en enero de 2001, en Porto Alegre, Brasil. Este encuentro internacional contó con la participación de decenas de miles de activistas de organizaciones de base y organizaciones no gubernamentales. La reunión del FSM de las ONG y organizaciones progresistas se llevó a cabo simultáneamente con el Foro Económico Mundial de Davos (WEF). La intención era ser la voz de la oposición y la disidencia al Foro Económico Mundial con sus líderes empresariales y ministros de finanzas. El Foro Social Mundial desde el principio fue una iniciativa del ATTAC de Francia y varias organizaciones no gubernamentales brasileñas: “… En febrero de 2000, Bernard Cassen, director de una ONG francesa llamada ATTAC, Oded Grajew, jefe de una organización de empresarios brasileños, y Francisco Whitaker, jefe de una asociación de organizaciones no gubernamentales de Brasil, se reunieron para discutir una propuesta de “evento mundial de la sociedad civil”, en marzo de 2000, que formalmente garantizó el apoyo del gobierno municipal de Porto Alegre y el gobierno del estado de Rio Grande do Sul, ambas controladas en su momento por el Partido de los Trabajadores brasileño (PT) … . Un grupo de ONG’s francesas, incluidas las de ATTAC, los amigos de L’Humanité, y Amigos de Le Monde Diplomatique, patrocinó un Foro Social Alternativo en París titulado “Un año después de Seattle”, a fin de preparar una agenda para las protestas que se realizaron en la próxima cumbre de la Unión Europea en Niza. Los oradores pidieron que “la reorientación de ciertas instituciones internacionales como la OMC, FMI, Banco Mundial, … a fin de crear una globalización desde abajo” y “la construcción de un movimiento internacional de ciudadanos, no para destruir el FMI, sino reorientar sus misiones.” (Por la Unidad de Investigación de Economía Política, Economía y Política del Foro Social Mundial, Global Research, 20 de enero 2004) Desde el principio, en 2001, el FSM fue apoyado por el financiamiento de la Fundación Ford, que se sabe tiene vínculos con la CIA que se remontan a la década de 1950: “La CIA utiliza fundaciones filantrópicas como el conducto más efectivo para canalizar grandes sumas de dinero a proyectos de la Agencia sin alertar a los destinatarios sobre su origen. ” (James Petras, la Fundación Ford y la CIA, Global Research, 18 de septiembre de 2002)

El mismo procedimiento de cumbres financiadas por donantes que caracterizó a las cumbres de la década de 1990 (Cumbre Popular) se incorporó en el Foro Social Mundial (FSM): “… Otros financistas del FSM (o ‘socios’, como se les conoce en la terminología FSM) incluyó la Fundación Ford, – baste decir aquí que ha trabajado siempre en la más estrecha colaboración con los EE.UU. y la Agencia Central de Inteligencia para avanzar los intereses estratégicos de EE.UU., la Fundación Heinrich Boll, que es controlada por el partido alemán Los Verdes, socio en el presente [2003] el gobierno alemán y un partidario de las guerras en Yugoslavia y Afganistán (su líder, Joschka Fischer, es el [ex] ministro de Relaciones Exteriores de Alemania), y los principales organismos de financiamiento como Oxfam (Reino Unido), Novib (Países Bajos), ActionAid (Reino Unido), y así sucesivamente. Sorprendentemente, un miembro del Consejo Internacional del FSM, reporta que “fondos considerables” recibidos de estos organismos “hasta ahora no despertaron ningún debate significativo [en los cuerpos FSM] sobre las posibles relaciones de dependencia que pueden generar.” Sin embargo, admite que con el fin de obtener fondos de la Fundación Ford, los organizadores tuvieron que convencer a la base de que el Partido de los Trabajadores no estaba involucrado en el proceso.” Dos puntos vale la pena señalar aquí. En primer lugar, esta establece que los fundadores fueron capaces de torcer brazos y determinar el papel de las diferentes fuerzas en el Foro Social Mundial – que tenían que ser “convencidas” de las credenciales de los que estarían involucrados. En segundo lugar, si los donantes se opusieron a la participación del domesticado Partido de los Trabajadores, serían aún más enérgicamente reconocidos por las fuerzas genuinamente anti-imperialistas. Que lo hicieron quedó o claro como se describe quienes fueron incluidos y quién excluido en la segunda y tercera reunión del Foro Social Mundial …. … La cuestión del financiamiento [del FSM] ni siquiera figura en la Carta de Principios del FSM, adoptada en junio de 2001. Marxistas, siendo materialistas, dirian que se debe mirar la base material del foro para comprender su naturaleza. (No se tiene que ser marxista para entender que “el que paga manda”.) Sin embargo, el FSM no está de acuerdo. Puede retirar fondos de las instituciones imperialistas como la Fundación Ford, mientras que lucha contra “la dominación del mundo por los globalistas y cualquier forma de imperialismo” (Unidad de Investigación para la Economía Política, Economía y Política del Foro Social Mundial, Global Research, 20 de enero de 2004)

