¿Cuándo la percepción de legalidad dinamita la ética y la moral?

POR LUIS MIRANDA | THE REAL AGENDA | FEBRERO 11, 2013

Las terribles consecuencias de tener un abogado como presidente de un país son bien conocidas. De acuerdo a muchos abogados, la legalidad, o la percepción de la legalidad prevalece sobre la moral y la ética. A veces, incluso en ausencia de legalidad, los actos inmorales y poco éticos se han cometido y justificado con poca o ninguna oposición de aquellos que, en otros casos, mantienen el poder de las leyes que benefician sus explicaciones sin fundamento.

La idea de que una persona o una persona en nombre de un país o un grupo se puede otorgar el poder para matar a otros que él piensa que son una amenaza, no tiene personería jurídica, moral o ética. Algunos abogados, sin embargo dicen lo contrario. Ellos explican que matar a alguien cuya culpabilidad aún no se ha demostrado puede ser legal en algunos casos. Utilizan criterios que supuestamente están contenidos en las leyes de seguridad internacionales, constitucionales y nacionales y las utilizan como justificación para ejecutar a alguien sin demostrar su culpabilidad o intención de cometer un delito, y al hacerlo, socavan el derecho a tener el debido proceso y el beneficio de ser juzgado según la ley.

El ejemplo más reciente de lo que llamo la “idiotez de la legalidad”, es la percepción expresada por Christopher Swift, profesor adjunto de Estudios de Seguridad Nacional en la Universidad de Georgetown. Durante una entrevista donde se le preguntó acerca de la legalidad, la moralidad y la ética que se utilizan para apoyar el asesinato de estadounidenses y miles de inocentes con aviones no tripulados, Swift plantea que dicha acción debe ser analizada a través de tres diferentes microscopios. En primer lugar, el aspecto legal, donde su posición comulga con las políticas asesinas del gobierno de Estados Unidos.

En el caso de Anwar al-Awlaki — un ciudadano estadounidense asesinado en Yemen por un ataque de aviones no tripulados — “cumplía la ley internacional”, dijo Swift, porque el hombre estaba en un país que autorizó a EE.UU. a utilizar aviones no tripulados en la lucha contra Al-Qaeda. Como todos sabemos a estas alturas, al-Awlaki era un agente de EE.UU. en la región. Él era un activo del gobierno de los EE.UU. que cenó en el Pentágono apenas unos días después de los ataques del 9/11. Él era un miembro de Al-Qaeda, la organización terrorista creada por el gobierno de los EE.UU. en la década de 1970, según lo dijo Hillary Clinton en Fox News.

“También cumple con la legalidad constitucional”, añade Swift. Él dice que un presidente de EE.UU. puede ordenar la muerte de un compatriota “, incluso si está en un país extranjero que está en guerra.” Swift basa su hipótesis en la afirmación desacreditada que al-Awlaki estaba conspirando para atacar a los Estados Unidos o un aliado de Estados Unidos.

Esta afirmación proviene del mismo gobierno de los EE.UU. para quien clérigo trabajaba, en cuyo caso las personas a ser juzgadas o asesinadas serían los miembros del gobierno que lo patrocinaron, y mantuvieron en secreto su apoyo a Al-Awlaki, supuestamente para llevar a cabo tales ataques. De hecho, existe un mecanismo legal para castigar a quienes atentan contra el país (EE.UU). Estas personas son acusadas de Traición, que es lo que un grupo selecto de funcionarios gubernamentales de alto nivel de Estados Unidos han hecho: cometer Traición.

La posición de Swift sobre esta cuestión muestra tres cosas. En primer lugar, que es, al menos públicamente, un perdedor crédulo que confía en su gobierno. En segundo lugar, que mataría a cualquier persona antes de otorgarle el debido proceso, sólo porque hay una ley que lo apoya, aunque esa ley se oponga a la Constitución. En tercer lugar, la percepción de la legalidad y la constitucionalidad, como se entendía en el marco de la Constitución de los EE.UU., ha sido cambiada por los llamados expertos legales, ya que si bien el documento garantiza el debido proceso a toda persona acusada de un delito, los que leen, estudian e interpretan la ley no creen que ese derecho deba ser respetado en algunos casos. En resumen, en ninguna parte de la Constitución de los EE.UU. el gobierno está autorizado a capturar, retener indefinidamente o asesinar a ciudadanos sin juicio, y cualquier otra norma creada por los políticos que diga lo contrario es simplemente inconstitucional. Pero los abogados constituyen leyes e interpretaciones de las leyes, de modo que se perciba que tales acciones son legales y constitucionales.

