Alarmistas del Cambio Climático proponen Esterilización e Infanticidio

Las técnicas para lograr la reducción de la población incluyen la esterilización masiva a través de las vacunas, planificación familiar obligatoria que se hacen efectivos a cambio de ayuda estatal.

Por Luis R. Miranda
The Real Agenda
Diciembre 9, 2010

Apenas unos meses después de que un documento de la ONU revelara el plan que los alarmistas del cambio climático pretendían dar como excusa -la sobrepoblación- como mantra para resucitar el desacreditado calentamiento global como un medio de desmantelamiento de la clase media, el multimillonario Ted Turner hizo énfasis en lo mismo durante un almuerzo en Cancún, instando al mundo a adoptar la brutal política China de permitir un solo hijo, e incluso sugirió que los pobres deben ser esterilizados a cambio de dádivas del gobierno.

Después de un discurso dado por el economista Brian O’Neill, del Centro de Investigación Atmosférica de los Estados Unidos, que concluyó con la idea que una población en rápido aumento está contribuyendo a una aceleración del crecimiento de las emisiones, el tío Ted salió a recordar que los esclavos como nosotros no deben aspirar a seguir su ejemplo de tener cinco hijos, limitándose a uno o a enfrentar la ira de una política infantil al estilo chino, que envía a las mujeres que desafían sus edictos a “campos de reeducación,” una vez que han sido golpeadas y forzadamente inyectadas para acabar con la vida de sus bebés dentro del vientre, por supuesto.

“El Sr. Turner – un defensor del control de la población – dijo que el estrés ambiental en la Tierra requiere de soluciones radicales, lo que sugiere que los países deberían seguir el ejemplo de China en el establecimiento de una política de tener un hijo único para reducir la población mundial a través del tiempo. Añadió que los derechos de fertilidad podrían ser vendidos para que las personas pobres puedan beneficiarse de su decisión de no reproducirse “, informa el Globe and Mail.

El secreto detrás del llamado de Turner para que las naciones occidentales impongan una política tiránica -que en China es administrada por la policía secreta y de “planificación familiar”, que secuestran, drogan fuerzan a las mujeres a abortar bebés- no tiene nada que ver con su preocupación por el medio ambiente.

Turner tiene cinco hijos y es dueño de nada menos que 2 millones de acres de tierra. Él es el mayor propietario de tierras privadas en el planeta, por debajo sólo de las familias reales de Europa. Turner ha defendido públicamente programas de reducción de la población que sacrifiquen a la población humana en un asombroso 95%, una cifra que sólo puede lograrse a través del genocidio total, el aborto y el infanticidio en masa.

En el tercer mundo, Turner ha aportado miles de millones a la reducción de la población, especialmente a través de los programas de las Naciones Unidas, junto con Bill y Melinda Gates y Warren Buffet (el padre de Gates ha sido un miembro de Planned Parenthood y su política eugenista). Gates ha dado discursos en los que promueve el uso de vacunas y el aborto como medios para reducir la población mundial y la reducción de las emisiones de CO2.

El pretender que la atención de salud a través de vacunas puedan salvar vidas pero al mismo tiempo disminuir el número de habitantes en el planeta es un oxymoron, a menos que Gates se refiera a las vacunas que esterilizan a la gente, que es precisamente el mismo método que se propugna en el libro escrito por el actual asesor científico de la Casa Blanca, John P. Holdren titulado Ecoscience. Este libro aboga por una dictadura o “régimen planetario” para hacer cumplir las medidas draconianas de reducción de la población a través de toda clase de técnicas de opresión, incluida la esterilización.

Esto es lo que Gates y Turner discutieron cuando se reunieron en secreto con gente como George Soros, David Rockefeller y Oprah Winfrey en una reunión privada de multimillonarios en Manhattan el año pasado, una confabulación que se centró en cómo estos globalistas podrían usar su riqueza para “frenar el crecimiento de la población mundial. ”

Como es manifiestamente probable, la agenda verdadera detrás de avivar las llamas de los temores acerca de la sobrepoblación es reducir los niveles de vida a nivel mundial, al impedir que el tercer mundo nunca llegar a ser económicamente próspero, a la vez que evisceran las clases medias de las naciones occidentales. No tiene nada que ver con el cuidado del ambiente o el planeta y no es más que otro caballo de Troya que los globalistas invocan para avanzar su tiranía.