La Fundación Ford otorgó apoyo básico para el Foro Social Mundial, con contribuciones indirectas a través de “organizaciones asociadas” de la Fundación MacArthur, la Fundación Charles Stewart Mott, la Fundación Friedrich Ebert, la Fundación W. Alton Jones, la Comisión Europea, varios gobiernos europeos ( incluido el Gobierno laborista de Tony Blair), el gobierno canadiense, así como una serie de organismos de la ONU (entre ellas la UNESCO, el UNICEF, el PNUD, la OIT y la FAO). Además del apoyo núcleo inicial de la Fundación Ford, muchas de las organizaciones de la sociedad civil participantes reciben financiamiento de grandes fundaciones y organizaciones benéficas. A su vez, los EE.UU. y las ONG europeas a menudo funcionan como organismos de financiamiento secundario canalizando dinero de las fundaciones Ford y Rockefeller a las organizaciones asociadas en los países en desarrollo, incluidos los campesinos y movimientos de derechos humanos. El Consejo Internacional (CI) del FSM se compone de representantes de organizaciones no gubernamentales, sindicatos, organizaciones de medios de comunicación alternativos, institutos de investigación, muchos de los cuales están fuertemente financiados por fundaciones y gobiernos. (Véase el Fórum Social Mundial). El mismo sindicato, que se suele invitar a mezclarse con los directores ejecutivos de Wall Street en el Foro Económico Mundial (FSM), incluyendo la AFL-CIO, la Confederación Europea de Sindicatos y el Canadian Labor Congress (CLC) también forman parte del Consejo Internacional del FSM. Entre las ONG’s financiadas por fundaciones importantes está el Instituto de Política Agrícola y Comercial (IATP), que supervisa el Observatorio del Comercio con sede en Ginebra en el Consejo Internacional del Foro. La Red de Donantes sobre el Comercio y la Globalización (FTNG), que tiene estatuto de observador en el Consejo Internacional del FSM juega un papel clave. Mientras canaliza ayuda financiera al FSM, también actúa como centro de intercambio de grandes fundaciones. El FTNG se describe como “una alianza de concesionarios de ayuda comprometido a construir comunidades justas y sostenibles en todo el mundo”. Los miembros de esta alianza son la fundación Ford, Rockefeller Brothers, Heinrich Böll, CS Mott, Fundación Merck de la Familia, el Open Society Institute, Tides, entre otros. (Para obtener una lista completa de los organismos de financiamiento del FTNG ver financistas del FNTG). FTNG actúa como entidad de recaudación de fondos en nombre del FSM. Gobiernos occidentales Frenan las cumbres contra la globalización y reprimen el movimiento de protesta. En una amarga ironía, las subvenciones, incluyendo el dinero de la Unión Europea es usado para financiar grupos progresistas (como el FSM) que participan en la organización de protestas contra los mismos gobiernos que financian sus actividades. “Los gobiernos también han sido financistas significativos de grupos de protesta. La Comisión Europea, por ejemplo, financió dos grupos que se movilizaron con un gran número de personas para protestar en las cumbres de la UE en Gotemburgo y Niza. LA lotería nacional de Gran Bretaña, que es supervisada por el gobierno, ayudó a financiar a un grupo en el corazón del contingente británico.” (James Harding, contra el capitalismo, FT.com, 15 de octubre de 2001)