“La Corte Suprema confirmó que es legítimo matar a un ciudadano de los EE.UU., sin violar la quinta enmienda, siempre y cuando se trate de una amenaza inminente”, afirma Swift. El hecho de que el Tribunal Supremo mantiene la prerrogativa que el gobierno se dio a sí mismo de matar a los ciudadanos en el país o en el extranjero no tiene ningún estatus legal, moral o ético. El asesinato es siempre un delito y la idea de que alguna amenaza cuestionable, casi siempre falsa justifica asesinar a alguien realmente está amenazando los pilares jurídicos que sostienen a Estados Unidos como una República.

Sólo porque algo es percibido o interpretado como legal, que no es el caso aquí, no significa que sea constitucional, moral o ético. En otras palabras, una ley no es legal porque es una Ley, sino porque se rige por lo establecido como legal e ilegal, constitucional e inconstitucional en el único documento que debe ser la base para toda actividad gubernamental: la Constitución Política.

El Sr. Swift analiza también la legalidad de la tortura. En el caso de los crímenes cometidos por la administración anterior, Swift sí encuentra argumentos jurídicos para decir que tal cosa es ilegal. “La autorización del uso de la tortura durante los mandatos de George W. Bush es totalmente ilegal”, dijo Swift.

Es importante recordar que muchas de las sesiones de tortura realizadas por el gobierno de Estados Unidos, que se han demostrado que no son herramientas inútiles para obtener información relevante, terminó en la muerte de muchos aquellos que fueron torturados. En este sentido, Swift ve asesinatos cometidos por aviones no tripulados como actos legales, al tiempo que condena el asesinato por métodos como el ahogamiento simulado. Hay aquí un doble estándar?

Cuando se le preguntó acerca de si el gobierno de Obama debería cambiar su estrategia en su supuesto intento de combatir el terrorismo, Swift se apresuró a señalar lo que según él es el aspecto relevante de la discusión. “El debate no debe centrarse en la legalidad de los ataques con aviones no tripulados, sino en su eficacia a largo plazo.  ¿Qué tan efectiva será la lucha contra el terrorismo cuando se hace con un mando a distancia? No es eficaz en lo absoluto. El éxito militar del Ejército no está contribuyendo a la estabilidad política que es lo que los EE.UU. tiene la intención de lograr en Yemen y Afganistán “. Con esto Swift intenta evadir los cuestionamientos legales, éticos y morales al tratar de tornar la discusión hacia la eficacia de los asesinatos en un contexto diferente; el de la supuesta estabilización de la región oriental.

Es evidente que el señor Swift y el gobierno de los EE.UU. tienen mucho en común. Por ejemplo, creen que el derecho universal a la vida no existe cuando una persona tiene la piel morena, lleva un turbante y vive en un país miles de millas de distancia de los EE.UU., donde expresa el odio hacia la política estadounidense.

Por otra parte, la legalidad y la constitucionalidad no son lo que los documentos fundadores de los Estados Unidos dicen que son, sino lo que los abogados dicen que es, no importa cuanto esas interpretaciones de lo que es legal o constitucional se oponen a la Constitución de los EE.UU. y la Carta de Derechos. Por último, pero no menos importante, la legalidad prevalece sobre la moral y la ética. Incluso se podría arriesgar una conjetura y decir que para gente como Barack Obama, un abogado constitucionalista y Christopher Swift, el rasgo de humanidad simplemente carece de sentido, especialmente si hay una ‘puerta trasera’ que se puede usar para destruirlo.

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O direito de possuir e portar armas não tem tons de cinza

POR LUIS MIRANDA | THE REAL AGENDA | JANEIRO 20, 2012

A vida é um carrossel, uma grande tela mostrando eventos, que por causa da natureza humana, se repetem ao longo da história. Você só deve olhar para trás 25, 50, 100 anos ou um milênio – dependendo de quanto você quer rever – para saber que o que está acontecendo agora já aconteceu.