Este hecho fue admitido en un plan de la ONU filtrado que surgió en septiembre. El documento pide a los alarmistas del cambio climático impulsar el tema de la “sobrepoblación” como un reemplazo para “el cambio climático”, si bien admiten que el objetivo final es “limitar y reorientar las aspiraciones de una vida mejor de la creciente clase media en todo el mundo”, en otras palabras, para convencer a las masas que van a tener que contentarse con un estado de pobreza para salvar el planeta de Armagedón. Por supuesto, el tío Ted podrá quedarse con sus 2 millones de acres y sus cinco hijos quienes pasarán a procrear ad infinitum.

La sobrepoblación es un mito. Las propias cifras de la ONU indican claramente que la población se estabilizará en 2020 y luego caerá dramáticamente después de 2050 de una manera natural. Como The Economist informó: “La fertilidad está cayendo y el número de miembros de las familias se está reduciendo -como en Brasil, Indonesia, e incluso partes de la India- que la gente piensa que está explotando con nuevos nacimientos. Como está información muestra, la tasa de fecundidad de la mitad del mundo ahora es 2.1 o menos; el número mágico que es consistente con una población estable y se suele denominar “la tasa de reposición de la fertilidad”. En algún momento entre 2020 y 2050 la tasa mundial de fecundidad estará por debajo de la tasa de sustitución global “.

Para destacar, no sólo los números indican claramente que la sobrepoblación es un susto artificial, pero también que los alarmistas se han visto obligados a admitir que están avivando los temores a fin de reducir los niveles de vida en el oeste y por lo tanto poner en marcha una redistribución “mundial de la riqueza. ”

Y no por un segundo se deje engañar en pensar que esta supuesta “redistribución de la riqueza” se manifiestará en una especie de utopía socialista. Como se descubrió durante la cumbre de Copenhague, el programa de “redistribución de la riqueza” en gran parte se centra en el saqueo de la riqueza de las clases medias en los países más ricos a través de impuestos sobre el carbono y luego se usará ese dinero para financiar la construcción de un gobierno mundial. Como reveló el “texto danés”, el dinero generado por impuestos al consumo irá directamente al Banco Mundial, no para los países en desarrollo.

Aún si usted cree en la charlatanería distribuida sobre la superpoblación, los hombres con facultad para “resolver el problema”, han declarado que su principal objetivo es matar a un 95 por ciento de la humanidad, destrozar la prosperidad y la libertad económica en el oeste, así como velar por que el tercer mundo siga siendo esclavizado con montañas de deuda al Banco Mundial y el FMI.

Ted Turner es un industrial multimillonario con cinco niños, 2 millones de acres de tierra y una red de intereses empresariales que combinado debe arrojar más dióxido de carbono en un año que todas las personas que leen este artículo juntos en la vida podrían emitir. Y él le está diciendo a usted que haga sacrificios, que no tenga hijos y que venda sus derechos reproductivos y se esterilizarse, para reducir su nivel de vida, al igual que Al Gore charlatanea sobre la subida en los niveles del mar causados por el calentamiento global, mientras que compra propiedades por millones de dólares en puntos turísticos alrededor del mundo.

¿Cuánta más evidencia se necesita para que la gente acepte el hecho de que la sobrepoblación es un mito y que ha sido secuestrado por los alarmistas del calentamiento global que ahora lo están utilizando como un sustituto de la ciencia del cambio climático desacreditado para construir su nuevo orden mundial, que se basa por completo en exprimir a la clase media y hacer a la gente más dependiente de un gobierno grande, convirtiéndose así en los artífices de su propia esclavitud?

Oficial de la ONU: Política Climática es para Redistribuir Riqueza

Ottmar Edenhofer confirma que la política ambientalista es para confirmar el modelo neo-feudalista

Por Luis R. Miranda
The Real Agenda

Las afirmaciones hechas por los escépticos del cambio climático -que hay motivos no descritos detrás de la legislación sobre el cambio climático fueron confirmados por un miembro destacado del Grupo Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) de las Naciones Unidas.

En una entrevista con NZZ Online Sunday de Alemania, Ottmar Edenhofer declaró: “Redistribuimos de hecho la riqueza del mundo a través de la política climática.”

La entrevista fue como sigue:

(NZZ AM Sonntag): Lo nuevo acerca de su propuesta de un Acuerdo Global es la presión sobre la importancia de desarrollar políticas para aplicarlas como política climática. Hasta ahora, muchos piensan que las políticas de desarrollo son políticas de ayuda.

Ottmar Edenhofer: “Eso va a cambiar de inmediato si los créditos de emisiones de carbono se distribuyen a nivel mundial. Si esto sucede, sobre una base por persona, África será el gran ganador, y enormes cantidades de dinero fluirá para allá.”

