Elites Culpan al Capitalismo por la Crisis Financiera

El mismo grupo de corporatistas que usan, abusan y profanan el capitalismo y que crearon la actual crisis ahora sostienen que un sistema centralizado controlado por ellos mismos es la única manera de salir de la crisis. Esta es la Tecnocracia global.

Por Luis R. Miranda
The Real Agenda
26 de enero 2012

No hay duda de que cuando todo esté dicho y hecho, la conferencia de Davos sobre la economía mundial concluirá que el capitalismo, no la corrupción corporativa es el culpable de la crisis financiera y económica actual. Esta conclusión ya se escucha en las observaciones formuladas por los economistas y líderes empresariales de la élite durante la reunión en Davos, Suiza.

Los representantes de los sectores económicos y políticos se unen para pedir “soluciones reales” a los problemas que afectan a la economía mundial, con un esfuerzo concertado para culpar a la zona del euro por la mayoría de la decepción expresada por sus pueblos. Temas de conversación han flotado en los medios corporativos y agencias de noticias. Con lemas como “la zona del euro no ha hecho lo suficiente, el capitalismo es el culpable, tenemos un sistema anticuado y no podemos seguir como hasta ahora, la élite intenta llegar a un acuerdo común que defina el plan para un gobierno centralizado global y que controle todos los aspectos de las estructuras económicas y financieras.

Miembros de la élite ya están llamando al sistema capitalista “obsoleto y en ruinas.” Irónicamente, este fue el sistema, en su versión modificada, lo que les permitió consolidar el poder y los recursos por los últimos 100 años. Un puñado de familias, los controladores reales detrás de la cortina, moviendo los hilos de los gobiernos y las instituciones económicas y financieras supranacionales desde 1913 se dotaran del capital político y económico que les aseguró un control casi total sobre las repúblicas y las democracias de todo el mundo. Pero ahora que la gente parece estar tomando conciencia de sus travesuras, los elitistas quieren deshacerse de este sistema.

Algunos de los enemigos más directos del capitalismo real son ignorantes voluntarios como Hugo Chávez, Evo Morales y Lula Da Silva, que predican a su pueblo acerca de la grandeza del insostenible socialismo y comunismo, mientras que su propia gente vive en la pobreza y se hacen cada vez más dependiente del Estado. Ellos lo hacen para mantener la oposición a sus régimenes bajo control. Es oposición controlada por las dádivas estatales y el sistema de soborno llamado Estado Benefactor. En el otro lado del charco están los grupos liderados por George Soros, Larry Summers, Tony Blair, Etienne Davignon y los otros líderes de las organizaciones financieras. Son todos los peones, los títeres, los cuales están disponibles, cada vez que una nueva iniciativa es diseñada para aumentar el control general del planeta.

“Tenemos una carencia general de moralidad, estamos sobre-apalancados, hemos dejado de lado la inversión en el futuro, y esto socava la cohesión social, y estamos en peligro de perder por completo la confianza de las generaciones futuras”, dijo Klaus Schwab, fundador del Foro Económico Mundial llevado a cabo tradicionalmente en Suiza. Él se apresuró a señalar que “la solución de problemas en el contexto de los modelos antiguos y arruinados solamente cavarían un hoyo mayor.” Por supuesto que no dijo cómo el capitalismo, al que desestimó como un sistema obsoleto y desintegrado, ha servido a la agenda globalista y ha sido modificado de cualquier manera posible para dar cabida a las políticas solicitadas por ocho familias y algunas de sus 100 principales corporaciones -muchas de las cuales tienen PIB’s mayores a los de ciertos países– y que son propietarias de casi todo.

“Estamos en una época de profundos cambios que necesitan urgentemente nuevas formas de pensar, en lugar de más negocios como de costumbre. El capitalismo en su forma actual, no tiene lugar en el mundo que nos rodea “, dijo Schwab a la AFP. Lo que quiere decir este hombre es que las economías de libre mercado verdaderas no son más el modelo que los globalistas va a utilizar. La versión prostituida que la élite usa fue revelada por los medios de comunicación alternativa, que cada vez se van convirtiendo más en los verdaderos medios de comunicación, y las élites no tienen más interés en continuar con el abuso de este sistema. En cambio, los globalistas tienen ahora el objetivo de consolidar el modelo de capitalismo corporativo que les dio tantos dividendos en especial en las últimas dos décadas. Este sistema no incluye la regulación del monstruo corporativo, cuya cabeza dicta cómo el dinero y los recursos se administran, quien recibe sus dádivas y quien no, y la fusión aún más rápida con las estructuras de gobierno que son cómplices desde hace décadas.

La confabulación en Davos, tal vez sólo segunda en importancia por debajo de la reunión del Grupo Bilderberg, recibe cerca de 1.600 personas en los sectores de la economía, la política y Academia. Al menos 40 de los participantes son jefes de sus gobiernos, los cuales son cómodamente controlados. El escaparate de la reunión pública pide a los dirigentes mostrar “nuevas ideas” para reemplazar el llamado capitalismo viejo y anticuado.

Tal vez el tema dominante en discusión en Davos es el “fracaso” del bloque europeo para resolver la crisis de la deuda creada por los banqueros que ahora dicen que odian el capitalismo, pero por la cual los Estados tienen que hacerse responsables. Aunque países como Grecia, Italia, Portugal y España, entre otros, aceptaron el dinero de los rescates, así como los planes de austeridad, los banqueros no están satisfechos. Ellos nunca lo están. Los gobiernos europeos también han adoptado las políticas dictadas por los banqueros, en lugar de liquidar la deuda, que en la mayoría de los casos ha sido adquirida ilegalmente. Ahora los países tiene que poner su infraestructura al mejor postor para pagar la deuda antigua, pero al mismo tiempo aceptan la nueva deuda como condición para ser “ayudados”. Y así sigue el esquema general de control.

Los mismos banqueros que quieren deshacerse del capitalismo, invirtieron todas sus fichas en ese mismo sistema por muchas décadas. “El tema principal es la preocupación por la economía global. Se hablará menos acerca de la responsabilidad social y el medio ambiente “, dijo John Quelch, decano de la Escuela de Negocios Internacional China-Europa a la AFP. Por lo tanto, no se buscarán soluciones para poner fin a los esquemas Ponzi por los que los países han comprado la deuda de derivativos creada por los banqueros. Ninguna investigación se llevará a cabo para saber por qué y cómo la deuda fue empujada a millones de contribuyentes o tan poco como solo el 10 por ciento de la deuda soberana, de hecho, corresponde a las cantidades adeudadas por los Estados. Los banqueros quieren cobrar el otro 90 por ciento de la deuda que se ha creado de manera ilegal.

Según las últimas previsiones del Banco Mundial el crecimiento de la economía mundial apenas llegará a 2,5 por ciento para 2012 y un 3,1 por ciento en 2013. Esto no es sorprendente porque, aunque los banqueros coinciden en que el sistema actual basado en la deuda es anticuado y poco fiable, este sistema es exactamente lo que usaron como una manera de “resolver” la crisis financiera creada por ellos mismos. Así que si su propio sistema, sus propias políticas y sus decisiones están siendo cuestionadas, porque son ellos mismos los que nuevamente deciden lo que hay que hacer? Porque si sus decisiones pasadas y las tramas de corrupción fueron el origen de la crisis de la deuda ahora es que todo el mundo les permite dictar una vez más lo que se debe hacer?