O caso em questão, os governos desarmam os cidadãos “para sua própria segurança”. Por que as pessoas não percebem que o desarmamento é o primeiro passo que um governo eleito toma antes de esmagá-las para manter o monopólio da força?

Alguns exemplos:

China: 76.702.000 pessoas assassinadas nas mãos do governo;
URSS: 61.911.000 pessoas assassinadas nas mãos do governo;
Alemanha: 20.946.000 pessoas assassinadas nas mãos do governo;
Camboja: 2.035.000 pessoas assassinadas nas mãos do governo;
Turquia: 1.883.000 pessoas assassinadas nas mãos do governo;
Polónia: 1.585.000 pessoas assassinadas nas mãos do governo;
Paquistão: 1.503.000 pessoas assassinadas nas mãos do governo;

Todas essas pessoas só tinham acesso limitado a armas de pequeno porte ou estavam completamente desarmadas em relação ao poder militar dos seus governos. Isto é muito importante. Estar armado só é útil se você pode igualar o poder de aquilo que representa uma ameaça.

Para aqueles que não estão familiarizados com a história do desarmamento, o assassinato pelo governo é chamado Democídio e todas as civilizações avançadas na história humana o têm experimentado.

No total, os governos mataram entre 262 e 350 milhões de pessoas em apenas o século  20. Se você acha que não pode acontecer de novo, dê uma olhada na história, o carrossel que se move continuamente, mas que todos ignoramos diariamente apesar de ser a melhor fonte de informação.

Quando se trata do direito de manter e portar armas, tenho que concordar com o juiz Andrew Napolitano: Não há tons de cinza. Você tem ou você não tem.

Não pode ser aplicado para permitir a possessão de uma arma de fogo, enquanto é proibido possuir um rifle semi-automático, especialmente se o direito constitucional foi escrito sem limitações. Os criadores da Declaração de Direitos dos Estados Unidos e documentos semelhantes em outras partes do mundo compreenderam que a sociedade evoluiria e que através desta evolução a liberdade das pessoas seria desafiada.

Não pode ser aplicado para caçar veados, enquanto é proibido para caçar tiranos. Na verdade, a caça de tiranos é o objetivo real por trás do direito constitucional de possuir armas de fogo. Não importa o quanto o governo diz que tem a ver com caçar coelhos.

Não pode ser aplicado para defender a nossa casa, enquanto é proibido para defender o nosso país. Em muitos estados dos EUA, uma casa é um castelo. Se um estranho entra em casa para roubar, ferir ou matar alguém, o proprietário tem o direito de matar o intruso, sem precisar perguntar qual é a sua intenção. Por que não podem as pessoas aplicar o mesmo critério para defender seu país contra ameaças internas e externas?

Uma questão ainda mais importante é, por que faria sentido roubar do cidadão que respeita as leis o seu direito de possuir e portar armas – progressivamente ou de uma vez – porque algumas pessoas são farmaceuticamente induzidas a agir violentamente? Não devem as autoridades agir para erradicar os produtos farmacêuticos que fazem as pessoas saudáveis ​​e não saudáveis ​​agir violentamente, em vez de tirar o nosso direito de nos defender?

Em relação ao direito de nos defender, o direito de possuir e portar armas não tem tons de cinza. Você tem ou você não tem. PONTO! Aqueles que não podem suportar que os seus vizinhos possuam armas de fogo para se defender contra qualquer ameaça, podem-se mudar para a Inglaterra, Coréia do Norte e México, onde a população está totalmente desarmada e à mercê de gangues terroristas e cartéis de drogas.

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El derecho a poseer y portar armas no tiene tonos grises

POR LUIS MIRANDA | THE REAL AGENDA | ENERO 20, 2013

La vida es un carrusel, una gran pantalla donde aparecen los eventos, donde pasan, y, debido a la naturaleza humana, se repiten a lo largo de la historia. Sólo se debe mirar atrás 25, 50, 100 años o un milenio – dependiendo de cuánto se quiere revisar – para saber que lo que está sucediendo hoy ya ha tenido lugar.