Se trata de un proceso diabólico: El gobierno anfitrión financia la cumbre oficial, así como las reuniones de las organizaciones no gubernamentales que participan activamente en la contra cumbre. También financia la operación de la policía antidisturbios, que tiene el mandato de reprimir a los participantes de las contra cumbres. El objetivo de estas operaciones combinadas, incluyendo acciones violentas cometidas por las fuerzas de policía antidisturbios, es desacreditar el movimiento de protesta e intimidar a sus participantes. El objetivo general es transformar la contra cumbre en un ritual de disidencia, que sirve para defender los intereses de la cumbre oficial y el gobierno anfitrión. Esta lógica ha prevalecido en numerosas cumbres desde la década de 1990. En la Cumbre de 2001 de la ciudad de Quebec, el financiamiento por parte del gobierno federal de Canadá a las ONG y los sindicatos se concedió bajo ciertas condiciones. Un gran segmento del movimiento de protesta fue de hecho excluido de la Cumbre de los Pueblos. A su vez, los organizadores acordaron con las autoridades provinciales y federales que la marcha de protesta se dirigiría a un lugar remoto, unos 10 km fuera de la ciudad, en lugar de hacia el área del centro histórico donde los oficiales de la cumbre del ALCA se encontraban en un perímetro fuertemente custodiado por matones de los servicios privados de seguridad. Estos servicios de seguridad fueron pagados con dineros de los contribuyentes. “En lugar de marchar hacia el vallado del perímetro y la Cumbre de las reuniones de las Américas, organizadores de la marcha eligieron una ruta para marchar desde la Cumbre de los Pueblos a través de zonas residenciales en gran parte vacías y hacia el estacionamiento de un estadio en una zona libre a varios kilómetros de distancia. Henri Massé, el presidente de la Federación des travailleurs et travailleuses du Québec (FTQ), explicó: “Lamento que estamos tan lejos del centro de la ciudad …. Pero era una cuestión de seguridad.

Los líderes de las ONG versus sus Compatriotas

El establecimiento del Foro Social Mundial (FSM) en 2001 fue, sin duda, un hito histórico, que reunió a decenas de miles de activistas comprometidos. Era un lugar importante que permitió el intercambio de ideas y el establecimiento de lazos de solidaridad. Lo que está en juego es el papel ambivalente de los líderes de las organizaciones progresistas. Su íntima relación con los círculos internos de poder, el financiamiento por parte de empresas y el gobierno, los organismos de ayuda, el Banco Mundial, etc, socava sus relaciones y responsabilidades para con sus bases. El objetivo de la “disidencia fabricada” es precisamente eso: mantener a los líderes a distancia de sus bases como un medio eficaz para silenciar y debilitar las acciones populares. La mayoría de las organizaciones de base que participan en el Foro Social Mundial, incluyendo campesinos, trabajadores y organizaciones estudiantiles, firmemente comprometidas con la lucha contra el neoliberalismo no estaban conscientes de la relación del Consejo Internacional del FSM al financiamiento corporativo, negociado a sus espaldas por un puñado de líderes de ONG’s vinculadas a oficiales y agencias privadas de financiamiento. El financiamiento de las organizaciones progresistas no es incondicional. Su objetivo es “pacificar” y manipular el movimiento de protesta. Condiciones precisas son establecidas por los organismos de financiamiento. Si no se cumplen, los desembolsos son descontinuados. El FSM se define como “un espacio abierto de encuentro para la reflexión, el debate democrático de ideas, formulación de propuestas, el libre intercambio de experiencias y la interconexión de acciones eficaces por parte de grupos y movimientos de la sociedad civil que se oponen al neoliberalismo y a la dominación del mundo por el capitalismo corporativo y cualquier forma de imperialismo, y estamos comprometidos a construir una sociedad centrada en la persona humana “. (Véase el Foro Social Mundial, consultado el 2010).

