Nuevo “Primer Ministro” de Libia es un Matón de la Industria Petrolera

Traducción Luis Miranda
Land Destroyer
02 de octubre 2011

Associated Press informó recientemente que el jefe de los militantes rebeldes libios han nombrado a un nuevo “primer ministro” esta semana. AP presenta al más nuevo representante occidental electo, Abdurrahim el-Keib, como un académico progresista que ha pasado décadas en la enseñanza en la Universdad de Alabama, Estados Unidos y como un líder de la comunidad musulmana local. Mencionó brevemente como un “antiguo empleador”, sin embargo, es el Instituto del Petróleo, con sede en Abu Dhabi, Emiratos Árabes Unidos y patrocinado por British Petroleum(BP), Shell, la petrolera francesa Total, la Compañía de Desarrollo del Petróleo de Japón, y la Abu Dhabi National Oil Company. Abdurrahim el-Keib está en la lista como “Profesor y Presidente” en su perfil del Instituto del Petróleo que también describe una extensa investigación llevada a cabo por él patrocinada por varias agencias y departamentos gubernamentales de EE.UU. en los últimos años.

Foto: Y así comienza la farsa que es la "democracia" occidental. Un títere de los poderes fascistas corporativos, Mustafa Abdul-Jalil, sale y otro, Abdurrahim el-Keib, toma su lugar. En realidad, es la OTAN, los Estados y sus patrocinadores corporativos quienes ahora determinan el destino de Libia.

En esencia, el-Keib, al igual que su predecesor, Jalil, es libio sólo de nombre y ha estado trabajando para las corporaciones occidentales, los gobiernos y las instituciones durante décadas. Al igual que Jalil, o el “hijo del pueblo egipcio” Mohammed ElBaradei, el-Keib es otro agente de los intereses occidentales que pasa por un líder indígena en un país extranjero. Su ascenso al poder fue pavimentado por miles de incursiones y ataques de la OTAN en una operación militar de siete meses encabezada por Estados Unidos y que costó la vida de decenas de miles de civiles en Libia. Esto hace que su ascensión al poder en Libia sea otro de ejemplo de una profanación de la soberanía de ese país.

Mientras tanto, el Telegraph de Londres informa que los rebeldes apoyados por la OTAN apuntaron sus armas contra sí mismos una vez más en Trípoli, con cientos de combatientes intercambiando disparos cerca de un hospital después de que una de las facciones armadas trató de asesinar a un paciente que ellos mismos habían lesionado la noche anterior. El informe también cita una larga lista de atrocidades cometidas por los combatientes rebeldes antes de señalar la victoria “sin precedentes” de la OTAN en Libia.

Mientras que los medios de comunicación corporativos intentan ignorar el creciente cuerpo de evidencia que sugiere de hecho que tanto la OTAN como los rebeldes cometieron las mismas atrocidades que Gadafi, como pretexto para su serie de asesinatos de largo de seis meses, ha sido bien documentado desde el comienzo del conflicto en febrero que los rebeldes, lejos de ser combatientes pro-democráticos, pertenecen en realidad al Grupo Islámico Libio Combate (LIFG), un afiliado de Al-Qaeda, los cuales tienen una larga historia de terrorismo y barbarie. También se ha documentado ampliamente que los rebeldes han matado tropas de EE.UU. y británicas en Irak y Afganistán en los últimos 10 años, como lo señaló un informe del Centro de Lucha Contra el Terrorismo de West Point.

A pesar de ello, representantes de EE.UU., entre ellos el senador John McCain, se han reunido personalmente con militantes de LIFG para alabarlos como héroes que han “inspirado al mundo.” Resulta alarmante que McCain haga estas declaraciones en Trípoli aún cuando los rebeldes declararon públicamente su intención de reducir deliberadamente suministros y asistencia médica a la población de Sirte para según su propia declaración, “matar de hambre a la ciudad” con la ayuda de la OTAN – un crimen de guerra grave.

Las palabras no pueden describir la injusticia que se lleva a cabo en Libia, el nivel de duplicidad con el cual esta injusticia es realizada y el saqueo flagrante al cual el país está sometido por los miembros de la OTAN, facilitado por un personaje recientemente elegido, que es desde hace décadas un siervo de los intereses occidentales y que ahora pasa a ser “primer ministro interino.”

New Libyan “PM” is Big-Oil Goon

by Tony Cartalucci
Land Destroyer
October 2, 2011

Associated Press recently reported that Libya’s rebel militants have named a new “prime minister” this week. AP depicts the latest unelected Western proxy, Abdurrahim el-Keib, as a progressive academic who has spent decades in the United States teaching at Alabama University and leading the local Muslim community. Mentioned briefly as a “former employer,” however, is the Petroleum Institute, based in Abu Dhabi, UAE and sponsored byBritish Petroleum (BP), Shell, France’s Total, the Japan Oil Development Company, and the Abu Dhabi National Oil Company. El-Keib is listed as a “Professor and Chairman” in his Petroleum Institute profile which also describes extensive research conducted by him sponsored by various US government agencies and departments over the years.

Photo: And so begins the farce that is Western "democracy." One corporate-fascist puppet, Mustafa Abdul-Jalil, steps down, another, Abdurrahim el-Keib, takes his place. In reality, it is NATO-states and their corporate sponsors that now determine Libya's fate.

In essence, el-Keib, like his predecessor Jalil, is Libyan in name only and has been working for Western corporations, governments, and institutions for decades. Like Jalil, or Egypt’s Mohammed ElBaradei, el-Keib is yet another agent of Western interests masquerading as an indigenous leader in a foreign land. That his rise to power was paved by thousands of NATO strike sorties in a 7 month military operation spearheaded by the United States and at the cost of tens of thousands of Libyan civilians makes his ascension to power in Libya ever more a desecration of Libya’s sovereignty.

Meanwhile, the London Telegraph reports NATO-backed rebels turned their weapons on each other yet again in Tripoli, with hundreds of fighters exchanging fire near a hospital after one armed faction tried to murder a patient they had injured the night before. The report also cites a growing list of atrocities being committed by rebel fighters before noting the “unprecedented” nature of NATO’s “victory” in Libya.

While the corporate media attempts to plea ignorance over the growing body of evidence suggesting indeed both NATO and the rebels committed the very atrocities they accused Qaddafi of committing as a pretext for their half-year long murder spree, it has been well documented since fighting began in February that the rebels, far from being pro-democratic fighters, were actually Al Qaeda affiliated Libyan Islamic Fighting Group (LIFG) militants with a long history of terrorism and barbarism. It has also been extensively documented that these rebels have verifably killed US and British troops in both Iraq and Afghanistan over the past 10 years, as noted by a West Point Combating Terrorism Center report.

Despite this, US representatives, including Senator John McCain, have personally met with LIFG militants praising them as heroes who have “inspired the world.” Alarmingly, McCain made his remarks in Tripoli even as rebels publicly declared their intention to purposefully cut off supplies and medical aid to the population in Sirte to admittedly “starve the city into submission” with NATO assistance – a grievous war crime.

Words cannot describe the injustice being brought upon Libya, the level of duplicity it was carried out with, and the flagrant looting the nation is now being subjected to by NATO’s member states, facilitated by the latest unelected, decades-long servant of Western interests now masquerading as the nation’s new “interim prime minister.”