El caso en cuestión, los gobiernos desarman a los ciudadanos “por su propia seguridad”. ¿Por qué las poblaciones no se dan cuenta de que el desarme de las personas es el primer paso que toma un gobierno electo antes de aplastarlas con el fin de mantener el monopolio de la fuerza?

Cito algunos ejemplos:

China: asesinó 76.702.000 personas;
URSS: asesinó 61.911.000 personas;
Alemania: asesinó 20.946.000 personas;
Camboya: asesinó 2.035.000 personas;
Turquía: asesinó 1.883.000 personas;
Polonia: asesinó 1.585.000 personas;
Pakistán: asesinó 1.503.000 personas;

Todas estas poblaciones apenas tenían acceso limitado a armas de pequeño calibre o estaban desarmadas completamente respecto al poder militar de sus gobiernos. Este hecho es muy importante. Estar armado es sólo útil si se puede igualar el poder de aquello que presenta una amenaza.

Para aquellos de ustedes que no están familiarizados con la historia del desarme, el asesinato por parte del gobierno se llama democidio y todas las civilizaciones avanzadas en la historia humana han pasado por ello.

En total, los gobiernos han asesinado entre 262.000.000 y 350.000.000 en apenas el siglo 20. Si usted piensa que no puede volver a ocurrir, eche un vistazo a la historia, el carrusel que se mueve continuamente pero que todos ignoramos a diario a pesar de que es la mejor fuente de información.

Cuando se trata de la Segunda Enmienda; el derecho a poseer y portar armas, tengo que estar de acuerdo con el juez Andrew Napolitano: No hay tonos de gris. O lo tienes o no lo tienes.

No puede haber una Segunda Enmienda para poseer un arma de fuego, pero no para poseer un rifle semi-automático, sobre todo porque el derecho constitucional fue escrito sin limitaciones. Los creadores de la Declaración de Derechos de Estados Unidos y documentos similares en otras partes del mundo entendían que la sociedad evoluciona, y que a través de esa evolución la libertad del pueblo es desafiada.

No puede haber una Segunda Enmienda para cazar ciervos, pero no para cazar Tiranos. De hecho, cazar Tiranos es el objetivo real detrás de darle a la gente el derecho constitucional a poseer armas de fuego. No importa lo mucho que el gobierno diga que tiene que ver con la caza de conejos.

No puede haber una Segunda Enmienda a defender nuestra casa, pero no para defender nuestro país. En muchos estados de EE.UU., una casa es un castillo. Si un extraño entra en esa casa a robar, herir o matar a alguien, el propietario tiene el derecho de matar al intruso sin hacer preguntas. ¿Por qué no podría la gente aplicar el mismo criterio para defender su país de amenazas internas y externas?

Una pregunta aún más importante es, ¿por qué tendría sentido robarle a los ciudadanos respetuosos de la ley su derecho a poseer y portar armas – de manera progresiva o de una sola vez – porque algunas personas son farmacéuticamente inducidas a actuar de forma violenta? No deberían las autoridades estar más preocupadas por erradicar medicamentos que hacen que personas sanas e insanas actúen violentamente, en lugar de quitarnos el derecho a defendernos?

En lo que respecta al derecho a defenderse, el derecho a tener y portar armas no tiene tonos de gris. O lo tienes o no lo tienes. PUNTO! Aquellas personas que no pueden soportar que sus vecinos posean armas de fuego para defenderse de cualquier amenaza, pueden trasladarse a Inglaterra, Corea del Norte y México, donde la población está totalmente desarmada y a merced de bandas terroristas y carteles de la droga.

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Democídio: Quando o Governo Mata os seus Cidadãos

Por Luis R. Miranda
The Real Agenda
23 de fevereiro de 2012

Quando alguns livros de história são escritos eles costumam citar ameaças já enfrentada pela humanidade, e muitas vezes falam da guerra, fome, desastres naturais, e assim por diante, mas aqueles que escrevem livros de história sempre esquecem a maior ameaça que os seres humanos têm e da qual existe um conhecimento significativo nos últimos 100 anos. Esta ameaça é Democídio. Democídio é o assassinato de qualquer pessoa ou pessoas por um governo, incluindo o genocídio, politicídio e assassinato em massa. Democídio não é necessariamente a eliminação de todos os grupos culturais, mas sim grupos dentro do país que o governo acredita que devem ser erradicados por motivos políticos e por causa de suas ameaças futuras. Este termo parece ter sido cunhado pelo cientista político RJ Rummel, embora tenha sido aparentemente usado 40 anos antes por Theodore Abel.