El FSM es un mosaico de iniciativas individuales que no amenazan directamente o desafían la legitimidad del capitalismo global y sus instituciones. Se reúne anualmente. Se caracteriza por una multitud de sesiones y talleres. En este sentido, una de las características del FSM era mantener el modelo “hágalo usted mismo”, típico de los donantes que financian Cumbres del G-7 contra del Pueblo desde la década de 1990. Esta estructura aparentemente desorganizada se presentó y se usa deliberadamente. Al tiempo que favorece el debate sobre una serie de temas, el marco del FSM no es propicio para la articulación de una plataforma coherente común y un plan de acción dirigido a acabar con el capitalismo global. Por otra parte, la guerra iniciada por los EE.UU. en el Oriente Medio y Asia Central, que estalló pocos meses después de la inauguración de la sede del FSM en Porto Alegre en enero de 2001, no ha sido un tema central en las discusiones del foro. Lo que prevalece es una red extensa y compleja de organizaciones. Las organizaciones de base en los países en desarrollo no son conscientes de que sus ONG’s asociadas en los Estados Unidos o la Unión Europea, que les proporcionan apoyo financiero, son financiadas por grandes fundaciones. El dinero establece restricciones en las acciones de esos movimientos populares. Muchos de estos líderes de ONG’s son personas comprometidas y bien intencionadas que actúan dentro de un marco que establece los límites de la disidencia. Los líderes de estos movimientos son a menudo co-optados, sin siquiera darse cuenta de que, como resultado del financiamiento de las empresas ellos quedan con las manos atadas.

Globalismo financia el movimiento anti-capitalista: una relación absurda y contradictoria

“Otro mundo es posible”, pero no puede ser alcanzado de manera significativa en el marco del presente acuerdo. Una reorganización del Foro Social Mundial, de su estructura organizativa, sus mecanismos de financiación y el liderazgo es necesario. No puede haber ningún movimiento de masas que tenga sentido cuando la disidencia es generosamente financiada por los mismos intereses corporativos que tienen como objetivo limitar y eliminar el movimiento de protesta. En las palabras de McGeorge Bundy, presidente de la Fundación Ford (1966-1979), “Todo lo que la Fundación Ford hace se podría considerar como mecanismos para hacer el mundo seguro para el capitalismo corporativo”.

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Colectivismo: La Doctrina de los Poderosos

Por Luis R. Miranda
The Real Agenda
Abril 18, 2010

El individualismo como concepto que define los derechos del individuo como lo más importante no es el tema de este escrito. El Colectivismocolectivismo como la idea de que el bien común es más importante que el del individuo no es el asunto de este ensayo tampoco. El tema es cómo el colectivismo se utiliza para manipular a los individuos y las masas con el fin de lograr el objetivo nefasto de control absoluto.

El colectivismo es la ideología común en los sistemas totalitarios antiguos y modernos de gobierno. El comunismo, el fascismo y el nazismo tienen una serie de características comunes que son las que comandan estos sistemas pero que no se ven debido a las etiquetas utilizadas para enmascarar esas características, es decir el comunismo, el fascismo y el nazismo, por citar algunas. Estos nombres sólo añaden otra capa de niebla a lo que está debajo de ellos, y que es el colectivismo.

En términos generales, el colectivismo es conocido como el concepto que dicta que el bienestar del grupo es más importante que el del individuo y que cualquier individuo en particular puede ser “sacrificado” por el bien del mayor número posible. Esta idea está incrustada en los sistemas educativos que alimentan las mentes de aquellos que caminan a través de estos por casi un tercio de sus vidas. Vivimos en democracias — se nos dice — y, como tal, es completamente normal que el 51% del total gobierne sobre el resto. La idea de una regla como esta, aunque aparentemente normal, no estaba en los planes de muchos de los que vinieron antes que nosotros. Una democracia como forma de gobierno era, de hecho, rechazada por los que fundaron la mayor parte de lo que hoy es el mundo occidental semi libre.