Esta es la falsa idea de que si los países que no contaminan tanto como los industrializados, venden sus créditos a quienes contaminan, esto traerá prosperidad inmediatamente. Los que los globalistas que apoyan el esquema de créditos de carbono no dicen, es que esto legalizara, de hecho, la polución por parte de las grandes corporaciones, pues mientras estas tengan fondos para pagar por esos créditos, nunca tendráan que dejar de contaminar el planeta.

Edenhofer pone en duda sin embargo, la capacidad de los países de administrar los fondos que recibirán como resultado de los créditos vendidos. “Esto tendrá enormes implicaciones para la política de desarrollo. Y se plantea la pregunta de si estos países pueden tratar de manera responsable con tanto dinero.” Esta afirmación concuerda totalmente con la segunda parte del plan que los globalistas tienen y que han propuesto, de crear una burocracia global, que administre los fondos destinados a la conservación ambiental. Este órgano -no electo por voto popular- será el que determine que se hace con los dineros y cual país los recibirá y en que cantidades.

Obviamente y según documentos de la reunión de Copenhague, el órgano burócrata demandará que los países lleven a cabo una serie de cambios en sus políticas industriales, como reducir las emisiones exageradamente -a niveles de la época pre-industrial- lo cual efectivamente acabará con la actual calidad de vida. Adicionalmente, una vez que los países firmen el documento final, estos no podrán retirarse del tratado en un futuro si así lo desean.

(NZZ): Eso no suena más como la política sobre el clima que conocemos.

(Edenhofer): “Básicamente es un gran error discutir política climática por separado de los principales temas de la globalización. La cumbre del clima en Cancún a finales del mes no es una conferencia sobre el clima, sino una de las mayores conferencias económicas desde la Segunda Guerra Mundial. ¿Por qué? Debido a que tenemos 11 000 gigatoneladas de carbono en las reservas de carbón en el suelo bajo nuestros pies – y tenemos que emitir sólo 400 gigatoneladas en la atmósfera si se quiere mantener el objetivo de 2 grados. 11.000 a 400 – hay que reconocer el hecho de que la mayoría de las reservas fósiles deben permanecer en el suelo.” ¿Cómo pretenden los globalistas traer progreso y desarrollo al mundo subdesarrollado si no se usan los recursos energéticos que cada país y cada continente posee? Lo cierto es que parte de esta política climática pretende que el Tercer Mundo nunca sepa lo que es el desarrollo. ¿De que vale tener dinero para desarrollarse si no se tiene energía, infraestructura y condiciones mínimas de salud y educación? Es que los globalistas no pretenden brindar esas oportunidades a América Latina, África o Asia. Por eso es que para los que apoyan la legislación global del cambio climático todo esto tiene tanto sentido. Y ni siquiera se ha discutido el hecho de que el alarmismo y los alarmistas del cambio climático han sido ampliamente expuestos así como el fraude que pretenden aprobar.

(NZZ): De hecho, esto significa una expropiación de los países con recursos naturales. Esto conduce a un desarrollo muy diferente del que ha sido provocada por la política de desarrollo.

(Edenhofer): “En primer lugar, los países desarrollados han expropiado básicamente la atmósfera de la comunidad mundial. Pero hay que decir claramente que redistribuiremos la riqueza del mundo a través de la política climática. Obviamente, los dueños de carbón y el petróleo no van a ser entusiastas acerca de esto.” Lo que Edenhofer está exponinedo es muy importante y debe ser entendido. En el nuevo mundo, donde burocrácias internacionales controlan todo y a todos, no habrá respeto por la propiedad privada, y mucho menos respeto por la soberanía de los países. Esta ha sido una de las afirmaciones más claras que se han escuchado de los globalistas. Inclusive, el presidente de la Unión Europea lo ha dicho tajantemente. “La era en la que las naciones eran independientes y soberanas ha terminado y la idea de que los países pueden vivir independientes es una ilusión, una mentira.”

Edenhofer va aúm más allá de lo que muchos ambientalistas desearían, en una posición casi desafiante ante la masiva oposición que millones de personas han demostrado ante la corrupción y la demencia de los globalistas que quieren convertir a la población en ciervos. “Uno tiene que liberarse de la ilusión de que la política climática internacional es la política de medio ambiente. Esto no tiene nada que ver con la política ambiental más, con problemas como la deforestación o el agujero de ozono.” Para Edenhofer, como para muchos otros globalistas, cualquier legislación o acción sobre el cambio climático es una oportunidad para afianzar aúm más las garras del control, el monopólio y la tiranía.