Rummel cunhou o termo e isso ajudou a explicar o assassinato explícito dos cidadãos através de métodos que não eram necessariamente inerentes ao genocídio como este era entendido. Isso significava que as pessoas que morriam em ações de Democídio realmente não foram contados como tendo sido mortos pelo governo. Como foi útil a criação deste termo!. O fato de que a sociedade tem uma maneira de medir a brutalidade do Estado ao longo do século passado ou desde antes, facilita ainda mais rever por que os escritores da história não estabeleceram de forma adequada um método para medir os crimes cometidos pelos governos. Aparentemente, os “acadêmicos”, que viviam junto com os governos – em todas as suas formas – não foram capazes de identificar corretamente o assassinato nas mãos do Estado. Coube a um cientista político – o termo é atribuído a Rummel – ou um escritor se atribuído ao livro de Abel “A Sociologia dos Campos de Concentração, as Forças Sociais“, vol. 30, No. 2 (Dezembro de 1951), pp 150-155, ajudar a quantificar o assassinato feito pelo Estado.

Como resultado, nem doença, nem a fome nem a guerra são as principais causas de assassinatos em massa, embora em muitos casos, estas situações são causadas pelos Estados que crescem fora de controle – mais sobre isso mais tarde – mas por Democídio. Então, vamos olhar para a história para ver como um Estado poderoso e fora de controle é capaz de matar não milhões, mas centenas de milhões de seus cidadãos simplesmente porque tinham o poder de faze-lo e como isto tem se transformado na ameaça número um para a sociedade humana. Nenhuma outra ameaça – natural ou artificial – já matou mais pessoas no século 20 e início do século 21.

Não importa quão cuidadosamente procure nos meus anos de faculdade e os cursos que eu fiz em dois países diferentes, não lembro de ter ouvido sobre a palavra Democídio. Eu não tinha sequer ouvido falar que era a principal causa de morte na história da sociedade humana. Embora a contabilidade a seguir mostra apenas o assassinato de humanos pelos Estados nos últimos 100 anos, a história mostra que o Democídio, apesar de sua falta de identificação, tem estado presente ao longo da existência humana. Não conheço nenhum registo guardado que mostre quantas pessoas foram assassinados por seus próprios reis ou faraós. O Democídio é um termo tão novo, que nem sequer é reconhecido pela minha ferramenta de correção ortográfica.

Conservadoramente, Democídio é responsável pelas mortes de pelo menos 262 milhões de pessoas. Estes valores representam as pessoas que morreram principalmente durante o século 20, mas também inclui algumas do século 21. Deixo cada leitor a encontrar uma maneira de colocar esse número em perspectiva, num contexto ou medi-lo em seus próprios termos, a fim de fazer sentido. Neste ponto, vamos caso a caso, a fim de juntar os milhões de pessoas assassinadas pelos seus próprios governos.

Só a China matou 76,702,000 milhões de habitantes nos anos 1949-1987. O país tem por muitas décadas estado sob o domínio do Partido Comunista, que é diretamente responsável pela opressão e assassinato de todas essas pessoas. Alguns dizem que os governantes da China, mesmo mostram o orgulho por seus crimes e estão satisfeitos por eles. Antes de Mao chegar ao poder, os líderes chineses já haviam matado cerca de 3.468.000 de pessoas.

A URSS, no poder em uma região que inclui o que hoje é conhecido como a Rússia é responsável pelo assassinato de 61,911,000 milhões de cidadãos entre os anos 1917-1987.