El colectivismo ha sido y es utilizado por los demagogos y las corporaciones que los apoyan para tomar ventaja de comportamientos y formas de pensar mafiosas de la sociedad, con el fin de perseguir y alcanzar objetivos muy concretos. Es por eso que un documento llamado La Constitución fue escrito en la mayoría de países de todo el mundo. Las Constituciones y todos los derechos y deberes que conllevan, se han creado para limitar los abusos que los fundadores del mundo semi libre correctamente previeron que se producirían en una sociedad como la actual.

Uno de los dichos más famosos que los demagogos utilizan para manipular a las masas es el siguiente: “Estamos haciendo esto por el bien de todos.” Lo que es más asombroso que esta frase, es escuchar a personas que la utilizando, al describir o justificar acciones colectivistas
— muchos de ellos sin saber siquiera lo que significa. Este lavado de cerebro en masa es parte de la visión colectivista manipuladora, para hacer que la gente piense como los demagogos sin saberlo. Otro dictado popular es: “Hacemos lo que está en el mejor interés de la gente”. Cada vez que el demagogo utiliza frases como ésta, la gente no puede dejar de asentir con la cabeza en aceptación.

La ironía de esta forma de pensar es que el demagogo, el líder o el jefe de la Democracia es el que al final puede decidir lo que se hace. Por ejemplo, se decide que no habrá atención médica a las personas que tienen 70 años o más, porque es por el bien de todos. El líder o demagogo se alió con sus fervientes seguidores para promover la idea y la vende a las masas, que rápidamente la aceptan como evidente. Ellos, por supuesto, olvidan que llegará un momento en que ellos mismos tendrán 70 años de edad.

Pero si un grupo está compuesto por individuos, de dónde salio la palabra ‘grupo’ o su similar ‘colectivo’? ¿De dónde viene la palabra bosque? ¿Puede existir el grupo sin los individuos? ¿Puede existir el bosque sin árboles? Tanto la palabra ‘grupo’ como ‘colectivo’ o ‘bosque’ son creaciones imaginarias. No puedo ver el bosque, pero puedo ver los árboles. ¿Puede alguien ver el grupo? La abstracción de un grupo es lo que el colectivismo como una ideología usa para sacrificar la unidad más importante de ese supuesto grupo, o sea el individuo. Al final, sin embargo, el grupo abstracto es también sacrificado. La diferencia es que este proceso de sacrificio se lleva a cabo un individuo a la vez, en lugar de ser hecho en masa. La razón por la cual esto es hecho así, es porque los demagogos y sus aliados señores feudales necesitan de las olas de colectivistas para mantener su reino. Pero preguntémonos ¿qué pasará cuando en un futuro muy cercano ellos ya no necesiten esa ayuda?

Aunque tanto los colectivistas — no los demagogos o señores feudales — como los individualistas tratan de obtener lo mejor para ellos: la salud, paz, seguridad, justicia; la diferencia radica en la forma en que estos objetivos son alcanzados. Los colectivistas dicen “nosotros usamos la fuerza si es necesario”, no siempre la fuerza física, sino la coacción, por ejemplo. Su pensamiento es casi siempre: “Somos inteligentes. Esa gente tonta por ahí no lo son; y por su propio bienestar, estamos obligados a gobernar sobre ellos.” Esto es lo que piensan los neoconservadores: “La democracia nos ha servido bien, por lo tanto tenemos que imponerla en todo el mundo a toda costa”. A continuación, se aprueba una ley o un decreto presidencial y, de repente, la gente se despierta desnuda sin saber por qué.