El Centro para la Investigación de Medios reporta que Edenhofer fue “co-presidente del Grupo de Trabajo III del IPCC, y uno de los autores del Cuarto Informe de Evaluación del IPCC publicado en 2007, que terminó con la entonces polémica conclusión de que:” La mayoría del aumento observado en las temperaturas medias mundiales desde mediados del siglo 20 se debe muy probablemente al aumento observado en las concentraciones antropogénicas de gases de efecto invernadero. ”
Edenhofer confirmó lo que muchos estadounidenses y europeos han afirmado desde el principio: el fraudulento esquema de créditos de carbono penalizará el comercio de los países y la industria. El artículo del periódico American Chronicle titulado “Cap-and-Trade Energy Tax will Cause Redistribution of Wealth Among States and Working Families” “, cita información de la Oficina Presupuestaria del Congreso declarando que el famoso Cap & Trade le costaría a cada hogar un promedio de $ 1.600 por año. También aumentaría el precio de un galón de gasolina entre $ 0.61 a $ 2.53, y aumentaría los costos de electricidad en cualquier lugar de 44 por ciento a 129 por ciento.

Los pésimos resultados de adoptar políticas “verdes” son muy claros y hay muchos ejemplos para citar. Uno de ellos es España, donde la economía “verde” ha dejado en ruinas a cualquier sector que se ha involucrado con esta. Esto no sucede porque ser amigable con el ambiente significa ser incapaz de progresar, sino que las políticas ambientales formuladas pretenden la completa deindustrialización de la sociedad y además establecen claramente que el Tercer Mundo no debe alcanzar el desarrollo si se quieren mantener emisiones con niveles previos a la Revolución Industrial.

En 2009, Our Changing Globe escribió sobre el esquema de créditos de carbono: “La intención es que el mundo industrial pague cantidades gigantes de dinero al mundo subdesarrollado por no hacer nada en absoluto, y es fácil imaginar como la burocracia y la corrupción podrían crecer si este disparate alguna vez llegar a ser aprobado. ”

La defectuosa idea detrás del sistema de créditos de carbono es que las empresas sancionadas por contaminar trabajarán duro para reducir la contaminación, y aunque la tecnología en la actualidad no está disponible y no lo estará por mucho tiempo, personas como Obama prometen que EE.UU. reducirá su contaminación en un 80 por ciento, lo que lo llevaría de vuelta a los niveles que existían antes de la Revolución Industrial. Eso implica la completa de-industrialización y casi que la completa eliminación de la producción. Desde luego los globalistas lo tienen todo planeado, incluyendo el substituto perfecto para E.E.U.U. Según algunos estimados, China se convertirá en la economía más grande en 2012 y con esto, nadie necesitará a Estados Unidos. Este último ha concluido su ciclo como punta de lanza para avanzar la agenda globalista, y está siendo ahora despojado de sus medallas. Contrario a lo que personas como Edenhofer piensan, China, India y Rusia no pretenden reducir sus emisiones y por esto, la contaminación ambiental continuará.

Pero si el esquema de créditos de carbono, como lo dice Edenhofer, no pretende salvar el ambiente, que es entonces lo que pretende? La historia del falso ambientalismo se remonta por lo menos a 1990, cuando Maurice Strong, director de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, actuando en representación de la familia Rothchild, propuso que un grupo pequeño de líderes mundiales debía magicamente llegar a la conclusión y plantar la idea de que los países desarrollados y sus economías eran una amenaza para el planeta y que estos debían colapsar con el fin de salvarnos de nosotros mismos. ¿No es la única esperanza para el planeta que el colapso de las civilizaciones industrializadas? ¿No es nuestra responsabilidad para que esto suceda?

Hoy en día, los progresistas liberales y marxistas usan la falsa idea de que el planeta está en peligro con el fin de negociar límites máximos, comercio y políticas de cambio climático que ni siquiera ayudan al ambiente, como lo explica Edenhofer en este artículo. Lo que el hoy difunto Chicago Climate Exchange, junto con las políticas de emisiones de carbono usualmente identificadas con nombres como “Leyes de Energía” o “Energía para el Futuro” las clases media y bajas de los países industrializados se verán obligados a financiar la corrupción y la burocracia de países cuyos gobernantes corruptos -en la bolsa de lo globalistas- han dejado degenerarse. El proceso de falso ambientalismo, entonces, extrae el dinero y los recursos de asalariados de clase media y baja y los redistribuye al resto del mundo.

A propósito, la confirmación de que el fraudulento esquema de créditos de carbono no tiene nada que ver con limpiar el ambiente, como lo confesó Edenhorf, viene en la misma semana que marca el primer aniversario desde que el escándalo del Climagate salió a la luz.