Colonialistas ocidentais na história recente não escapam a matança de pessoas em numerosas ocasiões. Os poderes que controlam a maior parte do mundo de hoje, que lançou campanhas de conquista do planeta mataram todos os cidadãos nativos dessas regiões e, posteriormente, os seus próprios cidadãos, são responsáveis por um total de 50.000.000 de assassinatos. A maioria deles ocorreram no século 20, mas devido aos acontecimentos atuais, não há razão para pensar que essas forças poderosas não excederam seus crimes no século 21.

No caso da Alemanha, enquanto o país estava sob o domínio de Adolf Hitler entre 1933-1945, o governo matou um total de 20.946.000 de pessoas, a maioria dos quais não eram judeus. Dependendo de qual livro ou enciclopédia é consultado, o número de judeus assassinados pelos nazistas foi de cerca de 6.000.000. Mesmo sendo tão repugnante, o genocídio judaico, não é nada comparado com o genocidio que aconteceu com populações não-judeas sob Hitler.

No caso do Japão, o país viu a maior parte do Democídio durante os anos da monarquia, que foi responsável pelo assassinato de 5.964.000 de pessoas entre os anos 1935-1945.

Enquanto isso, na Camboja, Pol Pot e seu infame Khmer Rouge, que foram escolhidos e financiados pelo governo dos EUA foram responsáveis pela morte de 2.035.000 de pessoas entre 1975-1979. Este número reflete o que era um terço da população cambojana. Talvez estes assassinatos devam ser colocados na comanda dos EUA.

O assassinato de cidadãos por parte do governo turco entre 1909-1918 chegou a 1.883.000. Este número também inclui muitos arménios.

Vietnã quase alcançou o mesmo número de assassinatos, matando 1.670.000 de pessoas entre 1945-1987.

Na Europa, a Polónia também tem o seu próprio abate registado. O governo matou 1.585.000 pessoas entre 1945-1948.

Paquistão tambem não escapa do assassinato de milhões de pessoas. Regimes repressivos que têm governado o país mataram 1.503.000 pessoas entre 1958-1987.

A nação da Jugoslávia principalmente sob o ditador Josip Broz Tito matou pelo menos 1.072000 pessoas entre 1944-1987.

Nas posições mais baixas, mas não menos criminosas na história estão países como a Coréia do Norte, com 1.663.000 de pessoas assassinadas, o México, com 1.417.000 assassinatos e Rússia com 1.072000 outros assassinatos.

Como alguém bem disse, os Governos estão ganhando a guerra contra a humanidade.

É importante explicar que o total conservador de 262,000,000 assassinatos por parte dos governos não inclue as mortes de pessoas que foram vítimas diretas de ações militares, baixas militares. Esse número é cerca de 88 milhões, elevando o total para uns 350 milhões de mortes pela ação do Estado.

Também é muito importante dizer que todos estes assassinatos por governos ocorreram sob a premissa de que tal ação – Democídio – era ilegal. Nenhum governo já havia afirmado que o Democídio, sob quaisquer circunstâncias era correto, moral ou legal. Só que agora o governo dos EUA fez uma coisa dessas. Sob a Lei de Autorização de Defesa Nacional de 2012, o governo dos EUA deu-se o direito legal de matar qualquer um e quantos cidadãos sejam necessários, sob o pretexto da Segurança Nacional.

Se o Democídio ilegal foi capaz de acabar com as vidas de entre 262 e 350 milhões de pessoas em apenas um século, você pode imaginar o que a sua legalização será capaz de alcançar nos próximos 100 anos?

Se você não está chocado ainda, por favor, deixe-me tentar mais uma vez. A contabilidade anterior de assassinatos por governos não inclui operações secretas desses governos, como as campanhas de terror de falsa bandeira, a esterilização, intoxicação com produtos químicos em alimentos e água, assim como doenças desenvolvidas em laboratórios. Isso fica para um outro artigo.

A propósito, a fonte deste artigo é chamado História.