Tomemos por ejemplo los pagos a un sistema de seguridad social. En muchos países la gente está obligada a contribuir a un fondo de seguridad social a fin de financiar un programa que supuestamente ofrece atención de salud a los que no tienen los medios para pagarlo. No hace falta describir lo que sucede después, cuando es evidente que los sistemas actuales de seguridad social están totalmente en quiebra y son incapaces de proveer a la gente la atención necesaria, ni siquiera cuando están bien financiados. Lo que se promueve y se facilita es un plan de salud basado en la idea de que los productos farmacéuticos sintéticos son los medios para tratar y curar la enfermedad. Pero si se pregunta a la gente en la calle al respecto, la mayoría de ellos estarían de acuerdo en que es una gran idea obligar al público a dar una porción de sus ingresos para financiar la seguridad social, asistencia sanitaria, los fondos de pensiones, etc.

La diferencia entonces entre los colectivistas y los enfoques individualistas es que los individualistas utilizan otros métodos para reunir o atraer a las personas al tratar de alcanzar una meta. En lugar de la coerción, la persuasión se utiliza. El primer signo de una mente colectivista, o uno que aboga por el colectivismo, es el pensamiento que tiene que haber una ley para todo. Tiene que haber una ley para las personas tontas que no llevan cinturón de seguridad, tiene que haber una ley para aquellos que fuman en sus autos, tiene que haber una ley para aquellos que critican al gobierno, y así sucesivamente. El individualista en su lugar, cree en la libertad de elección. ¿Está mal el humo? ¿Quién soy yo para decidir por los demás? Yo, por supuesto, soy libre de tener mi opinión y de expresarla, pero un individualista no prospera en forzar a la gente a hacer lo que él piensa que es mejor.

Ahora, ¿qué sucede cuando no hay límites a esta visión del mundo donde ‘yo se más y mejor, y por lo tanto hago lo que quiera por el bien de todos? Pensemos en otros ejemplos. ¿Quién podría estar en contra de preservar los bosques — grupo de árboles –, mantener lagos y ríos libres de contaminantes, preservar todas las formas de vida, mantener un sistema económica y financiera sano? Nadie, ¿verdad? Digamos que en teoría se pasa una ley que dice que la tierra no puede ser utilizada para la agricultura o la ganadería debido a que es en el mejor interés de las masas conservar la tierra y los árboles. Es por el bien de todos, ¿no? Bueno, ¿A quién beneficia mantener un grupo de árboles si falta la comida para alimentar a las masas que se supone estamos beneficiando? ¿Qué tal si teóricamente se pasa una ley que prohíba la emisión de CO2, ya que es un contaminante, a pesar de que todos estamos hechos de carbono y las plantas y árboles, incluyendo los que utilizamos para alimentarnos, necesitan de CO2 para vivir? Es razonable, ¿no? Digamos que como una forma de mantener un sistema económico y financiero sanos escribimos un decreto presidencial que permite al gobierno cobrar impuestos al pueblo con el fin de financiar sus interminables políticas de gasto. En el proceso permitimos a una entidad privada crear dinero de la nada y cobrar 30% de interés sobre los préstamos de la moneda. ¿Suena familiar?

Alguien tiene que pagar por las carreteras y parques y la seguridad, ¿no? Sin embargo, vemos una infraestructura en rápida degradación, los gobiernos al borde del precipicio debido a su deuda pendiente y la mayor ola de criminalidad e impunidad en el gobierno y en la calle. Pero está bien, porque es para el bien de todos, ¿verdad? ¿No es en el mejor interés de todos cobrar un impuesto para financiar las escuelas públicas? Por supuesto, la mayoría de la gente inmediatamente dice, sin saber que sus propios hijos están siendo adoctrinados a través de este sistema colectivista de escuelas públicas. Y si alguien no quiere “educar” a sus hijos en el sistema público colectivista, hay leyes creadas para castigar a los padres que decidieron que es mejor para sus hijos ser educados en casa. Hay leyes que cumplir y dineros que cobrar. Hay muy poco o ningún espacio en la forma actual de gobierno para el cumplimiento voluntario, pues las leyes se imponen con la violencia legalizada por parte del gobierno. ¿Qué podría ser más violento arrebatar los niños de alguien debido a la “revolucionaria” idea de educarlos en casa? Sin duda, las escuelas los conocen mejor que los padres y por lo tanto es necesario enviarlos allí! Muchos sin duda pensarán que es necesario dejar a los niños en algún lugar mientras ambos padres de familia trabajan para mantener la familia. “No puedo cuidarlos. Debo trabajar para traer a casa el sustento”. ¿Porqué será que cada vez más padres no pueden pasar tiempo con sus hijos? Talvés porque ha sido diseñado así para destruir la unidad más básica de esa sociedad que los demagogos y sus seguidores juran defender a toda costa: La Familia.