Democidio: Cuando el Gobierno Mata a sus Ciudadanos

Por Luis R. Miranda
The Real Agenda
23 de febrero 2012

Cuando los libros de historia son escritos ellos frecuentemente citan las amenazas más temidas por la humanidad, y suelen mencionar la guerra, el hambre, los desastres naturales, y así sucesivamente, pero los que escriben libros de historia siempre se olvidan de la mayor amenaza que tiene los seres humanos en peligro de extinción y de la cual se tiene un conocimiento significativo en el los últimos 100 años. Esta amenaza es Democidio. Democidio es el asesinato de cualquier persona o personas que por un gobierno, incluido el genocidio, politicidio, y el asesinato en masa. Democidio no es necesariamente la eliminación de la totalidad de los grupos culturales, sino más bien grupos dentro del país que el gobierno considera deben ser erradicados por razones políticas y debido a las amenazas futuras. Este término parece haber sido acuñado por el científico político RJ Rummel, a pesar de que fue utilizado al parecer 40 años antes por Theodore Abel.

Rummel acuñó el término y esto ayudó a explicar el asesinato explícito de los ciudadanos a través de métodos que no eran necesariamente inherentes al genocidio tal como se entendía. Esto significaba que las personas que morían en acciones de Democidio no se contaron realmente como si hubieran sido asesinadas por el gobierno. ¡Qué útil ha sido la creación de este termino!. El hecho de que la sociedad tiene una forma para medir la brutalidad del Estado en todo el siglo pasado o más, hace que sea aún más fácil revisar por qué los escritores de la historia no establecieron una manera apropiada para medir sus propios crímenes. Al parecer, las “clases académicas”, que han estado casi siempre junto con los gobiernos – en todas sus formas – no fueron capaces de identificar correctamente el asesinato en manos del Estado. Le correspondió a un experto en ciencias políticas – el término se atribuye a Rummel -, o un escritor si se le atribuye al libro de Abel “La Sociología de los Campos de Concentración, las Fuerzas Sociales” vol. 30, N º 2 (diciembre de 1951), pp 150-155, que nos ayuda a cuantificar el asesinato hecho por el Estado.

Como resultado, ni la enfermedad ni el hambre ni la guerra son las principales causas de asesinatos en masa, aunque en muchos casos estas situaciones también son causadas por Estados fuera de control – más sobre esto más adelante – sino por Democidio. Así que echemos un vistazo a la historia para ver el gran alcance que como un Estado fuera del control es capaz de matar no a millones, sino a cientos de millones de sus ciudadanos, simplemente porque tenía el poder de hacerlo y como esto lo ha convertido en la amenaza número uno de la sociedad humana. Ninguna otra amenaza — natural o creada por el hombre — ha matado a más personas en el siglo 20 e inicio del siglo 21.

No importa cuán cuidadosamente piense en mis años de universidad y los cursos que realizé en dos países diferentes, no recuerdo haber escuchado acerca de la palabra Democidio. Yo ni siquiera había oído hablar que era la principal causa de muerte humana en la historia de la sociedad. Aunque la contabilidad siguiente sólo muestra el asesinato de humanos por manos del gobierno en los últimos 100 años, la historia muestra que el Democidio, a pesar de su falta de identificación, ha estado presente a lo largo de la existencia humana. No sé de ningún registro que mantenga cuentas de cuántas personas fueron asesinadas por sus propios reyes o faraones de entonces. El término Democidio es tan nuevo, que ni siquiera es reconocida por mi herramienta de revisión ortográfica.

Siendo conservadores, Democidio es responsable de la muerte de al menos 262 millones de personas. Estas cifras representan personas que murieron en su mayoría durante el siglo 20, pero también incluye algunos del siglo 21. Lo dejo a cada lector a encontrar una manera de poner esta cifra en perspectiva, en contexto o de medirlo en sus propios términos con el fin de hacer sentido de ello. En este momento, vamos a ir caso por caso con el fin de sumar los millones de personas asesinadas por sus propios gobiernos.

China por sí sola mató a 76.702.000 millones de sus habitantes entre los años 1949-1987. El país ha estado durante muchas décadas bajo el dominio del Partido Comunista, que es directamente responsable de la opresión y el asesinato de toda esta gente. Algunos dicen que los gobernantes chinos, incluso muestran orgullo por sus crímenes y se sienten complacidos por los mismos. Antes que Mao llegara al poder, los gobernantes chinos ya habían matado a alrededor de 3,468,000 personas.

La URSS, en el poder en una región que incluye lo que hoy conocemos como Rusia es responsable por el asesinato de 61.911.000 millones de sus ciudadanos entre los años 1917-1987.