Colectivismo, como es utilizado por los demagogos y empresas que apoyan la falsedad de que el gobierno, especialmente el gobierno grande es la solución a todos los problemas, que es tan constructivo y lo miramos como guía y salvación, es la cortina de humo, es el cebo que la gente ignorante muerde como el pescado más distraído y que con el tiempo nos hace perecer a través de nuestras propias bocas. La forma colectivista de pensar es lo que permitió a socialistas, comunistas y los gobiernos fascistas aparecer y prosperar, y en el proceso, los derechos y la humanidad de la gente es arrancada.

La ideología del colectivismo encuentra prosperidad en la creación de razones para su existencia y lo que hace. Ahí es donde viene la ingeniería social modelando la propia existencia de todo ser humano para convertirse en uno dependiente. Junto con ello, viene la ingeniería de la opinión pública, que es el método utilizado para justificar la actuación de los colectivistas, y allí es cuando oímos, ‘esto es para el bien de todos’ o ‘es en el mejor interés del pueblo’. Aunque a veces se piensa que un país que no tiene personas con sentido crítico es un terreno fértil para el Colectivismo, la verdad es que un lugar sin hombres y mujeres pensantes es una consecuencia directa del colectivismo, y no un estado anterior. El origen del colectivismo se encuentra antes, cuando la gente deja de poner atención y empieza a centrarse en “el gran objetivo” olvidándose que un concepto tan abstracto no podría existir si no fuera por ellos como individuos. Se llega a un punto cuando las personas piensan que efectivamente son prescindibles y que su sacrificio ayudará a la mayor cantidad de personas.

Colectivismo trabaja hoy en la premisa de que hay un tipo allá arriba que está a cargo de todo — un presidente o primer ministro — y por lo tanto todo está bien. También funciona tan bien, porque la gente está acostumbrada a que otros tomen decisiones por ellos. De hecho, mucha gente no podría sobrevivir si dependiera de sí mismos para tomar sus propias decisiones sobre asuntos como la salud, economía, política y otros. Esta dependencia fue creada por las mentes colectivistas que guían al sistema a través de las diferentes etapas de la vida. Así que el problema no necesariamente se encuentra en el hombre allá arriba — que todos sabemos es una marioneta — pero en la conciencia individual. No es una cuestión de un buen o un mal hombre, sino de un sistema que debe establecer límites a los que tratan de convertirse en gobernantes y no en funcionarios.

Como se dijo antes, la gente es adoctrinada desde una edad muy joven para dar la bienvenida y aceptar el colectivismo, y con ella el gobierno colectivista; su creador. A su vez, un gobierno que crea y mantiene el control a través del propio sistema educativo garantiza una continua aceptación de la ideología por varias generaciones. Se necesita mucha reflexión, pensamiento crítico, lectura y estudio de la historia — la historia real — para liberarse de la idea con que nos encajan desde el momento en que nacemos. El despertar a esta realidad, sin despertar a los otros — permitiendo así que los colectivistas mantengan el control — es un ejemplo de cómo se es cómplice del sistema. Si por el contrario difundimos el conocimiento de esta realidad, y ayudamos a familiares y amigos a ver a través de la cortina de humo — democracia, socialismo, comunismo, fascismo — llegará un momento en que los colectivistas estarán tan a la intemperie, y tantas personas habrán tomado posesión de sus propias vidas, que el sistema simplemente colapsará.