Colonialistas occidentales de la historia reciente no escapan al asesinato de personas por millones. Los poderes que controlan la mayor parte del mundo de hoy, que pusieron en marcha campañas de conquista de todo el planeta mataron a ciudadanos autóctonos de esas regiones y más tarde sus propios ciudadanos, son responsables de un total de 50.000.000 de asesinatos. La mayoría de ellos ocurrió en el siglo 20, aunque por la manera en que las cosas están yendo, no hay razón para pensar que estas poderosas fuerzas no se superarán a sí mismos en el siglo 21.

En el caso de Alemania, mientras que el país estaba bajo el dominio de Adolf Hitler entre los años 1933-1945, el gobierno asesinó a un total de 20.946.000 personas, la mayoría de las cuales la mayoría no eran Judios. Dependiendo de qué libro o enciclopedia es consultada, el número de Judios asesinados por mandato de los nazis fue de unos 6.000.000. Así que tan repugnante como el genocidio judío parece, un genocidio aún mayor sucedió a los no judíos bajo Hitler.

En el caso de Japón, el país vio la mayor parte de su Democidio durante los años de la monarquía, que fue responsable del asesinato de 5.964.000 personas entre los años de 1935-1945.

Mientras tanto, en Camboya, el infame Pol Pot y sus cómplices de los Jemeres Rojos, que fueron escogidos y financiados por el gobierno de los EE.UU., fueron responsables del asesinato de 2.035.000 personas entre 1975-1979. Este número era en aquel entonces alrededor de un tercio de la población camboyana. Tal vez este número se debe poner en la ficha de E.E.U.U..

El asesinato de ciudadanos por el gobierno turco entre 1909-1918 llegó a 1.883.000. Este número incluye también muchos armenios.

Vietnam llegó casi al mismo número de asesinatos, asesinando a 1.670.000 personas entre 1945-1987.

En Europa, Polonia también tiene su propia masacre registrada. El gobierno mató a 1.585.000 personas entre 1945-1948.

Pakistán no se escapa del asesinato de millones. Los regímenes represivos que han gobernado el país mataron a 1.503.000 personas entre 1958-1987.

La nación de Yugoslavia en su mayoría bajo el dictador Josip Broz Tito mató al menos a 1.072.000 personas entre 1944-1987.

En las posiciones más bajas, pero no menos criminales de la historia aparecen países como Corea del Norte, con 1.663.000 personas asesinadas, México, con 1.417.000 asesinatos y Rusia, con otros 1.072.000 asesinatos.

Como alguien lo expresó con razón, el Gobierno le está ganando la guerra a la humanidad.

Es importante explicar que el total conservador de 262.000.000 de asesinatos por parte del gobierno no incluye las muertes de personas que fueron víctimas directas de acciones militares, las bajas militares. Ese número asciende a unos 88 millones, llevando el total a cerca de 350 millones de muertes por la acción del Estado.

También es muy importante decir que todos estos asesinatos por parte de los gobiernos ocurrió bajo la premisa de que tal acción – Democidio – era ilegal. Ningún gobierno había afirmado nunca que Democidio, bajo ninguna circunstancia es correcto, moral o legal. Excepto que ahora el gobierno de Estados Unidos ha hecho una cosa así. Según la Ley de Autorización de Defensa Nacional de 2012, el gobierno de EE.UU. se ha dado el derecho legal de matar a cualquiera y cuantos ciudadanos sean necesarios con la excusa de la Seguridad Nacional.

Si el Democidio ilegal fue capaz de poner fin a las vidas de entre 262.000.000 y 350.000.000 de personas en apenas un siglo, ¿se imagina lo que el Democidio legalizado será capaz de lograr en los próximos 100 años?

Si no está sorprendido aún, por favor, déjeme intentarlo una vez más. El contable anterior de asesinatos por parte de gobiernos no incluye las operaciones secretas de esos gobiernos, como el terror de falsa bandera, campañas de esterilización, el envenenamiento con sustancias químicas en los alimentos y el agua, las enfermedades creadas en laboratorios y así sucesivamente. Eso lo dejaremos para otro momento.

Por cierto, la fuente de este artículo se llama la Historia.